CAPÍTULO 8: UN NUEVO COMIENZO.

-"Disfruta de la enfermería" –repetía mentalmente Amelie imitando su vocecita –"Bakanda"

Entraron de nuevo a la enfermería, pero esta vez no la condujo a una cama, la llevó hasta una oficina en donde había una camilla, y la invitó a sentarse en ella.

-Espera aquí –dijo la enfermera jefe mientras salía de la habitación. Tardó un par de minutos para volver a entrar en la pequeña habitación. –Mientras el director viene te iré examinando –ella cogió sus aparatos de rutina y comenzó a hacer un chequeo general -Te vez bastante enérgica el día de hoy, lo suficiente como para huir de la enfermería.

-Lo siento –se disculpó ella –La enfermería no es de mis lugares favoritos, necesitaba un poco de aire –finalizó.

-Ya veo.

Se escucharon tres golpes en la puerta.

-Adelante –dijo la enfermera.

La puerta se abrió y tras de ella entró un hombre joven de cabello corto azul, llevaba un traje blanco de exquisitos detalles, sus lentes le daban la apariencia de ser alguien bastante serio e intelectual.

-"Si alguien puede llamarse director en este lugar, de seguro sería él" –pensó Amelie.

-Buenos días director Komui –le saludó la enfermera.

-Buenos días –saludó el director inclinando levemente la cabeza. Luego miró a la paciente sentada en la camilla e hizo el mismo gesto -¿Cuál es su estado? –preguntó.

-Hoy se encuentra bastante bien, se recuperó muy rápido, en cuestión de horas.

-¿Algo mas?

-Presenta trastornos en cuanto a lo que lugares de salud respecta. Lo demás está en el informe –acabó de manera monótona.

-Muchas gracias enfermera jefe (N/A: no me acuerdo de su nombre y tampoco lo encontré!! por favor omitan ese detalle) -luego se dirigió a Amelie –acompáñame –le dijo de forma amable. Ella se bajó de la camilla y comenzó a seguirlo a través de los laberintosos pasillos de la orden –¿Te gusta este lugar? –le preguntó después de un rato.

-Algo así, tiene su toque único, con una belleza indescriptible en el fondo, "muy en el fondo" –esto último lo pensó para si misma.

-Si, con el tiempo se acostumbra y termina llamándolo hogar, mira, ya llegamos –Entraron a través de unas puertas que lo conducían a un espacioso cuarto en constante movimiento. Se dirigieron hasta un gran escritorio tapizado, no sólo este sino también el piso, de papeles, libros y cartas por todo el lugar. Era como una especie de oficina abierta en el espacioso cuarto –Siéntate –Le indicó un sofá rojo justo al frente del escritorio. Como era de pensarlo, él se sentó al otro lado de la mesa –¿Quieres café?

-No muchas gracias –respondió ella.

-Bueno, como ya habrás escuchado yo soy Komui, el jefe principal del cuartel de la Orden Negra, aunque de vez en cuando participo en la sección científica (N/A: Si como no XD). Te doy la bienvenida al hogar de los exorcistas. Ahora si, veamos –el abrió una carpeta cercana y empezó a hojearla rápidamente - ¿Amelie Sahar? –ella sólo asintió –naciste en la India el 28 de Noviembre de 1855, tus padres fueron Orkun Sahar, antiguo exorcista de la sección asiática y Esha Arslan, ¿es correcto?

-No, en realidad nací en Turquía, pero ¿cómo es que usted sabe todo eso de mi?

-Es natural que por nuestro trabajo tengamos acceso a diversos archivos y fuentes en el mundo. Ahora eres también un exorcista, estos datos sólo eran confirmación para el papeleo -contestó calmadamente Komui.

-¿Cuando me preguntaron si quería ser una exorcista?

-Desde el momento en que entraste a este edificio aceptaste este trabajo, siempre supiste a lo que te dirigías, además sabemos lo que tu condición demanda. No veas esto como una obligación, es más un servicio, te llegará a gustar, hasta Kanda lo disfruta. Aquí todos vivimos nuestra vida de una manera muy particular, indiferente de cuales sean nuestros problemas o pasado, lo importante es estar bien aquí, como en una familia, que tiene ciertas consecuencias, es cierto, pero cualquier otra decisión también las trae -terminó con una sonrisa.

-¿No les importa que haya salido de un hospital mental?, "¿o que le haya hecho algo tan horrible a Yuu?" -terminó en sus pensamientos un poco desesperada.

-Aquí no juzgamos a las personas por lo que fueron o de donde salieron, la mayoría teníamos historias tristes, felices o traumáticas antes de unirnos a la orden, pero de una u otra forma eso es lo que nos caracteriza tan particularmente en este lugar. Tómate tu tiempo, cuando te sientas preparada para contarla adelante, te escucharemos -dijo serenamente.

Ella respiró profundo y se calmó -Está bien -contestó.

-En el transcurso del día pasarán a buscarte para tomarte las medidas de tu nuevo uniforme, ❤ mientras tanto mi querida y hermosa hemana Lenalee te mostrará la orden ❤ -esto último lo dijo en un tono infantil y cantarín casi hostigante -❤ ¡Lenalee! ❤-parecía un niño llamando a su madre.

-¿Cómo alguien puede ser tan serio y tan infantil al mismo tiempo?-Se preguntaba Amelie mientras una gota salía a un lado de su cabeza.

-¿Me llamabas hermano?

La recién llegada era una hermosa chica de cabello corto con facciones delicadas, llevaba un elegante uniforme negro con una corta falda y botas, se veía muy amable.

-Lenalee, te presento a Amelie, ella es una nueva exorcista y me gustaría que le enseñases su cuarto y el resto de la orden -aún no quitaba su tono infantil.

-Con gusto lo haré -ella le sonrió a su hermano y luego a su nueva compañera -¡Vamos! -le dijo a esta última.

Ambas salieron de la oficina y comenzaron su recorrido a través del gran castillo.

-Primero te llevaré a los cuartos, puede ser un poco enredado al principio, pero al final es fácil encontrar nuestras habitaciones.

Amelie asintió -¿puedo preguntarte algo?

-Si – respondió Lenalee.

-¿El director siempre se comporta de esa manera?

-Generalmente, es que él es un poco loco, "aunque decir poco es quedarse muy corto", pero a pesar de todo sigue siendo muy buena persona.

-Ya veo.

-Mira, ya hemos llegado -entraron en una especie de pasillo circular lleno de puertas iguales, caminó a través del hall, mientras pasaba por cada puerta iba diciendo los nombres de cada uno de sus ocupantes -esta es la de Lavi, Krory, Miranda, Allen, Kanda y esta es la tuya -Entraron en la habitación, tenía lo necesario, la cama, el nochero, un escritorio y algunas sillas. También había un ventanal que daba hacia el mar -puedes reformarla como gustes, a partir de ahora es toda tuya, mi habitación está justamente encima de la tuya en la siguiente planta.

-¿Tienen algún criterio para escoger las habitaciones? -preguntó un poco desconcertada por la proximidad de la habitación a la de Kanda.

-En realidad no, a medida que los exorcistas van falleciendo -la última palabra la dijo con un poco de dolor – las habitaciones se desocupan y se organizan como estaban antes en su posición original, tu habitación, por ejemplo, pertenecía a Daisya, un excelente compañero caído en batalla -hubo un silencio por un largo tiempo cuando Lenalee volvió a hablar -pero no te preocupes, llegará un momento donde eso nunca volverá a pasar -eso lo dijo mas para sí misma.

Continuaron su recorrido a través del castillo pasando por los pasillos subterráneos, los baños, las salas comunes, la azotea, las diferentes secciones de investigación, la enfermería (N/A: de nuevo XD), las oficinas, terminando en el comedor. Como era de esperarse, estaba abarrotado de gente comiendo deliciosos platillos y parloteando alegremente.

-Lo que le pidas a Jerry te lo preparará, el es un chef fabuloso -una voz salida desde su golem la interrumpió.

-¡¡Lenalee!! ¡me escuchas! -la comunicación sonaba entrecortada y la voz un tanto desesperada.

-¡Reever-san! -exclamó Lenalee sorprendida.

-¡Lenalee! Te necesitamos aquí pronto! Komui a vuelto a sacar una nueva versión de Kumorín y nos está persiguiendo a todos, ¡¡ya tiene a Jhony!!, ahhh... -la comunicación se cortó.

-Sonaba desesperado -comentó Amelie -¿Qué es Kumorín?

-Jejejeje, te lo explicaré luego, debes tener hambre, aprovecha y come lo que gustes, yo iré a hacer una misión de rescate, si necesitas algo no dudes en preguntarme, ¿esta bien?

-Si, muchas gracias, fue un placer conocerte -sonrió.

-El gusto es mío -Lenalee también le sonrió y caminó por los pasillos de nuevo hacia las oficinas.

Genial. Se había quedado sola en un lugar que apenas estaba conociendo abarrotado de gente. ¿Dónde era que se pedía el menú?

-¿Te encuentras perdida? –una mano la tocó en el hombro. Ella inmediatamente volteó y al ver tan cerca aquel ser de colmillos afilados se asustó y ahogó un pequeño grito –¡Lo siento, lo siento, no quería asustarte!

-Si me sigues sorprendiendo de esa manera, algún día me matarás de un susto –moduló apenas tuvo aire para decirlo –aún no me acostumbro a tu presencia.

-¿Te doy miedo? –preguntó Krory ya con lágrimas en sus ojos.

-No es para tanto, tranquilízate – le dijo alentadoramente.

-¿Son mis dientes verdad? Nooo, todo el mundo se asusta, piensan que soy un vampiro... –literalmente había comenzado a llorar.

-"¿Qué hago?, ¿cómo tranquilizo a este tipo?, estoy llamando demasiado la atención haciendo llorar a este hombre…" –pensaba Amelie –Compañero, no te pongas triste por eso, mira que apenas nos conocemos, ¿por qué mejor no me enseñas donde es que sirven la comida?, pero deja de llorar, ¿si? –dijo mientras hacía gestos con sus manos de que se clamara.

-Sniff, está bien –este secó sus ojos todavía llorosos –Mira, en aquella ventana está Jerry-san, cualquier cosa que pidas él la preparará, ven te muestro.

Una vez se acercaron Jerry les saludó.

-Hola Krory, ¿que te gustaría probar hoy?

-Mmm, una sopa de tomate, chili con carne y una tartaleta de arándalos y fresas.

-Parece una explosiva combinación, ¿estas seguro?.

-Totalmente. Alguien me los recomendó así que pensé en probarlos todos de una vez.

-Como desees –respondió alegremente Jerry, y en unos segundos le entregó su pedido.

-¡Oh! ¿Qué tenemos por aquí? ¡Es un nuevo rostro! Mucho gusto, mi nombre es Jerry ¿cómo es que te llamas?

-Amelie.

-¡Lindo nombre Ami!, ¿qué te gustaría probar hoy?

-Mmm… no lo sé, ¿qué me recomiendas?

-Te recomendaré un nuevo plato que implementamos hace poco, Yakibuta Ramen y helado de Kiwi -contestó alegremente.

-Suena bien, "aunque no sé que es"-respondió con una sonrisa.

Una vez tomaron sus platos buscaron una mesa entre la abarrotada multitud, mientras que a medida que pasaban se escuchaban murmullos por lo bajo. Una vez comenzaron a comer los comentarios disminuyeron.

-La noticia de que hay un nuevo exorcista se difundió rápidamente -comentó Krory.

-Si, eso parece -dijo Amelie incómoda.

-¡¡Kya!! ¡esto está picante! -se quejó Krory cuando probó el chili con carne.

-Jajaja, te vez muy gracioso -se burló Amelie.

Krory comenzó a ventilarse la lengua con una servilleta.

-¡Hola chicos! - el recién llegado era un joven desaliñado con una bata de laboratorio y unas gafas tan gruesas que no se le veían los ojos.

-¡Hodla Dhony! ¿qué tde ha padsado? ¿pod qué tienes edsa venda en dla cabedza?-saludó alegremente Krory aún con la lengua afuera.

-Accidentes de trabajo, tu sabes un nuevo Kumorín -respondió Jhony.

-Oh, ya veo -dijo Krory comprensivamente

-Tú debes de ser Amelie, ¿verdad?

-Así es -respondió ella.

-Vengo a tomarte las medidas para tu nuevo uniforme.

-Está bien -ella se paró de la mesa.

-Mmm, cómo debería ser -se decía para si mismo mientras medía -¿Una falda como la de Lenalee o un enterizo como el de Miranda...?

-Si es una falda preferiría que no fuera tan corta -agregó rápidamente.

-¿Me decías? -preguntó Jhony saliendo de sus pensamientos.

-Es que no me parece muy cómodo tener que andar por ahí en una misión destruyendo akumas con una falda tan corta -explicó.

-Muy bien lo tendré en cuenta -respondió felizmente -con esto será suficiente, para mañana tendrás listo tu uniforme.

-Muchas gracias -dijo Amelie.

-Con gusto, ¡Adiós chicos!

Jhony se alejó y desapareció por las puertas del comedor. Amelie cogió sus platos vacíos y también se disponía a irse.

-¿Por qué te vas tan pronto?, ¿te sientes bien? -le preguntó Krory.

-Si, es sólo que aún no me he acostumbrado a las multitudes -respondió ella.

-Te entiendo, en ese caso fué un placer conocerte -sonrió Krory.

-Igualmente, ¿Krory verdad?

-Si, Aristar Krory.

-Que tengas un feliz día Krory -se despidió Amelie.

Caminó en dirección a los cuartos. Luego de unas vueltas y abrir unas cuantas puertas encontró su habitación y se tiró en la cama relajadamente; no entendía por qué le habían empezado a dar nauseas, no sabía si sentirse feliz o no por convertirse en una exorcista, sabía que podía llegar a ser una aventura muy emocionante, pero había algo que no le dejaba tranquila.

-Me pregunto qué será... -meditaba en voz alta -por qué aún no me siento tranquila...

-¿Qué es lo que te perturba? -una voz masculina se escuchó desde la entrada de la puerta.

Ella volteó a mirar al intruso.

-Oh, genial, tú de nuevo -ella volvió a voltear su cabeza -¿No crees que he tenido suficiente por hoy de ti, Yu?

-Tsk, no creas que me la paso perdiendo el tiempo por ahí haciendo visitas -respondió Kanda.

-¿No? ¿Entonces que es?

-Me asignaron la tarea de revisar tu habilidad física -respondió monótonamente Kanda.

-Y que si no quiero que seas tú -contestó cortante.

-Ese es tú problema, sólo cumplía órdenes, me largo -respondió ácidamente.

-Cómo quieras -replicó Amelie.

Era tan egocéntrico, seguía siendo tan creído como cuando eran pequeños, aunque sabía que se había pasado un poco con él, todavía se sentía herida por haberla dejado metida esa mañana en la enfermería.

-Estúpido Kanda... -susurró.


Hola!!!! Espero que la hayan pasado genial durante estos días, y que les haya gustado este capítulo. Ansiosamente espero sus comentarios para saber que es lo que piensan de todo esto.

(Ichi-Ichi!! gracias por tu comentario después de todo este tiempo TT_TT, realmente los extrañaba)

Hasta la próxima entrega!!