No me importó comenzar inmediatamente con madrazos, así que creo es lo mejor.
Gracias a quienes siguen esta historia, a los lectores y también a quienes me apoyan en cada día.
Me costará subir capítulos más seguidos pero a partir de ahora diré que FF III - Strikesback se subirá de manera semanal por ser una saga larga. Los puños legendarios una vez reescritos, así como KOF Memorial: las crónicas de Kyo Kusanagi se subirán de manera mensual.
PD: debo aun el Pokespe de SoulSilverShipping, trataré de subirlo lo más pronto posible al igual que Rescate Alado (posiblemente mañana el fic de reto), ya que este ultimo consta de cuatro capítulos y el reto termina el 31 de este mes.
Disclaimer: Street Fighter y King of Fighters no me pertenecen. Son de Capcom y SNK respectivos.
Los personajes ficticios de la generación SF son creación de Miki White, los de la generación KOF son de mi imaginación.
Capítulo para Miki :3
Capítulo V
Renacer
Primera Ronda: Seiko Hoshi vs Kazuo Yagami
¡Hadoken!
¡Kurae!
Solo unos pocos observaban esta primera ronda del torneo Street Fighter, necesitaban comprobar que tanto Seiko como Kazuo no tramasen nada durante el combate y en el caso de Elliott, por supuesto, que intentara algo contra Saki de espectadora.
Las ondas chocaban y sorpresivamente Seiko dio el primer golpe con el puño al pecho de Yagami, seguido de un upper de izquierda y otro recto de derecha, una patada lateral a las costillas, un golpe de izquierda al rostro y un salto por su propia espalda para…
¡Tatsumaki… "Zankukyaku!"
… conectar la patada tornado cortante de Gouki. Un solo impacto fue necesario para que antes de caer a tierra, el joven dragón usara el poder de su puño en un Go Shōryūken de tres castigos. Nueve golpes fueron la combinación que conectaron sobre Kazuo quien logró rodar para volver a tomar su posición de guardia.
– Ah… al parecer ese año te hizo más fuerte, viejo… – soltaba Kazuo con una sonrisa de satisfacción – esto será interesante…
– Ahora ya lo ves, Yagami – comentaba Seiko mientras retomaba su pose de combate – pero sé que tienes otros trucos bajo la manga y aun no me los quieres enseñar. ¿Preparado?
– Desde siempre.
Seiko usaba su Ashura Senku para desaparecer de la vista de Kazuo, pero este decide esperarlo para ver su próxima maniobra.
El joven dragón reaparecía al frente suyo en posición de un Shōryūken, sin embargo, Yagami tomaba a Seiko de su cabeza y lo volteaba a su lado contrario. Era el Kuzukaze que era un cambio de dirección para atacar sin guardia alguna al oponente, cosa que Kazuo logró aprovechar con dos golpes de izquierda al hombro para descolocar y rostro para desorientar. Luego un segundo Kuzukaze que volvía a cambiar la dirección de la guardia de Seiko para sumarse a los ataques de Yagami: un upper, una patada descendente y dos Aoi Hana para rematarlo con un Kokotsuki In en el suelo, haciéndolo envolver en una flama purpura que explotaba a su alrededor.
Apenas pasaban unos minutos de combate y ya se hacían bastante daño, cosa que Seiko al volver a levantarse y ponerse en posición de guardia al igual que Kazuo, estos se miraban una gran sonrisa en sus labios, como si deseaban luchar uno contra el otro. Aunque para Elliott no era tan gracioso por ver como ellos dos más que contenerse, lograban dar todo e incluso disfrutar de esta pelea.
– ¿Listo para el show, Seiko?
– He estado esperando desde hace tiempo, Yagami… ¡Aunque te falta mucho para superarme! ¡Shinkuu…!
Seiko cargaba la onda vacío, Kazuo no entendió el por qué atacarlo de distancia cuando su especialidad eran los ataques cuerpo a cuerpo.
– ¡Parece que el error lo cometes tu, Hoshi! ¡Guoooooh…! ¡Moetsukirooo!
Kazuo cargaba una gran flama carmesí en su mano para luego lanzarla como pilares de fuego en dirección a Seiko, el problema es que el dragón Ansatsuken desapareció de la vista del joven soporte divino para luego reaparecer ante él y con el Shinku Hadoken cargado a casi todo su poder.
– Lo lamentó, Kazuo… – decía Seiko con una leve risa –… ¡Hadoookeeeeen!
Nada pudo hacer Yagami para recibir la onda vacío y a quemarropa, mandándolo a muchos metros lejos de la distancia de los espectadores porque esa onda además… era expandida. Con un poco de dificultad se levantaba Kazuo quien reía al ver que sería el nuevo conejillo de indias de las nuevas habilidades que Seiko adquirió en su año de entrenamiento.
– ¿Una de tus nuevas técnicas? – preguntaba Kazuo tras reponerse del ataque y sonriendo ante la vista incrédula de todos.
– Shinku Ashura Hado, una de mis nuevas técnicas como dices, pero tampoco pretendo revelar todos mis secretos. Tengo que guardarlos para cierta persona que estoy seguro mira con cada detalle nuestro combate – La indirecta, claro, era para Damon quien con solo ver su rostro, es lógico que estuviera molesto – pero sigamos.
Otro Yamibarai de Kazuo era lanzado hacia Seiko quien por reacción utilizó el Shakunetsu Hadoken, error para Hoshi donde Yagami aprovechó de ir en salto y golpear la cabeza del dragón de viento. Otro Kuzukaze se sumaba para desviar su guardia y usar otro Yamibarai pero de mayor duración, inmovilizando a Seiko y la vez reduciendo sus fuerzas para conectar otro Aoi Hana pero con un Oniyaki para devolverle la combinación anterior. Solo que esta vez era con un poder mayor: múltiples Oniyakis conectaban a Seiko quien tuvo que usar el Parrying para bloquear el último e irse hacia atrás para evadirlo.
– Te dije que aun no me enseñabas todos tus trucos, Kazuo – respondía Seiko al ataque con una pequeña sonrisa – eso hará que disfrute más este combate.
– Lo mismo digo… Bien, Seiko, es hora de pelear en serio – contestaba Kazuo, correspondiendo la expresión de felicidad en el rostro de Hoshi – ¡Enséñame lo que tienes!
Una lluvia de golpes se conectaban el uno a otro, a una gran velocidad que nadie podía ver realmente que sucedía y que sería digno de las artes Bunshin-Ryu. Puños, patadas, ganchos e incluso agarres eran cancelados con otros similares: Yamibarai con Hadoken, Shōryūken con Oniyaki, una Joudan Sokouto Geri con un Honoo Nana Se que aprendió de los Kusanagi. Una infinidad de nuevas técnicas colisionaban entre si y ambos lo disfrutaban, se divertirán con este combate, deseaban que jamás terminase y se llevaban el centro de atención de todos, preguntándose quienes presenciaban esta lucha y ellos eran realmente humanos.
Saki por su parte veía la evolución de Seiko, como había crecido como luchador y como persona. Había madurado, si, pero nunca lo había visto tan feliz en una pelea, sonriendo mientras Yagami hacía lo mismo conforme los minutos pasaban. La chica estaba feliz de verlo de vuelta, mostrando una leve sonrisa que Elliott no notó al estar preocupado del combate de "su enemigo". Saki también disfrutaba de la lucha, e incluso le daban unas ganas enormes de gritar su apoyo a Seiko, solo que la descubrirían sin su memoria suprimida si no lo hacía.
¡Tenma… Shinzui Hekki!
¡Gyahh…! – Kazuo bloqueaba con problemas la patada cortante de Seiko, aunque se tomó el tiempo para responderle con un Oniyaki – ¡Guoooooh!
Media hora de combate pasaba y el cansancio se hacía notar, Seiko aun tenía problemas con contrarrestar el Kuzukaze de Kazuo y este a su vez, tenía problemas con la Tatsumaki Zankukyaku por sus golpes variados para combinar o derribar. Era el momento del plan. Seiko saltaba sobre Yagami para conectar una Tenmakujinkyaku, el problema era que Kazuo lo esperaba con ambas manos cargadas de flamas púrpuras hasta la ocasión precisa en que la patada en diagonal del joven dragón pudiese conectar.
¡Yamisogi!
Uno, dos, tres pilares explosivos impactaban de lleno a Seiko quien sin guardia era tomado de su cabeza desde el aire para ser azotada a tierra, pero Kazuo aprovechó de no soltarlo para crear otro pilar de fuego sobre sí mismo como si fuese un Oniyaki adicional: esa técnica era el Saku Tsumaguchi, la cual enviaba a Seiko con algunas flamas rodeándolo directamente hacia estaba Saki y sin poder hacer nada para evadir el ataque.
Seiko pasó de largo con Saki mirándolo y estrellándose contra un muro de contención, al cual rápidamente retornó a la arena de lucha y con bastante dificultad.
– ¡Agh! Cada vez más me sorprendes, Kazuo… no hay duda que te volviste más fuerte – Seiko descansaba unos segundos para volver a tomar guardia.
– Ya me dijiste, aun hay trucos bajo la manga que no te he mostrado – Kazuo nuevamente se colocaba en pose de guardia.
– Aunque es una lástima que yo ganaré… Kakugo wa yoi ka?
Un pisotón a la tierra y ki cargado en kata Ansatsuken, eso fue suficiente para causar la impresión en todos los presentes.
"¿¡Qué!? ¿¡Acaso ese marginal piensa usar esa técnica contra Yagami!? ¿¡A esto está dispuesto a llegar hasta mí!? – Pensaba Elliott en sí mismo – No… lo hará… ¿¡pero, qué clase de sensación tengo ahora!?"
"No… no me digas que piensas utilizar esa técnica. Seiko… no lo hagas, ¡por favor no lo hagas! – Suplicaba Saki con sus ojos casi vidriosos – ¡No quiero que lo hagas!
El Ashura Senku hacia su avance, los ojos brillosos de color rojo de Seiko delataban que iba a aplicar el Shun Goku Satsu, pero lo extraño era que Yagami no se inmutaba por nada, como si lo estuviese esperando. Cuando vieron que las manos de Seiko iban a colocarse en la banda del traje de Kazuo, este último movía sus manos para usar el Hira Oniyaki, técnica en la cual usó su segunda combinación de ataques con el cual obligó a Seiko a retroceder.
– Kazuo… una técnica no funciona dos veces contra la misma persona – exclamaba Seiko al finalizar el avance – pero tu Kuzukaze es especial, ¡es por eso que ahora te obligué a no usarla! ¡METSU!
Primer golpe de semi-uppercut al abdomen, haciéndolo levantar con el solo impacto. Segundo golpe con brazo cambiado y directo a la quijada – ¡Guoaaaahh… SHŌOORYŪUUKEEEEN!
Nada más que decir… el combate terminó con Kazuo siendo derrotado al recibir el poderoso puño ascendente del dragón destructor. Yagami caía a tierra mientras que Seiko un poco más completo lograba estar de pie.
– El-el ga-ganador es… Ho-Hoshi Seiko, quien a-ava-avanza a segunda ronda… – exclamó en temor el sujeto que organizaba la lucha.
Elliott miraba como Seiko usó la misma técnica con la cual se deshizo del efecto del Satsui no Hado en el Shun Goku Satsu, la misma finta que recibió en el incendio de Suzaku hace poco más de un año atrás en el cual lo dejó bastante preocupado al saber que el Shun Goku Satsu ahora tiene dos fines: una que se puede usar como finta de ki cargado en cualquier Shōryūken y a su vez en el fin original… en una técnica mortal que te envía en un pasaje directo a la muerte.
La joven mariposa a su vez miraba como Seiko fue capaz de doblegar el poder oscuro que lo consumía en los momentos difíciles antes de enfrentar a Pierre, era capaz de controlar las técnicas del Satsui no Hado sin perder su humanidad, incluso combinarlas como fintas y también como métodos para obligar al rival a usar otros recursos.
Seiko trataba de levantar a Kazuo, respondiendo el apretón de manos para levantarse con algunos problemas.
– Bien jugado, marginal, incluso creí que ambos iban a dejarse perder para pelear contra mí – trataba Elliott de permanecer lo más estoico posible por las nuevas habilidades mostradas de Seiko – pero veo que estabas hablando en serio.
– Ni intentes deshacerte de nosotros dos ahora, Elliott – contestaba Seiko – porque lo que acabas de ver recibirán tus hombres si les das la orden de atacarnos.
– Espero que pases pronto a la final, mira que quiero destruirte en el escenario perfecto y con mis propias manos. Vámonos – Elliott daba la orden a sus hombres de retirarse, Saki debía irse también, ya que no debía dejar sospechas del combate y en especial de que su memoria haya sido recuperada.
Seiko tomó sus cosas y aprovechó de colocarse el transmisor que Frederic les dio para comunicarse con Tabata quien estaba en la morada Yagami para esperar la llegada de ambos chicos, ella debía irse pronto a Estados Unidos para su primera ronda contra uno de los hombres manipulados de Elliott y que mejor que despedirse de Kazuo.
Los golpes, moretones y algunas marcas de sangre no eran nada comparadas con la gran satisfacción de Seiko y Kazuo de pelear una vez más, donde caminaron con minúsculas dificultades hasta llegar a la morada Yagami donde Iori, Kikuri y Konoe los esperaban.
– Buenas noches a todos, – Seiko saludaba a quienes estaban presentes – Iori-san y Kikuri-san – se dirigía a la pareja Yagami – lamento dejar así a su hijo, pero era parte del plan de lucha y creo que yo también voy a desmayarme pronto del dolor que me causaron esas flamas.
– No estoy inconsciente – hablaba en sarcasmo el pelirrojo – solo que estoy cansado por pelear. A propósito, Seiko, golpeas como una niña.
– Y tú deberías no mentir a pesar de ser un plan – replicaba Seiko el sarcasmo – porque creo que usaste toda tu fuerza contra mí y aun así saliste derrotado.
– A la próxima saldrás quemado, castañito – ironizaba Kazuo – deja recuperarme y te demostraré que puedo vencerte.
Ambos jóvenes reían cuando el cansancio y el dolor no pudieron más con sus cuerpos que cayeron casi desmayados.
– Mejor los llevó al salón para curarles las heridas antes que vuelvan a pelear – ironizaba en risas Iori – si es que Kagura llega antes.
Una vez que cargó a los dos jóvenes y entró al salón, las hermanas Tanima cruzaban miradas para luego entrar platicando un rato de la situación que ya es poco inusual en una nueva familia conformada por uno de los clanes que sellaron a Orochi.
– Hermana… ¿cómo rayos te fijaste en un Yagami? – preguntaba Konoe bromeando en ironías.
– De la misma forma en que te fijaste en un Yabuki y además menor que tú – respondía Kikuri con los ojos cerrados y una radiante sonrisa.
Esa pelea fue suficiente.
Elliott estaba en su despacho, meditando y tomando los resguardos necesarios para Seiko. Era muy obvio que iba a llegar a la final, pero eso significaba que aun no mostraba su verdadera fuerza y sus nuevas técnicas eran la prueba de ello. Cada vez iban a salir nuevos enemigos e incluso pelear contra sus propios amigos en las rondas siguientes, aunque la nueva determinación de Seiko de llegar más allá, lo puso en serios aprietos.
– Tengo que cambiar mis planes… además mañana debo enfrentarme a ese bastardo de García en Southtown. Esta vez tendré más cuidado, marginal – exclamaba Elliott a si mismo mientras observaba con detalles algunas peleas que se dieron con algunos clasificados además de Seiko: Mel, Feiling, Aoi y Sho avanzaron también a segunda ronda – y suplicarás no haberme conocido.
Saki estaba en su cuarto, reiterando por su cabeza la pelea de Seiko contra Kazuo en que el dragón de viento acaba de triunfar. Tomando su polerón rojo que volvió a sacar de la caja fuerte de Elliott, inhalaba el olor emanado de él que seguía intacto a pesar de pasar un año, deseaba volver a verlo, de que volviese a hablarle.
Brrp brrp~~~
Un aparato vibraba en uno de los bolsillos de la blusa de Saki, ella lo sacó con una pequeña nota de instrucciones y de un mensaje en particular.
"No sé si me recordarás, pero quiero ayudarte.
Esto contiene un mini-transmisor imperceptible por cualquier tipo de tecnología e incluso futura. Es decir, un mini-celular móvil. Con esto te podrás comunicar con cierta persona que desea buscarte a toda costa […]
[…]
Con cariño.
Frederic Blake"
Miró el instructivo y lo activó, era una posibilidad de saber que le pasaba y a la vez se emocionó al ver que sus amigos estaban preocupados por ella. Nuevamente vibró el mini-transmisor cuando el deseo que pidió antes se hiciese realidad.
– ¿Diga?
– ¿Saki? Soy yo, Seiko, hablándote desde el mini-transmisor que me dio el payaso de Frederic… ¿me recuerdas?
"El payaso de Frederic", recordaba la peliazul en su mente, Seiko siempre llamaba así a Frederic cuando el rubio lo molestaba con algo.
– Saki… ¿puedes recordarme?
– Si, Seiko… – por la otra línea el japonés notaba que el sonido de Saki era por las lágrimas que brotaban de los ojos ocres de ella – claro que te recuerdo…
– Pruébalo – preguntó, no muy convencido de que haya recuperado su memoria, aunque el hecho de que haya dicho "sí" y además mencionar su nombre, era algo.
– Fuiste mi primer beso y a quien tuve que lastimar para que no te atacaran.
Eso fue suficiente para Seiko y corroborar que Saki había recuperado su memoria.
– ¿Saki, me escuchas? – Saki respondía con un sí – El mini-transmisor lo dejé en tu blusa cuando Kazuo me mandó con el Saku Tsumaguchi hacia ti. Antes de seguir de largo lo dejé donde debías encontrarlo – Saki procesó su cerebro y justamente pasó como Seiko haía dicho – Y lo segundo es que diré esto: lamento no entenderte, no haber sido más ameno y por invadir tú espacio… Prometo llegar a las finales y derrotar a Elliott. No me rendiré porque vine por ti…
Esperanza, la que Rosalie le dijo antes de morir. Aquel sentimiento renació de la joven mariposa que secó sus lágrimas y decidida a seguir a Seiko hasta el fin.
– Seiko, trataré de darte cada información de Elliott y sus hombres. Solo no le digas a nadie, a nadie.
– Prometido – asintió el japonés – Saki… yo aun te amo, por eso me marché de Japón y me fui a entrenar. Solo espero que lo entiendas.
– Si lo entiendo… yo… sigo teniendo estos sentimientos por ti y... ¡Elliott viene! – Advirtió en un susurro Saki cuando pasos se oían cerca de su habitación – Seiko, supongo que sabes que Elliott me hizo su novia creyendo que estoy manipulada, así que debo seguir fingiendo que lo soy. Solo cuídate por favor y… y-yo... yo te quiero.
La transmisión se cortó de la nada, Saki guardó el polerón debajo de su cama y fingió un resfrío, convenciendo a Elliott de que lo estaba. Luego al salir, sacó nuevamente el polerón y lo abrazó con fuerza, feliz de que Seiko aun estaba enamorado de ella y que con su nueva fuerza y poder será capaz de destruir a Black Hands.
Seiko por su parte volvió a sonreír como nunca en su vida, saber que sus sentimientos seguían correspondidos, al igual que aquel libro de Cybile que durante meses leyó.
El dragón de viento con su primera victoria ante Kazuo ha renacido, y ha vuelto para ponerle fin a las ambiciones de Black Hands.
No quise alargarme mucho, ya que ahora se vienen las peleas del torneo que el mismo Elliott convocó.
Próximo capítulo: Elliott vs Han y Svetlana (la chica rusa que siente cosas por Seiko) contra una peculiar luchadora. Además hará aparición Cassandra, la joven madre de Saki. Cuídense y no hagan travesuras si no son rikolinas :3
