CAPÍTULO 7:

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La Propuesta de Tarble

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La celebración continuaba, con actos circenses, la mirada de Tarble seguía sin detenimiento a la princesa Tights, esta se alejó de los presentes y caminó por los jardines, había nostalgia en su mirada.

Tarble la observaba y se detuvo justo detrás de ella.

–Es una buena noche –habló el saiyajin.

La princesa se giró exaltada, muerta del susto.

–Ehm… yo… –intentó huir despavorida, pero el joven la detuvo con su voz apacible.

–Tranquila, no tienes porqué marcharte, sería incapaz de hacerte daño –le tomó del hombro, intentando convencerla.

–Como podría confiar en alguien tan poderoso como usted –dijo nerviosa.

–Ha, tienes mi palabra que jamás intentaré nada en tu contra… además no soy tan fuerte –la chica lo miró al rostro y pudo observar que había honestidad en sus ojos.

–Al parecer no todos los saiyajin son descorteses –dijo la rubia.

–Por supuesto que no princesa, permítame presentarme… soy Tarble, hijo menor del rey Vegeta –se reverenció con su galantería a toda prueba.

–Oh… es un placer su alteza, yo soy Tights, hija mayor del rey Maximus –imitó el gesto cordial del príncipe.

–El placer es para mí, permítame expresarle mi devoción, esa pieza que tocó y su voz lograron estremecer mi interior y lo más sublime de mis sentimientos.

La princesa sonrió tímida, pero complacida por las palabras del joven.

–Me alegra haber podido tocar su alma con mi música.

De pronto observó a su hermano Vegeta, dirigiéndose a los jardines, algo que no le hizo la más mínima gracia, justo ahora se hacía presente.

El príncipe mayor miraba incrédulo a su hermano, charlando animadamente con la rubia, una sonrisa de lado se dibujó en su rostro y se acercó a ellos.

–Vaya hermano, eres tan predecible –se reía. La princesa al verlo, sintió su corazón dar tumbos de terror, deseaba correr a toda velocidad, de pronto el ambiente se había vuelto demasiado denso, ese saiyajin le inspiraba pavor.

–Eh… alteza Tarble fue un placer, debo volver donde mis padres, deben estar preocupados… con permiso –se reverenció y se marchó inmediatamente.

–Oh vaya… se fue, al parecer mi presencia la intimidó.

– ¿Por qué te empeñas en molestarme? –le cuestionó bastante molesto.

–No era mi intención arruinar tu charla romántica con esa terrícola… eres tan patético Tarble –reía burlonamente.

– ¡Cállate! –le gritó furico.

–Uy… no es para tanto, es mi deber hermano aterrizarte a la realidad, hay algo que debes tener muy en claro… –le miró profundamente a los ojos –Nosotros somos saiyajin, la sangre real que corre por nuestras venas es la más pura, no te atrevas a desperdiciarla por tus tonterías, nosotros no nos mezclamos con seres inferiores. –Le puso la mano en el pecho y lo palmeó, para después empujarlo –No lo olvides. –se marchó.

Tarble se incorporó mirándolo con odio, no tenía derecho a entrometerse en sus asuntos, consideraba a su hermano una lastra, que viviría para hacerle la vida imposible, como lo hizo desde que nació.

Y era cierto, desde muy pequeño, la rivalidad entre ellos, había abierto una enorme brecha en ambos, impidiendo que tuvieran una relación de hermanos "sana", se preguntaba desde siempre por qué su hermano era así, entendía su extraña personalidad, él siempre fue muy huraño y solitario, para él eso no significaba novedad, los saiyajin eran criados en un ambiente de frialdad, pero Vegeta iba más allá de lo que consideraba normal, parecía no tener ningún sentimiento hacia nadie, ni siquiera hacia su padre, aun después de que para el soberano, él era su mayor orgullo, su hijo más poderoso, aquel que sería su heredero al trono y que gozaba de una personalidad implacable; aun así parecía insuficiente ese marcado favoritismo de su padre a su hermano mayor, era a él al que siempre habían hecho a un lado, al que consideraban debilucho y de carácter tibio, que solo accedía a trivialidades, porque entonces no lo dejaba en paz. O era más bien que su pronunciada debilidad era un estimulante para su hermano para agredirlo continuamente.

Durante años, se avergonzó de sí mismo, por su carácter, por su extraña forma de ver la vida, pero quien fue quien impuso las reglas en la sociedad saiyajin, quien desafío esas voluntades y les indujo a comportarse como bestias, era su naturaleza era verdad, pero él era un caso que rompía esa regla, él era tan diferente a ellos, tan distinto que ni siquiera era tan poderoso como debía ser, era hijo del rey Vegeta, aquel guerrero que desafió a Freezer, aquel guerrero que los liberó de la esclavitud y levantó un nuevo imperio, aquel que ahora se sentaba en uno de los reinos más prósperos, el reino terrícola, pero esa batalla la había ganado su hijo modelo, al único que le demostraba su admiración.

–Será quizá eso… es que él no me perdona que…

La princesa Bulma estaba sentada en la mesa junto a sus padres, Tights había llegado agitada y con sus mejillas azuladas, su hermana la miró.

–Tights… ¿Qué te sucede? –expresó preocupada.

–Nada… yo sólo de pronto no me sentí muy bien… descuida no me pasa nada.

–Si deseas, le puedo pedir a mis padres que regresemos a nuestro reino –ofreció su hermana menor.

–No, estoy bien de verdad, es algo pasajero –le sonrió para tranquilizarla.

El Rey Vegeta se levantó de su mesa y se dirigió a la del Rey Maximus.

–Me complace su presencia y la de su familia, al parecer tiene dos hijas muy talentosas, tuve la fortuna de observar a su hija con la espada, es fantástica; porque no le pide que nos haga una demostración.

–Oh… muchas gracias su majestad, por supuesto – se giró a su hija Bulma. –Hija hazles una pequeña demostración –le pidió.

Bulma lo miró atónita, no deseaba servirle a los saiyajin de entretenimiento, quienes se creían para imaginar que ellos les servirían de espectáculo, rodó los ojos fastidiada.

–Padre… yo –iba a desechar la petición, cuando el príncipe Vegeta se acercó y la interrumpió.

–Sí, porque no demuestras un poco de tu habilidad con la espada, jamás he visto a alguien tan hábil en ello, debo reconocerlo su alteza –la princesa se sorprendió por su "caballerosidad" –Me gustaría ayudarle con la demostración –se ofreció con una pronunciada sonrisa enigmática, no lograba descifrarla, si solo se estaba burlando de ella, o de verdad deseaba ser atento.

–Hmph –le desvió la mirada –Esta bien –se dirigió al centro, frente a la mirada de sorpresa de los presentes, era acaso, aquello un desafío o meramente un acto de diversión, se preguntaban.

La guardia real le prestó a la princesa una filosa espada, esta era tan larga que casi le abarcaba su estatura.

La princesa tomó la espada y la agitó al aire, comenzó a moverla de un extremo a otro, con una fluidez impresionante, se notaba la habilidad y el profesionalismo en sus movimientos, los invitados aplaudían el espectáculo, emocionados.

De pronto observó frente a ella a su acérrimo rival, mirándola fijamente, esperando alguna reacción, ella sin pensarlo dos veces lo atacó, el esquivó el filó de la espada sin mayor problema y así estuvieron un buen rato, ella atacaba y el esquivaba, pero a ella ya le estaba cansando ese juego, era tan extraño que él no la atacara.

– ¿Por qué no me atacas? ¿Vas a estar allí jugando? –dijo molesta.

–Recuerda que estamos en una reunión pacifica, no tengo interés en atacarte, además es obvio quien ganaría este encuentro-bufó.

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Esas palabras pegaron duro al orgullo de la princesa, ella también era una guerrera, se había entrenado durante años y con la espada nadie absolutamente nadie sería mejor que ella, además él había destapado la furia desde aquel día que ocurrió la guerra, aquella donde perdió lo más valioso, sus amigos.

Lo miró con furia y con habilidad y rapidez, saltó y le dio de lleno con la espada, logrando herir el rostro del príncipe creándole un corte fino en su mejilla izquierda, un hilillo de sangre se asomó, este limpió la sangre con el metatarso de su mano y la observó, su sonrisa maquiavélica se dibujó en sus labios y la miró.

–Como suponía –dijo.

–Vamos en guardia.

–No, yo creo que es suficiente –dijo.

–Aun no estoy exhausta y tú y yo tenemos cuentas pendientes –le incitó a continuar.

–Oh no princesa, no querrá que la ridiculice aún más ¿o sí? –expresó sarcástico.

–Desgraciado, eres insufribleeee –se arrojó con furia a él dispuesta a destazarlo.

Vegeta detuvo su espada con el dedo índice, ella estaba asombrada.

Los presentes aplaudieron y él iba a retirarse, pero ella le detuvo.

–Espera…

–El espectáculo ya terminó.

–Sí lo sé… pero fue un encuentro desigual, yo manejo una espada y tú no, porque no lo intentas ahora con una espada y ya veremos si sales victorioso –se sonrió.

–Hmph… es muy sencillo, es inútil para mi usar armas, no las necesito, todo mi poder emana de mi propio cuerpo, terrícola.

Tarble observó una oportunidad y no dudo en lo que iba a proponer…

–La princesa tiene razón hermano… su habilidad con la espada es única, sería muy interesante que tu aprendieras a manejarla así, eso te complementaria como guerrero ¿Por qué no le pides a la princesa que te enseñe a manejar la espada? –propuso convincente.

–Tonterias –expresó con fastidio.

–Tú hermano tiene razón, sería un verdadero placer para mí enseñarte príncipe Vegeta –dijo maliciosa.

Vegeta les dio la espalda, pero su padre, observó divertido la escena.

–No es mala idea… no dices que este planeta te aburre hijo, esta es una buena oportunidad para que aprendas de otras artes, estoy de acuerdo con tu hermano.

– ¡De ninguna manera!… –gritó exaltado, su padre miró su mirada descontrolada, esa era una buena manera de ponerle los pies en la tierra.

–Es una orden del rey, no puedes desobedecerme –alardeó autoritario.

–Gracias por confiar en mí, su majestad –se reverenció la princesa –Haré de su hijo el mejor espadachín.

Habían conseguido eliminar cualquier ápice de cordura y paciencia del príncipe, este emitió grandes cantidades de ki, emanando de su cuerpo un aura densa y oscura, para después desparecer por los cielos.

–Ya se fue –emitió la princesa.

–Ya volverá… siempre lo hace –dijo Tarble con una sonrisa cargada de triunfo.

Y era un gran logro, quizá el único que había tenido frente a su hermano, había logrado enfurecer y llevar al límite a su hermano, rebajándolo a convertirse en el alumno de una raza inferior, festejaba su triunfo, como nunca antes.

La velada estaba culminando, casi amanecía y los invitados aun conversaban y bebían, el rey sostenía una conversación "animada" con el rey Maximus, mientras las hermanas morían de sueño junto a su madre, lo único que deseaban era marcharse a descansar.

Tarble había compartido algunas palabras con los invitados, al parecer era bastante sociable, todo lo contrario a su hermano.

Vegeta, descansaba en una meseta con sus brazos cruzados, sujetando su cabeza, seguía muy molesto, no podía comprender las acciones de su padre, como era posible, que se portara tan sociable con los humanos, porque aceptaba sus ridiculeces, él era el soberano, debería posar todo el peso de su pie sobre ellos y aplastarlos sin piedad, pero contra todo pronóstico, a él le parecía estar cómodo frente a esa nueva situación no comprendía el porqué. Cerró sus ojos y descansó un poco.

Finalmente la celebración concluyó y los invitados se retiraron.

Los reyes terrícolas y las princesas llegaron a la casona y se acostaron, durmieron durante largas horas, para recuperarse de los embates de aquel desvelo.

Al atardecer finalmente se levantaron ambas hermanas desayunaban, mientras discutían lo que había ocurrido en aquella celebración.

–Bulma no crees que te excediste, dudo mucho que ese saiyajin te perdone después de haberle hecho pasar esa humillación.

–Ya se le pasará, además son órdenes de su padre… y yo disfrutaré porque lo tendré en mis manos y no dudaré en hacerle pagar todas las que me hizo –decía triunfante.

–Mmm… si tú lo dices, sabes algo que me di cuenta, es que él y su hermano no se llevan nada bien, además son tan distintos.

–Sí el otro no es tan altanero y petulante como Vegeta.

–Así es… es bastante educado y caballeroso, se comporta como todo un príncipe.

–Vaya que sorpresa.

–Si la verdad sí… me cayó muy bien.

Finalmente Vegeta decidió regresar al palacio, parecía más tranquilo.

–Hijo, que sorpresa, ahora no tardaste tanto en regresar –expresó su padre.

–Hmph… no lo sé padre, estoy tentado en matar, tengo una imperiosa necesidad de asesinar unas cuantas alimañas terrícolas.

–Hermano… debes aprender a autoontrolarte, recuerda que tenemos un trato con los terrícolas.

–Y a ti quien te pidió tu opinión basura –refunfuñó.

–Uy como siempre tu carácter explosivo te impide sostener una conversación –se burló –Padre ¿Cuándo empezará mi hermano sus clases? Pienso que eso le ayudaría a controlar sus impulsos y a familiarizarse con esta nueva vida.

–Hmph… silencio, basta de sus peleas de niños estúpidos, ya me hartaron, Tarble deja de provocar a tu hermano, recuerda que él es más fuerte que tú y podría matarte –le recriminó, la sonrisa de Tarble se desdibujó y se transformó en una sombría, siempre era lo mismo su padre con su favoritismo. –Sobre ese asunto Vegeta, empezarás tu entrenamiento en una semana, por primera vez coincido con tu hermano, es necesario que aprendas a controlarte y sobre todo que aprendas a obedecerme –se retiró dejando a sus hijos.

–Ya verán, mi paciencia se está colmando, algún día me desharé de todos, incluso de ti padre –masculló entré dientes.

Tarble lo escuchó atento, sabía que su hermano, tarde o temprano cumpliría su amenaza y cuando eso ocurriera, sería el fin de su raza y de todo, conocía los alcances de su hermano su sed de sangre era algo fuera de lo común.

Milk cocinaba deliciosos platillos, tarareaba una canción, mientras revolvía el cucharón en la olla, mezclando los ingredientes, la sopa gorgoreaba en esta y despedía un olor agradable y apetecible, ese olor llegó hasta las fosas nasales del glotón Kakaroto y como hechizado, se dirigió hasta la cocina donde se encontró con la pelinegra, quien aún continuaba tarareando esa canción.

–Uhmmmm… ¿que estas preparando Milk? –preguntó babeando.

– ¡Ahhh! –soltó el cucharon asustada –Kakarotto, me asustaste –le reprendió.

–Lo siento –dijo apenado –Es que huele delicioso, podrías darme un poco.

–Kakaroto, aun no puedo hacerlo, recuerda que primero deben comer sus majestades –dijo.

–Mmm –hizo un puchero.

–Ay, está bien –le sirvió en un plato hondo. –Toma.

–Muchas gracias –comenzó a sorber la sopa como poseído –Como pensé esto es lo mejor que he probado en toda mi vida –la mujer sonreía complacida y un rubor cubrió sus mejillas, ese saiyajin la ponía muy feliz, y además le parecía muy apuesto.

–Qué bueno que te guste.

–Sí, sin duda eres la mejor –la miró diferente, no como alguien que lo ayudaba cuando lo necesitaba sino con gusto.

Bardock, aprovechó su tiempo libre para descansar en un árbol, desde allí se divisaba el palacio y un bosque, sacó de su bolsillo, un extraño dije, pero bastante fino.

–Han pasado tantos años…muchas cosas han cambiado y a veces me pregunto porque sigo vivo… –observaba el dije con melancolía y añoranza.

Varios días transcurrieron y el momento de las clases llegaron, la princesa se presentó al palacio real a impartir su clase.

Fue recibida por la guardia real, le permitieron entrar, miraba su palacio, en el que había vivido desde que pudiera recordar, lo observó con nostalgia, mientras aguardaba la llegada del príncipe. Después de varios minutos finalmente se presentó, frente a ella, con una mirada fría sin ápice de cualquier sentimiento.

–Buenos días su alteza –se reverenció la princesa.

–Hmph…

–Que modales, al parecer no está de humor, o más bien no tiene humor… bueno como tu maestra empezaré las indicaciones, iremos al bosque, impartir la clase aquí podría dañar el palacio… vamos sígueme –le ordenó.

–Hmph… -le desvió la mirada.

–Acaso no te enseñaron a ser cortés con una dama, además soy tu maestra si no accedes, tendré que hablar seriamente con tu padre –dijo severa.

El príncipe no lo podía creer, hasta donde había llegado este juego, lo estaba tratando como un niño idiota, al que puede gobernar y dar quejas, el jamás se había sometido a eso.

El rey Vegeta llegó en el momento justo.

–Oh, veo que tu maestra ya llegó.

–Su majestad –la princesa se reverenció en un gesto de saludo.

–Princesa Bulma, dejo a mi hijo en sus manos y le otorgó todo el poder sobre él, sé que será de mucha ayuda –se retiró.

Vegeta lo miró atónito, era el colmo, pero no les daría gusto, querían verlo al límite no les daría el gusto.

–Vámonos ya –dijo serio.

El silencio incómodo se prolongó durante todo el camino al bosque, ni una sola palabra salió de sus labios. Finalmente llegaron al bosque.

Ese lugar era otro regalo de paisaje maravilloso, verde intenso y luminoso, con cascadas cristalinas brotando y animales diversos transitando por allí.

–Aquí está bien –rompió el silencio la peliazul.

La chica sacó de su enorme maleta dos espadas majestuosas, una de ellas ya la conocía era la misma que había usado en batalla, la había mandado a reparar. La otra parecía tener el mismo filo potente, pero el mango era plateado, tenía un brillo sin igual, sus rostros se reflejaban en ella, tenía un diseño sencillo, pero muy elegante.

–Toma –le lanzó la espada.

El príncipe la atrapó con su mano derecha.

–La mandé a forjar especialmente para ti, esta forjada con los cristales más duros que existen en este planeta y de huesos de mamut, una especie ya extinta en este planeta, por lo que esa espada es muy resistente, incluso más que la mía –dijo emocionada.

–Hmph… ya veo –expresó sin ápice de interés.

–La primera recomendación su alteza, es que esa no es la manera adecuada de empuñar una espada.

–Ah no, entonces como debe de ser –resopló –Esto me parece absurdo, si yo quisiera puedo romper esta insignificante espada y…

–Su alteza, no le recomiendo hacer eso… estoy segura que después de mis lecciones, amarás este arte –rio.

–Ya lo veremos.

–Bueno, comencemos…

CONTINUARÁ…


Hola queridos lectores, muchas muchas gracias por haber leído, gracias a los lectores anónimos y a los silenciosos. ¿Qué ocurrirá en las clases de Vegeta? El próximo capítulo ahondaremos en el pasado de Vegeta y sobre otros personajes, además de ver cómo le va en sus prácticas. Les comento que tardaré en mis actualizaciones para este fic, ya que a diferencia de mis otras historias, esta es la única que no tengo terminada, plasmada, evidentemente ya la tengo escrita en mi mente y ya tiene un final, pero me falta plasmarla por lo que pido de su paciencia, trataré de estar actualizando mensualmente, si no pudiera les estaría avisando para informarles sobre la fecha de mi actualización, agradezco muchísimo su comprensión, muchas gracias y gracias especialmente a:

Marilug: Hola, muchas gracias por todos tus comentarios, sí tienes toda la razón a Tarble le gusta Tights y sobre Yamcha es un milagro que haya sobrevivido. Saludos y un abrazo.

Sofigomez: Hola, su historia juntos se irá escribiendo poco a poco, por lo pronto se odian muchísimo. Saludos y un abrazo.

Majo29: Hola, muchas gracias por comentar, tendrás muchas peleas y encuentros entre ellos, espero hayas disfrutado este capítulo. Saludos y un fuerte abrazo.

annabelgonzalez92: Hola, muchas gracias por comentar capítulo a capítulo y como lo prometido es deuda aquí te traje una nueva entrega, espero la hayas disfrutado y mil disculpas si te hago esperar demasiado. Te agradezco muchísimo tus comentarios tan motivantes y estoy segura que esta historia te atraerá más poco a poco la trama se pondrá más interesante. Un fuerte abrazo y muchos saludos.

Sora Fanfiction: Hola, muchas gracias por todos tus comentarios, quizá me excedí un poco con Yamcha, pero a decir verdad, el que haya sobrevivido fue un milagro, lo necesito vivo por que el forma parte de todo el hilo de la trama. Muchos Saludos nos leemos.

SasukevsNaruto: Hola, muchas gracias por estar al pendiente de la historia; sobre tu pregunta aún no tengo un numero definido de capítulos, pero te puedo decir que será muyyyy larga. Saludos y un fuerte abrazo.

Guest: Hola, me alegra que te haya gustado. Un abrazo.

Vegeta briefs: Hola, que bueno tenerte otra vez por acá, gracias por tu comentario. Te invitó a seguir leyendo, cada vez habrá más peleas entre los protagonistas. Saludos y un fuerte abrazo.

Princess saiyajin: Hola, gracias por comentar, he he creo que te encantara habrá mucho de eso. Saludos y un abrazo.

bris vernica: Hola, muchas gracias por comentar, espero te este gustando la historia y te invito a seguirla. Muchos saludos y un abrazo.

ella123456: Hola, muchas gracias por comentar, poco a poco se iran adaptando esos dos, pero tendrán muchos obstáculos, por cierto ¿Cuándo iniciarás el nuevo fic? Saludos y un abrazo.

arag7: Hola, bienvenida (o), que gusto tenerte por acá, espero que te esté gustando la historia, y te invito a seguirla. Muchos saludos y un abrazo.

KTA532: Hola, bienvenida (o), ojala te guste la historia y te invito a seguirla. Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo y saludos.