Los personajes son de Stephanie Meyer, la historia es sacada de algún lugar raro de mi mente.
Gracias a Ale74, eddieIlove, lupita-jely-C, isa28 y AnaMa9507, sus reviews son lo que hace que quiera seguir escribiendo n.n
Y ya todas estamos de acuerdo en que Edward es un Idiota-Imbécil y muchísimas cosas más.
Nos leemos abajo!
Capítulo 7
Bella POV
No podía olvidarlo, me habían dolido las palabras de Edward, me hacían añorar lo que había perdido, me hacían querer regresar a los brazos de Benjamín y esconderme por siempre de cualquier cosa que me lastimara, porque siempre supe en el fondo de mi corazón que una de las razones por las que lo amaba era porque él me alejaba del dolor, porque él me mantenía protegida de cualquier cosa y, al morir, me había dejado sola para afrontar la vida de nuevo, y fue como aprender a caminar, difícil, pero al final lo había logrado y ese hombre mujeriego y estúpido había deshecho todo lo que había logrado estos años con sus palabras.
Había pasado el día recordando sus palabras una y otra vez, hiriéndome cada vez más mientras ponía una sonrisa para mi hijo, mientras jugaba y escondía mi dolor de él. Esa tarde el había regresado a buscar a Vanesa y al pasar a mi lado olí aquel perfume de mujer que tenia el día en que lo conocí, algo dentro de mí se rompió al saber que había estado con otra, algo que no quería reconocer pero me llenaba de ira y dolor.
En el trascurrir de las semanas todo fue demasiado rápido y confuso, Edward llevaba a Vanesa a la escuela, me miraba y se iba, así cada día. Alice se había dado cuenta de que algo malo había pasado entre nosotros pero yo no se lo quería contar, porque antes de nuestra amistad estaba el cariño que le tenía a su hermano, y sabía que ella sufría por la situación porque quería que pasáramos todos juntos la mayor parte del tiempo. Jasper me llamaba todos los días, su relación con Edward tampoco estaba muy bien, intentaba hacer todo lo posible por seguir manteniendo su relación y, en ese aspecto, era mucho mejor actor que yo, Alice no se daba cuenta de nada. Diego tampoco estaba muy feliz, los viajes a la casa de Vanesa resultaban incomodos y eran cada vez menos frecuentes, yo no sabía qué hacer, no podía hacer nada para remediar la situación porque a pesar de todo la frialdad con la que Edward me trataba hacia que mi pecho doliera y no quería aceptar que ya había empezado a quererlo.
- ¿Quieres venir a almorzar con nosotros en la tarde? –Me pregunto Alice ilusionada a través del teléfono, era domingo y afuera estaba lloviendo, Diego miraba por la ventana con su carita triste y me dolió el corazón por él.
- Claro –Aleje el teléfono de mi oído al escuchar su gritito de alegría- Gracias por destrozarme el tímpano, no tenías que torturarme para ir y mucho menos después de haber aceptado.
- Tonta Bella –Pero de todas maneras escuche su risa musical, me dio la dirección del restaurante y cerré los ojos con fuerza- ¿Puedes llegar sola?
- Si –Recordaba claramente la vez que Edward nos invitó a almorzar allí y suspire- ¿A qué hora debemos estar allí?
- A las 2, nos vemos allá, besos –y colgó.
Me acerque a Diego y acaricie su cabello sentándome a su lado, mire el reloj de la pared, aún quedaban un par de horas, bese la nuca de Diego y él se dio la vuelta para abrazarme.
- ¿Qué pasa cariño?
- Quiero ver a Nessie mami –murmuro contra mi cuello.
- La veremos hoy, tía Alice nos invitó a almorzar y estoy segura de que ella estará allí –me reí sin poder evitarlo cuando Diego salto de mis brazos y me miro con una gran sonrisa.
- ¿De verdad mami? –yo asentí y el empezó a dar brinquitos, negué con la cabeza, Alice había influenciado a mi pequeño.
- Ve a ordenar tu habitación y luego te ayudare a buscar tu ropa –No pude terminar de hablar porque él había salido corriendo hacia las escaleras.
En ese par de horas nos dedicamos a hacer una limpieza general y luego a arreglarnos para el almuerzo, cuando estuvimos cambiados y peinados le ayude a Diego a poner su chaqueta y el me ayudo a poner la mía, nos pusimos las botas y salimos corriendo en dirección al auto.
El viaje fue largo por la lluvia y cuando llegamos vi que solo había un Volvo aparcado, suspire estacionando el auto y entramos corriendo al restaurante entre risas, nos quitamos la ropa que estaba mojada y la dejamos en un armario, caminamos tomados de la mano hasta llegar a las mesas y Diego soltó mi mano para correr hacia donde estaba Vanesa, yo sonreí saludándola mientras me sentaba en una de las sillas para mirarlos jugar.
- No creí que fueras a venir –Escuche una voz detrás de mí y suspire.
- No he hecho nada malo, además Diego quería ver a Vanesa –me encogí de hombros.
- Al menos podrías girarte y no comportarte como una niña –gruño enojado, entrecerré los ojos girándome y lo fulmine con la mirada.
- Me comporto como a mí se me dé la gana, tu y yo no tenemos nada mas de que hablar, creo que todo quedo claro la última vez que me dirigiste la palabra.
- Estaba enojado, sé que no debí decirte lo que te dije.
Me gire sin prestarle atención, apoyando los codos en la mesa y mi rostro en las manos, Edward se sentó a mi lado, lo supe por el sonido de la silla al arrastrarse. Nos quedamos mucho tiempo en silencio, escuchando las gotas de lluvia golpear las ventanas, respire profundamente, tenía que comportarme como una persona adulta.
- ¿Por qué estás aquí?
- Alice me obligo, dijo que si no venía lo lamentaría.
Seguimos en silencio hasta que el sonido de un coche aparcado cerca nos sobresaltó, nos quedamos allí sentados mientras unas voces se acercaban a nosotros, me gire para sonreírle a Alice y a Jasper pero mi sonrisa se congelo en mis labios, allí frente a mi estaban Emmett Cullen y Rosalie Hale, mis mejores amigos de la infancia, ella con su cabello rubio mojado y su cuerpo de modelo, un rostro digno de una portada de revistas, unos ojos azules igual de hermosos que los de su gemelo Jasper, en cambio su esposo Emmett era todo lo contario, un hombre grande y musculoso más parecido a un oso, con el cabello castaño y ojos cafés, una sonrisa llena de hoyuelos que lo hacían parecer un niño. Nos quedamos mirando los tres hasta que una gran sonrisa apareció en el rostro de Emmett y abrió los brazos para recibirme.
- ¡Belly! –grito ante la mirada perpleja y sorprendida de Rosalie y de Edward.
- ¡Emmy! –Corrí a sus brazos con todas mis fuerzas y lo abrace sin importarme si nos caíamos o no, fue como chocar contra una pared de puro musculo, lo abrace con fuerza llorando mientras él me abrazaba y giraba conmigo entre sus brazos, su ropa mojada estaba mojando la mía pero me sentía como si hubiera vuelto en el tiempo y fuera otra vez aquella adolescente que jugaba y reía con sus amigos, era como si no hubiera pasado tiempo desde la última vez que el me abrazo, como si nada hubiera pasado desde entonces.
- Emmett suéltala, ella no merece ninguna muestra de afecto de nuestra parte –Escuche la voz acida y llena de amargura de Rosalie, sacándome de mis pensamientos. Emmett me soltó de mala gana y me beso las mejillas.
- Sé que lo que hice es imperdonable –Les dije mirándolos a los ojos después de recuperar el aliento, aunque podía ver el dolor y la rabia en la mirada de Rosalie tenía que hablar con ellos, era lo menos que podía hacer- Sé que les cause mucho daño, déjenme explicarles por favor, bríndenme una oportunidad para justificar mis actos de la misma manera que hice con Jasper.
- ¡Jasper sabía que estabas de vuelta! –Grito Rosalie con furia, su rostro estaba enrojecido y sus miradas eran asesinas.
- Le pedí que no les contara nada, quería ser yo quien lo hiciera.
- No me quedare en el mismo lugar que tu –me escupió y se giró hacia Emmett- Me voy a cambiar a la casa, al regresar no quiero ver a esta en nuestro restaurante.
- Cariño…
- Nada de cariño Emmett, tu eres alguien manejable y por eso ella se aprovecha de ti, te lo pido Emm, sácala de aquí.
Vi como Rosalie se giraba en el momento en que entraban Alice y Jasper, Rosalie empujo a su gemelo antes de salir mascullando maldiciones.
- ¿Paso algo malo? –Pregunto Alice y yo negué con la cabeza antes de tomar la mano de Emmett.
- Vamos a hablar Emmy.
Alice se acercó a los niños y le sonreí cuando pase a su lado. Camine junto a Emmett y vi de reojo a Edward mirándonos, estaba perplejo, me había olvidado por completo de él. Al encerrarnos en la oficina de Emmett que tenia paredes insonoras, gracias a sus encuentros amorosos nada silenciosos con su esposa, nos sentamos uno frente al otro, Emmett tenía un gesto completamente serio muy raro para aquellos que conocemos bien su carácter, eso me hizo darme cuenta de que ya no era mi osito de peluche.
- Soy todo oídos Belly, y no sabes cuánto te extrañe, pero yo no puedo enojarme contigo, no como Jazz o Rose.
- Lo se Emmy, por ahora solo te pido que escuches y no hables hasta que termine, ¿de acuerdo? –El asintió y empecé a contarle todo a él, evitando mirar su rostro porque a pesar de haberlo contado muchas veces a un psicólogo aun esa vivencia me hacía daño, porque nadie puede curarse por completo, porque siempre quedan cicatrices en el alma.
Cuando termine de hablar y después de unos minutos en absoluto silencio Emmett se levantó y salió del despacho como alma que lleva el diablo, lo seguí porque me había asustado la mirada de rabia que tenía y solo pude mirar mientras empezaba a destruir las sillas y las mesas, Jasper y Edward se acercaron asustados por el ruido, Edward se quedó en congelado mirando las lágrimas de Emmett y las mías, Jasper se acercó a Emmett y lo sujeto con fuerza deteniendo su destrucción susurrándole cosas al oído, Emmett lo empujo y le dio una patada a los escombros a sus pies.
- Te dije que había sido su culpa, ¡Te lo dije! Maldita sea –se sujetó el rostro con fuerza- Como pudo mi papa hacerme eso, como si sabía que yo… -Y empezó a sollozar cayendo al suelo de rodillas, me acerque y lo abrace llorando también, porque era cada vez más doloroso saber el dolor que les había causado por mi egoísmo, el me abrazo con fuerza dejándome sin aliento pero no me queje porque sabía que me necesitaba.
- Emmett, amigo le estás haciendo daño –murmuro Jasper, Emmett me soltó lentamente y sostuvo mi rostro entre sus manos.
- Lo siento tanto Bella, yo… yo te extrañe tanto, mi vida estaba incompleta sin ti, por favor no te vuelvas a ir –me suplico con sus ojitos brillantes por las lágrimas, limpie sus mejillas y sonreí un poco.
- No tengo nada que perdonarte osito de peluche –acaricie su mejilla y limpie mis lágrimas mientras veía entrar a Alice, me puse de pie cuando Diego corrió a mis brazos y me abrazo. Emmett se levantó también mirándonos y Diego se quedó impresionado viendo al gigante de mi amigo.
- Mucho gusto pequeño, soy Emmett –se presentó con una sonrisa llena de hoyuelos, Diego entrecerró los ojos y levanto la barbilla, como odiaba que le dijeran pequeño.
- Soy Diego Swan, mucho gusto.
Emmett soltó una fuerte carcajada que me hizo sonreír, extrañaba ese sonido.
- ¡Es igualito a ti! Tiene esa misma carita que tenías cuando te conocí –me giño un ojo- Nos divertiremos mucho jugando tu y yo campeón.
- Él también es tu tío cariño –le susurre a Diego.
- ¿Tengo otro tío? –Pregunto emocionado mi pequeño y yo asentí.
- ¡Tío Emmett! –grito Vanesa y corrió hasta saltar a una de las piernas de Emmett.
- ¡Princesa! Que grande estas, te traje muchos regalos.
Alice se acercó tímidamente y me abrazo cuando deje a Diego en el suelo y fue corriendo hacia Emmett.
- Pensé que sería buena idea que los encontraras de nuevo, lamento que las cosas hayan ido mal con Rose.
- No te preocupes Al –bese su frente cariñosamente- Gracias a ti recupere a dos de mis mejores amigos, te debo mucho por eso, creo que yo debería ocuparme de recuperar a la tercera.
- Pero ella es Rosalie –murmuro triste.
- Te dije que no te preocuparas, solo hay una forma de tratar con ella cuando esta así –le sonreí antes de acercarme a Diego que estaba jugando con Jasper y Emmett.- Cariño, iré a buscar unas cosas, quédate con la tía Alice y pórtate bien.
- Si señora –dijo con fuerza y haciendo un saludo militar que en él se veía tiernísimo, me reí revolviéndole el cabello y saque una liga del pantalón para hacerme una coleta.
- ¿Emmett, me podrías llevar a tu casa?
- Por supuesto. –Emmett empezó a caminar y yo lo seguí.
- ¿Que estas planeando? –Me pregunto Jasper mientras caminaba detrás de mí, escuchaba otros pasos pero preferí dejar de pensar en Edward.
- Voy a resolver esto, ayudarla a sacar su dolor.
No me dijo nada más, salimos del restaurante y me fije por primera vez en que había dejado de llover, llegamos hasta un monstruoso Jeep y nos subimos los cuatro, estábamos en el más absoluto silencio mientras el auto iba cada vez más rápido, al final y sin darme cuenta llegamos a una hermosa casa, era enorme, tenía un jardín lleno de flores de colores que le daba vida al lugar, ventanales y paredes color caoba nos recibieron en la entrada, al entrar había un salón estilo colonial muy hermoso, con una chimenea encendida que le daba calidez a esa fría tarde. Emmett nos condujo por la casa hasta que llegamos a una habitación alejada en donde estaba solamente una cama y Rosalie sentada en ella, en sus manos tenía una pequeña foto que sujetaba con fuerza, pensé que por unos segundos ella se estaba debatiendo entre la idea de destruirla o no, mire a mi alrededor, era una habitación bonita decorada en tonos pasteles, al gusto de Rosalie, con algunos juegos de video cortesía de Emmett, al verme se levantó con rabia dejando caer la fotografía al suelo, era una foto de nosotros cuatro y el saber que ella la conservaba me dio esperanzas.
- ¿Qué haces tú aquí? ¿Quieres que te saque de mi casa?
- Atrévete si puedes, eres una anciana, ¿Crees que podrás conmigo?
- No me retes mujerzuela, no quiero ensuciar mis manos contigo.
- Palabras valientes para una zorra, ¿Dime Rose, cuanto te pagan ahora que eres adulta?
Escuche la risa amortiguada de Jasper y eso fue el detonante que Rosalie necesito para saltar encima de mí, sabía que era la única forma de tratar con ella porque ella deseaba hacerme sentir el mismo dolor que había sentido cuando me marche, porque estaba herida y necesitaba desquitarse. Caí al suelo con fuerza y al levantar la mirada vi su puño levantarse antes de estrellarse con fuerza en mi rostro, eso fue lo que me llevo a mí también al borde de la desesperación porque había revivido hace muy poco recuerdos que me herían y por un momento fue como si el que me golpeaba fuera Charlie, devolví el golpe y en ese momento se desato el infierno.
Bueeeeno, solo puedo decir que esperaba con ansias la reunión entre Rosalie, Emmett y Bella, y me gusto como quedo, de una manera rara y loca jajajaja
Lamento haber tardado tanto en publicar, pero ya arregle todo lo que tenía que arreglar (y por fin pude terminar mis exámenes lml) así que aquí estoy de nuevo, prometiendo esta vez publicar cada tres días a partir de hoy (aprovechando que tengo un par de caps adelantados en mi pc).
El siguiente cap será Edward POV n.n
¿Qué les pareció el cap? ¿Les gusto? Dejen un review.
