Descargo de Responsabilidad: Harry Potter no es mío, este es solo una historia alternativa.

Parejas: Aun en proceso.

Resumen: La Familia Potter a muerto, el mundo mágico celebra la destrucción del que no debe ser nombrado, pero Dumbledore sabe que volverá, ahora la familia Morder tomara su lugar en el Mundo Mágico y muy pronto Dumbledore y Voldemort aprenderán a no interferir con esta familia... de la manera difícil.

Egmont

Por: Mireya Humbolt

Capitulo 8

Permite que bese hoy tus labios,

Y mis manos acaricien tu suave piel,

Regálame esta noche entre tus brazos,

Para morir recordándote.

La Profesora de Transfiguraciones de la Escuela de Hogwarts de Magia y Hechicería, Minerva McGonagall, siempre se ha sido considerada entre sus compañeros como una persona de amplio criterio, con una carácter fuerte y decidido, de gran valor y entereza, por lo cual para todos es la persona perfecta para ser la Jefa de la Casa de Godric Gryffindor.

Muchas cosas le habían tocado vivir, una de ellas era su participación al lado de Albus Dumbledore en contra de Lord Voldemort, y no se arrepentía de esa decisión, la había tomado tomando en cuenta todas las posibles consecuencias, aunque eso no evitaba que se lamentara las perdidas, por que ella era conciente que en ese momento estaban en guerra, y como todas las guerras habría bajas, unas mas dolorosas que otras, pero perdidas al final.

Jamás lo diría en voz alta pero las perdidas que mas lamentaba eran sin duda las de las familias Logbottom y Potter, quizás tendría que ver que esas personas hayan sido sus alumnos en su juventud, o tal vez el valor que siempre demostraron para enfrentar la adversidad y el dolor, con completa esperanza de que todo el dolor y sacrificios realizados merecían la pena por un mundo sin Lord Voldemort, algo muy Gryffindor, algo que ella siempre admiraría y respetaría, o quizás solo era en realidad una mujer que los había amado como si fueran sus propios hijos, como a todos sus demás alumnos, ya que nunca tuvo la oportunidad de formar una familia después del fallecimiento de su amado esposo, pero eso no podría saberse por ella nunca demostraría cuanto lo lamentaba, ella era Gryffindor, y los Gryffindor eran valientes ante cualquier adversario, ante el dolor, ante la perdida, así que ella era la perfecta representación de la fortaleza Gryffindor, por ello todos la respetaban y muy en secreto era admirada.

Y a pesar de todas esas perdidas no podía evitar mostrar una sonrisa a Neville cada vez que lo veía en su clase o en los pasillos, el pequeño había perdido a sus padres cuando tenía tres años, su cabello y ojos eran idénticos a su madre pero tenia la cara y complexión de su padre, siempre había pensado que el pequeño seria asignado a Ravenclaw o Gryffindor, las casas de sus padres, mas nunca pensó que estaría en Hufflepuff, pero al poco tiempo de conocerlo y observarlo, sin que nadie mas se diera cuenta, comprendió por que había sido asignado a esa casa, era un niño tímido y muy reservado, casi pasaba desapercibido entre la gente, y sabia el motivo de ese tipo de conducta, algo mas que lamentar por culpa de Lord Voldemort .

Lo recordaba bien, había recibido el mensaje de Albus sobre un ataque a los Logbottom, ella sabia que había un espía entre los mortifagos que le era fiel a Albus, así que si el confiaba en la información ella también lo haría, y a pesar de saber que tal vez nada podrían hacer, no estaba preparada para lo que había visto, cuando llego acompañada de otros miembros de la Orden del Fénix, su corazón conoció lo que era en verdad la impotencia y el dolor de saberse inútil, por que su valor y coraje no podían ayudar a los Logbottom, no esta vez.

En el suelo con múltiples cortaduras y heridas estaban los Logbottom, la sangre era una alfombra carmesí, habían sido torturados, al frente estaban tres mortifagos que empezaron a lanzar maldiciones, las instrucciones eran sacar del lugar al matrimonio y su hijo, pero ella las había olvidado, corría por los pasillos de la casa buscando al pequeño Neville, no quería siquiera imaginarse si alguno de esos mortifagos lo encontraba primero, cuando estaba en uno de los cuartos de la planta alta, alcanzo a ver por la ventana y lo que vio la dejo impactada. Un mortifago tenia a Neville en sus brazos, vio como un haz de luz de color dorado se dirigía hacia Neville, quiso llegar antes y salvarlo, correr para tenerlo entre sus brazos, pero no se movió solo contemplo como la luz estaba por tocar al pequeño y supo muy en su interior que era un maldición que podría matar aun niño de la edad de Neville.

Pero justo antes de que la maldición tocara al pequeño Neville, el mortifago se había girado protegiendo al pequeño, vio como la maldición impactaba contra el cuerpo del hombre y empezaba a teñirse de rojo su túnica, pero antes de poder hacer algo el hombre desaparecían con un "Crak", no sabia que hacer, no sabia si ese hombre era el espía de Albus o un mortifago mas que ahora tenia al pequeño en su poder.

Tuvo que hacer acopio de todo su coraje para regresar con sus compañeros, por primera vez desde la muerte de la familia Potter volvía a experimentas esa desolación y amargura que va acompañada del fracaso, por que ella sabia que había fracasado y solo podía rezar por la seguridad del pequeño.

Cuando bajo las escaleras vio a sus compañeros que habían logrado atrapar a los mortifagos que habían torturado a los Logbottom, reconoció inmediatamente a Bellatrix Lestrange, pero su mente pronto se ocupo en otros asuntos mas importantes, las heridas de los Logbottom eran graves, y sin pensarlo mucho fueron llevados a San Mungo.

Ese día fue el segundo mas angustiante, jamás en su vida había pasado seis horas mas terribles de su vida, como las que había vivido al no saber que lo ocurrido con Neville, cuando Albus los había reunido se nota preocupado, pero nadie sabia nada del niño, el ministerio de magia había movido a varios de sus aurores para la búsqueda del pequeño, pero no habían encontrado nada, al parecer el que se había llevado a Neville no había dejado una firma mágica reconocible.

Quería gritar de frustración, llorar, habían estado tan cerca de rescatarlo, pero ahora no sabían si el pequeño seguía con vida, y solo pensar que corriera con la misma suerte que el pequeño Harry lograba que le doliera el corazón, pero ella solo pudo quedarse sentada escuchando como reportaban los movimientos de sus compañeros de la Orden y el Ministerios, y se mantuvo firme y serena aunque su alma estaba siendo destrozada.

Pero fue en ese momento que un "crack" se escucho, el silencio se hizo y vio como en el centro del salón había un hombre con una túnica en tonos negros y una capa con capucha que le cubría parte de la cara, una mascara platinada que todos conocían solo usaban los mortifagos, estuvo apunto de sacar su varita y lanzar una maldición cuando vio la sangre en la espalda del hombre, pero lo que la lleno de felicidad fue ver al pequeño que tenia en sus brazos, vio como Albus se acercaba tomando al pequeño y verificando su salud.

- Tenia un corte leve en el brazo – la voz se le hizo familiar – ya esta curado.

Esa voz la había escuchado antes, pero no podía ser el o si?, pero cuando lo vio salir con paso firme y elegante, lo reconoció, solo una persona tenia un tono tan grave y sedoso al hablar, solo una persona tenia ese porte y altivez, fue cuando todo tuvo sentido, supo quien era el espía, y comprendió la confianza de Albus para con esa persona.

McGonagall era una mujer con defectos y virtudes, ella misma conocía sus defectos y procuraba que nadie se percatara de ellos para no tomar alguna ventaja, era una mujer que cuando otorgaba su confianza nada podría hacerla dudar, y su amistad solo pocos habían logrado obtenerla.

Para ella Severus Snape era todo un enigma, sabia que era un magnifico duelista, que había sido un mortifago y Dumbledore había intercedido por el en su juicio, un magnifico porcionista, inteligente, astuto y culto, experto en hechizos oscuros, odiaba a los Gryffindor, bueno parecía odiar a todos menos a los Slytherin, pero poco conocía de su infancia o sus metas, el hombre guardaba muchos secretos, bueno incluso desconocía si tenia algún interés romántica, o lo había tenido alguna vez, en si no sabia nada de Severus Snape, por que lo que su sentido común siempre le dictaba que no era una persona digna de confianza y menos de su amistad.

Pero a pesar de todo y lo que la gente pensara Minerva confiaba en ese hombre, sabia que si había algún peligro no solo para ella sino también para sus Gryffindor, ese hombre la ayudara, aunque fuera bien sabido que no los soportaba, por que Minerva sabia que el era una persona que estaba dispuesta arriesgar su vida por la de un niño y eso era algo que Minerva sabia valorar y agradecía cada ves que veía a Neville caminar por los pasillos o entrar a su clase, por que ella sabia quien lo había salvado esa tarde, sabia la identidad de ese enmascarado, aunque sabia que quizás nadie le creería, por eso ella confiaba en Severus Snape.

Tal ves era en lo único que coincidían, pero ella sabia que Severus era conciente de la confianza que ella le tenia, aunque nunca lo hubieran hablado, era algo que existía, como se sabe la existencia del viento pero no se puede ver, mas esta ahí, es presente y proporciona seguridad, quizás es una pequeña seguridad, pero al fin y al cabo es algo, y si algo había aprendido desde la primera vez que enfrentara a Lord Voldemort, que el no dudaría en volver a ponerse ese manto negro y la mascara para protegerlos, aunque eso significara descender al mismo infierno, muy dentro de su corazón ella sabia que el volvería a sacrificarse para y por ellos, un sacrificio mas a la causa, como la muerte de toda la familia Potter, aunque eso no evitaba la rivalidad entre ambos por mostrar cual Casa era la mejor, ella estaba segura que el la ayudaría, por que para ella bajo esa fachada de serpiente, existía un gran león.

Vio como salían sus alumnos, por unos momentos su mirada viajo hacia Neville, y pudo percibir el leve nerviosismo hacia los Slytherin, pero también su relajación ante la presencia de Alger quien estaba en compañía de Ron, Slytherin para muchos eran las manzanas podridas, las serpientes traicioneras, pero no todos podrían ser así, por que Severus no era así, bueno en apariencia si, pero en el fondo – muy muy en el fondo- era alguien noble, además a pesar de lo mucho que le costara admitir no era el único que desmentía esos conceptos.

Sus ojos se posaron sobre Alger Potter-Mörder, ese niño era también todo un enigma, desde el primer momento se había llevado bien con Ronald, George y Fred Weasley, cuando el solo hecho de ser ellos unos Gryffindor deberían ser sus enemigos, por dios incluso había logrado que los gemelos estuvieran en la biblioteca sin hacer ninguna de sus travesuras, no conforme con eso tenia una buena amistad con la señorita Hermonie Granger de la casa Ravenclaw, y para su complacencia parecía tener aprecio por Neville Logbottom.

Alger Potter-Mörder no era un Slytherin a su parecer, pocas veces lo había visto usar su magia contra nadie, bueno siendo sinceros solo una ves, pero había sido por defender a la señorita Granger, por lo cual no contaba, no era presumido, jamás había escuchado que el se jactara de tener dinero, era compartido, se había enterado de la ayuda que había proporcionado a los Ravenclaw, de alguna forma que ella no lograba comprender se había ganado a varios Gryffindor y Ravenclaw, incluso había uno que otro Hufflepuff a parte de Logbottom que podían verse en ocasiones acompañándolo, no nada podría decir que era un Slytherin.

Sin embargo, ella había visto la mirada fría y calculada que le había dado a Draco, había visto el brillo de astucia en esas hermosas gemas cuando hacia algún hechizo complicado y demostraba sus capacidades, y sabia reconocer la leve entonación de orgullo al hacer hincapié en su apellido, además ella era conciente el escondía muchos secretos, como todas las personas, pero tenia el presentimiento que los secretos que Alger guardaba eran importantes.

Había algo en Alger que era diferente y demasiado familiar, algo que la impulsaba a cuidarlo tanto como cuidaba de Neville, y no lograba descubrir que era, no podía evitar seguirlo con la mirada por los pasillos cuando se lo encontraba, tenia una presencia gentil e imponente, era difícil de describir, era alguien que inspiraba una gran ternura y ansias de protección, y ella sabia que no era la única que tenia esas emociones, pero también su presencia inspiraba respeto, de alguna forma mostraba autosuficiencia, sus ojos parecían tan sabios y nobles, no correspondían a su edad, no podía evitar sentir que el corazón se le oprimía al pensar que había sucedido en la vida de ese niño para que madurara tan rápido, no podía evitar compáralo con el Jefe de la Casa de Slytherin, tan diferentes en sus gestos y actitudes y sin embargo tenia la impresión de que eran muy parecidos.

No era ningún secreto que Draco odiaba a Alger, pero ni Draco se atrevía a levantar su varita contra el, no después de lo ocurrido casi a principios del semestre cuando su familia había perdido una de las mas antiguas empresas, ella estaba segura que esa fue la forma en que Wut la hermana de Alger había castigado a la familia Malfoy, motivo por el cual ningún Slytherin quería provocar la ira de la Jefa de la Familia Black.

Tal vez no había sido mala la elección del sombrero seleccionador, ese pequeño había logrado un cambio, uno que en su opinión era muy favorable para la escuela, solo había un detalle que la abrumaba y era que Alger era muy buen buscador, lo había demostrado en su primer partido y casi estaba segura de que este año no tendrían la copa, pero por extraño que pareciera eso no le molestaba en lo mas mínimo, si ese era el precio por ver a sus Gryffindor tranquilos y sonreír al ver a un Slytherin bien valía la pena.

Dejo escapar un suspiro al verlos salir después de la clase, sin duda Snape y Alger eran muy diferentes entre si, pero ambos eran nobles y lo demostraban cada uno a su manera, tal ves la manera de Snape no era la mejor pero ella sabia que el tendría sus motivos, así que los respetaría aunque no los conociera, y sabia que a pesar de lo que Albus había dicho en la junta hace un mes, Snape tomaría la decisión correcta, confiaba en ello.

Minerva McGonagall siguió caminando rumbo a la Sala Común de sus Gryffindor, quería avisarles sobre su próximo partido contra Hufflepuff, vio a Severus Snape parado frente a la puerta abierta, se extraño pero cuando sus ojos se posaron en el interior del lugar supo que una ves mas Alger había logrado sorprenderla.

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Tomo la carta entre sus manos mientras leía con sumo cuidado una vez mas, en verdad le estaba de mal humor, Magnus no se había movido de su lugar en la puerta, listo para cualquier orden.

"Querida hermana:

Esta semana ha sido de mucha agitación, ocurrió un percance en la escuela, entro un troll, y estuvo apunto de atacar a Hermonie, pero con ayuda de los gemelos Weasley logramos incapacitarlo, no tienes de que preocuparte me encuentro bien.

Ella estaba llorando en el baño de niñas del segundo piso, al parecer Ron había hecho un comentario muy desagradable, el Profesor Quirell fue quien dio aviso sobre el Troll, para después desmayarse, pero hay algo que me desconcertó pude sentir un leve destello de magia oscura antes de que se desmayara Bueno como te platicaba, cuando me di cuenta que Hermonie no estaba entre los alumnos de su casa, me separe y con un hechizo se seguimiento la busque, pero el troll también ya la había encontrado, todo paso demasiado rápido, mientras que yo mandaba un hechizo de escudo sobre ella, dos golpearon al troll en la espalda, logre levitar el garrote y con eso le di en la cabeza dejándolo inconsciente, Hermonie estaba bien solo unos raspones, fue en ese momento que vi a Fred y George, ellos habían lanzado los hechizos aturdidores sobre el Troll.

Cuando llegaron los profesores, Hermonie les dijo que ella quería ver si podía vencer al Troll, por lo cual le descontaron puntos a su casa, a Fred, George y a mi nos dieron 10 puntos a cada uno por ayudar a una compañera, creo que eso puso de buen humor al Profesor Snape.

Pero lo que me intriga es que cuando iba de regreso a las mazmorras vi al Profesor Quirell escondiéndose en un salón, parecía hablar con alguien, pero solo eran murmullos, no logre identificar de que hablaban y como me empezó a doler mi cabeza mejor me retire.

Por cierto estoy muy emocionado por el partido, será Slytherin contra Ravenclaw, espero y tengas tiempo en tu agenda para venir.

Los estudios van de maravilla, ya me acople a mi nuevo horario de clases, voy a pedirle mañana al Profesor Snape un poco de consulta sobre Defensa Contra las Artes Oscuras, ya que no estamos avanzando en esa materia.

Con cariño

Alger"

Al terminar dejo escapar un suspiro, algo estaba pasando en Hogwarts y ella quería saber que era, se mordió el labio mientras leía otra carta.

"Mi pequeña.

Me siento muy alagado y agradecido por tu ayuda para la escuela, Slytherin sabrá corresponder por tal muestra de aprecio, el Director esta muy interesado en tu persona, pero por el momento solo parece a la expectativa.

Alger se ha hecho muy amigo de una joven Ravenclaw de nombre Hermonie Granger, de los gemelos Weasley de Gryffindor y Neville Logbottom que se encuentra en Hufflepuff, sin duda un grupo muy interesante, solo espero no afecten su desempeño.

Por cierto tengo algunas dudas sobre Alger, pero me temo que no podrán ser aclaradas por este medio, así que espero nos veamos en el partido y podamos conversar.

Siempre tuyo

Alex."

Negó con la cabeza, sabia que algo se le estaba escapando, pero odiaba no poder descubrir que era, tomo un mechón de su cabello rojo jugando con el cuando leyó la ultima carta de su hermano, no le había agradado en lo mas mínimo.

"Hermana.

Se que te extrañara que te envié esta carta por este medio, ya que no es muy común, pero tenia que asegurarme que nadie mas se enterara.

Hoy en la noche mientras regresaba de una practica de Quidditch, alcance a ver al Profesor Quirell salir rumbo al Bosque Prohibido, se que te vas a enojar pero no podía desaprovechar la oportunidad de averiguar que estaba pasando, te confesare que al principio me inquieto el pensar que podría tratarse de una trampa, pero Modig iba conmigo así que no me preocupe.

Hermana en verdad estoy consternado, lo que vi no tiene precedentes, el Profesor Quirell se adentro en el bosque y después de una media hora – si ya había pasado el toque de queda – lo vi acercarse aun claro en el bosque, susurro algo muy bajo y de su varita salio una luz color plata y al cabo de un rato apareció un unicornio, hay hermana fue tan cruel y sanguinario, con una velocidad considerable se lanzo sobre el unicornio y de un rápido golpe le desgarro la garganta.

Pero eso no fue lo peor, el Profesor Quirell empezó a beber la sangre¡ se que tu eres la única persona que me creería – bueno y tal vez Severus - fue tan brutal, no pude moverme, se lo que pasa cuando un humano bebe la sangre de unicornio, me mantuve oculto ya que no estaba seguro de hacerle frente para que pagara por tal vileza.

Espere a que terminara y lo vi marcharse, cuando estuve seguro que nadie estaba en el lugar, me acerque al cuerpo y con algunos hechizos logre enterar su cuerpo, aun puedo recordar la escena, fue algo espantoso.

Después me dirigí a las mazmorras pero fue directamente con Severus para decirle lo que había visto, si como te imaginaras me regaño por haber salido del castillo después del toque de queda y mas estar en el bosque prohibido, pero me permitió quedarme en su cuarto después de darme una poción para mis nervios, ahora me encuentro mas tranquilo y me voy a dormir un rato para descansar.

No pienso decirle nada a Dumbledore a menos que tú o Severus me lo indiquen, pero él me dice que no lo cree conveniente hasta tener una idea más general de sus propósitos. Espero contar con tu opinión pronto.

Con amor

Alger."

Un gruñidito muy leve se escucho mientras acomodaba los papeles en su escritorio, se había molestado mucho cuando esa carta había llegado y casi estuvo apunto de salir rumbo a Hogwarts para cortarle la cabeza a cierto profesor de DCAO y de paso darle un golpe a cierto viejo come caramelos que no esta al pendiente de sus alumnos, pero se obligo a mantener el control de sus emociones.

Ese había sido el motivo por el cual había invadido la mente de Quirell en el partido, pero no había logrado descubrir mucho, y leer la carta de Alger no estaba ayudando mucho a que su enfado desapareciera, sus ojos se cerraron recordando la carta de Alex, se la sabia de memoria.

"Pequeña.

Hoy vino Alger a mi para informarme lo ocurrido en el bosque prohibido, en verdad que algunas veces temo que sea mas Gryffindor que Slytherin, pero eso ahorita no es lo importante, me temo que Quirell sea un peligro en Hogwarts pero desgraciadamente conozco al Director – y no pongas esa cara- y no querrá tomar medidas hasta estar seguro de lo que esta sucediendo, por el momento he logrado que Alger se tranquilice y permitiré que se duerma en mis habitaciones, voy a empezar a vigilar a Quirell, creo que tu podrías investigar si es verdad que el fue atacado por vampiros hace poco tiempo, tal vez eso explicaría su necesidad de sangre, pero aun tengo mis dudas sobre ese punto.

También quiero informarte que en Hogwarts hay "algo" en custodia, así que Quirell también podía ser un mortifago que esta buscando la oportunidad para robarlo, voy a estar al pendiente de Alger.

Tuyo Alex."

De estas últimas cartas solo habían pasado unos días y dentro de una semana serian los exámenes de Alger, esa seria sin duda una buena oportunidad para hablar de lo ocurrido sin preocupaciones de que alguien escuche la conversación. Negó levemente con la cabeza, de nada le serviría perder la calma, respiro suavemente, después de casi unos diez minutos de relajación, sonrío levemente mientras caminaba hacia la puerta del despacho, con una nueva idea en mente.

Magnus la siguió en silencio mientras avanzaba entre los pasillos, como siempre sus sentidos alerta, sus labios curvaron una sonrisa al percibir a Wut mas tranquila, estaba seguro que pronto habría acción.

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Alger le había avisado que estaría en la Sala Común Gryffindor después de comer, algo que no hizo muy feliz a Severus Snape, pero supo aceptar cuando supo que los motivos eran para enseñarles a esos inútiles Gryffindor como manejar un CD, "Que rayos era un CD?" estaba seguro que Wut se lo había explicado alguna vez pero no lo recordaba por el momento, pero en fin, de eso eran casi dos horas¡, así que en vista de que su niño "Su?", negó levemente y desecho ese pensamiento, bien envista de que Alger no había regresado, pensó en ir por el, sonrío de forma maliciosa, ya casi se imaginaba la cara de terror de esos Gryffindor cuando lo vieran entrar, o si eso lo disfrutaría muchísimo.

Y con ese pensamiento el había llegado al lugar, pero como todo lo que ocurría cuando se trataba de Alger no estaba preparado para lo que vio, no nada lo habría preparado para ver a Alger en medio de la sala común, los muebles habían sido movidos para que quedaran pegados a la pared, la música se escuchaba bastante fuerte, tal vez por ese motivo no lo habían oído llegar.

La música era algo suave mientras Alger se movía por el lugar dejando que su voz se escuchara, era suave y gentil, como él, pero no pudo evitar quedarse embelezado, y no era el único que estaba en ese trance.

Recuerdos que llevo en la piel

En noches frías del ayer

Tú sombra que amo mi fe

No existe un nada que perder

Sus brazos se movían con suavidad, eran delgados, por un momento pensó que parecían las alas de un ave muy delicada, podía percibir la leve sensación de magia que existía en su entorno, magia que estaba envolviéndolos a todos, muy sutilmente.

Siempre era igual, no podía evitarlo, al sentir la música y dejar fluir sus sentimientos en cada tonada, igual que cuando tocaba, era una emoción que no podía controlar, y no quería detener, su hermana siempre le había dejado ser en ese aspecto, "Un desahogo" le había indicado, ese era su método para descansar de que le rodeaba, olvidarse de sus preocupaciones, por eso dejo que su mente se perdiera suavemente en su entorno sintiendo y relajándose.

Solo quiero ver la noche pasar

Y en su oscuridad

Y entre los infiernos (Amor)

Solo quiero en tu mirada acabar

Ser la luz del tiempo

Severus no era el único embelezado, pero si el único conciente del despliegue de magia que había cautivado a todos, varios Gryffindor observaban como el pequeño Alger se movía por el centro de la sala al ritmo de la música, unos de sus mechones se movían con suavidad dando un toque sensual, varias chicas empezaron a acompañarlo en los coros sin dejar de mirar su figura.

Sintió la vibración de los demás, buscaban su cercanía y con una leve sonrisa los acepto, dos vibración se movía por el lugar, una creyó reconocerla, era fuete y fresca como una tormenta, pero la otra era antigua, muy vieja, casi olvidada, pero también respondía a su llamada, y por un momento dudo en si llamarla para que lo encontrara o ocultarse.

Déjame gritar (No hay vuelta atrás)

La vida matar (Que importa ya)

Voy a comenzar (Quiero gritar)

Llegar hasta el final

Los gemelos estaban impactados, sabían que el pequeño tenia una voz muy bonita, pero jamás lo habían escuchado cantar y les estaba gustando mucho, al principio solo querían probar el equipo de música, pero después Alger había cantado una estrofa y todo se había salido de control, sus compañeros movieron los muebles y pusieron la música desde el principio animando a Alger a cantar y no se arrepentían de ello.

Con sumo cuidado mientras sus labios continuaban la canción dejo que su magia fluyera con cuidado pero evitando ser visible, quería saber de quien era esa magia tan antigua, tal vez Dumbledore?, sonrió levemente, no esa magia era mas vieja

.

Déjame volar (Sin regresar)

No voy a llorar (Solo gritar)

Ir a comenzar (Puedo cantar)

Ir hasta el final

Que nada ya nos pueda alcanzar

Hermonie estaba asombrada por la forma en que Alger se movía y cantaba, no dudaba que el recibiera clases, pero el tenia una gracia y sensualidad única, por que el pequeño era sensual, eso ella lo podía ver a pesar de su edad, ya que era muy observadora y no dudaba que varios de los reunidos se dieran cuenta.

Además había algo mas, algo que le lograba cautivarla, sentía algo fluir por debajo del canto y la música, algo muy suave y fresco, una sensación de ansia, pero no lograba identificar el por que, pero tenia la sospecha de que era Alger quien lo ocasionaba.

Recuerdos mil sueños

Que se apagaron con el sol

Sin nadie sin nada

Que me ilumine el corazón

Severus Snape dio solo dos pasos dentro para apreciar mejor como Alger gira sobre su eje abriendo sus brazos como si esperara a alguien y sintió el deseo de ser estar cerca, sus labios se movían dejando fluir cada palabra con emoción, sin duda el pequeño tenia talento, un talento que hasta el momento se había mantenido oculto.

Concentro un poco de su núcleo mágico para ver con mayor estudio a Alger y alcanzo a percibir los débiles hilos de magia que brotan del cuerpo de Alger buscando algo, muy poco magos lograban hacer algo igual y menos lograban verlo se necesitaba mucha concentración para poder ver ese tipo de magia, Severus había recibido instrucción mágica desde muy pequeño por lo cual no era difícil para el verlo, y no tenia duda de que Alger tuviera la habilidad para hacerlo, pero no sabia si era conciente en este momento.

Solo quiero ver la noche pasar

Y en su oscuridad

Y entre los infiernos (Amor)

Solo quiero en tu mirada acabar

Ser la luz del tiempo

De pronto las voces de algunas niñas y niños se escucharon cantando con Alger el coro, pero la voz de Alger seguía siendo mas llamativa, sus cabellos se movían como si tuvieran vida propia, y fue cuando noto, el brillo en su piel, muy suave casi dándole un toque de santidad.

Solo fueron unos segundos que bastaron para suaves hilos de las paredes, techo y pisos se dirigieran hacia Alger, el Profesor Snape comprendió lo que estaba sucediendo, el Castillo estaba respondiendo al llamado de Alger, de alguna forma la magia de su pequeño pupilo había logrado comunicarse con la del castillo y lo aceptaba¡.

Déjame gritar (No hay vuelta atrás)

La vida matar (Que importa ya)

Voy a comenzar (Quiero gritar)

Llegar hasta el final

La Profesora McGonagall recién había llegado y antes de poder preguntar por la presencia del Profesor Snape, escucho la voz de Alger, no pudo evitar mirar asombrada, el pequeño tenia un alo de magia que lo rodeaba, muy suave apenas un velo sobre la piel, pero ella podía verlo un poco, no estaba acostumbrada a ese tipo de despliegue de magia, y solo una ves había visto algo igual y ese era Albus Dumbledore, podía sentir como algo la llamaba y casi estaba segura que alguien estaba contestando esa llamada, pero no sabia quien.

Escucho la voz de Alger viajar por todo la Sala Común, y pudo apreciar como sus Gryffinfor estaban cautivados por la magia de Alger, aunque no eran concientes de lo que estaba ocurriendo.

Déjame volar (Sin regresar)

No voy a llorar (Solo gritar)

Ir a comenzar (Puedo cantar)

Ir hasta el final

Neville no podía despegar sus ojos de Alger, había sentido algo muy suave que lo envolvía, se sentía protegido, y no quiso abandonar esa sensación de seguridad, jamás desde que había perdido a sus padres y había conocido a Dod había experimentado algo parecido, su mirada se quedo perdida en la suave figura de Alger al moverse y cantar, Neville dejo que su voz fluyera también queriendo escapar de todos sus temores y preocupaciones, en ese momento el rogó por que nadie destruyera esa hermosa sensación que lo envolvía.

McGonagall no podía moverse sentía como alguien esta respondiente a ese llamado, pero no lograba ver quien, solo sentía la magia fluir, además le estaba constando trabajo controlarse, vio la figura de Alger moverse, el pequeño era poderoso, ahora ya no tenia ninguna duda, Dumbledore lo sabría?.

Déjame gritar (No hay vuelta atrás)

La vida matar (Que importa ya)

Voy a comenzar (Quiero gritar)

Llegar hasta el final

Severus tuvo que usar todo su auto control para evitar que su magia se manifestara, quería responder también el llamado de Alger, podía ver como la magia del castillo estaba envolviendo a Alger y el brillo aumentaba, vio la cabeza del pequeño caer hacia atrás mientras dejaba que las ultimas notas resonaban, su voz se perdía suave y lentamente, mientras la magia palpitaba, y crecía casi al punto de colapsar.

Déjame volar (Sin regresar)

No voy a llorar (Solo gritar)

Ir a comenzar (Puedo cantar)

Ir hasta el final

Que nada ya nos pueda alcanzar

Tenia miedo de lo que eso podía causar a Alger, pero una ves mas vio con agrado como el pequeño lograba dominar esa magia y la regresaba con suavidad casi como una caricia, y el quiso recibir esa caricia, sus labios se tensaron, no podía estar deseando ser el quien recibiera esa caricia de la magia de Alger verdad?, era solo un niño, como podría el pensar de esa forma?, sus ojos se centraron en Alger, y lo lamento pues no pudo evitar avanzar hasta llegar a solo uno metro.

Alger giro suavemente con la cabeza caída hacia tras dejando que la sensación de bienestar que le había invadido fluyera de forma suave, siempre que cantaba o tocaba se sentía así, tan libre de todo, pero sus múltiples ocupaciones y clases no se lo permitían, el tenia objetivos que cumplir, cuando sus ojos se abrieron unos onix lo observaban, algo dentro de el se agito y sus mejillas adquirieron un tono carmín.

- Son las 9.30 Señor Mörder – la voz era neutral, pero había algo diferente, algo que hacia estremecer a Alger – es hora de regresar al Dormitorio de Slytherin.

El sintió como el Profesor Snape se alejaba y levanto la mirada para ver en la puerta a la Profesora McGonagall, algo había pasado?, por la forma en que le miraba la profesora supo que si, se mordió levemente el labio y giro hacia sus compañeros.

- Me tengo que ir – sonrío levemente – mañana platicamos.

Sin decir mas camino hacia la salida, vio a su Profesor de Pociones en el pasillo esperándolo pero sintió como alguien le tocaba el brazos, su cuerpo reacciono de inmediata despertando todas sus alarmas, su cabeza giro levemente y su mano se coloco sobre la que estaba en su hombro dispuesto a defenderse cuando vio que era la Profesora.

- Señor Mörder – la voz era dudosa y algo insegura, jamás la había escuchado hablar así – que hacia aquí?

- Vino a enseñarles como usar un reproductor de CD muggle – respondió Snape con tranquilidad, el estaba seguro que McGonagall no sabe que es un CD- pero ya es el toque de queda – sus ojos brillaron levemente – llevare al Señor Mörder a la Sala Común de Slytherin.

Alger sintió como la profesora se tensaba levemente para después solo asentir soltándolo, el se desplazo con rapidez junto a su Jefe de Casa y lo siguió en silencio.

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En la oficina del director se sintió una suave vibración, algunos de esos artefactos raros se movieron levemente y algunos de los retratos se tensaron, una suave ola de magia les tomo por sorpresa, ellos sabían que significaba, pero era imposible verdad?, por que no podía estar pasando¡, varios de ellos se movieron con rapidez buscando la fuente de esa vibración, pero antes de poder ubicarla desapareció, no había rastro.

Los antiguos directores estaban conmocionados, no había nadie con vida que pudiera realizar tal acción, pero las pruebas eran contundentes, las llamas de la chimenea ardieron y el Director apareció con su fiel Fénix.

- Alguna novedad? – pregunto con su jovial sonrisa de abuelo.

- Ninguna - Uno de los retratos de la derecha se apresuro a contestar.

Los demás callaron, el director solo sonrió y regreso a su sillón para empezar a revisar su correspondencia, los retratos se miran entre si por unos momentos cuando dos de ellos desaparecieron del marco de su cuadro y empezaron con la búsqueda, por que esa manifestación mágica solo podía significar una cosa.

El Sombrero Seleccionador observo por la ventana recordando las memorias de uno de los alumnos, "Sabia que esto pasaría en algún momento, el cambio se acerca", por que el lo sabia.

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Todo era oscuridad, demasiado oscuro, alguien se estaba acercando y le estaba susurrando algo al oído pero no sabia que era, tenia miedo, se sentía solo, quería gritar por ayuda pero no podía mover sus labios, su cuerpo no respondía, y supo que si no se tranquilizaba entraría en pánico y el pánico era el peor enemigo.

- Eres mío…

La voz era un susurro grave y mortal lo sabia de alguna forma, esa voz era peligrosa, esa persona quería lastimarlo, tenía que dominarse o se perdería en ese lugar.

Oscuridad, solo existía la maldita oscuridad y esa sensación de perdida que lo estaba asfixiando.

- Vamos…

Esa voz era atemorizante y por algún extraño motivo no podía desobedecerla, sabía lo que buscaba, solo se dejo envolver por esa oscuridad.

- Pronto, muy pronto…

La tristeza le invadió, sabia que nadie podría salvarlo, solo la muerte y por primera vez en su vida rogó por ella, antes de que fuera demasiado tarde. Una risa se oía lejana, una risa cruel, una risa maligna, una risa que odiaba y temía, por que era su carcelero y torturador.

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Severus observo como deleite como los parpados de Alger empezaban a bajar suavemente, se había percatado del desgaste que tenía y no era buena idea que los de las Slytherin lo vieran en esas condiciones, además estaba seguro que Draco no desaprovecharía este momento de debilidad para hacerle alguna broma.

Había sentido como la magia del pequeño hace un rato, y el castillo le habían comunicado, jamás había visto algo igual y no estaba seguro de poder llegar a hacerlo, solo habían pasado dos horas desde lo ocurrido pero aun lo tenia en la mente, por unos momentos vio el cuerpo de Alger semireclinado en el sillón, no debería ser una postura cómoda.

Se acerco tomándolo en brazos para poder cargarlo, sabia que si alguien se enteraba que el pequeño estaba en sus habitaciones habría problemas, pero tampoco podía permitir que algo le pasara al pequeño, con esa resolución uso su magia para transfigurar el sillón en una cama, uso otro hechizo para cambiar las ropas por una pijama y lo acostó.

Se veía muy tranquilo, se notaba cansado, deslizo su dedo índice por el contorno de la cara para quitar uno mechón de cabello y observo esa cicatriz en forma de rayo, siempre le había intrigado como se la haría, pero el pequeño había dado muestras de que le incomodaba el tema, así que lo había desechado.

La piel era suave y calida, tenia las mejillas levemente sonrojadas, con cuidado le quito el listón que sujetaba su cabello dejándolo suelto, su cabello se extendió por la cama, ya una vez lo había visto dormir, cuando Alger había descubierto las escapadas nocturnas del profesor Quirell, pero hoy había algo diferente.

Tal vez solo eran imaginaciones suyas, su dedo índice toco el labio superior y sintió un nudo en su estomago, el pequeño había tomado una poción para dormir, no despertaría hasta mañana, su dedo toco la parte del mentón y descendió con suavidad hacia el cuello, podía sentir el pulso suave y tranquilo, su mirada quedo fija en sus labios.

Un escalofrío recorrió su espina dorsal al sentir como se movía el pequeño tomando su mano entre las suyas, los labios de Alger se curvaron en una sonrisa y su cuerpo termino de relajarse, Severus estaba nervioso, su rostro estaba a menos de diez centímetros del de Alger, no sabia en que momento se había acercado tanto a Alger, percibió el aliento de su pequeño y descendió un poco mas.

- Se… ve… rus…?

Su cuerpo se congelo al escuchar como el pequeño parecía llamarlo en sueño, y se aparto con rapidez conciente de lo que había estado a punto de hacer y lo peor es que no lo lamentaba, camino alejándose de Alger y entrando en su propio dormitorio, no quería pensar en lo que acaba de ocurrir.

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El Restaurante Cóndor Gold se caracterizaba por tener la mas exclusiva clientela, cabe mencionar que eso era en el Mundo Muggle, por lo cual aunque pareciera irónico, era un lugar de los mas seguro, al menos en este momento, afuera podía verse transitar autos, el clima ya era frío y estaba nevando, se podía ver los adornos relativos a navidad.

Pero solo un ojo muy bien entrenado se percataría de los cuatro autos apostados cerca del lugar con hombres listos para cualquier eventualidad, claro hay que contar que en el restaurante se encontraba Wut Mörder, una de las mujeres mas ricas y su hermano Alger Mörder el heredero de de los cinco hombres mas ricos del mundo.

Desde el momento en que habían entrado al lugar fueron conducidos a una mesa reservada desde donde se podía ver la calle pero estaban relativamente ocultos, dentro había aproximadamente 10 personas mas, aparte del personal del restaurante, de los cuales esos 10 eran hombres de traje negro impecable y lentes oscuros apostados en diferentes lugares que permitían el control de todo el perímetro, y los clientes?, ha no había mas clientes, la reservación había sido hecha para ocupar todo el restaurante así que solamente eran Alger y Wut Mörder los únicos clientes, pero eso no preocupaba al Gerente.

Ambos comían en tranquilidad, a pesar de lo que la gente pudiera opinar preferían las cosas tranquilas y sencillas, Alger estaba ya comiendo un rico postre de helado de chocolate, Wut comía un poco de fruta con queso colage.

- Solo tuve dificultades con los inventarios- comento Alger sin ninguna preocupación – aun me cuesta identificar algunos conceptos – hizo un pucherito– pero por lo demás creo que saldré excelente.

- Bien, a mediados de Enero te mandare las siguientes materias para que puedas continuar – le sonrió, Wut estaba orgullosa – y las otras materias? – su voz notaba algo de preocupación – necesitas alguna ayuda?

- No- comento Alger con gesto tranquilo dejando pasar unos segundos meditando su siguiente respuesta – Neville me esta ayudando con Herbologìa y Astronomía – sonrió levemente – es muy bueno en esas materias, aunque Pociones no se le da – sus ojos brillaban – parece que mi Profesor lo pone nervioso.

La risa de Wut era suave y alegre, pocas veces podía verse de esa forma tan natural, pocas veces era libre de verse como en realidad era. -

Si, me imagino – comento con diversión.

- No entiendo por que le temen – la mirada de Alger tenia un leve toque de ensoñación – es una magnifica persona – Wut estuvo de acuerdo con su hermano – pero bueno, Hermonie – el tono de voz volvió a ser suave – es muy buena en transfiguraciones y aunque no tengo problemas con la materia, ella suele ayudarme cuando me atraso – hizo una pequeña mueca – tomo muy bien el que me dieran clases especiales, pensé que tendría celos – su mirada era relajada – pero al parecer es mas madura de lo previsto.

- Eso es bueno – comento Wut mientras hacia aun lado su plato y esperaba a que llegara el mesero con el siguiente servicio – según su expediente tiene un nivel elevado de inteligencia y memoria, seria una buena adición.

Las ultimas palabras las pronuncio en un tono que Alger conocía muy bien y después de unos dos minutos de meditarlo y calibrar posibilidades accedió a tal pensamiento.

- Fred y George son muy astutos – Alger termino su helado y puso la copa aun lado para que retiraran el servicio – bastantes astutos, me es difícil escaparme de ellos cuando quiero recorrer el castillo – sus ojos se posaron en la calle y la gente que caminaba – pero me han mostrado varios pabellones secretos que me han servido para practicar, sin ser molestado – su mirada se poso en una niña que caminaba con sus padres – su capacidad para improvisación y aceptación de una situación es bastante buena.

Wut lo había estado observando con atención y analizando cada palabra, el mesero llego y se llevo el servicio en silencio, alrededor de ellos había un hechizo silenciador, solo ellos escuchaban la conversación.

- Si sus expedientes muestran detalles – parecía buscar la palabra correcta – interesantes – ladeo un poco su cabeza mientras lo observaba – crees que Percy y Ronald, puedan ser de utilidad también?

La pregunta quedo flotando en el aire por mas de cinco minutos, pero a ninguno de los dos les incomodo la espera, Wut sabia que su hermano estaba analizando a pasos agigantados los pros y contras de los mencionados, ella lo dejo meditar mientras les servían un rito chocolate caliente y unos deliciosos panes, Wut sonrío, le encantaban los panes de nata.

- Percy Weasley – Wut noto el tono algo formal – es inteligente, pero muy fácil de ser manipulado – concluyo Alger – además su personalidad y ansias de sobresalir podrían significar un problema, mis incursiones – Wut sabia que alger podía ver en la mente de algunas personas, solo un poco aun no dominaba bien esa materia, pero se varia de ella para poder analizar a los que le rodeaban- es inteligente, pero demasiado confiado de si mismo, y eso puede hacerle perder su objetividad – Alger tomo un trago de su chocolate – pero podría tener su utilidad si se sabe manejar, es prefecto de Gryffindor – sonrió levemente y un brillo travieso aprecio en sus ojos- y le agrado.

Wut comprendió esas palabras sin que Alger entrara en mayores detalles, sabia el motivo por el cual Alger no había sido castigado por estar fuera de las mazmorras en horas indebidas, solo asintió y espero.

- Ronald Weasley – su voz sonó algo incomoda – es demasiado Gryffindor – Wut lo miro con mas atención – suele hablar sin pensar y no es muy bueno guardando secretos – parecía molesto y ella tomo nota mental – me vio una vez entrar al despacho de Severus – ella asintió – le explique que tenia que consultarle algunas dudas sobre unas pociones – Alger suspiro – y se lo platico a todos los Gryffindor – se notaba el tono de enfado – no pude ir a ver a Severus, durante toda una semana.

Wut levanto una ceja en molestia y sus ojos brillaron, Alger sonrió ante el gesto, pues le recordaba a cierto hombre de ojos negros, no pudo evitar que sus mejillas tomaran un leve tinte rosa que cubrió al tomar un poco de chocolate, ella aprecia analizar las palabras para dar su veredicto.

- Bien, creo que estarían bien darle algo en que ocuparse – su voz era neutral – lo solucionare para cuando empiece el año – Alger estaba seguro que su hermana ya tenia todo planeado – y con respecto a lo ocurrido?.

Vio a Alger tensarse, sabia que a pesar de todo el entrenamiento recibido, el seguía siendo alguien con un alma pura e inocente, ella nunca permitiría que su hermano destruyera su alma, pero no podía evitar que algunos imprevistos escaparan de su control.

- Fue espantoso – noto como le temblaba el labio – no pude hacer nada – sus ojos eran brillantes

me sentí tan impotente – Wut reprimió su deseo de salir del lugar y cortarle la cabeza a cierto profesor de Hogwarts – gracias a Severus que me dio una poción para dormir sin sueños pude descansar esa noche – lo vio nervioso – pero aun tengo algunas pesadillas – Wut empezó a molestarse – mas no quiero molestar a Severus, ya mucho hace cuidándome.

Para Wut no fue sorpresa que Alger se hubiera dado cuenta que estaban cuidándolo, era listo y observador, agradeció a el Profesor de Pociones por cuidar de su pequeño hermano, su mirada se poso en la calle y vio a varios autos pasar, mientras meditaba sobre sus opciones.

Aun seguía sin saber que rayos era lo que había visto en la mente del Profesor Quirell, y no creía que el fuera tan estupido, lo medito un momento, no el no era estupido, a pesar de mostrarse cobarde y sumiso, el era astuto había sentido su magia cuando estaba en su mente, y estaba segura que de intentar un segundo asalto habría muchos problemas, dejo escapar un suspiro, era necesario hablar con Alex, pero no podía pedirle que abandonara la escuela en estos momentos y aun no había recibido alguna confirmación para saber si el estaría presente esta navidad en Noruega, su mano derecha se toco la sien tratando de relajarse, eran demasiadas posibilidades, pero de algo estaba segura, si Alger se sentía incomodo con el Profesor Quirell, entonces tendría que tomar cartas en el asunto.

- Solo tienes que esperar una semana mas – hablo con voz suave y maternal – cuando salgas de vacaciones para navidad, iremos a la villa en Noruega – lo miro con intensidad – he invitado a Alex, si va podremos formular un plan de acción- su voz era modulada – ya he mandado investigar al Profesor Quirell – las ultimas palabras tenían una entonación peligrosa, eso sorprendió a Alger, solo un poco – espero que para ese entonces ya pueda tener mas detalles.

El pequeño asintió y se relajo un poco, parecía de pronto tan cansado, ella sabia que en menos de una hora tendría que regresar su hermano a su escuela.

- Cuando serán tus otros exámenes? – decidió que por el momento cambiar de tema.

- Serán a finales de Enero – el pequeño agradeció con una pequeña sonrisa la cortesía, su voz recobro su jovialidad – esta pensado pedirle al profesor Snape que me de algunas clases de duelo – sus ojos eran brillantes – Draco esta planeando algo, pero aun no lo he descubierto.

- Ya veo – ella lo mirada con intensidad – bueno en caso de que Draco haga algún movimiento, avísame – su voz se torno algo fría – me gustaría visitar a Narcisa Malfoy.

Alger comprendió perfectamente el significado de esas palabras y asintió, no pudo evitar lamentar la suerte de Narcisa Malfoy si su hijo se le ocurría seguir molestándolo.

Por los siguientes minutos disfrutaron de la mutua compañía en silencio, ellos sabían apreciar los momentos de tranquilidad, no siempre odian compartir un taza de chocolate sin estar listos para un posible ataque.

Cuando ambos terminaron ella mostró una sonrisa algo misteriosa, afuera había dos hombres que caminaban con paso firme y elegante uno de ellos cabello negro y ojos azules, a su lado un rubio de ojos verdes, ambos muy atractivos, bien vestidos, pero para Wut y Alger no paso desapercibido el leve destello de magia que uno de ellos había realizado sobre una niña pequeña que estaba en la calle.

Wut dejo escapar un suspiro mientras comprobaba la hora, ya tenían que marcharse, se levanto con elegancia y Alger retiro el hechizo con un suave momento de su mano, ella le miro complacida, pocos sabían que Alger podía hacer magia sin usar una varita.

Ambos caminaron en silencio, el Gerente se encamino con ellos a la puerta de salida la cuenta ya había sido pagada por anticipado, cuando ambos salieron a la calle ya estaban listos su escolta, antes de subir ella se percato como los hombres que había visto antes están totalmente cubiertos de nieve, al parecer habían pasado por un tordo que se había roto, dejo escapar una risa suave mientras subía acompañando a su hermano quien le dio una mirada cómplice.

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El lunes de la segunda semana de diciembre, el comedor estaba sumido en un gran escándalo, el día siguiente seria el partido de Hufflepuff contra Gryffindor, las miradas de enemistad no se habían hecho esperar y obviamente las bromas también, para buena suerte de Neville el siempre estaba ausente cuando varias de ellas se llevaban a cabo, al menos las que eran elaboradas por Fred y George.

Varios profesores se habían percatado que Alger solía interferir a favor de Hufflepuff, cuando Fred y George estaban mas "misteriosos" que de costumbre, lo cual agradecía la Profesora Sprout, ya que ninguno de ellos tenia muchas ganas de ver a todos los Hufflepuff llenos de plumas de color rojo, aun no habían descubierto como lo habían logrado, aunque tampoco tenían mucho animo de ver a varios Gryffindor con túnicas de color fiusha y destellos dorados, ya con las del Director tenían suficiente.

En la mesa de los Ravenclaw ya no era raro para ellos ver junto a su compañera Granger a sus amigos, los Ravenclaw solían llevar una buena relación con los Hufflepuff y no se mostraban incómodos ante la presencia de Logbottom, eran algo reservados con los Gryffindor y la presencia de los cuatro (Fred, George, Ron, Percy) pelirrojos les intrigaba pero no mostraban alguna señal de disgusto, eran agradables y risueños, no hacían comentarios desagradables, y eran educados, así que no tenían ningún motivo para pedirles que se marcharan, desgraciadamente los Slytherin tenían una muy mala fama, sin contar que su ultima derrota en el partido de Quiddich había sido gracias a Potter-Mörder, el mismo que en ese momento estaba sentado entre los gemelos.

Justo después del partido varios de ellos habían expresado su incomodidad a Granger, y más de uno había quedado sorprendido con esa conversación.

- Es un Slytherin, no puedes permitir que este en nuestra mesa comiendo – había alegado un perfecto de 4 año.

Granger los había visto con sorpresa para después mostraran un gesto de desaprobación, y antes de que alguien mas se uniera a la acusación ella hablo con voz serena y calmada.

- Saben que el recibe clases para adelantarse un curso – varios Ravenclaw habían asentido, no era un secreto – pero también saben que el tiene que estudiar materias muggle?

Varios mostraron caras de sorpresa, solo los profesores y los amigos de Alger sabían el motivo de que en algunas ocasiones se le viera leyendo libros que no parecían tener nada que ver con la magia, incluso los Slytherin desconocían el motivo.

- El padre de Alger es muggle – Algunos la miraron con asombro, ya que la mayoría sabia que el Jefe de la Familia Potter-Mörder era un muggle muy rico - Para venir a esta escuela su padre le puso la condición de que tenia que continuar con sus estudios muggles, y mantener un nivel elevado, el presentara sus exámenes en la primera semana de diciembre.

- Eso que tiene… - Granger levanto la mano para que guardara silencio.

- El suele entrenar con su equipo tres veces a la semana – su mirada era tranquila – pero por su cuenta el sigue entrenando hasta el toque de queda una vez que todos se han ido – antes de permitir que alguien hablara continuo – yo lo he visto, he estado con el cuando esta volando en la noche tratando de atrapar la snich bajo esas condiciones.

El silencio en la Sala Común había caído y parecía que todos estaban procesando la información, ella miro complacida como varios de sus compañeros empezaban a comprender el motivo de cada una de sus palabras.

- Yo suelo ayudarle en ocasiones cuando tiene problemas en los temas de Transfiguración – había un leve tono de orgullo – y el no tiene ningún reparo en ayudarme o ayudar a cualquier miembro de la casa Ravenclaw.

Dejo salir un suspiro resignado mientras varios compañeros habían bajado la cabeza apenados, aun recordaban que Alger les había prestado los libros y la computadora para sus tareas.

- Los dos equipos tenían el mismo tipo de escobas- su voz se escucho con un tono firme - gano quien dio su mayor esfuerzo, no se le puede culpar por ello- sus ojos se centraron en el prefecto que había iniciado la discusión – el no ha hecho alarde del triunfo de su equipo- su mirada se poso en sus demás compañeros – el fue seleccionado para Slytherin, pero no es como ellos.

Se giro suavemente para tomar camino hacia la puerta de salida, pero se detuvo en antes de cruzar y les hablo sin mirarlos.

- El es diferente, y creo que si le dieran la oportunidad de conocerlo también se darían cuenta.

Ella continuo su camino dejando a sus compañeros de casa con grandes dudas, y a pesar de haber transcurrido mas de una semana, varios de los Ravenclaw aun solían ver con algo de aversión que un Slytherin se sentara en su masa, pero algunos ya lo habían superado, los demás aun tenían dudas de cómo proceder.

Se escucho el ruido de alas, y las lechuzas llegaron con el correo, no era nada fuera de lo común, pero en una parte de la mesa de los Ravenclaw se hizo un silencio, Fred y George que siempre estaban sentados cada uno al lado de Alger y miraban con expectación una carta algo extraña, no era como el resto de las cartas que se utilizaban o pergaminos, tenia unos dibujos en la parte de adelante y venia a nombre de Alger Mörder.

- Son los resultados de tus exámenes? - Hermonie estaba mirando la carta con asombro había reconocido el grabado en la parte de enfrente como una de las escuelas privadas mas prestigiosas.

Alger solo asintió y empezó abrir la carta con tranquilidad, su mirada pasó por las líneas mientras todos observaban con atención, Neville, Percy y Ron también esperaban. La sonrisa de

Alger logro relajar a sus amigos.

- Salí bien, padre estará complacido.

Alger dejo que los gemelos tomaran la carta y la leyeran, sabia que estaba de mas intentar evitarlo mientras comía un poco de fruta picada.

"Evalución:

10- Excelente.

9- Muy bien.

8- Bien.

7- Aceptable

6-Suficiente

5- Malo

Materias presentadas:

Egipcio: 10

Física I: 10

Matemáticas II: 10

Contabilidad II: 9

Computación: 10

Mercadotecnia: 10

Química: 10"

Los gemelos parecían muy contentos, Hermonie tomo la hoja y empezó a leer para comprobar si era verdad, varios Ravenclaw tenían curiosidad de saber los resultados de Alger, y otros mas de saber que materias eran las que estudiaban en el mundo muggle.

- Bueno al menos hasta mediados del mes de enero estaré libre de materias extras – dejo escapar un suspiro y su mirada se poso en unos ojos onix que lo miraban – quizás convenza a Wut de empezar en Febrero con el siguiente curso para tener tiempo de prepararme para los exámenes de aquí.

- De que nivel de estudios son estas materias Alger? – la voz de Hermonie se notaba algo rara.

- Segundo semestre de nivel medio superior – Algerse empezó a levantar con elegancia - voy al lago, nos vemos luego.

Antes de que alguien pudiera decir nada ya se había retirado del salón, Hermonie estaba impresionada, y los Neville logro captar su atención.

- Que sucede Hermonie – su voz era suave y algo baja.

- Esas materias – Hermonie parecía tener algo de dificultad para hablar – se suelen estudiar cuando cursan en preparatoria – cuando vio las caras de confusión de sus amigos y algunos compañeros dejo salir un suspiro – suelen estudiarse cuando los muggles tienen 16 años.

El silencio se hizo por unos momentos, Hermonie sabia que Alger era inteligente pero nunca le había preguntado sobre los temas que estudiaba, había dado por sentado que serian de nivel de secundaria, Fred y George empezaron a reír.

- Bueno eso– Dijo Fred.

- Lo explica todo- Concluyo George.

Neville los vio con cara de duda igual que Ron, pero esta vez fue Percy quien hablo.

- Sus conocimientos sobre varias reacciones químicas y elaboración de cálculos.

Los chicos siguieron comiendo y conversando sobre las prácticas de su equipo, mientras varios Revenclaw que habían escuchado la conversación veían la puerta por donde había salido Alger.

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El Profesor de Pociones Severus Snape sabia que eran casi las 8 de la noche, sus pasos lo condujeron a su despacho y entro en el lugar, por costumbre coloco un hechizo bloqueando la puerta y otro para evitar que alguien escuchara la conversación.

No se extraño por la presencia de Alger, era el único alumno que poseía la contraseña para entrar a su oficina, "y la de sus aposentos" le recordó una vocecita en tono sensual que inmediatamente desecho, "solo por su seguridad" se repitió por décima vez en el día, pero muy en el fondo sabia que eso solo era una parte del verdadero motivo por el cual le había dado las contraseñas al pequeño.

Alger mostraba una hermosa sonrisa y extendiendo su carta con sus calificaciones, Severus no pudo evitar en escalofrío que le recorrió la columna, al solo ver esos ojos que brillaban ante el, esos mismos que parecían esperar su aprobación, y muy en el fondo un suave calor lo invadió al darse cuenta que para el pequeño era importante su opinión.

Tomo la carta mientras se dirigía hacia su escritorio y tomaba asiento, no pudo evitar una pequeña, bueno diminuta, sonrisa al ver los resultados y sus ojos se reunieron con los de Alger.

- Entonces? – la voz del pequeño era anhelante.

- Teníamos un trato, cumpliré mi parte – por un momento pareció dudar pero continuo – Alger.

Severus no pudo evitar utilizar un tono de voz suave y aterciopelada al pronunciar el nombre del pequeño, ni Alger evitar que sus mejillas se sonrojaran, había estudiado con mucho entusiasmo para sacar las mejores notas posibles y lograr que Severus lo llamara por su nombre, al menos en privado, se sentía mas relajado al saber que al menos ya podrían tratarse con mas familiaridad.

- Iras esta navidad con nosotros? – su voz era un poco suplicante.

- Tal vez – los ojos onix lo observaban con atención – aun no lo he decidido.

- Ojala te animes – el pequeño bajo la mirada un poco y murmuro muy bajo sin pensar – me gustaría verte.

Severus se sorprendió un poco al escuchar el murmullo, tenia muy buen oído, quería ir con los Mörder, pero había varios obstáculos, de los cuales los mas importantes era Quirell y la Piedra Filosofal, dejo escapar un gruñido muy bajo.

Sus ojos volvieron a reunirse con los del pequeño y se percato de las muestras de cansancio, sabia que no había estado durmiendo muy bien, no desde lo ocurrido con Quirell, se levanto con suavidad y toco el hombro de Alger para que lo siguiera, lo cual hizo el pequeño en silencio.

Alger no se sorprendió al ver a donde lo conducía Severus, ni se incomodo cuando le quito la túnica y aflojo el nudo de su corbata, no protesto cuando sus ropas fueron sustituidas por una pijama, como tampoco se sorprendió se ser acostado en la cama de su Profesor de Pociones, solo se relajo y abrazo la almohada aspirando el olor del que estaba impregnada para dejarse envolver por la oscuridad y dormir sin ningún tipo de pesadillas.

Severus vio como el pequeño se quedaba dormido con rapidez, había sido una semana agotadora, sabia que necesitaba descanso, y agradecía que esta semana terminarían las clases y el pequeño podría estar mas relajado, no pudo evitar tocar la mejilla del pequeño, en ocasiones sus facciones se le hacían familiares pero no lograba recordar a quien, no eran las de Luther y Wut, pero sus ojos eran indudablemente iguales a Lily.

Salio de la recamara en silencio y coloco algunos hechizos para la protección del pequeño, nunca estaba de mas, para después salir hacer su ronda nocturna, con un poco de suerte y podría toparse con Quirell, una sonrisa fría y cruel se poso en sus labios.

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Glosario:

Egmont. Alemán. Arma. Defensor.

Luther. Alemán. Guerrero.

Wut. Alemán. Furia.

Mörder. Alemán Asesino.

Alger. Alemán. Guerrero noble.

Modig. Danés. Valiente.

Aktiv. Danés. Valor

Dod. Danés. Muerte

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Se ha llevado a cabo solo la actualización de los detalles de descargo de responsabilidad y resumen, para evitar cualquier tipo de problemas con derechos de autor.

Saludos.

Mireya Humbolt.

"Amar es entregarlo todo, sin reservas, ni condiciones, aunque al final solo quede llorar de dolor"