CAPITULO 7
UN PARIENTE ENTRE LOS WONDERBOLTS
En una lejana tierra desértica, iban dos misteriosas figuras cubiertas por capuchas negras. Una era pequeña y el otro grande. El más grande parecía cargar a otro ser. La más pequeña levantó su capucha, revelando que era Eye Fox de la Patrulla Redención.
Eye Fox: Bien, Vulcan ¿Recuerdas la misión?
La segunda figura quitándose la capucha revelando ser Vulcan, la respondió.
Vulcan: Por supuesto. Estoooooo…..¿Por qué no me lo recuerdas?
Eye Fox rotó los ojos al ver que su compañero no se acordaba de nada. La yegua molesta, se puso a explicar a su compañero.
Eye Fox: A ver si te enteras, tarugo. Tenemos que infiltrarnos en su organización para recuperar el artefacto robado. El Ojo de Odín ¿Te has enterado ya?
Vulcan: Por supuesto, compañera.
Respondió seguro el robot con una sonrisa idiota. Eye Fox parecía dudar de la respuesta de su compañero.
Eye Fox: Bien. Pues vamos.
Los dos llegaron por unos riscos y entraron en una cueva. El lugar era para Eye Fox, el peor sitio del mundo incluido para Vulcan aunque por motivos diferentes. Dicho lugar se llamaba "El Rincón del Macho".
Había varios Minotauros y Gorilas con mascaras a pecho descubierto y con ropa muy pequeña, haciendo posturitas ridículas exhibiendo sus músculos. Para Eye Fox era el peor sitio donde podría estar una chica. Para Vulcan era, porque precisamente eso, no había chicas. Un gorila con máscara los recibió.
Guardia: ¿Qué os trae por aquí?
Eye Fox respondió al guardia con total tranquilidad.
Eye Fox: Somos mercenarios y traemos un regalo para vuestro jefe.
Guardia: ¿Un regalo?
Vulcan destapo lo que estaba cargando, revelando que llevaba una alicornio color violeta.
Guardia: ¿La princesa Twilight? Nuestro jefe seguro que le gustará vuestro regalo. Pasad.
Eye Fox: Gracias (De momento todo sale como lo planeamos).
Vulcan: (Cierto, aunque podría haber alguna chica bonita por aquí)
Eye Fox le da un codazo en el pecho a Vulcan y le susurró molesta.
Eye Fox: (Concéntrate en la misión, tarugo)
Vulcan recuperándose del dolor, la respondió a su compañera.
Vulcan: (Vale, vale).
Los dos ponis seguían al gorila hasta una zona amplia de la cueva. Una zona inmensa llena de tesoros y joyas.
Guardia: Nuestro jefe os espera.
Eye Fox: Gracias.
Los dos ponis avanzaron por el lugar. hasta llegar a centro del mismo. Allí vieron subido sobre una gran montaña de tesoros, al jefe del lugar. Un enorme cocodrilo bípedo de piel marrón. Vestido con unos pantalones de tirantes y un collar de pinchos. Cuando vieron a los dos ponis, éste empezó a mostrar sus músculos y moviendo los pectorales.
Eye Fox: Ese parece el jefe.
Vulcan: Eso parece.
El cocodrilo no les respondió. El reptil seguía haciendo posturitas ridículas.
Eye Fox: Parece que no nos habla.
Vulcan: Tal vez deberías mover los pectorales como hace él.
Eye Fox: Buena idea…¿Qué?
Eye Fox se dio cuenta de la tontería que dijo Vulcan y le dio un coscorrón en la cabeza a éste.
Vulcan: ¡Ay! Que solo era una idea.
Eye Fox: ¡Idiota!
Ante la escena, el jefe empezó a reírse y finalmente habló.
Killer Croc: Bienvenidos a mi guarida. Mi nombre es Killer Croc (Como uno de los malos de Batman).
Eye Fox se alegra de oírle hablar y exclama.
Eye Fox: ¡Pero si sabe hablar! ¡Que bien!
Killer: ¿Y bien? ¿Qué os trae por mi guarida?
Eye Fox: Una cosa muy simple. Te queremos proponer un intercambio.
Killer: ¿Un intercambio?
Eye Fox: Si. El Ojo de Odín, a cambio de la princesa Twilight.
Vulcan muestra la princesa y el cocodrilo al verla, se rió.
Killer: Muy interesante ¿Y decís que queréis el Ojo de Odín que robamos recientemente?
Eye Fox: Así es.
Contestaba la arquera. Ahí el cocodrilo empezó a reírse.
Killer: Yo tengo una idea mejor. Me entregáis a la princesa y también vosotros, Patrulla Redención.
Eye Fox: ¿Qué?
En ese mismo instante, Eye Fox y Vulcan son rodeados por centenares de esbirros.
Killer: ¿En serio creíais que no sabía que ibais a venir, Patrulla Redención? ¡Acabad con ellos, muchachos!
Los esbirros comenzaron el ataque. Eye Fox y Vulcan se quitaron sus capas revelando su verdadera identidad y empezaron a combatir.
Eye Fox: Esperaba resolver esta situación sin emplear la violencia, pero al final no nos queda más remedio que combatir.
Vulcan: Mejor así. Podré hacerme fotos de cómo acabo con la banda entera y así presumir ante las nenas.
Eye Fox esquiva a un mono con garrote y le disparó una flecha de hielo que congeló al mono. En ese instante la arquera respondió a su compañero.
Eye Fox: ¿Quieres concentrarte? Tenemos trabajo que hacer.
Vulcan bloquea con su pezuña el enorme martillo de un minotauro y le contraataca con su pezuña derecha convertido en un martillo de energía que al golpearlo, lo mandó bien lejos.
Vulcan: Vale, vale. Tampoco es para ponerse así.
Eye Fox lanzó una flecha cegadora que dejó temporalmente atontados a los esbirros y luego una flecha de gas somnífero para adormecerlos.
Eye Fox: Y por cierto ¿Dónde has dejado a la princesa?
Preguntaba Eye Fox a Vulcan, donde este último estaba cubierto por varios esbirros que se le subieron encima. El robot cargó contra ellos y los hizo caer por todas partes. Ahí la respondió a su compañera.
Vulcan: No te preocupes. La deje allí donde…..¡Rayos! ¡No está! ¿Dónde se ha metido?
Los dos ponis vieron que Killer Croc se llevaba a la princesa lejos de allí.
Eye Fox: ¡Idiota! ¡Te la has dejado quitar como un panoli!
Vuclan: Cálmate, Eye Fox. La volveremos a rescatar.
Eye Fox estuvo a punto de recibir el ataque de un minotauro que estaba demasiado cerca para disparar con su arco.
Minotauro: Seguro que esa arma no sirve a tan corta distancia.
Eye Fox: Eso crees tú.
Eye Fox el ataque del minotauro y luego lo golpeó fuertemente la cabeza del minotauro con su arco de metal.
Eye Fox: Me vino bien la mejora de Mike para mi arco.
Decía la arquea ya que su arco fue mejorado para que fuera también plegable y así guardarlo mejor. Hecho de metal fuerte para que sirviera también para el combate cuerpo a cuerpo.
Mientras. Killer C. llevaba a la princesa por encima del hombro.
Killer: Que se quede mi banda. Yo me llevo el ojo y a la princesa.
En ese instante. Twilight abrió los ojos.
Twilight: ¿D-Dónde estoy?
Killer: Oh, princesa. Me alegro que despertéis. Así veréis como pido rescate a la princesa Celestia y me haré rico.
Le respondía el cocodrilo. Ahí Twilight empezó a reírse.
Twilight: Me temo que yo no soy Twilight.
Killer: ¿Qué?
Una luz verde le cegó, revelando que la princesa era en realidad un changeling. Solo que este era de tonalidad grisácea, con ojos azules. A diferencia de otros changeling, este tenía las patas y las alas sin agujeros. Al cocodrilo lo pilló por sorpresa eso.
Killer: ¿Quién eres tú? Tú no eres la princesa Twilight.
Changeling: En eso tienes razón. Me llamo Camaleón. Recientemente integrado en la Patrulla Redención.
Killer: ¡Me da igual quien seas! ¡Evidentemente no sacaré nada por ti! ¡Así que te devoraré aquí mismo!
El cocodrilo abrió sus fauces dispuesto a devorar al changeling, pero en ese momento Camaleón se disfrazó de calamar y le pringo de tinta china al cocodrilo que lo cegó y haciendo que lo soltara.
Killer: ¡Maldita sea! ¡Me ha puesto perdido de tinta!
Camaleón se disfrazó de conejo y salió corriendo.
Camaleón: ¡Hora de correr!
Killer Croc estaba furioso y empezó a perseguirle con intención de triturarlo.
Killer: ¡Vuelve aquí, maldito engendro! ¡Que te voy ha hacer una cara nueva!
Finalmente el cocodrilo tuvo a Camaleón a su alcance ya que este último estaba parado en el sitio.
Killer: Ahora si que no se me escapa.
El cocodrilo pegó un enorme salto con intención de clavar sus dientes en el changeling, pero en el momento de hacerlo sintió un inmenso dolor en su boca haciéndole retirarse a cobrar fuerzas.
Killer: ¡Mis dientes, que daño!
Resulta que cuando el cocodrilo se lanzó al ataque, Camaleón llevaba un disfraz de caballero de gran armadura que le protegió del mordisco.
Camaleón: Menos mal que llevaba el disfraz de caballero en lata. Que si no...
Killer volvió a la carga, asegurándose de que no llevaba el disfraz el changeling.
Killer: Allí esta. Cubierto por una sabana blanca. Esta vez no le salva nadie.
El caimán se lanzó contra camaleón, pero inexplicablemente le atravesó por completo sin hacerle daño alguno. Haciendo que el caimán se estrellara contra una pared. Al final Killer tuvo que volver a retirarse temporalmente. Camaleón se reía de él.
Camaleón: Este disfraz de fantasma es canela fina.
Killer más furioso que nunca, volvió dispuesto a machacarlo con todas sus fuerzas. Finalmente vio a camaleón asomándose con un extraño cuello alargado.
Killer: Ahora va disfrazado de lombriz. Ahora es mió.
Ahora el caimán se lanzó con todas su fuerzas dispuesto a machacarlo. En ese ínstate, Killer mordió algo verdaderamente duro y perdió todas sus muelas.
Killer: Mig Muelag. Toda la dentaduga la pogga.
Camaleón: Genial el disfraz de tortuga.
Comentaba sonriente el changeling ahora llevando un disfraz de tortura. Finalmente Eye Fox y Vulcan que ya se habían ocupado de la banda. Llegaron hacia donde estaba Camaleón y el jefe de la banda.
Eye Fox: Vaya, Camaleón. Te las has arreglado bastante bien para ser tu primera misión.
Vulcan: Te has portado como un machote.
Le felicitaban Vulcan y Eye Fox, haciendo que Camaleón se sonrojara un poco por el cumplido.
Camaleón: Esto, gracias. Je, je, je.
Camaleón fue el último robot con conciencia y personalidad que creó Mike. Basándose en los chagenling creó dicho robot, pero con la diferencia en que no solo era capaz de convertirse en seres vivos. También en cosas y animales. Convirtiéndole en un gran maestro del disfraz.
Finalmente recuperan el Ojo de Odín. Entregaron a la banda a las autoridades y llevaron el ojo a su lugar de origen. La escuela de magia de Canterlot, donde la mismísima princesa Celestia recibió a los tres héroes.
Celestia: Muchas gracias a los tres por recuperar el Ojo de Odín de esos ladrones.
Eye Fox: No hay de que, princesa.
Camaleón: Es nuestro trabajo.
Celestia: ¿Cómo podría agradecéroslo?
Vulcan: Bueno. Ya que estamos. A mí podría conseguirme una cita con su herm….
Vulcan no pudo continuar hablando, porque Eye Fox le dio un potente coscorrón en la cabeza que lo tumbó al suelo.
Eye Fox: No tiene que hacerlo, princesa.
Celestia se rió de la cómica situación de la arquera y del artillero.
Celestia: Pues muchas gracias a los tres.
Al día siguiente, Rainbow Dash iba a dirigirse hacia la academia de los Wonderbolts. En el camino se encontró con Mike, Black Wing y Vulcan.
Rainbow: Hola, chicos.
Todos: Hola.
Mike. ¿A dónde vas, Rainbow?
Rainbow: Me voy a la academia de los Wonderbolts para unas clases.
Mike: ¿Puedo ir contigo? Así visito a un pariente que tengo allí.
Rainbow: ¿Tienes un pariente allí en los Wonderbolts?
Mike: Así es.
Rainbow: Bueno, si quieres.
Black Wing: Yo creo que voy también allí. Me interesa ver como es el sitio.
Rainbow: De acuerdo.
Vulcan: Yo también quiero ir. Seguro que hay montones de tías buenas allí entre los reclutas.
Vulcan dijo esto con cara morbosa. Mike en cambió lo miró con desaprobación.
Mike: No se, Vulcan. Después de lo que ocurrió la última vez que estuviste allí.
Vulcan: Vamos, jefe. Seguro que ya se habrán olvidado de eso.
Mike: Bueno. Está bien,
Mike realizo su hechizo Tecno-alas con Vulcan y él mismo. Los cuatro se fueron volando a la academia de los Wonderbolts. Cuando llegaron, pudieron ver a varios reclutas haciendo diversos ejercicios y piruetas. Ahí el grupo se puso a caminar por la zona. Durante la caminata, vieron a Spitfire con su uniforme y sus gafas de instructora junto con Soarin vestido igual que ella (Solo que el suyo era para hombre, no penséis mal). Hablando con los nuevos reclutas Y como siempre. Era muy dura con los nuevos.
Spitfire: ¡Vosotros! ¡Los nuevos! ¿Creéis que tenéis lo que hay que tener para ingresar en los Wonderbolts? ¡Pues seguid soñando, porque no lo tenéis! ¡Y ahora dad quinientas vueltas alrededor de yaaaa!
Los reclutas empezaron a volar hacia el cielo para realizar el ejercicio mandado por Spitfire. En ese instante, Mike empezó a llamarla a lo lejos.
Mike: ¡Eh, preciosa! ¡La de uniforme! ¿Qué tal si mueves esos bonitos flancos hacía aquí y nos damos un garbeo por ahí!
Rainbow estaba sorprendida por las confianzas que se daba Mike hacia la instructora. En ese momento Spitfire se dio la vuelta, se bajó las gafas y miró fijamente a Mike.
Spitfire: ¿Cómo dices pequeño?
Mike con toda confianza, la hablo.
Mike: Lo que oíste, preciosa.
Rainbow empezó a preocuparse por el pequeño.
Rainbow: (¿Pero que le pasa a este potro? ¿Se ha vuelto loco? Que valor para decirla eso a la cara).
Spitfire se acercó hacia donde estaba Mike. Se quitó las gafas y le miró fijamente a los ojos con un rostro serio.
Spitfire: ¿No te enseño tu madre a como hablar con las damas?
Preguntaba la yegua, mientras Mike riéndose, la respondió.
Mike: No es fácil acordarse de esas cosas cuando tienes ante ti a una hermosa yegua ardiente de tan buenos flancos.
Rainbow: (¿Pero qué le pasa a Mike? Normalmente no se comporta así. Eso suele ser cosa de Vulcan. Arg... Sabía que ese robot pervertido era una mala influencia para este chico.)
Mike y Spitfire mantuvieron la mirada durante un rato. Finalmente Spitfire sonrió y para sorpresa de Rainbow, le dio un fuerte abrazó al potro.
Spitfire: Mike. Mi querido sobrino favorito ¿Cómo estas?
Decía la yegua sin soltar el abrazo al potro. Mike la devolvió el abrazo a la yegua y la respondió.
Mike: Estupendamente, tía Spitfire.
La boca de Rainbow se abrió de golpe por la sorpresa.
Rainbow: ¿T-Tía Spitfire? ¿S-sobrino?
Ante la pregunta de incredulidad de Rainbow, Mike la miró y con una sonrisa la respondió.
Mike: Así es, Rainbow. Spitfire es mi tía.
Rainbow: Whoa Mike. ¿En serio Spitfire es tu tía?
Mike: Bueno. En realidad, sería Tía-prima.
En ese momento se acercó también Soarin al grupo.
Soarin: Hola, Mike. Me alegro de verte por aquí. Cuanto tiempo
Mike: Hola, Soarin ¿Cómo te va?
Soarin: Estupendamente, chaval.
Mike: ¿Sigues siendo el pegaso más veloz que hay?
Soarin: Por supuesto. No hay otro pegaso que vuele tan deprisa como yo.
Dijo esto presumiendo. En ese momento Mike empezó a reírse mientras le decía a Soarin.
Mike: Supongo que por eso nunca tienes cita con ninguna chica.
Soarin: Si..(dandose cuenta de lo que dijo el potro)…un momento ¿Eso es un chiste?
Mike: Ojala lo fuera.
Mike y Spitfire se rieron de la broma gastada a Soarin. En ese momento, Spitfire reparó en Black Wing.
Spitfire: Hola, Black Wing. Me alegro de verte a ti también.
Black: Igualmente.
Rainbow se percató que entre Spitfire y Black Wing existía un enorme parecido. Incluso sus cutie mark eran parecidas.
Rainbow: Que curioso. Ambas os parecéis bastante.
Mike: Es natural, Rainbow. Me base en mi tía Spitfire para diseñar a Black Wing.
Rainbow: Eso explica el parecido.
Soarin: Cierto. Y he de decir que Mike tiene buen gusto. Ha sabido diseñar a toda una preciosidad con los mismos hermosos flancos que Spitfire.
Spitfire fingió enfadarse con Soariin y le dio un cariñoso codazo.
Vulcan: Hola, preciosa ¿Me echabas de menos?
Nada más saludar Vulcan a la pegaso amarilla, la sonrisa de Spitfire se esfumó y cambió su rostro a una enfadada.
Spitifire: Ah. Vulcan ¿Tú aquí?
Vulcan: ¿Por supuesto, preciosa? ¿Te acuerdas de mi?
En ese momento, Spitfire le dio un fuerte puñetazo en la cara de Vulcan para sorpresa de todos. Mike, Black Wing y Soarin en cambio, ya se esperaban esa reacción de ella.
Vulcan: Si. Se acuerda de mí.
En ese momento Spitfire empezó a gritarle completamente enfadada.
Spitfire: ¿Tienes el valor de volver aquí después de lo que hiciste la última vez que viniste?
Vulcan: Oh, vamos. Eso fue hace mucho tiempo. Además no fue para tanto.
Spitfire parecía más enfadada todavía por la respuesta que le dio el robot.
Spitfire: ¿Qué no fue para tanto? ¡Te llevaste las medias de todos los miembros femeninos del equipo y de las reclutas!
Rainbow se quedó impactada ante lo que había dicho Spitfire
Rainbow: ¿En serio hizo eso? Aunque conociendo a Vulcan, no me extrañaría.
Spitfire: Incluso te llevaste las de Soarin.
Soarin se sonrojó por la revelación de su compañera.
Soarin: Q-que no eran mías. Eran de una compañera que me pidió que se las guardara.
Spitfire: Incluso te llevaste mis medias favoritas. Esas que me regalo mi querido sobrino. Las de rayas amarillas y marrones que siempre me gustaba ponérmelas cuando me iba ha dormir por la noche.
Spitfire se dio cuenta de que hablo de más porque a su lado vio a los reclutas que habían acabado el ejercicio. Todos los reclutas machos empezaron a sangrar por la nariz y con las alas extendidas al máximo al imaginarse a su instructora en semejante escena con unas medias de ese tipo.
Spitfire: Bueno ¿Y vosotros que estáis mirando? ¡Dad otras 500 vueltas alrededor de yaaaaaa!
Los reclutas ya algo fastidiados, retornaron el vuelo.
Black Wing: Bueno. Yo voy a dar un garbeo por ahí.
Dijo Black Wing donde la bat pony alzó el vuelo.
Vulcan: Yo voy a espi….digooo a dar una vuelta por ahí.
Y Vulcan se fue, siendo seguido por Soarin ya que no se fiaba del robot y decidió vigilarlo.
En ese momento Spitfire se dirigió a su sobrino.
Spitfire: Bueno, Mike. Ahora tengo tiempo libre y me gustaría que me hicieras un favor.
Mike: ¿Cuál, Tía?
En ese momento Spitfire lo miró con ojos cariñosos.
Spitfire: Verás, Mike. Últimamente tengo algo de tensión y bueno, tú…
Mike empezó a sonrojar.
Mike: N-no se si sería correcto que tú y yo.
Spitfire: Vamos, Mike. Tú eres el único que logra hacerme sentir bien de verdad.
Dijo esto Spitfire mientras miraba con ojos de cachorro a Mike. El potro algo más rojo todavía, al final aceptó su petición.
Mike: E-Está bien, Tía. Solo porque me lo pides tú.
Y los dos se van, siendo seguidos por la mirada de Rainbow. Ninguna logró oír su conversación.
Rainbow: Me pregunto de que habrán estado hablando, pero puedo averiguarlo.
La pegaso se fue al dormitorio de Spitfire por el lado de fuera, debajo de una ventana. Desde ahí pudo oír lo que parecían ser unos gemidos.
Spitfire: Oh, Mike. Sigue así, más fuerte, más fuerte. Oh, Mike, eres tan increíble en la cama.
Mike: Claro, tía Spitfire.
Rainbow no se podía creerse lo que estaba escuchando Luego los gemidos de Spitfire parecían hacerse más fuertes todavía.
Spitfire: Oh, Mike. Sin lugar a dudas, tú sabes como consolar a una chica. Eres sin duda de lo mejorcito
Rainbow no se podía creerse lo que escuchaba. Todo apuntaba a que Mike tenía relaciones íntimas con su propia tía.
Spitfire: Ojala Soarin lo hiciera la mitad de bien que tú, pero por desgracia no es así. Tú eres el único que sabe hacerme sentir bien. Razón tenía tú madre que en este tipo de cosas eres único.
Mike: Si. Mi madre disfruta mucho con nuestras sesiones.
Rainbow abrió la boca a más no poder ¿También lo hacía con su propia madre?
Con una pequeña brizna de valor, La pegaso se asomó por la ventana para ver lo que pasaba dentro.
Spitfire: Oh, Mike. Sin lugar a dudas no hay otro como tú. Ningún otro macho da tan buenos (Leve gemido) masajes como tú.
Mike: Me alegro de que lo disfrutes, tía.
Al final, la escena era diferente a lo que Rainbow creía que era. En realidad, Spitfire estaba tumbada boca abajo en la cama sin su uniforme, mientras Mike estaba sentado sobre su espalda dándola masajes.
Al final Rainbow cayó al suelo de la impresión.
Spitfire: ¿Qué ha sido ese ruido?
Mike: Sonó como a una pegaso cayéndose al suelo, tras recibir una gran impresión.
Mientras en otro lugar, Vulcan subido a una barandilla. Estaba espiando por una ventana en el vestuario femenino de las reclutas. Viendo como las chicas se cambiaban de ropa y se duchaban.
Vulcan: Oh, si, nenas. Moved esos flancos.
Soarin: ¿Qué se supone que estás haciendo aquí?
Vulcan siendo consciente de que le habían pillado, trataba de buscarse una excusa.
Vulcan: E-esto y-yo estaba estooooo….buscando flores, eso. Estaba buscando flores. Je, je, je.
Obviamente Soarin no le creyó en absoluto y final le llamó la atención a Vulcan.
Soarin: Esa excusa funcionaria si hubiera flores por aquí. Y ahora largo de aquí.
Vulcan se fue y Soarin se apoyó de espaldas por la barandilla asegurándose de que Vulcan se largaba. Una recluta del vestuario femenino vió al pegaso y pegó un enorme grito, haciendo que Soarin asustado saliera volando lejos de allí.
Más tarde, Soarin se reúne con Spitfire y los reclutas. También vió a Vulcan y se acercó a él.
Soarin: ¿No habrás dicho nada a nadie? ¿Verdad?
Vulcan embozó una sonrisa.
Vulcan: Ni a un alma.
Soarin: Bien.
Soarin tuvo sus dudas, porque vio a Mike, Black Wing y a Rainbow no embozar una sonrisa en sus rostros. Los reclutas también trataban de no reírse delante de él. Miró a Spitfire con su uniforme y sus gafas de sol puestas. Ella también hacia acopio de todas sus fuerzas para no reírse delante de él.
Soarin suspiró. Estaba claro que para él iba a ser un día muy largo.
Continuara…..
