Esta historia fue publicada originalmente en inglés por la autora "EchoEternal" bajo el título de "Eternally Never Yours", yo sólo traduzco. Sus notas intactas… por si acaso.
Woooo, ¡de regreso por más! Hablando de, un cierto alguien ha estado fuera de la historia durante los últimos dos capítulos y no ha aparecido en uno desde el cuarto. ¿Adivinen quién está de regreso por una venganza?
…
Querido Toadsworth,
Sinceramente me disculpo por lo que estoy a punto de hacerte pasar, pero no puedo más quedarme sentada tontamente mientras el reino cae en el caos.
Mientras que tú te has hecho cargo de que el reino se mantuviese sano y estable durante tanto tiempo así como yo he permanecido fuera del camino del peligro, parece para mí que es todo lo contrario. El castillo puede haber permanecido alto, pero el resto del reino está sufriendo por las fuerzas de Bowser.
No más. Mi paciencia ha sido probada una y otra vez, pero inclusive yo tengo mis límites. Mario ya ha sido tomado y Bowser ha amenazado con su vida. Luigi y varios de nuestros soldados Toad más fuertes están intentando pelear con los esbirros de Bowser, con varios grados de progreso.
Sin embargo, no puedo simplemente esperar a que Luigi y los Toads desperdicien sus vidas o que Bowser termine de tomar este reino sin más. Mayoritariamente, sin embargo, es que no voy a permitir que la vida de Mario penda de una cuerda floja, sólo para poderme sentar linda en mi trono y esperar a que todo el mundo decida su destino.
Aunque sé qué harás lo contrario, por favor no entres en pánico. Tomaré la mayor cantidad posible de precauciones, unas que nadie ha anticipado de mí antes. Y me encontraré con Luigi antes de ir más lejos, pero no descansaré antes de ganar de vuelta a mi reino.
Esto es la guerra, y no esperaré a que me digan los resultados. Decidiré nuestro destino hoy.
Cuídate hasta mi regreso,
Peach
(¡Y eso es una orden, Toadsworth!)
[Peach]
Quizás pude haber sido un tanto más delicada, ahora que tengo la oportunidad de pensar en esa carta. Y pobre Toadsworth irá a checar mi habitación y la descubrirá en el escritorio antes de observar mi cuerda de sábanas-blancas al haber escapado. Pero no he tenido el tiempo para preocuparte acerca de lo que encontrará o cómo reaccionará. El castillo está muy detrás de mí ahora.
— ¿Princesa? ¿Se encuentra bien? —el Toad morado me pregunta. Regreso mi cabeza para observarlo y asiento. Bajando la mirada, observo mi agarre fuerte hacia mi cetro dorado. Relajándolo, puedo sentir a mi mano temblar un poco, pero se siente más ligero ahora.
El Toad verde deja salir un suspiro pesado. —Si Toadsworth supiese a dónde vamos, él… él… ¡ni siquiera quiero pensarlo!
—Ya, ya —comienzo a tranquilizarles—. Toadsworth se sentirá mucho más tranquilo sabiendo que ustedes dos vinieron conmigo como mis guardias, a que yo haya venido sola —soy cabeza dura, pero no idiota. Así como de verdad quiero aligerar los problemas de mi gente, sé que estaría terminada camino a la fortaleza de las Praderas sola.
Asintiendo, el Toad morado le replica, —Seh, Toadsworth estaría feliz de que vinimos con Peach.
—No —el verde replica de regreso—, estaría enojado al saber que no paramos a Peach y la trajimos de regreso.
Riéndome, contribuyo —Bueno, mis órdenes son de mayor rango que las suyas, así que es el final de la conversación —pensándoselo durante un segundo, el Toad verde asiente, reticente.
Continuamos caminando a través de los tranquillos caminos de tierra y lodo, haciendo innecesarios saltos a través de varias cimas, precavidos de las posibles tropas que podrían atacarnos al tiempo que escuchamos el resquebrajar de las cosas detrás de nosotros. Aun así, no hemos encontrado a nadie hasta aquí, más como que Luigi y los otros ya han limpiado el lugar.
—Dios —comenta el Toad morado—. En verdad llegué a esperar que más tropas habrían tomado el lugar de las caídas. Además de caminar sobre ocasionales barrancos, esto ha sido tan sencillo como una brisa de verano.
—No ha pasado tanto tiempo desde que Luigi y los otros pasaron por aquí —el Toad verde apunta—. Ni siquiera Bowser podría haber enviado tropas tan rápido.
Mientras que los dos Toads continuaban conversando, observo al cielo nocturno. Mis pensamientos se vuelven a Mario, y puedo sólo esperar que se las está arreglando para sobrevivir. Las palabras de Bowser hacen eco en mi mente:
— ¡Princesa Peach! ¡Tengo a tu preciado pequeño héroe justo aquí! Para cuando obtengas este mensaje, mis fuerzas tendrán el control sobre tu reino. ¡Ríndete si quieres salvar a Mario! No lo hagas, y está terminado. Enviaré los términos restantes pronto.
Quitándome la sensación de un puñetazo en el estómago, sostengo mi cetro cerca de mí. La luz de la luna brilla a través de las joyas azul y rosa que decoran la cabeza con forma de corazón. Aíre dentro, aíre fuera; vamos, Peach.
— ¿Princesa? ¿Está bien? —el Toad morado repite la pregunta. No es la primera vez, ni será la última, que me pregunta eso.
Atrapo aíre. —Estaré bien —exhalo. Para de preocuparte por él; es Mario.
El Toad verde salta excitadamente de arriba abajo. — ¡La veo! ¡La fortaleza está cerca!
Alzando la vista, observo la alta, oscura, ciudadela encima de nosotros. Mi latido se incrementa, y hay un toque de excitación pasando a través de mí. Nadie ha limpiado esta fortaleza aún, lo que significa que estaremos enfrentando al menos un enemigo: el esbirro elegido de Bowser. El que sea que haya puesto para cuidar los Pastizales será el que necesitaremos enfrentar.
—Vamos —aserto, traspasando a los Toads—. Necesitamos ayudar a los otros —ellos siguen con alegría, aunque tintada de nervios, efusiva de entusiasmo.
Tomando un paso adentro, las paredes son negras, y es difícil ver, inclusive con las antorchas. Susurrando un conjuro a mi bastón, comienza a brillar, emitiendo una pequeña luz amarilla que permitía ver más allá de nosotros.
—Wow princesa —gime el Toad morado—. ¡Eso es en verdad útil!
Él tiene razón, y es uno que debería cargar más seguido. Sin embargo, si cayese en las manos de Bowser, podríamos estarnos viendo con más problemas que con los que hemos estado cargando. Ordinariamente, tomo prestado su poder y dejo el cetro encerrado.
Esta vez, como sea, las cosas son diferentes.
Cuidadosamente, navegamos en las habitaciones con apariencia de calabozo, moviéndonos rápidamente al final de la construcción. Además de cadenas y piedras, fallo al buscar algo más; no es mi primera vez en una de esas, y dudo altamente que será mi última. Este fuerte no es digno de remarcarse, dado que las Praderas tienen un diseño muy claro; mientras que es pobre en defensas, tiene un confort muy simple.
Mientras nos movemos a través del corredor lineal, el Toad morado encuentra un bloque no utilizado y salta, para presionarlo a abrirse. Una flor roja sale de la parte de arriba y la toma. Brillando levemente, su vestimenta se transforma de morado a blanco con rojo y púrpura.
— ¡Genial, ahora soy un Toad de Fuego! —viene su gritito de alegría.
El Toad verde se ríe, entonces corre y salta más alto. Moviendo mi bastón para ayudarle, me doy cuenta que estaba intentando llegar a otro bloque, pegándole para atrapar a una flor azul. Con un flash, su vestimenta de verde y blanco se vuelve azul y verde. Hace su camino de regreso de la plataforma encima de nosotros.
— ¡Toad de Hielo reportándose al deber! —viene su réplica.
Ahora, alcanzamos la puerta tachonada de rojo. Es cómico como ellos diría, "¡Por aquí el jefe del edificio, entren!" De cualquier otra forma, estaríamos perdidos sin ellos.
— ¿Ambos están listos? —pregunto. Probablemente estén equipados ahora, pero un golpe del enemigo y son Toads normales de nuevo.
El dúo se observan el uno al otro, y entonces me observan a mí, ambos asintiendo. — ¡Vamos, Princesa! —dicen simultáneamente. Sonriendo, abro la puerta y caminamos. Ominosamente, se cierra detrás de nosotros.
Mi corazón se siente como que saltará, pero hago más fuerte el agarre en mi cetro. No hay regreso nunca más.
Seguimos corriendo, pasando el largo corredor hacía el salón principal. Ahí, podemos escuchar un grito de terror. Uno de los Toads está en peligro. Una cantidad de enojo sube a mí, y, malditos tacones, doblo mi velocidad. Mis escoltas gritan, intentando su mejor esfuerzo de mantenerse a mi lado.
Al final del pasillo, nos metemos en la habitación más amplia, observando adentro. Es un poco más luminosa que el resto de la fortaleza, lo suficiente para ver a la enorme Piraña que lanza su hoja a Luigi, quien apenas salta y la esquiva. El de cabeza verde se voltea, casi como si nos pudiese ver. Sus pétalos amarillos están rasgados, presumiblemente por la batalla con Luigi y los Toads con él. Su cuerpo, mucho más pequeño para cargar su enorme cabeza alrededor, se nota algo deteriorado, pero puedo notar por un segundo que está haciendo lo que puede para pelear.
Petey Piraña se prepara para atacarnos, lanzando sus brazos de apariencia de hojas hacia nosotros. Su boca se abre, como si los colmillos no fuesen suficientes para intimidarnos, lanza un rugido amenazante.
Casi puedo escuchar los gritos perplejos de Luigi detrás de él. — ¡¿Princesa?! ¡¿Q-Qué estás haciendo aquí?!
Es universalmente ignorado, sin embargo, al tiempo que Petey lanza una bomba a nosotros. Los Toads corren hacia la izquierda, mientras que yo me lanzo a la derecha. Observando a la barda, puedo ver a los Toads amarillo y azul y voy a correr a ayudarlos. Gastándome sólo una mirada atrás, viro mi camino hacia otro lado, esquivando otra bola de lodo.
— ¡Continúa, Princesa! —grita el Toad de Fuego y lanza una bola de fuego a Petey, chamuscándole una hoja—. ¡Podemos manejarlo!
Continuando mí camino, corro de regreso a los Toads heridos. Rápidamente susurrando otro conjuro, una suave luz rosa chispea del cetro y gira alrededor de los dos. Tosiendo un poco se regresan al grupo.
— ¿P…Princesa? —el Toad verde pregunta, su voz con un ligero tono de incredulidad, pero casi cansado.
— ¿Qué estás haciendo aquí? —el Toad amarillo cuestiona.
—Terminar esto —es todo lo que les dejo antes de regresarme de regreso a Petey, quien lanza contra el suelo y noquea al Toad morado de lado, quitándole su poder de Flor de Fuego.
—Resiste —le dice el Toad de Hielo, lanzando una bola de hielo a Petey y congelando sus piernas en el lugar. Con otro rugido, lanza otra bomba de lodo, dándole al Toad verde. Cuando se levanta, su poder de Flor de Hielo se ha ido.
Al tiempo que Petey se prepara para atacar de nuevo, Luigi salta de la pared y golpea la cabeza de Petey, pero es quitado del camino con facilidad. Corriendo hacia él, otra bola de lodo me corta del camino.
Regresándome, observo directamente a Petey Piraña. Tocando mi bastón, sale una bola de fuego de color rosa y se posiciona en mi mano. —Suficiente —es con lo que le dejo, al tiempo que posiciono la bola de fuego en su cuerpo, chamuscándole un poco. Petey emite un lastimero chillido. Su cuerpo titila un poco con una ráfaga de rojo y azul, al tiempo que tose, lanzando lodo de su boca.
Derrotado, Petey destruye el hielo en sus piernas y trastabilla de regreso a través de la fortaleza. Jadeando, observo alrededor. Los cuatro Toads se han puesto juntos, ayudando a Luigi a levantarse del suelo.
—Peach, ¡¿qué era eso?! —exclama Luigi.
—Petey Piraña, —le respondo sarcásticamente—. Ya lo has enfrentado antes, ¿verdad?
—Eso no es a lo que me refiero y lo sabes —replica Luigi, aún nervioso al tiempo que se quita el polvo.
—Mira, no podía esperar en el castillo para siempre —explico—. Esa nunca he sido yo, y lo sabes. Mario está en peligro y necesitamos rescatarlo en tiempo récord.
— ¿Crees que no comprendo eso? —protesta Luigi—. ¿Qué si Bowser en verdad cumple con la amenaza de muerte si Petey se las arregla para regresar a él y reportarle lo que acaba de suceder?
Sus palabras me golpean más fuerte que cualquiera de las bolas de lodo que Petey hubieran hecho. Estaba tan ansiosa de parar a las Praderas de estar bajo control enemigo que ni siquiera le presté atención a la imagen más grande.
Sacudiendo la cabeza, respondo, —No importa; enviaré unas de mis fuerzas para lograr que Petey no le envíe el mensaje a Bowser. No nos vamos a someter a sus demandas, Luigi. Estamos tomando de regreso esas tierras le guste o no. Y rescataremos a Mario con ello.
Mi determinación debió haber llegado hasta su núcleo de alguna forma, porque no dice nada después de eso. Los Toads celebran al tiempo que alzo mi cetro. No más Srta. Linda Princesa de ahora en adelante. Mi paciencia se ha roto.
— ¡El Reino de los Hongos es nuestro y lo recuperaré bajo los medios que sean necesarios!
Aplauden al tiempo que salimos de la fortaleza. Estoy orgullosa de que hemos sido capaces de salvar las Praderas, pero el golpe de preocupación se posiciona profundo en mi estómago, combinándose con las olas de confianza. Apenas hemos comenzado.
[Bowser]
Al tiempo que regresamos al castillo, reluctantemente dejo a Mario deslizarse fuera de mi brazo y regresarse a su habitación. —Buena suerte —susurra y yo guiño un ojo, dándole una pequeña sonrisa al tiempo que cierra la puerta. Mi rostro cae casi de inmediato al tiempo que mi corazón se para. Ha sido lo suficientemente difícil esconder a Mario de todos los habitantes del castillo ahora, pero esconderlo de mi hijo va a ser endemoniadamente imposible.
Y repentinamente, mi corazón salta de nuevo. ¡Mi hijo! ¡Está en casa! Mi sonrisa se regresa y dejo que ese hecho me golpee. Hasta ahora, no me había dado cuenta cuánto había extrañado al chico. Ahora, espero ansioso a que llegue a los corredores.
Una vez que la puerta se abre, difícilmente le veo antes de soltar — ¡Junior! ¡Bienvenido a casa, hijo! Yo... —mi alegría lentamente muere al tiempo que observo a ciertos siete Koopas detrás de él. Junior corre a abrazarme, pero tomo un minuto para responderle adecuadamente. Se regresa rápido y lo único que puedo decir es—. ¿Y… trajiste a los Koopa… lings?
—Seh —Junior responde, aún encantado de verme—. ¿No eran esas tus órdenes, papá? Es lo que me dijo el Magikoopa.
—Eh-oh. Claro, por supuesto —alguien hecho a perder mi mensaje o muy claramente fue contra mis órdenes. Un poco de irritación en mi cabeza me señala que será después.
— ¿Qué con el traje? —cuestiona Roy, al tiempo que el Koopa de cabeza rosa se quita sus lentes de sol rojos. Me congelo; me tomé más tiempo con Mario que me olvidé de cambiarme.
—Es, eh, nuevo —digo—. Estaba en medio de probármelo.
—Bueno, en definitiva, luce afilado, su majestad —dice Wendy, al tiempo que se ajusta sus brazaletes dorados y arregla el moño detrás de su cabeza.
—G-Gracias —tartamudeo. ¡Vamos y componte!
—Se nota un poco tenso, Amo Bowser —nota Ludwig mientras cepilla su cabello azul hacia atrás.
—Ah, sí, tienes razón, —digo—. Honestamente, no debería estar desfilando en trajes mientras las tropas están entrenando, pero la Snifit que me trajo esto era tan insistente, y estoy muy avergonzado de haber sido atrapado en medio de la prueba —bueno.
—Je-je-je —ríe Lemmy, tomando una pelota con una estrella amarilla en el centro—. Bowser probándose ropa. ¡Muy divertido!
—Cállate Lemmy —Junior suelta. Regresando su vista a mí, pregunta—. Y, ¿cómo está la princesa, papá?
—Em, ese es, eh, otra parte de mis problemas —dije dificultosamente—. Verás, esta vez me las arreglé para tomar a… Mario.
Sutilmente, observo cómo los ojos de los Koopalings se abren, impresionados por la sorpresa. Junior ríe por lo bajo.
— ¡Bien hecho, papá! —me felicita—. ¿Ya lo freíste?
—No exactamente —respondo, cuidadosamente manteniendo el tono de voz—. Para resumirlo, estará jugando el papel de Peach esta vez. Vamos a usarlo para derrocar al resto de los reinos.
—Wow, ¿en serio? —el entusiasmo de Junior se cae—. ¿En verdad eso va a funcionar?
—Supongo que lo averiguaremos pronto, —río un poco, agradecido de que la actitud de mi hijo sea suficiente para mantenerme apaciguado.
—Esto debería ser bueno, —Roy dice para sí mismo, decidiendo estar asombrado con las noticias. Los otros Koopalings suenan de acuerdo y son lentamente controlados.
— ¿En dónde lo estás teniendo, de cualquier forma? —Larry pregunta.
—Eh… aquí, de hecho —respondo.
—Bueno, duh —Roy replica—. Se refiere a que lo mantiene aquí, en el castillo.
—Aquí —repito y el shock de los Koopalings es casi cómico.
— ¿Qué habitación? —dice Junior, abriendo una puerta cercana.
Me retuerzo al tiempo que salta fuera de la habitación.
…
¡Hurra, momentos culminantes! Lo lamento, simplemente no me puedo resistir.
Pero hurra, ¡los Koopalings por fin han aparecido en la página! (Y también lo ha hecho la perspectiva y los estilos de escritura, ¡ja-ja!) Aunque Morton e Iggy no han hablado, así que mis disculpas. Encuentro hilarante que mientras trabajaba en esto, (SPOILERS) Bowser Junior y los siete fueron confirmados en el nuevo juego de Super Smash Bro. (FIN Spoilers) Ahora de hecho puedo salirme de mis pequeños escenarios que eventualmente ocurrirán cuando Peach sola derrote a los 7 Koopalings, ¡yey!
…Ok, eso no está sucediendo (aún). Pero sí, me di cuenta de que Peach se había perdido de la acción por un tiempo y era todo, "Hey, ¡hice una promesa de que ella aparecería en la historia!" Boom, enviada al campo de batalla. ¡Ella literalmente tomó control del capítulo y de la batalla! ¡Figúrense!
Así que, sí, para explicar, Peach usualmente es capaz de algún tipo de magia en las Mario series, las Smash Bro. series, y más específicamente, las RPG series. Pero, porque a Nintendo le gusta dejarlo abierto a los jugadores y que utilicen head-canons, la literal explicación para aquello es, "¡MAGIA!" pueden decir qué tan satisfecha estoy por esto (Spoilers: no lo estoy), y he decidido darle una única fuente de poder. El Cetro de Peach (nombre temporal, quizás) ¡es ahora una cosa! ¡Cuidado de la dama más poderosa que jamás conocerán! También tiene Toads, así que cuiden sus espaldas.
Hablando de, intencionalmente tuve a Peach sin nombrar a los Toads porque quería que tratase a sus súbditos diferente de como Bowser. Por ejemplo, Bowser es un idiota, pero recuerda o nombra a todos sus súbditos. Peach, de la otra mano, es un cielito, pero simplemente no reconoce a los Toads por su nombre. Qué triste. Si lo han notado, sin embargo, aquellos Toads son similares a la Brigada Toad, con Amarillo, Verde, Azul y Morado, todos apareciendo aquí. Para ser honesta, no sé si haya alguna diferencia entre aquellos cinco Toads, los cinco que se metieron en Sunshine, y el Toad Amarillo y Azul que ayudan a Mario y Luigi en el juego de New Super Mario Bro. Quizás serían más fáciles de distinguir si tuviesen diferentes nombres o algo así. ¡Oh bueno!
Además, Rojo está notablemente ausente porque es aún más complejo, porque junto con la confusión de los Toads, los juegos no te clarifican si Toad Rojo es también Capitán Toad, ni siquiera te dicen si es el mismo (o si es un Toad) que aparece en los juegos deportivos. Aparentemente, mis head-canon me están fallando. ¡OH NO! (Nota–aparte: ¡este es probablemente el primer capítulo en el que no incluiré nada de Paper Mario! ¡Hurra por no necesitar mis pequeños personajes originales para tener roles! …De hecho, los extraño.)
Oh, rápidas referencias a Kirby y Pokémon, los cuales hice intencionalmente. Bomba de lodo es un ataque Pokémon, así que me di cuenta de que podría utilizarlo para las bolas de lodo de Petey. Lo de Kirby es más sutil: el comentario "sencillo como una briza de verano," es mi pequeño codazo suave de un modelo de los juegos de Kirby, Super Star.
De cualquier forma, eso es todo por este capítulo. Toadsworth los va a cazar, así que cuiden sus espaldas. Y, por supuesto, el siguiente capítulo saltará de regreso a los problemas familiares de Bowser y el encuentro secreto con Mario. (Eso lo hace sonar mal por una razón, ¡jajaja!) Hasta entonces, espero que hayan disfrutado, y como siempre, por favor déjenme un review o mensaje para darme comentarios y críticas, ambos son bienvenidas. ¡Gracias de nuevo por leer!
Probablemente pasado mañana este muerta. O bueno, al menos, ausente por un tiempo y de forma indefinida. Así que haré todo lo que pueda por traducir hasta el 10 durante hoy y mañana.
Er… como siempre, no le he dado checadas más allá de lo que el auto corrector de Word me ha dicho, así que si notáis algo… envíenme un PM que diga: "¡Hey, bruta! ¡Haz bien tu trabajo al menos!" …o algo así.
-gemini in tauro, 12 de junio de 2016-
