Armando el rompecabezas
Luego de esa noche Serena tuvo el mismo sueño día tras día. Pero no estaba segura de contárselo a alguien ya que no quería preocupar ni a su amado Darien ni a sus amigas. Por lo cual decidió seguir con su vida normalmente y tratar de descubrir por si misma que era lo que ese sueño significaba.
Una noche, luego de haber soñado lo mismo de nuevo, Serena decidió despejar un poco su mente por lo cual no tuvo mejor idea que ir al parque a altas horas de la noche sin que Luna ni su familia se dieran cuenta. La noche estaba cálida, una gran Luna se posaba sobre el cielo e iluminaba increíblemente la ciudad de Tokyo. La rubia camino hasta el parque más cercano a su casa y se sentó en uno de las bancas que había. El parque estaba completamente desolado, por lo menos dentro de lo que Serena podía ver, solo se escuchaba el sonido del viento y el del agua cayendo proveniente de la fuente que se encontraba en el centro del lugar. La rubia estuvo sentada un buen rato observando la fuente de agua por momentos y por otros focalizaba su atención solo en la luna. Intentaba recordar el sueño y tratar de sacar una conclusión respecto a este pero nada se le ocurría.
Pasada una mitad de hora, Serena ya estaba rendida y se disponía a irse, cuando escucho un melodía que le resultaba muy familiar, era la melodía que había escuchado en la feria el día en que la misteriosa criatura ataco, el día en que un extraño sujeto la salvó. La rubia en seguida comenzó a mirar para todos lados buscando el origen de esa canción pero no lograba ver nada ya que, aunque ella no se había dado cuenta, una espesa niebla cubría el parque. Comenzó a seguir el sonido de inmediato buscando dar con el origen de esa melodía, cuando en un momento vio que un joven con una guitarra estaba sentado en una de las bancas tocando esa melodía con una guitarra.
-¿Jasper?- pregunto sorprendida Serena.
-¡Serena! ¿Qué haces aquí a esta hora?- dijo el muchacho sorprendido.
-No podía dormir y decidí salir a caminar, ¿y tú?- continuo la rubia.
-Pues que no te sorprenda… pero me paso lo mismo- hizo una pausa- tuve un sueño que no me deja tranquilo desde hace ya un tiempo…
-¡Que! ¿Qué sueño?- pregunto Serena.
-Nada… solo una tontería seguramente debe ser el cambio horario- dijo el chico tratando de aliviar la situación y pregunto- ¿tú también tuviste una pesadilla?
-Bueno algo así…- respondió Serena.
-Si quieres puedes contarme- dijo amablemente el chico.
Serena no podía contener más la intriga y tenía que decírselo a alguien. Jasper era el único que se encontraba allí en ese momento y por lo tanto no lo dudo. Serena comenzó a contar su sueño.
-Entonces veo que hay un ataúd con un hombre y al lado…- contaba Serena cuando fue interrumpida estrepitosamente por el joven.
-Al lado hay un ataúd con el cuerpo de una bella mujer cubierto de rosas.
Serena quedo completamente helada, como era posible que ese chico hubiera sabido lo que ella iba a decir o peor aún como podía saber el sueño que ella había tenido.
-¿Tienes alguna idea de lo que pueda significar ese sueño?- pregunto el muchacho.
-Pues no, no entiendo que significa ni tampoco como puede ser que tú también tengas el mismo sueño- respondió alterada Serena.
-Tranquila, quizás mucha gente tiene sueños iguales y no lo saben, aun así yo creo que la pequeña niña del sueño era la hija de las dos personas que se encuentran en el ataúd por eso esta tan triste, y como la mujer en el ataúd tiene una tiara deduzco que era miembro de la realeza por lo cual esa niña, quien sabe, podría ser una princesa o incluso una futura reina- dijo Jasper totalmente calmado mientras explicaba su teoría.
-Pero… ¿quién es el muchacho que se encuentra mirándome… digo mirando a la pequeña niña?- pregunto Serena.
-Quien sabe, podría ser su hermano o su mejor amigo- respondió restándole importancia.
Ambos se quedaron en silencio tratando de procesar lo que había ocurrido. Serena ahora tenía una pista en cuanto a su sueño; no solo sabía que no era la única que tenía ese sueño sino que el niño del sueño, no era nada más ni nada menos que la persona que en ese momento presente tenía a su lado. Por otro lado el joven había encontrado una gran respuesta, que la niña por la cual sentía tristeza al verla llorar desconsoladamente, era la persona con coletas rubias que tenía ahora mismo a su lado.
La noche avanzaba mientras ambos se quedaron meditando sobre el sueño sin decir ni una sola palabra, ninguno parecía animarse a decirse algo. El sueño empezó a atacar a Serena la cual se apoyó sobre el hombro de Jasper.
-¿Cómo se llama la canción que estabas tocando?- pregunto la rubia con voz de dormida.
-Bueno veras… yo compuse la canción y aun no se me ha ocurrido un buen nombre- respondió el chico sorprendido de que la rubia se apoyara sobre su hombro.
-Deberías ponerle uno es muy linda como para no tener nombre- dijo Serena dejándose llevar por el sueño y quedándose dormida en el hombro del chico.
El joven sonrió ante lo que Serena le dijo y no pudo evitar sentir una sensación muy familiar y linda al estar allí con esa chica, una sensación que no había sentido nunca. Luego de unos minutos el joven se aseguró de que Serena estuviese dormida y decidió llevarla a casa. Para su suerte la rubia le había dicho donde vivía cuando viajaban en el autobús hace unos días. Por lo cual el muchacho tomo a Serena en sus brazos y desapareció junto con ella dejando una estela a su paso.
El joven entro lo más sigiloso que pudo por la ventana del cuarto de Serena, la recostó en la cama y la tapo con las frazadas. De manera muy similar a como entro se dirigió a la ventana y sigilosamente la cerro y se marchó. Aun así el joven no se percató de que una gata negra estaba despierta y viendo todo lo que él hacia…
