Gracias a riza-paola, Persephone-Queen , sango1234, riza mingess, que me inspiraron a seguir escribiendo.

Capitulo 8

Mientras tanto en el claro del bosque...

El enojo de Sesshomaru era palpable a kilómetros de ahí, desprendía un aura de color negro y muy intensa sus ojos eran rojos cual sangre, las líneas de su rostro se ensancharon y sus garras salieron completamente. Su energía negativa podía ser visible por la obscuridad que lo rodeaba. Él empezó a caminar hacia la aldea para buscar a su amada Lin, y vengarla. Ah y de paso traer a la otra humana.

En ese momento en la cueva de los lobos llegaba una chica sentada encima de Kirara. Estaba sangrando de los brazos por los rasguños, tenía miedo y eso era algo que los guardianes de la puerta querían aprovechar para intimidarla.

― Busco a Kento―

―Ja y tú quien te crees para darnos ordenes― respondieron los guardias mientras se burlaban de ella.

―Solo quiero ver a Kento o a Koga―

― ¿Qué te paso Mizuki? ― Kento había olido el aroma de la sangre de Mizuki y había salido a toda prisa para poder ver qué era lo que ocurría.

―Han atacado la aldea unos demonios, no podemos contra ellos―

― ¡Papá!, ¡Mamá! ―

Después de que Kento explicara el porqué de sus gritos y su padre saliera con unos cuantos a proteger la aldea su madre se puso a preparar las cosas para alojar a la gente herida y ayudar a los enfermos.

En el momento que Sesshomaru apareció en la aldea los lobos terminaban de ahuyentar a los ciclopes que quedaban. El demonio perro dejo a la Anciana Kaede en un lugar seguro y se preparo para ir a rescatar a su preciosidad con los primeros rayos del amanecer.

Unos instantes antes en la época moderna Aome estaba sentada sola en la orilla de la tina en el baño de su casa, y tenía una prueba de embarazo en la mano, preguntándose si usarla o no.

― ¿Ya cariño? ― La voz de Inuyasha floto hasta llegar a los oídos de Aome, que salió del baño poniendo en su maleta la prueba sin que él se diera cuenta.

―Cariño, es hora de partir―Le decía Inuyasha por enésima vez.

― Si amor. Lo sé, ¿sabes que te quiero mucho?―

―Sí, pero no más que yo―

―Y se podría saber porque tanta prisa―

―No lo sé, solo que estoy muy nervioso, siento como si algo no estuviera bien― le contestaba mientras la besaba lenta y sensualmente.

― ¡Qué asco!, no hagan eso enfrente de mí por favor es traumático― Izayoi acababa de entrar al cuarto de sus papás y los había visto besarse muy apasionadamente.

Sus padres se reían mientras se paraban y recogían sus cosas para irse a la época del Sengul. Antes de que los primeros rayos del sol se vieran en el horizonte, ellos ya se habían despedido de la señora Higurashi, y saltaban dentro del pozo.

Kento estaba en la orilla del pozo esperando a su amada Izayoi, cuando una luz morada salió del interior del pozo espantando al lobo, haciendo que callera de espaldas mientras saltaban del pozo Inuyasha y Aome.

― ¿Qué haces aquí lobo sarnoso? ―

―¡Abajo! , ahora dime Kento que es lo que te trae por aquí―

―La aldea ha sido atacada, y secuestraron a Lin y a otra humana―

Izayoi ya se encontraba al lado de su padre y en cuanto oyó las noticias sobre Lin salió corriendo hacia la aldea seguida inmediatamente por un enamorado Kento, Aome apenas si pudo subirse bien a la espalda de Inuyasha cuando este había empezado a correr.

Izayoi corrió y corrió hasta que alcanzo a Sesshomaru casi a la salida de la aldea y los primeros rayos del sol tocaban la Tierra.

―Tío llévame contigo, yo también quiero salvar a Lin―La chica se había prado justo enfrente del demonio antes de que este empezara a correr.

― No niña, yo iré solo, Inuyasha protege a esta aldea, no quiero que cuando regrese Lin tenga que adaptarse a otra aldea, además, creo que tienes que saber que ella está aquí y esta detrás de esto. ―

Koga había llegado junto con Sango y el monje Miroku y solo alcanzaron a escuchar lo último, pero ellos sabían perfectamente se quien se refreía el demonio perro.

Sesshomaru empezó a correr y cuando estuvo a unos metros de distancia, se convirtió en un enorme perro de blanco pelaje, con unos colmillos enormes, y ojos rojos de furia, el prácticamente volaba por los aires hacia el norte con el Sol pegando le dé costado.

Izayoi calculaba mentalmente cuantas posibilidades tenia para alcanzar a huir en la misma dirección, cuando la voz de su padre la sorprendió

―Ni si quiera lo pienses niña, te alcanzaría antes de que salieras de la aldea, y te daría unas buenas nalgadas―

―Inuyasha esa no es la manera de advertirle a tu hija algo, ― dijo inmediatamente Aome, abrazando a su nena, y diciéndole―Ahora mi niña lo que necesita Lin es tener un lugar cálido y bonito a donde llegar cuando regrese. ―

―Las trampas ya están listas, señorita Kikyo―

―Perfecto, cuando el demonio llegue quiero que lo retengan el mayor tiempo posible. ¿Entendido?―

― Si, señorita―

Kikyo se alejo de ahí, y abandono la montaña pensando que la primera parte de su plan ya estaba realizada, ya tenía a una persona infiltrada en la aldea, y otra iba en camino.

―De esta ninguno de ellos se salvara―

Lin no sabía qué hacer, estaba sola en una habitación desnuda atada a la cama, y como la ventana de la choza no tenia cortina podía ver el amanecer, lagrimas de color rodaban por sus mejillas, las muñecas y tobillos le dolían, las sogas le estaban quemando, y tenía los músculos de todo el cuerpo lastimados.

"El amo vendrá por mi"
esa era la única frase que su paralizado cerebro repetía desde hace horas, se intentaba convencer a si misma y a los ocasionales hombres que entraban a reírse de ella de que su amo nunca la dejaría sufrir.

En ese momento la tela que cubría la puerta se retiro y entro un hombre empujando a Hazuki, ella llevaba una tela cubriendo su cuerpo, y rió malvadamente cuando en medio de la obscuridad pudo distinguir a una lastimada Lin.

El hombre llevó a Hazuki a la otra cama que estaba más separada de la ventana y la dejo ahí, pero a ella solo la amarro a un poste dándole completa libertad de movimientos y dejándola vestida.

― ¿Qué?, no eres lo suficientemente bonita como para que te traten bien― dijo con desdén. ―Porqué mira que a mí me dieron de cenar, pase la noche en una habitación sola para mi, y no estoy ni amarrada ni desnuda―

Las horas pasaban lentamente para ellas esperando que algo sucediera, de vez en cuando algún hombre uniformado entraba y miraba sin pudor a Lin, y salía de nuevo con una sonrisa pervertida en la cara.

...

En la aldea a muchos kilómetros de ahí, Aome y Sango atendían a los heridos mientras que Miroku, Kento, Inuyasha y los demás hombres se apuraban a levantar los escombros y veían donde podrían pasar los aldeanos la noches hasta poder levantar sus chozas otra vez.

Mizuki, Izayoi y Ayame preparaban todo para el regreso de Lin, y atendían a los ancianos en la cueva de los lobos.

Jaken y algunos lobos, vigilaba la aldea mientras esperaban la llegada del Amo Bonito, y se preparaban para pasar la noche a la intemperie mientras reparaban la aldea.

Casi a medio día, Aome decidió que no había suficientes plantas medicinales como para curar a todos, ella e Izayoi fueron a la época moderna por más medicinas. Kohaku y Miroku estaban preparando la madera para encender una fogata en lo que sería el centro de la aldea, Inuyasha y Koga trabajaban juntos sin discutir por primera vez en la historia arreglando unas chozas cercanas a donde estaría la fogata para los niños y las mujeres embarazadas que solo eran tres.

Mizuki, y Shippo se ocupaban de recolectar frutas con las mujeres y niños para la cena mientras los hombres ayudaban a Miroku.

Sesshomaru ya había llegado a las montañas y se preparaba para pelear y destruir a todos y todo hasta no tener a SU PEQUEÑA a salvo.

Lin estaba segura de que su Amo no estaba lejos, ya que sus captores se movían nerviosos a su alrededor; después de que le dieran un pan duro y un vaso de agua sucia por comida, la sacaron así desnuda y la hicieron caminar montaña arriba junto con Hazuki, solo que esta estaba montada en un caballo, a lo lejos podía escuchar los gritos de batalla, y sabia que su Amo ya había llegado.

Sesshomaru podía sentir la presencia de Lin, sabía que estaba cerca y que lo único que los separaba de ella eran unos cuantos humanos pagados por Kikyo, podía sentir su debilidad, su dolor, su miedo y más que nada olía su sangre, y como la alejaban de él.

— ¿Dónde está ella? — Preguntaba a Sesshomaru a cuanto soldado se parara enfrente de él. Y solo le contestaban con carcajadas, para después morir bajo la poderosa espada del demonio.

Lin corría entre los árboles, procuraba no caerse y ser arrastrada o pisada por los caballos de los soldados, ella estaba amarrada a un caballo que corría delante de ella, estaba rodeada por soldados montados a caballo y también por soldados a pie, estaba cansada, y tenía mucho miedo, sabía que si se dejaba caer la matarían, y no podría volver a ver a su Amo nunca más.

Los pies de Lin sangraban por las ramas que se le enterraban, se le reventaba ámpulas y le salían otras nuevas, las manos las tenia atadas y la cuerda le quemaba, estaba desnuda y entre mas subían hacia la cumbre, mas frio le daba, los soldados ya no reían, habían bajado a Hazuki de su montadura y ahora caminaba al lado de ella.

Sesshomaru empezaba a desesperarse, había perdido el rastro de Lin mientras peleaba contra un grupo de soldados, e intentaba averigua quien había ordenado ese ataque, caminaba sin fijarse donde pisaba cuando de repente sintió una cuerda debajo de su pie, y no tuvo tiempo de reaccionar ni hacer nada cuando cayó desde lo alto de las copas de los árboles una jaula, encerrándolo, esta jaula tenia sellos sagrados que lo debilitaban poco a poco, dándoles más tiempo a los captores de Lin de huir.

Los segundos pasaron lentamente, tanto para Lin, como para el demonio, hasta que por fin este pudo escapar y corrió hacia donde estaba su amada.

"Está bien, lo acepto" pensaba para sí mismo Sesshomaru mientras corría hacia donde lo guiaba el olor de Lin "La amo…"

"Pero solo como un padre a su hija"

Después de casi tres horas de caminar, Lin no sabía para cuando iban a llegar a algún claro de bosque, lo que si sabía es que hacía mucho tiempo que esperaban un ataque, y ella rogaba para que fuera el de su Amo.

De momento todo cambio, el aire se detuvo, las sombras de los árboles se alargaron, los pájaros detuvieron su trinar, Lin tropezó de momento, y soltó un pequeño grito, que llamo la atención de todos, y seguido inmediatamente por un rugido que se elevo desde el bosque, de lo que pareció un león muy enojado.

Sesshomaru había alcanzado al grupo de humanos que tenía prisionera a su nena, y la otra humana, los había rodeado analizando a sus oponentes, se había abstenido de ver a su princesa para no perder el control y abalanzarse sobre ellos sin ni siquiera pensar en un plan para atacarlos, tomar prisioneros a los más importantes y vengarse, cuando un movimiento inesperado y el pequeño grito de Lin, hizo que perdiera todo su control y solo tardara medio segundo en voltear y ver a Lin completamente desnuda, haciendo que soltara un fuerte rugido y se abalanzara en contra los humanos. Era la primera vez que Sesshomaru perdía el control en toda su vida. Avanzo matando a diestra y siniestra, cuando llego a Lin, se quito su capa y la envolvió en ella, y todavía en medio de su furia, apenas si logró recordar que tenía que salvar a la otra humana, las agarro de la cintura, colocando a Hazuki a su costado derecho, donde ella aprovecho para recargarse en él e intentar llamar su atención, sin embargo el demonio no le hizo caso, ya que el Lord de las tierras del Oeste abrazó con el brazo izquierdo a Lin, y la coloco enfrente de él recargando el peso de ella en el pecho de él y enterrando la nariz del demonio en el cabello de la chica.

Sesshomaru inmediatamente sintió a Lin y a la otra humana lo suficientemente cerca de su cuerpo como para no soltarlas y dio un enorme salto, alejándose de sus enemigos y aterrizando a unos metros de ellos, dando varios saltos similares regreso a las faldas de la montaña, donde bajo a las dos humanas y recorriendo con sus manos el cuerpo de Lin se aseguraba de que no tuviera ninguna herida.

Lin no estaba segura de que era lo que había sucedido, sabía que Sesshomaru había atacado a sus secuestradores, pero no estaba segura de que fueran los únicos contra los que tuvieran que pelear, de repente sintió como era liberada de la presión que ejercía la cuerda, ya que esta había sido cortada por la espada de su Amo, este la tapó con su túnica blanca, y ella inmediatamente se sintió segura, puedo sentir como el brazo del demonio rodeaba su cintura y ella se dejo abrazar de esta manera, y recargando completamente su peso en el apuesto demonio, se dejo llevar por él, mientras nuevas lagrimas empezaban a brotar de sus ojos.

Ella sabía que no debía llorar, pero el alivio de estar entre los brazos de su amo era tan inmenso que no podía evitarlo, estaba feliz, las lagrimas eran de alivio, además sentía que el cansancio acumulado desde el momento en que vio que Hazuki los acompañaría al otro pueblo, empezaba a hacer mella en ella, mientras su amo brincaba para ponerlas a salvo, ella caía lenta mente en los brazos de Morfeo.

De un momento a otro sintió como Sesshomaru se detenía, dejaba de brincar y la empezaba a zarandear mientras la revisaba y decía.

—Lin despierta nena. —Le ordenaba el demonio. —Vamos pequeña despierta se fuerte.

Lin estaba asustada, podía sentir como Sesshomaru la zarandeaba, escuchaba su voz y sentía el pasto debajo de ella, pero por más que lo intentaba, no podía abrir los ojos, los parpados le pesaban inmensamente, y su cuerpo no respondía, el pánico se empezó a apoderar lentamente de ella.

Mientras tanto en la aldea, todos se preparaban para una comida comunitaria con los lobos, Kento e Izayoi estaban sentados cuidando a los niños más pequeños de la aldea y de los lobos que estaban durmiendo en unas pieles esparcidas al fondo de la cueva, Kento estaba sentado recargado en la pared, con Izayoi sentada entre sus piernas y recargada en el pecho de su amado.

—Te amo— le decía el chico lobo a su novia.

—Y yo más —