LA MISIÓN KAKASHI
Autor: JBMcDragon
Traductor: Rakime
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PARTE 7
Ahora
"Entonces¿Puede cocinar?" preguntó Gema, vagabundeando dentro de la oficina de misiones.
"¿Por qué estás aquí?" Iruka indagó, frotándose los ojos. "No trabajas aquí. Sé que tienes algunas misiones. Debes de tener algún lugar llamado hogar a donde ir."
Genma sonrió alrededor de su mondadientes. "Todo mundo viene aquí eventualmente. Es el lugar perfecto para estar."
Iruka suspiró ante la inevitable situación. "Sí, puede cocinar."
"¿Y te divertiste anoche?"
"Sí, nos divertimos."
"No mucho, espero." Dijo Genma, riendo entre dientes otra vez.
Iruka solo se le quedó viendo.
Genma se puso serio. "Está bien. ¿Qué es lo que pasa?"
Iruka hizo una pausa, no estaba seguro si quería compartir esto. Se le hacía algo tonto. "Todo mundo está tomando muy bien lo de que me gustan los hombres." Dijo finalmente. "Quiero decir, esto esa una información nueva para mi. Y es solo que es tan… tan… anti-climático, fuera de lugar."
Genma rió. "Es porque de antemano ya sabíamos. Mizuki--"
"Sí, lo sé." Murmuró Iruka. Miró fijamente las formas de la escuela, todavía vagamente molesto.
Genma saltó sobre el escritorio, apoyándose hacia delante sobre sus manos. "Además, nos contó acerca de ambas veces."
"¿Ambas veces?" chilló. "¡Solo hubo una!"
"Mizuki dijo que estuvieron juntos en una misión--"
"Esa no cuenta," escupió. "No llegamos muy lejos--" se detuvo. Genma se estaba riendo.
"¿Y no te habías dado cuenta que te gustaban los hombres?" El Jounin Especial se jactó.
Iruka cruzó sus brazos frente a su pecho y miró hacia la nada.
Genma siguió riéndose Y riéndose. Y después finalmente se detuvo, pero cuando vio a Iruka, empezó a reírse de nuevo.
Tsunade caminó a través de la puerta y se paró. "¿Algo divertido?" preguntó después de un minuto.
"Iruka--Iruka--dice que no sabía que era gay, aunque prácticamente tuvo sexo con Mizuki en un árbol--"
"No tuvimos sexo." Iruka expresó. Su cara incendiándose. Iba a matar a alguien. Mizuki había sido un error. Realmente un mal error, empezando desde el primer día que se conocieron. Era solo que en ese tiempo no se había dado cuenta.
"Prácticamente tuviste sexo--" Genma se rió. "Mizuki me contó con detalles--"
Iruka se levantó, agarró su mochila y se encaminó hacia la puerta. Tsunade seguía observándolos.
"--dijo que la rama estaba realmente incómoda--"
"¿Puedo ayudarle, Tsunade-sama?" preguntó educadamente, tratando de ignorar el hecho de que su cara estaba casi de color púrpura.
"--y que Iruka dijo que no sabía--"
Tsunade le entregó un montón de pergaminos. "¿Repartirías estos a la gente apropiada"
Él asintió y los agarró.
"--¡no sabía!"
Tsunade miró a Genma, y después de nuevo a Iruka. "¿Eres gay?"
Los labios de Iruka se redujeron a una línea. "Aparentemente."
"¿De verdad?"
"Está saliendo con Kakashi." Dijo Genma.
Iruka volteó y fulminó con la mirada al Jounin Especial. Estaba sentado en el piso, agarrando su estómago, y al ver a Iruka empezó a reírse de nuevo. "¿Como podías no saber?"
"¿Qué está pasando?" Kurenai preguntó, deteniéndose en la entrada.
"Nada." Dijo Iruka.
"Estamos viendo a Genma riéndose histéricamente sobre la poca obviedad de Iruka." Dijo Tsunade.
"No es que no notara que fuera obvio," dijo Iruka, aclarándose la garganta. "Es solo que no sabía que me gustaban los hombres."
"Después de tener sexo con Mizuki en un árbol" añadió Tsunade.
"¡No tuvimos sexo!" gritó Iruka.
"¿Quién?" Asuma preguntó, acercándose y parándose junto a Kurenai. "¿Kakashi y tú?"
"¿Tuviste sexo con Kakashi?" Shizune preguntó.
Esto no podía empeorar. ¿Por qué es que, se preguntó Iruka, las personas siempre llegaban en el peor momento? Como alguna extraña técnica de convocación. El más pequeño chisme, y ahí estaba toda la gente alrededor. "¡No he tenido sexo con nadie!" gritó, frustrado.
"Creo que la cena no fue tan bien como esperaba" murmuró Asuma. Kurenai le alzó una ceja, e Iruka le miro agradecidamente.
"¿Con nadie¿Es virgen?" alguien--él pensó que fue Shizune--dijo quedamente.
No podía ganar. En verdad no podía. Y con todo mundo cubriendo el pasillo, no podía escapar.
"¿Quién es virgen?" preguntó una voz familiar.
Iruka se puso aún más rojo y dejó caer su cabeza. Ni siquiera iba a mirar. En verdad, no lo iba a hacer.
"Iruka lo es," dijo Tsunade. "Así que se bueno, Kakashi."
"Hey" dijo calmadamente. "No tomaría ventaja. No se porqué asumen que yo…"
Iruka se paró enfrente de Kakashi. Seguía sin mirarlo. "Hola." murmuró.
"Iruka, te ves sonrojado otra vez."
Iruka movió sus ojos, pero no su cabeza, mirando a Kakashi sobre su frente.
Kakashi miraba hacia dentro de la oficina de misiones, a Genma, quien aún estaba en el piso. Kakashi se adelantó y de arrodillo delante del hombre. Lo miró sobre sus hombros. "¿Te está molestando?"
"Solo bromea." Iruka suspiró.
Kakashi asintió. Luego miró de nuevo a Genma, quien había dejado de reír (más no de sonreír) y dijo, "¿Recuerdas aquella misión en la que estuvimos juntos¿Con Inuzuka Tsume?. ¿Y su perro?" Las últimas palabras fueron acentuadas, y Kakashi sonrió abiertamente. "Recuerdas esa noche--"
"Uh, sí." Dijo Genma, la sonrisa se había ido. "Gracias. Sí lo recuerdo." Su mondadientes pasando de un lado a otro.
Kakashi asintió felizmente y se puso de pie. "Ahora--¿Tsunade¿Me llamaste?"
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Kakashi abandonó la oficina de la Hokage con el pergamino de su misión en la mano, y se dirigió a la oficina principal. Asomó su cabeza hacia adentro, donde Genma hojeaba los archivos.
"¿Iruka?" preguntó.
"Salió." Respondió Genma, sin voltear.
Kakashi asintió y salió.
Iruka se encontraba sentado sobre el césped debajo de un árbol, montones de papeles a su alrededor, recargados sobre rocas.
"Yo," dijo Kakashi, parándose frente al Chuunin.
Iruka alzó la mirada, levantando una mano para proteger sus ojos del sol. Sonrió. "Hola, Kakashi."
Kakashi puso las manos en sus bolsillos, inseguro de qué decir ahora. Sentía que debía decir algo. Esto no había sido tan difícil el día anterior, cuando Iruka había ido a su departamento a cenar.
Iruka lo salvó. "Gracias por callar a Genma. En verdad aprecio eso."
Lo que le recordó haber oído por casualidad que Iruka no había tenido sexo, en lo cual trataba de no pensar. "De nada." Dijo, combatiendo el impulso de decir algo que haría que el joven hombre se sonrojara. Simplemente era divertido hacer que las personas se incomodaran. Pero estaba tratando de ser encantador. O algo por el estilo.
Se miraron fijamente por un momento más.
"¿Tienes una misión?" finalmente preguntó Iruka.
Kakashi asintió con la cabeza. "Probablemente estaré fuera por algunos días."
"Está bien. Ten cuidado."
La mente de Kakashi se detuvo, solo por un instante. No podía recordar la última vez que alguien le había dicho que tuviera cuidado. Rin, quizás. Y antes que ella--nadie que pudiera recordar. "Está bien." Dijo, "Lo tendré."
Iruka solo asintió y sonrió, como si no hubiera dicho nada impactante.
Después de un rato, Kakashi se fue.
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"¿Qué pasa contigo?" preguntó Genma, asombrado y horrorizado.
Iruka escondió su rostro. Recordó lo que hizo días atrás, moviéndose dentro del departamento de Genma y poniendo polvo pica-pica en su crema de afeitar, aunque no había sido la cosa más madura que había hecho. Pudo haber sido algo que podría haber hecho años antes. Pero es solo que no pudo evitarlo. Después de escuchar a Genma llamándolo "chico-virgen" y "hombre-sin-obviedad" en los últimos dos días, le parecio justo.
Miró al Jounin Especial. La mandíbula del hombre tenía un color rojo vivo. Iruka sonrió con satisfacción, después se dijo a si mismo que no debería de estarse riendo del dolor ajeno, y regresó a enfocar sus manos. "Lo siento, Genma." Dijo con arrepentimiento.
"No¡No lo sientes!"
Iruka no pudo esconder su sonrisa esta vez, aunque la desapareció lo más rápido que pudo.
"¡Eres un individuo realmente enfermo, Iruka!"
Iruka miró fijamente hacia la puerta de la oficina, deseando que alguien viniera. Tal vez Tsunade pudiera darle más trabajo o--
Un pequeño perro con chaleco azul entró corriendo por la puerta, sujetando un pergamino en su mandíbula.
Iruka frunció el ceño. No era Akamaru, y la otra única persona que conocía que podía convocar perros era--
Se paró y se apresuro hacia la puerta. El perro había desaparecido en la oficina de la Hokage. Un momento después, Tsunade abrió la puerta, siguiendo al perro. "Iruka" dijo, deteniéndose repentinamente. El pergamino estaba en su mano, su puño apretado. "Consigue un médico. Sigue a Pakkun--él te llevará a donde Kakashi."
"Apúrate chico." Dijo el perro, y empezó a correr.
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No podía estar herido. No podía. Los rumores decían que Sharingan Kakashi nunca podía ser herido.
Los tres corrían a través del bosque, dos hombres siguiendo a un perro con ropa de ninja. Pakkun les había dado la información básica; el pergamino que Kakashi había robado contenía proyectos para un ataque a una villa aliada. Los atacantes se dieron cuenta de que no tenían tanto tiempo como deberían de tener, y aunque había logrado dejar a la mayor parte de ellos atrás, un grupo de ellos--un escuadrón de veinte Chuunin, logró alcanzarlo.
Kakashi no estaba muerto. Más allá de eso, Pakkun no estaba seguro de cómo se encontraba.
Ituka corrió, buscando señales de enemigos mientras seguía al médico y al perro. Pasaban de la sombra a la luz una y otra vez, el bosque estaba oscuro a pesar de ser apenas media tarde. Los tres respiraban con fuerza, el aire raspando sus pulmones. Pakkun rasguñaba los árboles, enviando hojas, corteza y musgo a que se dispersara sobre el piso forestal.
Los ninja se lastimaban en las misiones todo el tiempo. Iruka se repetía eso, tratando de hacerlo realidad. Pero no Kakashi. Él era supuestamente invencible.
"¡Aquí!" Pakkun llamó, y entre una ráfaga de garras y corteza, se detuvo en un árbol antiguo. Las ramas colgaban, oscureciendo el lugar, creando un escondite perfecto.
Iruka saltó, impulsándose sobre el mismo. Voló por un eje de luz, y luego sobre la oscuridad del pabellón. Los pájaros se callaron ante su paso, quitándose rápidamente del camino.
Se detuvo cerca del cuerpo. Tropezó pero no cayó, y se arrodilló, sus ojos mirando a todas partes menos al hombre delante de él. No había señales del enemigo.
El doctor aterrizó junto a él. Puso una mano sobre el Jounin.
Iruka observó.
El hombre estaba acostado boca abajo sobre una rama, ligeramente enroscado. Estaba respirando. La sangre empapaba su playera, empapaba la rama. El musgo goteaba.
El corazón de Iruka se atoró en su garganta. Cabello plateado. Cabello plateado que normalmente era brillante y resplandeciente, ahora estaba enmarañado con sangre. Por lo que podía ver, de la cara de Kakashi también estaba manchada. Iruka desvió sus ojos, esforzándose por escuchar algún sonido de persecutores, o de alguien moviéndose abajo. Su trabajo era mantenerlos a salvo, y no podría hacerlo mientras miraba al Jounin caído. No podría hacerlo si entraba en pánico.
Iruka respiraba cuidadosamente, tratando de medir cada aliento. Torcidas hojas, girando sobre los hilos de hiedra que colgaban abajo en la oscuridad. Uno de ellos brilló tenuemente con el rojo crepúsculo. E Iruka miró hacia lo lejos de nuevo.
"Nada está roto." El doctor dijo suavemente. "Consiguieron herir algunas venas principales, aunque él mismo se las vendó antes de desmayarse."
Iruka se estremeció de alivio. Nada estaba roto. Pérdida de sangre. La pérdida de sangre podía ser algo malo, pero--Kakashi estaba respirando.
"Tenemos que llevarlo al hospital," dijo el doctor. "No puedo atenderlo aquí."
Iruka asintió, en silencio. "Llévelo, yo buscaré perseguidores."
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El Jounin había pasado tres horas en la sala de operaciones, mientras le reparaban daños internos, detenían el desangrado, y le transfundían la suficiente sangre para mantener sus órganos funcionando.
Iruka esperó todo ese tiempo, pero no adentro. Se sentó cerca del edificio, mirando detenidamente por la ventana. No podía soportar estar en los hospitales. No desde que era niño. No desde que sus padres habían muerto.
Así que se sentó afuera y observó detenidamente por la ventana, y solo cuando pusieron a Kakashi en una habitación normal, entró.
Le permitieron ver al otro hombre casi inmediatamente, pero le advirtieron que Kakashi no despertaría en algunas horas. Posiblemente más.
Iruka se paró junto a la cama, mirando el delgado pecho descender y ascender. Los doctores le habían bajado la máscara lo suficiente para exponer su nariz--o, más bien, se la quitaron pero para remplazarla--y tubos lo atravesaban, para brindarle oxígeno extra y quien sabe que más.
Era muy pequeño.
Eran casi de la misma estatura, pero Kakashi--parecía como si una fuerte brisa pudiera llevárselo.
Eventualmente, Iruka lo tocó. Solo su mano. Para ver si era real.
Estaba frío. Iruka se sentó en el borde de la cama, poniendo la mano de Kakashi entre las suyas y acariciándola.
Las manos de Kakashi eran más largas. Delgadas, casi huesudas, los dedos se estiraban más allá del apretón de Iruka. Su piel, normalmente pálida, estaba ahora tan blanca que Iruka podía ver fácilmente la venas.
Trató arduamente de ignorar la situación. Todo estaría bien. Kakashi estaba bien. Solo necesitaba descansar.
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Hace mucho…
"No quiero que mi hijo--"
"Él es mi hijo también, Li," escupió Sakumo.
Kakashi trató de hundirse más en el suelo. No quería oír esto. No quería que ellos pelearan.
"¿Tienes alguna idea de lo que pasará¡Solo tiene cinco años!" su madre gritó, enfurecida.
"¡Es un genio!.¡Un genio como nadie más desde los Sannin! Honestamente, no puedes esperar a que él haga tiempo hasta que sea mayor--"
"Puedo esperar." Kakashi ofreció, casi temblando. "Puedo esperar. No haré más cosas de ninja." Él debería de haber sabido que no podía hacerlas dentro de la casa. Había roto una lámpara, y ahora todo mundo estaba enojado.
"Kakashi, por qué no vas a tu cuarto por un rato," dijo su madre sin mirarlo.
"Por favor, no peleen." Murmuró Kakashi, "No seré una ninja hasta que sea correcto--"
"Kakashi," su padre dijo suavemente. "Deja que nosotros hablemos sobre esto¿si?"
Se entristeció. "Sí, señor." Dijo quedamente, y salió del cuarto. Pero se quedó en el pasillo, escuchando.
"No quiero que Kakashi entre a la academia," fue su madre quien habló. Tenía que estar enojada por lo de la lámpara. Quería decirle que no rompería nada más, pero se le fue pedido que se fuera a su habitación…
"¿Por qué no?" dijo su padre, sonando como si estuviera herido. "¡Es brillante!"
"Ese es el problema, Sakumo. Es brillante. ¿Sabes lo que le pasa a los ninja brillantes? Son examinados mucho antes. Yo era un Chuunin cuando tenía diez años. No le desearía eso a nadie, mucho menos a mi propio hijo. No lo concebiré."
Kakashi se resbaló hacia abajo contra la pared, abrazando sus rodillas. Odiaba cuando las personas estaban enojadas. Podía sentir algo en el aire, presionándolo. Dolía.
Cuando su padre habló, había acero en su voz. "Estás siendo ridícula. Él estará bien. Ya lo he inscrito--"
"¿Qué hiciste qué¿Cómo pudiste hacer eso¡Sabías como me sentía por todo esto!"
"Estabas en una misión y las inscripciones ya estaban por cerrarse. ¡Es un genio, Li¡Él va a aprender quieras o no¡Es mejor que aprenda en la academia, bajo la tutela de alguien!"
"No tendrá a nadie con quien platicar porque es muy chico. ¡Y eso lo lastimará!"
Kakashi puso las manos sobre sus orejas, escondiendo su cara. Deseba ser normal. Así ellos no estarían peleando. Era su culpa.
"No será lastimado, estará en la aca--"
"¿Y cuando se gradúe¿Entonces qué?.¿Qué pasa--"
Kakashi se levantó. El aire se sentía muy pesado y lleno de dolor. No podía respirar. No podía hacer nada, y todo era su culpa. Corrió hacia la puerta, hacia el jardín, y oyó a su espalda, "--¡Quiero que mi hijo esté a salvo!"
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Ahora
Cuando Iruka vio a Kakashi despierto después de todo un día de inconsciencia, no evitar sonreír.
El hombre vestía su máscara de nuevo, y estaba recargado pesadamente contra el marco de la puerta, hablando con una enfermera.
"No puede marcharse, Kakashi-san" la mujer estaba diciendo, sosteniéndose firme en el camino de Kakashi. "Puede regresar a acostarse y permanecer ahí hasta que recupere algo de fuerza."
"Pero no hay nada malo conmigo," Kakashi dijo persuasivamente, "En verdad. Solo estoy un poco cansado."
Iruka hizo una pausa, y después fue a buscar a un doctor. Le tomó varios minutos, y tuvo que esperar mientras el hombre terminaba algo, pero eventualmente pudieron hablar.
"¿Cómo está Hatake Kakashi?" Iruka preguntó quedamente. "Si pudiera irse a su casa, descansaría mejor." Por lo que había podido ver en la entrada, Kakashi seguía muy pálido, casi azul, y parecía como si pudiera ser derrotado por Pakkun, pero aún así se veía determinado a irse, Iruka tenía la impresión de que el Jounin no se quedaría pacíficamente.
El doctor suspiró y limpió sus lentes antes de volvérselos a poner. "Kakashi está débil. La pérdida de sangre fue muy extrema; salvamos sus órganos, así que solamente hay un daño mínimo; pero su cuerpo necesita tiempo para restablecerse, va a estar durmiendo más de lo normal en los siguientes días, aún con el avanzado chakra que tiene. Además, no sé si es lo bastante funcional como para cuidarse él solo."
Justo en ese momento, Kakashi paso caminando a través de la puerta, vistiendo una bata de hospital y arrastrando una camilla vacía.
"Disculpe," Iruka dijo, apretando el paso fuera del pequeño cuarto de exámenes en el que estaban. Siguió a Kakashi unos cuantos pasos. "¿Vas a alguna parte?"
Kakashi saltó, después volteó y sonrió avergonzado debajo de la máscara. "Solo, ah, voy a caminar."
Iruka lo miró fijamente, brazos cruzados. "Por qué no vienes a hablar con el doctor junto conmigo." Finalmente dijo, llevando a Kakashi del brazo hacia el cuarto de exámenes.
Se sorprendió cuando el ninja no se opuso. Se asustó de cuan delgado estaba el hombre, y de cuan fría estaba su piel al roce.
"Doctor¿Podría repetir lo que acaba de decir hace un momento, por favor?" pidió Iruka, bloqueando la entrada, Kakashi enfrente de él.
El doctor lo repitió.
Kakashi no miraría a ninguno de los dos. "Entonces iré a casa y dormiré." Dijo perezosamente, "Puedo abstenerme de hacer cualquier otra cosa."
"¿Y que pasará con las comidas si está durmiendo¿Se debilitará porque no está comiendo¿Y si empieza a mostrar síntomas de advertencia pero está muy cansado para regresar al hospital?" indagó el doctor.
"No me voy a quedar aquí," gruñó. "Por ninguna razón."
"Kakashi-san," dijo el médico, sonando como si hiciera un gran esfuerzo. "Llegó aquí casi muerto. Tenemos que estar revisando si no sangra internamente, por cualquier puntada que pude reabrirse--"
"¿Y si se queda conmigo?" preguntó Iruka. Sus ojos se ensancharon cuando escuchó lo que había dicho. Pero odiaba los hospitales, y no podía culpar a Kakashi por quererse ir, y de esa manera--bueno, eran amigos…
Kakashi lo estaba mirando fijamente.
"Si usted está dispuesto a cambiar vendajes, comprobar si no hay señales de advertencia, y cuidar de él…" el doctor dijo dudosamente.
"Lo que más necesita es reposo¿no?" preguntó, su boca secándose. No estaba seguro de lo que estaba haciendo, pero parecía que no iba a detenerse.
"Estoy parado justo aquí." Murmuró Kakashi.
Iruka y el médico lo ignoraron.
"Va a estar durmiendo. Lo único que necesita es a alguien que lo cuide¿verdad?" Iruka preguntó de nuevo.
"Sí." Dijo finalmente el doctor. "Supongo."
Iruka le dedicó una débil sonrisa. "Puedo hacer eso."
"Quiero regresar a mi departamento." Kakashi dijo ásperamente.
El doctor volteó a verlo. "Tienes dos opciones. Puede irse con Iruka-san o quedarse aquí."
Kakashi lo miró completamente amotinado. "Me gustaría regresar a mi departamento." Volvió a decir, mucho más claro esta vez.
"No puede quedarte solo." Repitió el doctor.
"Solo voy a dormir," dijo Kakashi, su indolente tomo de voz regresó. "Seguro que puedo descansar yo solo."
"¿Y alimentarse¿Y revisar sus heridas¿Cambiar los vendajes?" cuestionó el médico.
"Por supuesto."
Iruka levantó su mano y empujó al hombre con un dedo.
El ojo de Kakashi se ensancho en signo de sorpresa, y tuvo que retroceder tres pasos antes de acabar contra la pared. "¿Por qué hiciste eso?" preguntó, inclinándose.
"¿Estás lo suficientemente fuerte para cuidarte tu solo?" preguntó Iruka.
Kakashi lo miró. Después, miró al doctor. "Me quedaré con Iruka." Murmuró finalmente.
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"Ciertamente no necesito una niñera." Kakashi seguía protestando, casi dos horas después.
"Lo sé." Dijo Iruka, no era la primera vez que lo hacía, mientras abría la puerta de su departamento. "Pero eso recomendó el doctor." Observó el rededor de la sala con timidez, deshaciéndose de sus sandalias. No estaba asqueroso, pero era seguro que no se parecía al apartamento de Kakashi.
Bueno, si estaba asqueroso. Kakashi pasó por delante de él, deteniéndose junto al sofá. Iruka se apresuró a cerrar la puerta, y después quitó la ropa sucia.
Kakashi se sentó en él antes de que la ropa fuera quitada completamente del camino. "No necesito a alguien que cuide de mi. Me he cambiado mis propios vendajes."
"¿Necesitas algo de tu departamento?" preguntó Iruka, no haciendo caso a la declaración de Kakashi y limpiando rápidamente.
Kakashi se recargó contra el brazo del mueble. "No. Nada. Tal vez ropa. Más tarde."
Iruka solo asintió. "Bueno, déjame darte algo de comida, y cambiar tus vendajes, y después si quieres tomar una siesta…"
"No necesito tomar una siesta." Kakashi murmuró, mirando detenidamente alrededor. "Estoy bien."
Iruka hizo lo mejor para ignorar su tono malhumorado. "Está bien." Dijo, "Solo deja que vaya por mas vendajes." Llevó su montón de ropa a su habitación, empujándolos dentro del cesto.
Su departamento era solo un poco más grande que el de Kakashi; aún así, su cuarto estaba separado de la sala. Había un armario de ropa entre ellos, y se apresuró a él, buscando sábanas y mantas. "Tendrás que dormir en el sofá," anunció, "Quiero decir, puedes usar mi futon durante el día si tu quieres, pero no soy lo suficientemente amable como para dejártelo en la noche." No hubo respuesta desde la otra habitación. Se apresuró hacia el baño, agarrando paquetes de gasas y cinta médica. Titubeó, después cogió un contenedor de bálsamo también. "Te curaré, y después iré a tu casa para traerte algún cambio de ropa." Dijo, regresando a la sala.
Iruka se congeló.
Kakashi se había dormido, enroscado como una pelota en la esquina del sillón. El brazo del sofá le servía como almohada, su boca ligeramente abierta.
"O puedes tomar una siesta primero." Iruka dijo suavemente, sacudiendo su cabeza mientras sonreía. Extendió la sábana sobre Kakashi, y se fue a la cocina para preparar comida.
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Bien, un capítulo más de restar a la lista de lo que falta nn. Me apuré para que lo disfrutaran el fin de semana XD. Ahora si el otro espero tenerlo para el otro fin.
Perdon por no tomarme el tiempo de contestar sus reviews, gastó demasiado tiempo en traducir, y revisar un par de veces haber si algunas partes no se oyen medio incoherentes , pero quiero que sepan que si los leo y que apreció que se tomen unos minutitos para escribirlos.
Por ahí alguien me dijo algo de que Kakashi e Iruka iban a hacer cositas en su departamento XD, pero pues como pudo ver, no hicieron nada XD. Es lo que me gustó de este fic, no va demasiado rápido con esos asuntos, ni demasiado lento XD, todo a su tiempo. Si hay una escena así, o dos, no recuerdo XD, y tampoco recuerdo cuando XD, pero vale la pena la espera nn.
Gracias nuevamente por los reviews, y discúlpenme si se me fue alguna falta de ortografía que lastimara sus ojos.
