Había pasado ya un mes desde que Kasumi se había mudado con Akane, y tal como había previsto Levine, las cosas funcionaron, Akane se aferro cada vez mas a su nueva vida, el cariño de Kasumi le había dado las razones que necesitaban para vivir, se sentía aceptada, en el hospital las cosas funcionaban cada vez mejor, nadie noto jamas que Akane solo aceptaba algún café o te, pero jamas los bocadillo que le invitaban, su palidez podía ser adjudicada a su trabajo nocturno. Kasumi se había encargado de que tomara su alimento diariamente, tanto de tarde como de mañana, y logro que Akane se acostumbrara a hacerlo, en fin, Akane estaba entrando en una rutina de vida.
Levine tampoco la había descuidado, si bien tenia confianza en ambas, las vigilo tan estrictamente como pudo, pero ya se había dado cuenta de que Akane, aun hambrienta, no le haria daño a su hermana.
Esa noche, se le cruzo en el camino, hacia semanas que no se dejaba ver, vigilaba desde las sombras, quería saber que pensaba.
-buenas noches señorita Tendo-
-buenas noches, hacia tiempo que no le veía-
-no puedo regir toda su vida-
-se lo agradezco-
-y como esta todo?-
-Kasumi no tiene problemas, al menos nada preocupante, a veces un latido algo irregular, pero no mas-
-lo detecto en sus exámenes?-
-eso quisiera, ella no quiere preocuparme, pero note ese gesto de que algo no esta bien, luego, si me concentro, puedo escuchar sus latidos-
-empieza a descubrir sus ventajas-
-eso me temo-
-tal vez tengamos que empezar a practicar-
-que?-
-no se preocupe, no pretendo que se ponga una capa y salga a combatir el mal, solo que debe aprender muchas cosas-
-sabe que?, lo odio cuando tiene razón-
-me odiara mas luego-
-a que se refiere?-
-ya lo sabrá-
-le encanta evadirme-
-algunas cosas solo se revelan en el momento indicado-
-bueno, desde el lunes tengo vacaciones, eso sirve?-
-cuanto?-
-un mes-
-por supuesto, desde el lunes no?-
-si-
-muy bien, muy bien, prepare una toalla grande, desde el lunes le ensañare lo que necesita saber para sobrevivir-
-una toalla?-
-si, y venga con ropas livianas y zapatillas-
-y eso para que?-
-el lunes se lo diré, la espero en el parque, donde usted ya sabe- aunque había pasado mas de un mes del ataque, a Akane no le agradaba la idea de volver a ese lugar-
-por que el parque?-
-por que es el mejor lugar para..., el lunes lo sabrá- casi llegaba al hospital, Levine se detuvo
-aquí la dejo, nos vemos el lunes en el parque, que tenga una buena semana- se dio mediavuelta y dejo a una perpleja Akane preguntándose que diablos pasaría el lunes
La semana paso, y el lunes llego, pasado algunos minutos del anochecer Akane se acerco al lugar donde había muerto, no vio a nadie, la noche debía ser fría, el viento soplaba inclemente, a lo lejos se veía las luces de la avenida, todo parecía tan claro como de día, agudizo su vista y vio claramente a casi tres manzanas de distancia, muy poca gente paseaba o caminaba, en si, Levine tenia razón, era un buen lugar para aprender, aprender que?, eso era la pregunta.
-veo que es puntual- Levine sorprendió a Akane, que se lo encontró a menos de tres pasos de ella
-oiga, sabe que eso no me gusta-
-de eso se trata, debe aprender a vivir como un vampiro, ya ha conservado su humanidad, es hora de que le sume los... no me gusta la palabra pero es lo mas cercano, es hora de que sume los poderes de un vampiro, ahora es seguro, de haberlo echo antes, abría perdido su humanidad-Akane asintió con la cabeza.
-muy bien, atrapeme-
-que lo atrape?-
-así es, intentenlo- estaba a tres, cuatros pasos, Akane trato de abrazarlo... y se encontró de cara contra el piso al atrapar nada mas que aire, tres pasos mas a su derecha Levine sonreía
-fallo-
-YA SE QUE FALLE-
-tranquilicese, es que aun piensa y se mueve como humana, debe aprender a moverse como un vampiro, no se cansara, no le faltara el aire, atrapeme- Levine se puso a trotar, Akane insulto, se levanto y lo empezó a perseguir, casi lo tenia, cuando de repente el vampiro volvió a desaparecer de su vista, sin embargo escucho algo, algo como pasto pisado a su izquierda, giro tan de repente como pudo, y casi lo atrapa, pero fallo, mas porque perdió el equilibrio que por otra cosa, el vampiro volvió a sonreír-
-buen intento, use sus sentidos, están mas afilados, usted lo sabe, en un combate le serán imprescindibles- Akane lo miro desde el piso
-combate?-
-si, ahora atrapeme- las carreras continuaron por varias horas, sin que Akane lo pudiera atrapar, aunque Levine noto que cada vez estaba mas cerca, es mas, ya un ser humano no la atraparía a ella, no al menos uno normal, decidió cambiar el juego
-creo que lo estamos encarando mal, trate de escapar, y déjeme a mi atraparla-
-como usted diga- Akane empezó a correr, y Levine la atrapo, una, dos, tres, cuatro veces, Akane se sentía frustrada, de repente se le ocurrió una idea, tal vez funcionaria, por otro lado, ya estaba haciendo el ridículo, cuando vio a Levine (hacia horas que lo podía ver bien, sea cual fuera la velocidad a la que se movía), se arrojo al suelo, y fue Levine quien comió tierra ahora-
-que le parece?
-mejor, pero debe estar lista para correr inmediatamente-
-ok- Akane lo siguió haciendo, y cada vez noto que se movía mejor... mas rápido, mas ágil, casi llegando el amanecer, a Levine le costaba alcanzarla.
-muy bien, verdaderamente, muy bien, creo que es mejor, que volvamos a nuestras casa, o el sol nos atrapara aquí-
-aprobé?-
-aun falta mucho, pero es un buen comienzo, vamos vuelva a su casa- tan fríamente como siempre Levine tomo el camino a su hogar, Akane se lo quedo mirando hasta que se perdió de vista, luego, empezó a desandar el camino a su casa.
Cuando llego, ya Kasumi estaba levantada, tomando su desayuno, Akane la saludo y se dirigió al refrigerado, lleno su taza de sangre y se sentó frente a su hermana.
-vaya, te hizo transpirar-
-yo no sudo, corrí por horas y no me canse, ni sude, las fabricas de desodorantes me odiarían-
-y que mas harán?
-no lo se, por que?-
-vamos, piensas que no me dí cuenta, tienes ese brillo en tus ojos-
-cual brillo?-
-ese cuando te agrada un chico-
-oh, vamos, no pensaras que yo..., odio a esos tipos-
-estas segura?, el no parece un tipo malo-
-no, no es un tipo malo, pero...-
-no te dejo morir?-
-bueno, tal vez me agrade un poco, es mi maestro, para decirlo de alguna manera-
-además, sin ser dura, creo que tus opciones amorosas se deben dirigir a... los vampiros, no?-
-no tengo idea-
-y es un tipo muy buen mozo, rubio, alto, fuerte, parece muy serio-
-no eres tu la que se enamoro?-
-sabes que mi enfermo corazón solo le pertenece a una sola persona-
-y que bien podría cuidarte igual que yo-
-no lo soportaría, me moriría haciendo el amor con el, tu lo sabes-
-controlate-
-y que gracia tendría eso?- ambas rieron, Akane le agradecía a dios que su hermana estuviera allí, ahora comprendía por que Levine la trajo con ella, era su soporte de humanidad, y ahora la necesitaría mas que nunca.
El martes paso entre carreras y mas carreras, Akane ahora ganaba y perdía, igual que Levine, en si había aprendido a moverse tan rápidamente como Levine o Rosete, aprendió que en pequeñas distancia, nadie notaria que se movía, cualquiera pensaría que desaparecía y aparecía un metro mas al costado, pero lo del miércoles, la sorprendió mas que cualquier cosa que hubiera pasado desde el ataque.
-CAZAR?-
-así es, debe aprender a cazar-
-pero si yo no lo necesito, en el hosp...-
-no trabajara 180 años en el mismo hospital, deberá cambiar su lugar de residencia, cada siete u ochos años, para no llamar la atención, antes que se pregunten por que no enferma o envejece, en ese ínterin, mientras ve la manera de conseguir sangre, como la va a obtener?- otra vez su maldita mania de tener razón
-pero, yo no quiero matar-
-no hace falta que mate, si sabe controlarse, y sabe hacerlo, sobrevivirán-
-como...-
-ya jamas mato- Akane lo miro
-es usted, usted es el que los desangra-
-si, es por eso que no quería hablar esa noche del tema-
-y Rosete el que los mata-
-a el no le interesa si mata o no-
-no se si pueda hacerlo-
-aprenderá, ya lo vera, lo difícil es dejar de beber-
-a que se refiere?-
-Akane, el sabor de la sangre, con sinceridad, no le parece delicioso- Akane se vio obligada a asentir
-cuando pruebe la sangre fresca, de un cuello vivo, le aseguro que su sabor, hara que no quiera dejar de beber, algunos asesinos de los nuestros están encerrados dentro de una verdadera adicción-
-me puede pasar?- Levine pasa la mano por detrás suyo, debajo de su sobretodo, desenvainando su espada.
-no se preocupe, no dejare que le pase, la matare antes que se vuelva una asesina.
La chica caminaba rápidamente por el parque con frío, ni noto cuando la otra chica, de cabello negro y aparentando unos treinta años empezó a caminar justamente detrás de ella, desde los arboles, con un susurró, perfectamente audible para Akane, dirigía las operaciones.
-ahora, tomela desde la cabeza, que no la vea, utilice su fuerza, no la deje gritar- Akane tenia terror, caminaba como un vampiro, sin hacer el menor ruido, tomo a la chica, pasando una mano por el cuello y otra su cabeza, sin dejarla mirar para atrás.
-bien, llevela a los arboles, donde nadie las va a ver- la chica luchaba, pera la fuerza de Akane era brutal, la arrastro hacia los arboles, donde estaba Levine, que se movió para no dejarse ver.
-ahora, suavemente, muerdale la yugular, en el momento de hacerlo, que su saliva moje la herida-Akane, abrió la boca, sintió los colmillos crecer, pero no podía morder.
-vamos, hagalo, esta sufriendo, que sea rápido- Akane mordió suavemente, sintió la sangre empapando sus labios, y sus babas mojando el cuello de su víctima, la sangre corría.
-no desperdicie, ella no se lo merece, beba- Akane absorbió un trago, y lo sintió, un sabor, dulce, embriagador, la cabeza le daba vuelta, dios, era hermoso, tibia, dulce, empezó a beber rápidamente, la chica luchaba cada vez menos, Akane bebió cada vez mas rápidamente, un minuto, dos.
-bien detengase- pero Akane continuo bebiendo
-señorita Tendo, detengase- Akane no se detenía
-AKANE, LA VA A MATAR- Akane soltó a su presa, la chica cayo pesadamente al piso
-rápido, con la toalla, limpiele la herida, la saliva no dejara que coagule, rápido- Akane limpio el cuello de la chica de sus propias babas.
-es medica, sabe que hacer para detener una hemorragia- con la parte seca de la toalla, detuvo la hemorragia, vio las pequeñas heridas sangrantes.
-vamos, allí hay un teléfono, llame al servicios de emergencias para que la lleven a un hospital- Akane hizo lo que el forense le dijo, cuando colgó Levine la tomo por los hombros
-no te preocupes, sobrevivirá, lo hiciste bien, a mi me tuvieron que golpear para que me detuviera, con dos o tres mas, sabrás lo suficiente, y ya no lo haremos mas, así que tranquilizate, ok?- una Akane al borde del llanto asintió, el echo que Levine la tuteara por primera vez ayudaba.
-ahora, vete a casa, descansa-
Akane desapareció en el parque mientras las sirenas se hacían cada vez mas fuertes, Levine suspiro
-lo lograras, aunque yo muera, lo lograras-
