¡Hola!
Madre mía no tengo ninguna excusa con la que deciros por que me retrase tanto, la verdad que no tenía muchas ganas de escribir y la inspiración no llegaba, pero hoy por fin me puse y aquí esta el siguiente capitulo espero que os guste y no os decepcione.
Nos vemos abajo
Capitulo 8: Dolor y Venganza
Pasaron varias semanas en aquella isla tan maravillosa, cuando volvieron la vida de los recién casados era de completa felicidad, Esme estaba feliz de poder tener a una familia, pasaron algunos años en aquella ciudad donde se casaron, pero al tener que guardar las apariencias decidieron mudarse a una nueva ciudad, esto sucedía en 1932, la ciudad elegida fue Rochester, en Nueva York.
Carlisle consiguió trabajo en el hospital de la ciudad y Esme se dedicó a la decoración de Interiores, era algo que le entusiasmaba y poco a poco tenía mas clientes, por otra parte Edward decidió comenzar la carrera de medicina en la universidad cercana a aquella ciudad.
Durantes varios meses en la ciudad solo se oía la noticia del casamiento de Rosalie Hale con su prometido Royce King II, era hijo del dueño del Banco más importante de la ciudad.
Era finales de Abril de 1933, cuando Carlisle regresaba a su casa después de un largo día en el hospital, deseaba llegar a la casa para poder estar con Esme, pues Edward se había quedado en la biblioteca de la ciudad estudiando para sus exámenes finales, iba pensando en su preciosa esposa cuando la oyó, en un callejón cercano alguien estaba agonizando, se apresuro hasta allí y vio a una chica en el suelo rodeada por un charco de sangre, gracias a todos sus años de práctica no le importó lo mas mínimo aquella sangre, solo se acercó a ella y extrajo de su maletín el material necesario para poder curarla, pero al verla se dio cuenta que aquello era mas critico de lo que pensó e un principio, sufría hipotermia y las heridas eran muy graves, no pasaría de aquella noche por mucho que el intentara salvarla.
La observó deslizando un mechón rubio de su cara, no lo podía creer aquella chica era Rosalie Hale, no podía dejar morir a una chica con tanta vitalidad, ¿podría conseguir de nuevo salvar a alguien de una muerte segura?, se acercó al oído de la chica.
-Prometo que no morirás-después de decir aquello la alzo y se la llevo de allí antes de que alguien comenzara a buscarla, llego a la casa y se dio cuenta que Esme no estaba quizás había salido a cazar, la subió arriba a una de las habitaciones, mientras la tumbo respiro hondo y se acerco a su cuello mordiéndola en él para después pasar a sus muñecas y por último sus tobillos, ojala que la ponzoña recorriera rápidamente su cuerpo y no sufriera mucho, vio como la chica comenzó a retorcerse de dolor en la cama, abrió sus ojos de repente.
-Máteme por favor este es un dolor insoportable-volvió a cerrar sus ojos, Carlisle le agarro de la mano.
-Lo siento, pronto todo terminará.
Esme llegó poco después a la casa y percibió un olor que no le era conocido subió arriba y observo a Carlisle en una de las habitaciones tomando la mano de una chica, mientras esta gritaba de dolor, miro a sus esposo, este se levantó y la saco de allí debía explicarle todo lo que había sucedido, bajaron al salón y Carlisle le contó como la encontró en medio de un callejón y que no podía dejarla allí, Esme lo abrazó.
-Te comprendo, cariño-ella lo miro a los ojos después de separarse-cuidaremos de ella, será como una hija más para mi, si ella quiere-le sonrió a su esposo-será mejor subir hay que prepararla para todo-el chico asintió y siguió a Esme escaleras arriba.
La chica limpio a la rubia de toda la sangre que había en su cuerpo y la coloco un vestido, para después peinar sus cabellos, era hermosa como le dijo su marido ella no merecía morir de aquella manera, era muy joven y tenía toda una vida por delante.
A la mañana siguiente Edward volvió a la casa y al igual que Esme corrió hacia la habitación al percibir un olor extraño, entró y vio a su padre al lado de una chica tumbada en la cama que gritaba que la mataran, se acercó un poco más y se fijo en ella no podía ser.
-¿En qué estabas pensando Carlisle?-espetó el chico-¿Rosalie Hale?
Carlisle miro a su hijo-no podía dejarla morir-le dijo en voz baja-era demasiado horrible-Edward leyó el pensamiento de su padre y pudo ver como había encontrado a la chica.
-Lo sé.
-No podía dejarla allí, simplemente no podía.
-Por supuesto que no-Esme entro en ese instante en la habitación, se acercó a Edward y lo besó en la mejilla.
-Todos los días muere gente-le recordó Edward a su madre-, y ¿no creéis que es demasiado fácil reconocerla?, la familia King va a realizar una gran búsqueda-en ese momento leyó el pensamiento de la chica-para que nadie sospeche de ese desalmado.
En ese momento Esme y Carlisle le miraron-¿fue su prometido?-preguntó Esme con tristeza, Edward asintió-pobre chica, habrá sido horrible.
Los tres se quedaron en la habitación, mientras Carlisle le explicaba a la rubia en lo que se iba a convertir, después de varias horas en silencio Edward volvió a hablar.
-¿Qué vamos a hacer con ella?-Carlisle lo miró.
-Eso depende de ella, por supuesto. Quizás prefiera seguir su propio camino.
…….
Al pasar tres días Rosalie Hale despertó, miró a las tres personas que se encontraban allí, no había muerto, pudo notar tal y como le dijo el doctor Cullen que tenía más fuerza, entonces era verdad ahora era un vampiro, al decir aquella palabra la sed vino a su garganta.
-¡Hola Rosalie!-la chica lo miro-ya sabrás que soy Carlisle Cullen, y espero que hayas podido oírme cuando estabas transformándote-ella asintió mirándole.
-Doctor, lo oí todo y lo acepto, pero por favor necesito aliviar la sed de mi garganta-el chico asintió.
-Bien las explicaciones pueden esperar, los tres te acompañaremos a cazar-todos se pusieron en marchar y en el camino le explicaron que ellos solo se alimentaban de animales, pues no querían matar a nadie, tras unas cuantas indicaciones Rosalie ataco a una manada de ciervos que pasaban por allí.
Varias horas después volvieron a la casa, ella había terminado con su sed aunque todavía le ardía la garganta pero sabía que podría controlarse no quería matar a nadie inocente.
Carlisle le hablo de su forma de vida y que si se quedaba con ellos debían trasladarse a otro lugar pues allí no era seguro por si la veían, el chico dejó que ella asumiera todo por lo que estaba pasando en esos días y le dio un tiempo para que se lo pensase.
Rosalie se pasó varias horas en su habitación, había decidido quedarse con ellos que mas podía hacer no tenía a nadie y había comenzado a coger cariño Esme, se irían de allí como le había dicho el doctor, además ella necesitaba alejarse de aquella ciudad para volver cuando estuviera suficientemente preparada y no se dejara llevar por su sed.
Carlisle se encontraba en su despacho cuando unos golpes en la puerta le interrumpieron.
-Adelante-vio entrar a Rosalie en la habitación.
-me quedo con vosotros-el chico sonrió.
-Bien mañana por la mañana nos iremos de aquí-ella asintió y salió del despacho.
……
Ya habían pasado varios meses desde su marcha habían decidido trasladarse a Tennessee, eran una familia completamente integrada, en un principio Carlisle intento que Rosalie y Edward fueran algo así como una pareja a lo que ambos se habían negado, intentaban soportarse mutuamente pero chocaban demasiado, aun así ambos se consideraban como hermanos y se protegerían uno al otro por si pudieran estar en peligro, Rosalie sonrió al recordar a Edward.
Siguió andando por una calle en plena noche esperaba que su vestido blanco no se rompiera mientras caminaba por allí, había vuelto a Rochester hacía varios días, se paró y miro el edificio que se imponía ante ella, su venganza tendría fin aquella misma noche.
Subió hasta la planta en donde se encontraría él, se miró al espejo del ascensor sus ojos por fin habían cambiado a un color dorado, coloco su cabello y su vestido de novia, realmente se veía preciosa, cerro los ojos cuando el ascensor llego a la planta, salió de allí y vio a dos guardias que se dirigían hacia la chica realmente pensaban que iban a poder contra ella sonrío al verlos, no espero a que se acercaran corrió y se sitúo a la espalda de los dos sin mas partió sus cuellos y se separó mientras ambos cuerpos caían, no quería estropear su vestido, Royce tenía que verla tan esplendida como se suponía que debía estar el día de su boda, sonrió con amargura mientras le quitaba las llaves a los guardias.
Royce había oído ruido al otro lado de la puerta, esperaba que sus guardias se hubieran encargado de que había intentado entrar, oyó como la puerta se comenzaba a abrir, grito de sorpresa no podía ser, allí estaba ella Rosalie, ella misma se había encargado de matar a todos sus amigos, pero pensó que había muerto.
-Sorprendido al verle Royce-la chica le sonrió-demasiadas molestias te has tomado para que yo no pueda entrar aquí-cerro la puerta mientras pasaba-sabes no me has dicho nada de mi vestido no me ves preciosa-la chica giro sobre si misma, veía el terror en los ojos del que un día fue su prometido.
-¿Qué quieres de mí?-la risa de la chica sonó por toda la habitación y lo miro.
-Solo he venido a jugar-la mirada de ella se volvió amenazante-como tu lo hiciste aquella noche.
-Rose, veras estábamos borrachos no sabíamos lo que hacíamos…
Ella sonrió de medio lado-no me puedo creer que seas tan cínico, sin embrago yo en este momento si se lo que hago, vas a pagar por todo lo que me hiciste, tus amigos ya lo han hecho-sonrió maliciosamente- pero déjame decirte que lo de ellos fue muy rápido comparado con lo tuyo-el la miro con terror, intento irse de allí, pero ella fue mas rápida y lo cogió-esta vez yo seré más fuerte que tú-lo tiro al suelo-has creído alguna vez en los vampiros Royce, es hora de que lo vayas haciendo-lo agarro por el cuello empotrándolo contra la pared mientras apretaba fuertemente, dejo que sintiera como le faltaba el aire por un largo tiempo y después lo soltó-cuidado estropearas mi preciso vestido-le dijo cuando había caído pisando su vestido de novia, se agacho hasta el-cariño, la noche va a ser muy larga para ambos, pero la diferencia es que yo no me cansare, los vampiros no duermen.
Estaba amaneciendo cuando Royce calló muerto a los pies de Rosalie, ella lo miro, suspiró y recordó el último encuentro que tuvo con Esme a la que ya consideraba como una madre.
(Flashback)
Esme había encontrado en una chaqueta de Rosalie unos billetes de avión, corrió hasta la habitación de la chica.
-Dime ¿que esto no es verdad?-le dijo enseñando sus billetes.
-Esme como lo has encontrado-se levanto de su sillón y fue hasta su madre y se los quito.
-Rosalie, no vayas, te vas a arrepentir toda tu vida-la rubia se giro y la miro.
-No me arrepentiré nunca de lo que voy a hacer, ellos destrozaron mi vida, no puedo dejar que vivan su vida, por que sino yo no podré vivir la mía.
Esme la abrazó-por favor no vayas-acepto el abrazo de su madre, pero no podía prometerle eso, debía hacerlo, aquella noche se fue de la casa rumbo a Rochester.
(Fin Flashback)
Por fin su vida tendría sentido, ahora podría vivir sabiendo que aquellos hombres habían recibido su merecido, salio de la habitación sin mirar atrás, pronto encontrarían el cuerpo su venganza se había cumplido era hora de volver a casa.
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Bueno no tengo tiempo para ir uno por uno muchas gracias por los comen nos vemos en el siguiente y espero no tardar tanto
Besitos xao
Se os quiere
