Equinoccio
Los personajes de Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer.
Capítulo VII
Travesuras
Las cosas en casa se habían transformado, la atmósfera era más asfixiante de lo que yo estaba acostumbrada. Ver a todos los Cullen investigando y barajando posibilidades era algo que no había vivido del todo cuando era humana, me había perdido de muchas cosas de las que ahora era parte activa.
En cierta forma, me preocupaba que todo eso fuera por mi culpa, pero mientras una parte de mí me gritaba que era una desconsiderada por mantener a mi familia en esa clase de susto momentáneo, otra me susurraba que teníamos que estar preparados ante cualquier cosa.
Jake se había tomado muy en serio el apoyarnos con la investigación; para él resultaba más difícil seguirnos porque no tenía tantos recuerdos pero había mandado buscar cualquier indicio de vampiros cerca de Forks. Además, su papel más importante era mantener a Nessie lejos de nuestras maquinaciones para su protección.
Esa tarde Edward había estado platicando con Carlisle preguntándole una y otra vez sobre aquel tiempo en que había vivido con los Vulturis hacía ya demasiadas épocas. Entraba en su mente viendo cada detalle que podía y cada vez nos decía algo nuevo.
—No puedo creer que Aro haya hecho tal cosa —repitió, nuevamente, Carlisle.
—Es muy posible que sucediera —respondió Edward—. No existe nada que Aro no fuera capaz de hacer con tal de mantener su reinado como lo conoce.
—¿Pero lastimar a uno de los suyos así?
—No pude leer lo suficiente en su mente para conocerlo a fondo, pero sí sé que él haría cualquier cosa. No suele ser cruel como Cayo, pero en silencio es el que decide todo lo que se hace.
—¿Y por qué lastimaría a Marco? —preguntó Jasper, quien seguía la conversación—. Después de todo, desde hace incontables siglos son tres, ellos tres. Podría ser que cualquier subordinado haya querido escapar o separarse, pero uno de ellos… es difícil de considerar.
—Temo que no sabremos nada más por el momento —dijo Edward mientras me veía de reojo—. Bella aún no ha podido ver nada más y Alice sigue sin definir nada.
—¿Y si hablamos con Eleazar? —preguntó Rose, quien se encontraba cerca de Emmett.
—Eso sería una buena idea, pero no quisiera alertar a los demás sin tener nada en concreto —exclamó Carlisle, tomando asiento en una de las sillas de la barra—. Bella, te pido que intentes ver más allá de eso.
—Lo preocupante para mí es que Alice no haya visto nada sobre ellos, ni buscándolo —dijo Jasper, Alice bufó en respuesta—. Es como si fueran invisibles para ella.
—Pero… —comenzó Jake, interviniendo— ella no nos ve a los licántropos del todo, pero existimos, ¿no? O sea… es… —calló unos segundos— desaparecemos de su mente, pero existimos.
—Que elocuente, perro —exclamó Rose y Jake gruñó. Su relación no podía superar el punto de molestarse mutuamente.
Dejé de prestarles atención enseguida, sabía que seguirían picando al otro con comentarios de ese estilo hasta que alguien los detuviera. Me centré en la información que teníamos, la cual era poca: Marco había sido el monje que había rescatado a los de Volterra, pero ya era un vampiro en esos momentos. Un gran engaño, sin duda alguna. También que desde la época en que Carlisle vivió con ellos siempre tenía la misma actitud, como si lo que sucediera en su alrededor no fuera de su importancia.
De hecho, según recordaba, en ocasiones no solía alimentarse con el resto de la guardia y lo acompañaba fuera del castillo, pero siempre mantenía ese silencio inquietante que tenía.
Cerré los ojos e intenté ponerme en su lugar, al lado de Aro, quien sólo quería tener poder, y de Cayo, a quien no le importaba nada con tal de seguir la idea de su amigo-hermano. Si a él no le importaba, ¿por qué seguía a su lado?
—Chelsea —susurré.
—¿Chelsea? —preguntó Nessie, quien se encontraba sentada a mi lado.
—Edward, ¿y si Marco está con ellos únicamente por Chelsea? —pregunté, atrayendo la atención de toda mi familia—. Sabemos que ella los une, ese es su don. ¿Y si Marco está ahí sólo por eso?, ¿y si él en realidad no quiere ser parte de ellos y es obligado a serlo?
—Son demasiados siglos para no desearlo, Bella —me respondió Esme con tranquilidad.
—Jane está ahí porque desea estarlo, también Demetri o Félix, ellos se unieron a ellos por gusto —comencé—; ¿y si Marco no está ahí por su cuenta?
—Los poderes de Chelsea se sienten como una obligación o un deseo propio —susurró Edward frente a mí—. No suena tan descabellado.
—Si no quisiera estar con ellos podría irse, ¿no? —preguntó Emmett.
—¿Y si ahora quiere hacerlo? —mencioné emocionada por ver algo claro entre tanto caos de mi mente—. ¿Y si en realidad no sabía que quería irse hasta ahora?
—Bueno, si así fuera… la pregunta es: ¿por qué ahora?
Y no tuve ninguna respuesta para la cuestión de Edward.
&.
Era cómico que ir a la escuela fuera algo que había esperado disfrutar y ahora lo sentía como una maldición. Edward me había comentado que no era algo diferente a lo que él mismo pensaba en esos momentos, pero que después de todo teníamos que interpretar un papel. Además, claro, de que ya no teníamos más pistas sobre lo que sucedía (o no) con los Vulturis. Ni siquiera mis sueños daban algún detalle extra, se repetía una y otra vez la última visión.
Alice había sido clara sobre eso: nada más que fuera posible de ver había sucedido. Yo me preguntaba exactamente qué era posible o imposible para acceder a él, ¿o qué era lo que disparaba mis visiones o sueños?, ¿era yo o alguien más?
Eso me inquietaba bastante.
A mi alrededor, en el pasillo de aquella escuela, todo lucía tranquilo. Los alumnos estaban excitados por un baile que se acercaba y al que todos querían asistir. La ciudad era más grande que Forks, con más habitantes y más de una escuela preparatoria, pero seguía teniendo muchas de las costumbres de mi antiguo hogar. De hecho, en ocasiones batallaba bastante en recordar cómo eran en otros lugares, como Phoenix.
Las chicas se juntaban en grupos en cada esquina, esperando y suspirando porque el chico que les gustara se acercara a ellas y les pidiera ir con ellas al baile. Algunos de ellos tenían problemas sobre cómo acudir a esas citas y no habían dado ningún paso.
Gruñí un poco cuando Edward se tensó a mi lado y observé delante de nosotros a un grupo de chicas viendo tentativamente hacía él, era bastante lógico quién esperaba que las invitara.
Eso me recordó a Tyler y su supuesta cita conmigo en el segundo año.
—Bella, controla tu genio —susurró Jake a mi izquierda, así que mi gruñido había sido más alto de lo que esperaba.
—Nessie —dije de pronto, sonriendo—. Ven acá.
Mi hija se acercó a mí con una mirada confusa, yo le sonreí enfocándome en tranquilizarla y tomé su mano deteniendo nuestro paso.
—En un momento los alcanzamos —mencioné justo cuando arrastraba a Nessie detrás de mí, caminando rumbo a los servicios.
—¿Bella? —preguntó Edward, esperando alguna respuesta. Abrí mi mente unos segundos para aclararle que nada malo estaba pasando, solamente quería fastidiar un poco a mi mejor amigo. Noté su asombro pero asintió ligeramente.
Cerré la puerta detrás de nosotras y me acerqué a Nessie, quien aún me observaba sorprendida. Sonreí de nuevo mientras tomaba entre mis manos su rostro perfecto.
—Nessie, vamos a jugar.
&.
Era bueno ser rápido en ocasiones como esa. En esta ocasión yo llevaría a mi hija a la escuela, después de pasar la mañana con ella encerrada en mi habitación y negarnos a salir hasta que Edward y Jake se hubieran ido ya. Alice y Rose sonreían con entusiasmo mientras nos veían bajar las escaleras, iríamos corriendo. Más bien: yo corriendo y mi hija trepada en mi espalda, lo cual me traía buenos recuerdos.
La noche anterior entraba aún en aquellas diez noches que no las había pasado con Edward a mi lado, pero parecía no molestarle demasiado. A pesar de su compañerismo con Jake y el aprender a soportarlo, le resultaba divertido de vez en cuando hacerlo gruñir. Aunque no le gustaba mucho que yo me hubiera incluido dentro del juego.
Reí cuando el aire acarició mi rostro y sentí cómo el cuerpo de mi hija se convulsionó un poco cuando ella también me acompañó. Probablemente deberíamos de estar preocupados por los Vulturis y su macabro plan, pero no podía evitar que en ocasiones quisiéramos seguir siendo una familia.
Bueno, tardé más de lo normal pero tengo algunas excusas... que no tiene caso darselas porque seguramente no las van a leer xD!
He tenido algunos problemas con la inspiración, decidió irse algo lejos, por lo que no estoy muy segura de si la próxima semana podré traerles capítulo. Esperemos que sí, la verdad. De hecho pretendo escribir algunos -de nuevo- de reserva porque hasta noviembre tendré unos días ocupados y muy estresantes.
Y bueno, saben que dejar reviews ayuda a la salud. Intenten apoyar a mi salud mental, verdaderamente la universidad me quiere volver loca.
