Hola!
Conti, conti*w*
Muchas gracias por leer y por las reviews que me dejan *w*
Mi Canción
Capitulo Octavo: "Posible audición"
La clase empezó, la profesora Misuki, le llamo la atención que Inuyasha se sentara a mi lado, en realidad, a todos les llamo la atención, mejor dicho, a todas. La profesora Misuki, dijo algo que me dio mucha risa.
—En los exámenes, no te sentaras en ese lugar, Inuyasha —dijo seriamente la profesora mirando al chico.
—No es por eso que me senté aquí —dijo Inuyasha a regañadientes.
—No se preocupe profesora —dije metiéndome en la conversación—. No dejare que copie de mis conocimientos.
—Tu también Kagome —dijo Inuyasha.
—Eso espero, Kagome —dijo la profesora riendo—. Inuyasha, yo se que eres buen alumno y no necesitas copiar para obtener buenos resultados.
—Entonces no diga eso —reclamó Inuyasha a la profesora.
Lo miré y sonreí, Inuyasha volteo su cabeza y me vio sonreírle, se ruborizo y también sonrió.
—Kagome, ¿tienes goma de pegar? —escuche la voz de Himiko que interrumpía mis sonrisas con las de Inuyasha.
—No tiene —respondió Inuyasha de manera seria.
—Ya escuchaste —le dije a la paralizada Himiko que no se atrevía a responderle a Inuyasha.
Me reí, cuando Himiko se dio la vuelta para quedar mirando hacia el frente, "Pasare buenos momentos", me dije mientras miraba a Inuyasha que prestaba atención a la clase.
El timbre del receso sonó, "escuchare mi música", me dije mientras guardaba mis cuadernos y lápices bajo la mesa.
—Vamos, Kagome —dijo Inuyasha agarrando mi mano.
—¿A dónde? —dije extrañada por la actitud de Inuyasha—. Pensé que irías con tus amigos a ver otras niñas.
—Tengo cosas mas importantes que hacer —dijo Inuyasha mientras empezaba a caminar aun de la mano conmigo.
—¿Cosas mas importantes? —dije aun mas extrañada que antes.
—Si —me dijo haciendo que me apurara.
Me llevo de la mano por casi todo el Instituto, salimos del salón, bajamos las escaleras, cruzamos el patio, y llegamos a la entrada, en donde por lo general se dejan los pequeños cartelitos de se vende algo, o se arrienda, o se necesita y típicos mensajes.
—Mira, mira —dijo Inuyasha entusiasmando soltándome la mano y señalándome un pequeño cartel de color verde y letras negras.
—No me digas —dije con tono de burla—, necesitan un stripper y quieres ir —dije riendo.
—Lee, Kagome —dijo Inuyasha serio.
—Está bien —dije acercándome al cartel—. "Se necesita vocalista para banda, con urgencia. Audiciones, mañana, en el horario de almuerzo. En la sala de música" —leí en voz alta—. ¿Qué con eso?
—Que iras a la audición —dijo Inuyasha con tono alegre.
—No lo haré —le respondí mientras me daba la vuelta y me dirigía camino hacia el salón.
—Kagome —dijo Inuyasha agarrándome del brazo—, tienes una voz espectacular, ve y canta, no tienes nada que perder.
—Me da miedo —dije suavemente.
—Yo iré contigo —dijo Inuyasha mientras me abraza por la espalda y me daba un beso en la parte de atrás de mi cabeza.
—No lo se —dije mientras cerraba mis ojos, me gusto volver a sentir a Inuyasha de esa manera, otra vez, volvía a sentirme protegida por él.
—Te doy hasta mañana para pensar —me dijo Inuyasha mientras me soltaba y se paraba al lado mío—.Si no decides, te llevo igual.
—Inuyasha… —dije entrecortadamente—, iré —termine de decir al rato.
—¡Si! —grito Inuyasha mientras me abrazaba y besaba mi frente—,y yo iré contigo. Nos vemos en el salón Kagome —dijo mientras me soltaba y se iba con sus amigos.
—Está bien —le dije aun nerviosa por lo que me esperaba.
Camine hacia el salón, iba subiendo las escaleras cuando vi que Himiko y Nabiki estaban afuera hablando con el chico nuevo, "llevó casi tres meses junto a él, en el mismo salón y aún no se me su nombre", me dije al verlo junto a ellas. Seguí caminando, me fui a la puerta, cuando escucho que me llaman.
—Kagome —dijo una voz de hombre.
—¿Si? —dije mientras me volteaba para verlo.
—Nunca hemos hablado —me dijo el chico nuevo—, pero una vez Inuyasha me comento que tu y el son novios.
—Y, ¿qué con eso? —pregunte mirando al chico extrañada.
—Es que —me dijo algo sonrojado—, es que esas dos, Himiko y Nabiki, me preguntaron si era verdad, y yo solo les dije que si, porque fue lo que Inuyasha me dijo.
—Que tontas —dije casi en susurro—. No somos novios —le aclare al chico, pero, no le digas nada a esas dos.
—Bueno, es que… —dijo titubeante—, es que a mi me gusta Nabiki —termino de decir con la cara roja.
—Por eso no te preocupes —le dije—. A ella no le gusta Inuyasha, es a Himiko la que anda loca por él, así que da igual si le dices que somos novios.
El chico sonrió y fue otra vez donde ellas, yo entre al salón, y busque mi mp3, escuche mi música por un ratito mientras pensaba, "Le gusta Nabiki, que cosas", hasta que recordé que tenía que ir a la audición de vocalistas, "que miedo", dije mientras dejaba mi cabeza en la mesa.
—Kagome —dijo Himiko mientras tocaba mi brazo.
—¿Qué pasa? —dije mientras levantaba mi cabeza—. ¿Y Nabiki? —pregunte ya que no la veía, y me quitaba los audífonos.
—Se fue a dar una vuelta con Takeshi —dijo Himiko mientras se sentaba en su lugar.
—Que bien —dije mientras sonreía.
—Kagome —dijo Himiko—, quiero revisar los cuadernos de Inuyasha.
—Te pasas —le dije—, eso no es tuyo no tienes porque hacerlo.
—Están… —dijo Himiko muy concentrada mirando el lugar de Inuyasha—. Están tan cerca.
—Y nada es tuyo —le dije seriamente—. Inuyasha menos te tomara en cuenta cuando sepa que quieres meterte en sus cosas sin que el este presente. Si quieres ver sus cosas, pídele permiso.
—¿Y desde cuando te llevas tan bien con él? —pregunto Himiko molesta.
—Desde que nacimos —le dije y deje de tomarla en cuenta.
El timbre sonó, y los alumnos comenzaron a entrar al salón, entro Nabiki junto con Takeshi, ella camino tranquila hasta su lugar, pude ver un sonrojo de mejillas, Himiko la comenzó a interrogar de inmediato, pero en voz baja, igual, yo ya sabía lo que había pasado. Al ratito entro Inuyasha y su grupo.
—Inuyasha, ¿te sientas junto a mí? —dijo una chica que venía con él.
—No —dijo Inuyasha—, estoy con Kagome.
El grupo se disolvió, Inuyasha estaba solo, extrañamente, no entro abrazado de ninguna de las niñas que siempre se le cuelgan del cuello, "Creo que algo le pasa", me dije al recordar lo que ha pasado desde el otro día con él y conmigo.
—Mañana es el gran día Kagome —dijo Inuyasha mientras se sentaba.
Lo miré y le sonreí nerviosamente, el también sonrió, las clases comenzaron y continuaron hasta que acabo el día.
—Espérame un momento —dijo Inuyasha al finalizar el día.
—Está bien —le dije mientras metía mis cosas en mi bolso.
—¿Qué lo esperes? —dijo Himiko.
—Eso dijo —le respondí sin tomarla en cuenta.
—¿Te iras con él? —preguntó Himiko.
—No —le dije—, tengo que ir al correo.
—¿Se irá solo? —dijo Himiko.
—No se, Himiko —le dije de mala gana—. No soy su mamá.
—Te preguntó porque se estar despidiendo de sus amigos.
—¿Y eso qué? —le dije.
—Que no se ira con ellos como de costumbre —me dijo en tono de burla.
—¡Kagome! —grito Inuyasha mientras me hacía una seña para que lo esperara.
—Si te iras con él —dijo Himiko molesta.
—Está bien, si —le dije para que me dejara tranquila.
—¿Por qué lo haces Kagome? —dijo con cara de llorar.
—¿Por qué hago que? —le pregunté.
—Estar con él así —me dijo—. Si sabes que a mi me gusta.
—Si —le respondí cansada—. Igual como a todas les gusta, no es mi culpa que el se acerque a mí —al decir eso cerré mi bolso y me lo colgué en la espalda.
—No será que tu lo persigues a él —dijo Himiko tratando de dejarme callada.
—¡Já! —le dije mientras una sonrisa sarcástica se asomaba en mis labios—. No necesito perseguirlo para que el este conmigo.
—Que cruel eres Kagome —me dijo Himiko mientras comenzaba a caminar ya que Nabiki se iba con Takeshi y la dejaba.
—Lo se —dije casi en susurro aún riendo.
—Muy cruel, Kagome —dijo Inuyasha que había llegado recién y se burlaba de Himiko—. Ahora al correo a ver que es ese paquete —dijo mientras guardaba sus cosas en su bolso—. Vamos.
Inuyasha tomó mi mano, y así salimos caminando del Instituto. Tenía suerte que todo quedará cerca, el correo solo estaba a tres cuadras hacía el sur del Instituto, y no tendría que tomar locomoción. Y para ir a mi casa, tampoco, solo tendría un desvió de unos minutos. Al llegar a la esquina, vimos que en el paradero estaba Himiko sola.
—La abandono Nabiki —rió Inuyasha—. Ya se cansó de ella.
—No es eso —le dije—, o creo que no es, Takeshi se le declaro a Nabiki, era lógico que ellos querían estar solos.
—Hasta que le dijo —rió Inuyasha—. Ya era hora.
Cruzamos la calle, y seguimos caminando en dirección al correo. Caminamos en silencio por un rato, hasta que Inuyasha habló.
—¿Cómo estas para mañana? —dijo muy curioso.
—Mal —le respondí.
—Que pesimista —dijo Inuyasha riendo.
—Me da miedo —le dije con tono suave—, mucho miedo.
—Quédate tranquila —me dijo Inuyasha apretando un poco mi mano—. Es solo una audición, no es algo de vida o muerte.
—¿Por qué quieres que vaya? —le pregunte al chico ya que lo veía mas entusiasmado que yo.
—Porque cantas bien —me dijo—, además siempre estas en tu casa y es bueno que salgas un poco.
—Si es verdad —le dije—, eso me dará entretención. Gracias.
—¿Por qué? —preguntó Inuyasha confundido.
—Llegamos —le dije señalando el correo.
Caminamos hacía el correo, entramos, y me dirigí donde la señorita que es la encargada de ver la entrega de paquetes.
—Buenas tardes —le dije.
—Buenas tardes. ¿En qué te puedo ayudar? —me dijo amablemente.
—Ayer, llego un paquete para mí —le dije mientras sacaba el papel—, pero, no lo dejaron porque no estaba en casa, y a mi vecina, que es la encargada de recibir las cosas, no se lo pasaron. Me dejaron esto —le dije mientras le pasaba el papel.
—Si, lo que pasa es que este paquete llego con ordenes, solo podía ser entregado a ti —me dijo la joven—, ve a la ventanilla del al lado y pide que te lo entreguen.
—Gracias —le dije mientras recibía el papel.
—¿Qué paso? —dijo Inuyasha que esperaba un poco mas atrás.
—Tengo que ir a la ventanilla —le respondí.
—Buenas tardes —le dije al señor que se asomaba por el pequeño rectángulo que lo llamaban ventanilla.
—Buenas tardes, ¿Qué se te ofrece? —dijo el señor con tono de cansancio.
—Vengo por este paquete —le dije entregándole el papel.
—Ahora te lo traigo —dijo el señor.
—¿Por qué no lo dejaron con la nana Auki? —dijo Inuyasha que seguía llamando nana a la señora que nos había cuidado durante toda nuestra infancia.
—Porque tiene órdenes de solo ser entregado a mí —le respondí mientras me paraba a su lado.
—¿Será algo importante? —preguntó Inuyasha.
—No lo se —dije—, mi mamá no menciono que mandaría algo.
—Aquí esta —dijo el señor detrás de la ventanilla—. Tienes que firmar aquí.
Firme y el señor me paso una caja enorme, bueno, no tanto, era de aproximadamente 50 cms de largo, y ancho como 40 cms, pero era delgada, de no mas de 10 cms, pero, encima tenia otra pequeña caja, de tamaño de una de zapatos, las dos envueltas juntas, era un paquete un tanto extraño, y sobre la caja de zapatos había otra mas pequeña, si, muy extraño el paquete, mire el emisor y era de mi mamá.
—Esta carta venía junto con el paquete —dijo el señor mientras me pasaba el sobre.
—¿Eso es todo lo que tengo que hacer? —pregunté.
—Si —dijo el señor.
—Muchas gracias —le dije mientras tomaba la caja.
—Yo la llevo —dijo Inuyasha—, que paquete más extraño.
—Si verdad —dije riendo—, mi mamá aún no aprende a mandar encomiendas.
Salimos del correo y comenzamos a caminar en dirección a la casa, Inuyasha llevaba el paquete y yo abrí la carta. Era la letra de mamá.
"Kagome:
Hija, esto es un regalo de parte de tu papá y mía, pero, no lo puede abrir hasta que lleguemos, es una sorpresa.
Pero, aún no esta finalizada, por eso no la puedes abrir, así que déjalo guardado hasta que te avisemos.
En estos momentos estamos en Paris, otra vez, no hay nada nuevo que contarte, estas ciudades ya empiezan a ser aburridas, pero, como dice tu papá, todo sea por el bien de la compañía y nuestro futuro.
En unos minutos iremos a la reunión con gente importante del negocio de las joyas, gracias al señor que firmo el contrato con tu papá, aquel que se dedica a la extracción de minerales, él le ha presentado a muchos posibles clientes, y tu papá anda viendo cada detalle en todos los contratos, ya sabes como es. Es por eso, que nuestra estadía lejos de casa será más de lo pensado.
Hija, lamento mucho estar tan lejos, pero, no te preocupes, estaremos de vuelta antes de tu graduación, es broma, por si no lo entendiste.
Tu papá ya me esta llamando, nos tenemos que ir a la cena.
Te quiero mucho Kagome, te mando muchos besos y abrazos.
Cuídate mucho. Pienso todos los días en ti.
Tu papá te manda besos y abrazos.
Te queremos.
Tus papás".
—Por lo menos los tuyos te mandan cosas y te escriben —dijo Inuyasha dejando el paquete en el suelo de la sala de mi casa.
—Algo es algo —le dije—, no te deprimas, siempre me tendrás a mi —le sonreí.
Y? Qué tal? *w*
Ojalá les haya gustado *o*
Un besote y nos seguimos leyendo *w*
Son un amor *w*
