LOS PERSONAJES NO ME PRETENCEN PERO LA HISTORIAS ES MIA
SIENTO EL RETRASO, ESPERO OS GUSTE.
CAPITULO 7
COMO EL CANTO DE UNA SIRENA
Edward
Estaba indignado por toda esta situación, jamas pensé que mi padre me podía hacer algo así. He pasado casi toda mi juventud intentando hacerme un nombre como medico y no por ser hijo de el importante recaudador de las tierras inglesas a este lado de el océano.
Camine por la acera hasta mi casa, no era tan grande como la de mi padre pero era lo que me podía permitir con mi sueldo, que apenas ahora empezaba a subir, en cuestión de un año podría casarme con la mujer que que elegí, y dar le una vida digna, sin tocar el dinero de mi padre.
Ser hijo único e ir en contra de tu padre no te facilita las cosas.
-Camina, nadie te mira -dijo un voz femenina delante de mi.
-Es muy escotado -la voz de la joven era como el arrullo del viento en medio de la noche.
No lo puede evitar y reduje mi paso, no quería perder de vista aun esas mujeres.
-Estas preciosa -dijo la rubia sujetando le la cara con las manos.-Nunca me escuchas, nunca bajes la mirada, eres muy bonita para eso.
-No estoy acostumbrada -dijo intentando ocultar su busto con sus brazos.
Las tres chicas caminaban a una distancia prudente de mi, pero podía ver lo bien esculpida que estaba. Realmente bonita.
-Venga, anden señoritas, o van a pensar que hacemos la calle -esa expresión saco unas risas de mi boca, las cuales las chicas escucharon, y se giraron para verme, la que parecía mas tímida hablo primero.
-Parece que le interesan las conversaciones ajenas,-dijo mordaz, sus ojos se clavaron en los mios, el morrón de sus ojos parecía fundirse en cada pestañeo, su pelo rizado caía en cascada por su hombro derecho, provocando que mis ojos lo siguieran hasta el inicio de sus pechos, se dio cuenta que observaba su cuerpo, se ruborizo y retrocedió.
-Parece que su madre no le enseño modales con las señoritas -dijo la rubia, con el mismo tono de su amiga.
-No era mi intención molestarlas ni importunar las, pero tampoco se me puede culpar por no poder quitar mis ojos del mas bello de lo ángel que a caído en el mundo -mire a la morena de ojos oscuros -por que pongo mi cuello en guillotina si hay un ser mas hermoso que tu.
-Si crees que por saber usar la retorica te vas a meter bajo mis faldas te has equivocado.-me dejo de piedra, se giro agarrando a sus amigas del brazo y andando a paso demasiado rápido.
Eso si que no me lo esperaba, podía tener a cualquier mujer que quisiera, y ella no solo no se había derretido por mis coqueteos, sino que la había ofendido.
Seguí caminando, solo que ahora no podía dejar de pensar en esa musa, que conseguía inspirar mi mente para hacer rimas.
Toque la puerta de mi casa, seguro que Sue estaría aun terminando de hacer me la cena
-Señor, buenas tardes,-entre el recibidor dejando le el abrigo en los brazos -tiene visita.
-¿Quien?
-Los señores Witlock y McCathy,-asentí a sabiendas de quienes eran -están en el salón.
-Gracias Sue, traiga nos unos cafés.
-Si señor
Camine hasta la sala, ambos estaban sentados en las butacas, uno enfrente del otro.
-Buenas tardes señores -al oírme se pusieron en pie.
-Buenas tardes, y perdone la molestia -dijo Jasper.
-No es molestia, partimos en dos días y tenemos que acordar como nos enfrentaremos a ese Capitán Swan.
-Mis hombres podrán contra los suyos, llevaremos armas mas potentes y los superamos en numero.-Solo asentí ante su regodeo de superioridad.-Zarparemos en dos días, es misión de rescate y eliminacion. Una vez tengamos a las dos muchachas con nosotros, destruiremos todo rastro de ese barco y su capitán.
Era muy extraño el sargento se lo estaba tomando como algo muy personal. Tal vez todos estemos aquí bajo coacción.
-¿Si no quieren venir? -los dos miremos a el capitán McCathy. Se le notaba que esto no era de su agrado. -Y si no las han secuestrado, y si ellas fueron voluntarias -mis ojos se salían de las órbitas por tal pensamiento -digo, si yo fuera una muchacha de diecisiete años que se va a casar con un tirano,déspota,... asesino como su primo Fenix, realmente, la vida que creo que me espero no la veo muy grata.-Su tono serio y su mirada ausente, me llamo mucho la atención.
-Parece que conoce, las andanzas de mi primo -en verdad todo Nueva York conoce a mi primo Fenix, mal-tratador, violador, y muy poco amable con todos en especial las mujeres, un ser sin escrúpulos ni conciencia. Ese es el motivo por que no puede permitir que Tanya se case con él, un ser tan despiadado, no puede tener entre sus manos a un ser tan puro.
-En la zona donde me crié su primo es muy conocido, pues la chicas con las que salia al poco tiempo se desaparecían, y luego aparecían milagrosa mente... en estado muy deplorable y sin vida, no ahí ninguna para explicar lo que le ha pasado, las viola y tortura hasta la muerte.
El dolor y la ira, se olia a su alrededor, sus ojos llameaban con esos sentimientos.
-¿Porque motivo estáis aquí?-ambos me miraron, pero en su mirada había comprension, no sorpresa -A mi me han forzado intentando cancelar mi compromiso con lady Tanya, ella es muy pura para caer en manos de ese asesino.
-Mi hermana esta en una celda en la... casa de tu tío Aro, tu familia a hecho mucho daño en mi casa -dijo el sargento -mi padre a perdido su negocio y mi madre ya no puede coser trajes para la nobleza -fruncí el ceño, en pregunta silenciosa"¿porque?"-le corto una mano, y mi padre -suspiro -le firmo un poder cediendo se lo todo. Pero mi padre no recuerda haber firmado nada, al parecer todo eso es falso.
-¿Y tu hermana? ¿Que hizo ella?
-Ja, ella, ser hermosa y del gusto de Demetri, María es muy dulce y pura, seguro que a estas hora ya la deshonro,-hubo un silencio -no se podrá casar, pero no merece tener que aguantar ser la concubina de un hombre como ese.
Los dos miremos a Emmett que parecía no entender o tener ningún objetivo por el cual ir a buscar a esas muchachas.
-Mi prima y tío murieron a maños de tu tío -me señalo con el dedo -no te voy a culpar de nada, pues tu eras muy pequeño, como yo. Pero si voy es por que me aseguro decirme el paradero o la tumba de mi pequeña prima Isabella, no la llegue a conocer. Pero si ella estuviera viva seria mi esposa, y juro que la aria muy feliz.
Mi tío y su familia son unos monstruos. Cuanto de esto sabe mi padre, cuanto de lo que a hecho tu tío a sido bajo su supervision. Desde la muerte de mi madre hace seis años se volvió frió, distante y oscuro. Creí que seria por su falta, pero no, es por la compañía de mi tío y sus tretas.
-Vuelvo a repetir, ¿y si ellas no quieren venir?-Dijo Emmett, clavando las mirada en mis ojos.
-Las convenceremos, les aseguraremos que las ayudaremos a escapar de Fenix -dijo Jasper con voz fría.
-Que pese en vuestras conciencias si algo malo les pasa a esas muchachas.-dijo levantando se de el sillón.
-¿Que quieres que haga?-le grite exasperado -me olvido de que mi prometida se va a casar con ese animal... por, dos mujeres que si las viera por la calle no las reconocería -me senté de mala gana.
-Si no quieren volver yo las ayudare -dijo su voz fría acompañada de su físico amenazante, me hizo estremecer, en realidad no me gustaría tener lo de enemigo.
-Y tu... prima, no piensas en ella.
-Por que pienso en ella, no creo que le guste saber que su prometido o como lo quieras llamar puso precio a su vida o a la de otras personas.
Jasper nos miraba como si refleccionar sobre las palabras de Emmett. Sus ojos fueron desde el suelo hasta nuestros ojos, pasando de Emmet a mi en un movimiento rápido pero escrutado.
-Señores, nuestro objetivo es el Capitán Swan -dijo fríamente.
-Ese mal nacido se apellida como mi tío -dijo Emmet entre dientes -y me debe una explicación de porque esa mofa.
-Y si es tu tío -la voz de Jasper fue un susurro pero los dos lo miramos horrorizados.
-Seria capaz de... de... herir a dos niñas sin piedad? -Emmett gruño.
-Mi tío era el hombre mas respetuoso y honorable del mundo, jamas haría daño a una chiquillas, por desfogar se. El no es como tu familia,-se acerco de forma intimidan te, me levante de mi sitio y lo encare -RECUERDA LO!! -bufo muy cerca de mi su cara a Jasper que se mantenía al margen de la situación, pues tampoco era de su agrado estar conmigo, realmente ni yo lo estoy, tener un tío así no es algo del agrado de nadie.-Mañana en la tarde embarcaremos, y estudiaremos las cartas de navegación...
-Yo no entiendo de eso...-le corte algo avergonzado -solo soy medico.
-Rico -soltó entre dientes.
-Yo solo tengo lo que ves, el dinero de mi padre es suyo hasta su muerte. Yo soy solo medico -la verdad es que la carrera me la pago mi padre pero lo demás lo he sudado yo, para que mi futura esposa este orgullosa de mi.
-A lo que vamos,-dijo sin creer una solo de mis palabras -mañana a las tres de la tarde, embarcaremos, que tus hombre vengan al día siguiente,-Jasper asintió -trazaremos una ruta y un plan de ataque, no quiero ni un solo cabo suelto. Mi barco mis ordenes, queda claro.
-¿El barco..?
-Me dedico al comercio, es lo único que tengo tras la muerte de mis padres y tío. Mi madre hermana de Charlie Swan, el padre de mi Isabella, les otorgo a mi madre una pequeña fortuna y unas tierras, pero tras su muerte tu familia se apropio de todo, hasta mi tía Reneé, se tubo que casar con el lord Dwyer para poder comer. Mi padre invirtió en el negocio mercantil, y tras su muerte herede ese barco.
-Nos vemos mañana, no quiero contra tiempos por vuestra parte -dijo Jasper acercando se a la puerta del salón.-Que tengan buena noche -salio de la habitación, Emmet me miro sin relajar la expresión.
-No tengo intención de complicar le la existencia a nadie, solo que pienses en el precio a pagar por una mujer que su pureza es similar al agua que hay en un bidón de aceite.-se levanto sin mirar me y camino hasta la puerta, se giro y encaro mis ojos -esa mujer no se la desearía ni a mi peor enemigo.
No salia de mi estado de estupefacción.
-¿Como...?
-Ja -se carcajeo en mi cara -solo ve a la taberna de Irina los miércoles, esos vestidos caros no se pagan solos -salio por la puerta no sin antes hacer me una reverencia.
Eso era mentira, eso no era verdad, de todas formas lo averiguaría, hoy era jueves y el sábado partíamos, solo podría pedir volver cuanto antes y comprobar... no alguien me informaría.
-SUE!!-grite, en unos minutos sus pasos se escucharon en el pasillo.
-Señor, me necesita? -estaba un poco asustada, yo nunca la e tratado así.
-Si, perdón por el grito -ella sintió -localiza me a el señor Newton, diga le que necesito un favor.-no contesto solo asintió y salio del salón. Me senté y me perdí en lo que había dicho Emmett, tan equivocado estaría, no, no, ella era pura, ella se guardaba solo para mi. Ella seria mía y lo podría comprobar.
Era ya bien entrada la noche, la cena había sido tranquila y solitaria como siempre. La puerta de mi recámara fue tocada.
-Si, pasa Sue -la cabeza de la mujer asomo por la puerta.
-Señor, disculpe la molestia a estas horas, pero el señor Newton esta en la sala esperando por usted como me pidió -esta mujer de verdad es eficaz.
-Gracias Sue, puedes irte a descansar.-ella asintió y hizo el amago de salir del cuarta -espera,-se giro a mirara me -en un par de días me voy, no se cuanto tiempo tarde en volver, pero no te preocupes le deje encargado a mi amigo Ben que te traiga el salario cada semana.
-Señor muchas gracias pero si no trabajo no me parece jus...
-Sue, vas a trabajar -la corte, ella solo asintió -pero ya no tendrás que pensar en mi, tu controlaras que todo este en orden.
-Gracias señor.
-Diga le a el señor Newton que voy de camino.-ella asintió y salio de la habitación.
Me coloque la chaqueta, revise mi pelo, del que no tenia mucha solución. Hoy saldría de dudas, si eso que me había llegado a los oídos era cierto, nada me ataba a ir a ese viaje, ella merecería casarse con el animal de Fenix.
Baje las escaleras de mi pequeña casa de dos pisos, entre en la sala con una sonrisa, bastante falsa, Michel Newton era medico y de los malos, arrogante y creído, se le conoce la fama de putero y golfo, no hay burdel en el que él no haya estado, no puta que no conozca.
-Buenas noches, veo que vienes preparado.
-Buenas -respondió con esa sonrisa anormal mente grande, las palas delanteras sobre salían de su boca como las de un conejo -contigo o sin ti, mi cuerpo me pide... un buen revolcón con una profesional. Y por tu cara y tu aspecto buscas lo mismo.
-Si -dije intentando evitar poner la cara de asco, iba con mujeres pero no con unas que la lista de amantes asciende a mas de diez -quiero ir a la taberna de Irina.
-Esas son caras, pero bonitas. Esta un poco lejos.
-¿Que tipo de chicas hay?
-A mi me gustan las rubias, pero hay de todo tipo, son chicas de casa noble, son chicas con muchos caprichos.
-Me han comentado que hay una rubia tirando a pelirroja, que sus ojos azules son como dos pozos de agua cristalina.
-Gelen, es francesa, y siiii es un huracán en la cama -mis puños se cerraron al reconocer su primer nombre -pero solo va los miércoles, esta muy solicitada, tendrás que coger una cita.
Esto si era inaudito como fuese ella...
Una vez en la calle pararon un carro que los llevo hasta la puerta del burdel. El camino no fue muy ameno pues Newton le escribio a la puta con peros y señales, nombrando marcas y pecas que decoraban su hermoso cuerpo.
El olor del mar me recordó lo que emprendería en poco tiempo. Mire a mi alrededor intentando identificar a los hombre de la calle y las mujeres que los acompañaban, el olor a alcohol y almizcle de los cuerpos se desprendía impregnando todo a su paso.
-Una de las muchachas salio por la puerta, andando a un paso sensual, de la mano de un hombre de unos sesenta años, su cara me fue conocida, su padre es amigo de mi padre. Cuando se adentro en el carruaje y desapareció de mi vista, me digne a abrir la boca en la ultima hora.
-Esa es...-Newton solo asintió. -pero es una niña, esta comprometida con Alec,-cerré lo ojos, intentado no pensar en lo que pasaría si Alec se esterara de que Jane esta en un sitio como este ejerciendo este trabajo.
-Ella vino por que su padre no quiso dar le el dinero por unos trapos que importaron de París, hace dos meses, desde entonces se escapa de casa tres noches por semana, para sacarse el dinero necesario para saciar sus gustos caros.-Esto era inaudito, una niña de apenas veinte años, se prostituía por ropa y joyas. Mire la puerta y a Michel -¿entramos? -de mi boca no salia nada, no podía, solo asentí y camine a la puerta.
Al entrar el ambiente de fiesta y lujuria se sentía por cada esquina del burdel. Mis ojos se fijaron en todas y cada una de las "damas" del lugar, en una mesa del fondo habían tres muy distintas, Michel se fijo en lo mismo que yo y ando presuroso a la barra, lo segui de cerca.
-Una botella del mejor Chardonnay, para la mesa de las tres señoritas.-el camarero, sonrió sagaz, y rodó lo ojos.
-Ellas no están en la carta señor -escupió la ultima palabra.
-¿¿Como?? están en el burdel, pues son putas -dijo como si fuera obvio, se giro a mi -me pido la morena, la del vestido azul.
Mis ojos siguieron los suyos, y capto la mas hermosa de las criaturas, de sus labios seguro se podía beber la ambrosía que daba vida a los dioses. Volví mi vista al camarero en la pregunta silenciosa de quienes eran, él negó con la cabeza.
-Yo de ti se la llevaría yo mismo, seguro que no se podrán resistir a tu caballerosa acción.-me senté a mirar como culminaba su intento.
-Son una huéspedes, llegaron hoy en la mañana -dijo el tabernero -se las veía tan inocentes que me dio pena dejarlas quedar en este ambiente. Pero parece ser que no tienen otro sitio donde pasar la noche.
No perdí de vista en ningún momento a las tres chicas, que en este momento se negaban a aceptar la botella, Michel se acerco mas de la cuenta a la morena, la misma morena que esa tarde me había dejado prendado por su belleza y su exceso de carácter. La vi levantarse de la silla, pues Michel le había tomado la mano a la fuerza y tirado de ella hasta que la hizo levantar,eso me molesto de sobre manera, como se atrevía a poner una mano en un ser tan dulce.
Ella se negó a ser tocada por él, en un movimiento rápido el intento acorralar la en el hueco entre las silla y la pared, sus dos amigas miraban asustadas la escena, Newton saco el puñal de su costado y lo coloco a la altura de el cuello de la muchacha. La sangre me hervió en ira, ¿como?
Camine a un paso mas rápido que me permitieron mis pies, me situé junto detrás de Michel, con la intención de separar lo del ser mas hermoso, ella se merecía ser mirada desde un pedestal, adorada como una diosa y honrada como toda dama.
Mis oídos captaron lo que mis ojos se perdieron.
-Sabes que te ganaras buen dinero, aparte del goce que te puedo dar.-dijo Michel con el tono mas meloso y amenazante que su voz torturada por el deseo podía dar.
-No sabes que no se puede gozar con los cerdos, porque eso sois vos -dijo el ángel, en ningún momento bajo la vista, ni le tembló la voz. No solo es hermosa, sino valiente.
-Niña has lo por las buenas que por las malas -presiono su daga en la tierna piel de su largo cuello, la punta de la misma descendió hasta el inicio de sus senos, parando en su corazón, y volvió a subir por el mismo camino. Ella no se inmuto, ni su respiracion se acelero.
-Sabéis vos que a todo cerdo... -la daga se apretó mas en su cuello, impidiendo que continuara, dejando ver una lágrima de sangre salir por su cuello. Levante mi mano en un intento de separa a Michel de mi ángel -Le llega su san martín ¿no? -al volver a escuchar su voz me pare en mi movimiento.
Todo estaba pasando tan rapido. De un movimiento ella le arrebato la daga, las tornas se cambiaron. Michel cayó de rodillas, por la sorpresa del movimiento.
-Mi señor, hoy es san martín -dibujo con la daga el sendero hasta el centro de su pecho y la presiono lo suficiente como para que notara la punta afilada -y estoy dispuesta a matar al cerdo si no desaparece de mi vista a la de tres -miro a su amiga -cuenta -le ordeno.
La rubia asintió.
-Uno... -Michel se pido de pie despacio, sin quitar los ojos de la mujer, ella le acerco la daga al cuello para ayudarlo a levantar mas rápido -Dos... -arrastro las letras, enfatizando la S.
-Por cierto su regalo es bien recibido, la daga, es hermosa y me acompañara de ahora en adelante, por si algún cerdo intenta olvidar la fecha que pone el matarife. -Michel trago en seco, en un intento de guardar el poco orgullo y dignidad que le quedaba. Ella levanto la daga hasta su mejilla y el filo de la punta corta dejo una linea húmeda de sangre fresca -Un recuerdo, para que no olvides como tratar a una DAMA.
-Tre...e -antes de que la rubia terminara de pronunciar esa palabra Michel había salido de el lugar, sin tropezar con migo que estaba detrás de él. Parecía tan asustado.
Mis ojos siguieron mirando a la muchacha con la daga en la mano, su sonrisa de satisfacción, me cautivo. La recorrí con la mirada, al igual que ella a mi.
-Buscáis lo mismo que vuestro amigo -negué con la cabeza -pues marchaos -al girar la cabeza vi la herida que había dejado el puñal en su cuello.
-Soy medico -me acerque mostrando mis mano -deje me revisarle esa herida.
-No es necesario -dijo fría, sin quitar los ojos de mi. Las tres chicas se levantaron para marcharse.
-Por favor, se puede infectar.-rogué
-Tal vez...-dijo la mas menuda, se la veía preocupada por su amiga.
-No -espeto la implicada.
La sangre descendía por su pecho formando una linea curva hasta sus senos.
-Estos perdiendo sangre en cantidades considerables, puede haber seccionado la yugular. Si no es cosida u curada podréis... -baje la cabeza por la pena de que eso pasara -es una zona delicada.
Ella me miro evaluando mis palabras, sus ojos buscaron la veracidad de mis palabras. Tras unos minutos de comunicacion silenciosa, asintió.
-Vamos -dije señalando la puerta.
-Que se cree?? -me acuso.
-Aquí no tengo lo necesario. Mi casa no esta cerca pero pueden pasar la noche allí.
-No escarmentó con lo que le paso a su amigo, o ¿¿que??
-Mi intención es noble, este lugar no es apropiado para unas damas como ustedes, por muy bien que se sepan defender -dije antes de que protestara.
Ella miro la cara de sus amigas y ambas asintieron.
-Bien, pero a la mínima, te separare los cascabeles del cuerpo -eso me dejo algo a dolorido, y eso que no me había tocado.
-No te tocare hasta que tu misma me lo pidas.-dije acortando el espacio entre nosotros, muy cerca de su oído, y colocando mi pañuelo en su cuello, con todo el cuidado de no tocar la piel por la que memoria de acariciar, pero no solo con mis manos.-No lo sueltes, y has presión.
Al salir la mirada de el tabernero, se fijo en la mía, pero en ella había gratitud por sacar a las jóvenes de ese antro.
Encontramos un carruaje que nos condujo a toda prisa a mi casa. Ninguna abrió la boca en todo el camino, parecían tener un lenguaje secreto, pues sus ojos solo iban de una a otra.
Las ayude a bajar del carruaje y abrí la puerta de mi casa, sabia que Sue estaba descansando ya. Mañana le informaría de nuestras invitadas.
-Bienvenidas, esta es vuestra casa -dije invitándolas a entrar delante de mi.
-Muchas gracias, es muy amable de tu parte ofrecernos tu casa. -dijo a morena bajita.
Las velas alumbraron a mis invitadas, la luz se reflejo en el pelo de mi ángel dejando me admirar las aguas rojizas de su cabello.
Sigan me, vamos a curar esa herida y luego les enseño su dormitorio.-Camine hasta la sala, no sin antes recoger mi maletín del suelo de la entrada -Mi nombre es Edward -dije por si les interesaba. Entremos al salón y las hice sentar, quedando yo al lado de esta diosa de magnetismo y carisma imposible de resistir.
-Mi nombre es Alice, ella es Rosalie -señalo a la rubia -y...
-Soy Bella -su voz mas dulce que la brisa me volvió a deslumbrar, el movimiento de su boca hacia palpitar todo mi cuerpo.
-No hay un nombre mas apropiado, ni una mujer mas adecuada, la belleza rezumas por cada uno de tus poros, volviendo loco a cada hombre que pasa por tu lado -dije mientras sacaba todo lo necesario para proceder a curar la herida, note que su piel se tornaba de un rosado intenso, pero en sus labios una sonrisa tenue se abría paso.
Ya no hicieron falta las palabras, no necesite mas que ver esos ojos para saber que estaba en mi hogar, en el paraíso dentro del cielo.
EDWARD, ESMAS DE LO QUE PARECE Y AUN QUEDA MAS DE ÉL. ME PARECE QUE TANYA SE FUE A LA ..... JAJAAJ
MUCHAS GRACIAS POR SU PACIENCIA
BESOS
