ESTE FANFIC NO ES MÍO. ES UNA TRADUCCIÓN.

La historia original en inglés es obra de Kou (Rietto) y se llama "One Step Away". Lo tiene publicado en la página "Archive of Our Own". Cuento con su permiso para hacer esta traducción y publicarla en esta página. El link a la página del fanfic original está en mi perfil, porque no me dejaban escribirlo aquí.

oooooooooooooooooooo

Capítulo 8:

Había cosas que podían resultar tan naturales, que estaban enterradas profundamente en nuestro subconsciente.

Al igual que pasaba con los dragones. Después de conocer a Zeno, Shin-ah se dio cuenta de que había sabido de su existencia desde el principio. Esos sentimientos habían estado allí desde el principio. Él nunca se había dado cuenta de ello. Pero siempre había estado en su interior, esa atracción que sentía hacia los demás.

Él nunca lo cuestionó, pero quizás en el fondo se sentía extraño.

Después de todo, las historias y explicaciones sobre los dragones de Zeno siempre le hacían pensar, "Aah, así que era por eso".

Aun así, todavía había algunas cosas extrañas. A pesar de que nunca se había dado cuenta de ello, tal vez siempre lo había sabido.

Lo había pensado desde el principio.

'Esta persona es igual que Ao.'

A pesar de sus rarezas y sus evidentes diferencias, él realmente era similar a Ao.

Aunque Shin-ah todavía no se había dado cuenta de los detalles y las circunstancias exactas, ese pensamiento volvió a aparecer en su mente. En aquel entonces, solo había sido porque él era bondadoso y daba miedo cuando se enfadaba. Sin embargo ahora, Shin-ah sentía como si pudiera ver más allá de eso.

'Esta persona ha vivido mucho más tiempo de lo esperado. Esta persona está cansada. Esta persona solo quiere que todo termine finalmente.'

A pesar de que no sabía cuánto tiempo podían vivir normalmente los demás dragones, no podía quitarse de encima la sensación de que ese también era el caso de Zeno. Sus historias, la mirada de nostalgia que tenía cuando hablaba de sus amigos (probablemente) muertos… porque les echaba de menos. Él quería volver a verles.

Quería ir con ellos.

Las razones de Ao podrían ser diferentes, pero ellos eran iguales. Lo que deseaban era lo mismo.

¡¿Por qué… por qué no podía dejar de pensar en ello?! Era tan solo una conjetura, no tenía ninguna prueba. Nadie se lo había dicho nunca, ni Ao ni Zeno, y aún así.

"Oye, ¿tanto odias el blanco? Podemos elegir otros colores ¿sabes? Aunque Zeno te haya dicho que te quedaría bien, no tienes que forzarte a llevarlo o algo así."

Shin-ah negó con la cabeza.

"Estoy… bien… Solo estoy… sorprendido… por la edad de Zeno… y…"

"Aah, así que finalmente te has dado cuenta, ¿eh? Lo siento, eso no es algo que pueda decir abiertamente. ¿Y?"

Un pensamiento aterrador le pasó por la mente.

Zeno era Ouryuu. Nada podía matarle. Era más fuerte que cualquier otra cosa. Estaba cansado, era como Ao, y si eso era cierto, entonces él debería querer morir, y probablemente estaba deseando que un nuevo Ouryuu naciera, y por eso estaba viajando. Quizás estaba buscando una manera de morir y…

"… y… ¿quieres que yo te mate…?"

Inesperadamente, Zeno se rió. Dejó la ropa que tenía en la mano de vuelta al montón antes de caminar hacia Shin-ah. Sin darse cuenta, él había dado varios pasos hacia atrás y sus manos estaban presionando su máscara sobre su cara. Tal vez era porque le había recordado a Ao y a sus lecciones sobre cómo usar los ojos paralizantes de Seiryuu.

"Es una pena, pero te equivocas en la segunda parte."

Algo se sentía mal. A pesar de que le había dicho eso, el mal presentimiento de Shin-ah aún no había desaparecido. Ni siquiera la mano de Zeno sobre su cabeza, revolviendo su pelo, pudo hacer que desapareciera.

"Es una buena sugerencia, pero bueno… Ya he renunciado a morir, así que no. Tampoco estaba planeado pedírtelo, y nunca voy a hacerlo. Es tentador, pero no. Y en caso de que también te lo estés preguntando, esa no es la razón por la que fui a la aldea de Seiryuu."

"¿Te has rendido…? Y.. ¿no es…? ¿No fue porque Seiryuu puede matar fácilmente? ¿Si te miro…?"

"Sí. No hay manera de que muera tan fácilmente. Además, no importa lo que te hayan dicho esos idiotas, tu mirada no puede matar a nadie. Tu toque tampoco matará a nadie. Esa es la verdad, y lo he sabido desde el primer momento. Después de todo estuve viviendo con Abi. ¿Acaso Ao no te dijo lo mismo? Esos son todos rumores estúpidos. No eres destructivo, en absoluto. No eres un monstruo. La posibilidad de pedirte eso ni siquiera paso por mi mente."

Entonces Shin-ah se dio cuenta.

Zeno era cómo él pensaba, estaba cansado de vivir. Sin embargo a diferencia de Ao, ya no tenía más razones para seguir con vida. Podría haber intentado suicidarse ya un montón de veces, y había fallado cada vez, así que había decidido dejar de intentarlo. Se había rendido. Estaba cansado incluso de intentar morir.

Lo había hecho, pero…

"Aun así, tal y como te prometí, puedes probar a usar tu poder sobre mi cuando quieras. Ah, y no solo tu poder, también puedes practicar tus habilidades con la espada conmigo. Aunque es mejor que no lo hagamos cuando estemos cerca de mucha gente, no quiero que tengas problemas si nos ven."

Si había una posibilidad, él no la rechazaría. Si había alguien que quería intentar hacerlo por él, aceptaría su ayuda gustosamente. Si había una situación en la que su vida estuviera en riesgo, no haría nada y simplemente desafiaría al destino.

Zeno se había convertido en ese tipo de persona.

"¡No…! Yo… Yo no quiero…"

"Y no voy a obligarte a hacerlo. Después de todo lo he prometido, ¿verdad? Vamos, Shin-ah. No presiones tu máscara tan fuerte. ¿No te duele? Lo siento, lo siento. Te he molestado, ¿no?"

Vacilante, Shin-ah bajó las manos. Zeno se había agachado y le estaba mirando directamente.

"Lo siento. No voy a pedirte que lo hagas. Realmente no voy a hacerlo. Me gustaría ver tus hermosos ojos de nuevo. ¿Puedo?"

Presa del pánico, dio otro paso hacia atrás y se cubrió la cara de nuevo. Esa conversación simplemente le estaba recordando lo peligrosos que eran. Podía oír una voz en su interior. Le estaba animando burlonamente. Era la voz de un dragón hambriento rogando por ser liberado.

'Hazlo, hazlo, te lo está pidiendo, ¿verdad? Entonces está bien, ¿verdad? Él ha dicho que está bien. Ha pasado un tiempo desde la última vez que lo utilizaste, ¿no? Estas completamente sano ahora ¿verdad? Hey, ¿no estás aburrido? ¿No quieres ver más cosas lindas? ¿Escuchar más sonidos hermosos? Hey-'

Esto era malo. A pesar de que había empedado a pensar que podía llegar a ignorarla, ahora era un poco más fuerte. Tan solo unos días antes, pensó que sería capaz de ignorarla si era tan solo durante unos segundos. Pero ahora no quería correr ningún riesgo.

Más que usarlo contra vulnerables humanos normales, el hecho de mostrarle sus ojos al supuestamente invencible Zeno le resultaba aún más aterrador.

"No… aún… Aún no puedo… mostrártelos…"

Si eso era así, sonreír sin la máscara le resultaría aún más difícil. A pesar de que Zeno era el que más se había molestado por lo que había pasado en la aldea de An-Hi y el que había perdido su impresionante capacidad de fingir emociones, Shin-ah se había esforzado por tratar de…

A pesar de que realmente quería verle feliz…

'No seas receloso, no se los ocultes… A Zeno le gustan. Se sentirá mal si se los sigues ocultando así.'

Le dijo una pequeña voz, diferente a la del dragón que le había reprendido, y Shin-ah se obligó a bajar las manos y apretar el dobladillo de sus ropas nuevas en su lugar. No podía decir si Zeno estaba molesto. No con su dulce sonrisa y con su mano dándole palmaditas a la cabeza, como de costumbre, como si estuviera alabando silenciosamente a Shin-ah por cosas que desconocía.

"Está bien. Puedo esperar. Tenemos un montón de tiempo. Bueno, aunque no ahora mismo. Ya hemos estado aquí durante mucho tiempo, es increíble que el tendero aún no nos haya gritado. Vamos a conseguir el resto de tu ropa rápidamente, ¿de acuerdo Shin-ah?"

"… Está bien."

Shin-ah no podía asegurarlo, pero desde que Zeno había dejado de hablar de sus amigos, Shin-ah ya no podía asegurar si Zeno seguía molesto o no.

ooooooooooooooooooooooo

Shin-ah consiguió un conjunto entero, desde la bufanda hasta los zapatos. El tendero sonrió y parecía realmente feliz de que los clientes ruidosos que habían jugado con su mercancía finalmente se marcharan manteniendo su promesa. Él miró a Shin-ah, y este nervioso se escondió detrás de Zeno.

"¿Hm? ¿Qué pasa?"

"Ah, nada. Solo estaba pensando que ahora estáis a juego."

A juego…

Ah, era cierto. Shin-ah no se había dado cuenta. Un top banco con una bufanda verde… al igual que Zeno. Sus campanillas estaban colgando de su máscara del mismo modo que lo estaba haciendo el medallón de Zeno. Eso le hizo sentirse un poco cohibido.

"¿Vosotros dos sois un dúo o algo así?"

"Más que un dúo, en realidad somos un cuarteto. Si contamos a nuestro maestro entonces… ¿un quinteto? Bueno, sin embargo ahora estamos solos nosotros dos, ¿cierto?"

"Él parece demasiado joven. ¿Cuántos años tienes niño? ¿Cinco?"

Shin-ah se estremeció, no esperaba que lo descubriera tan fácilmente. Además, él no se esperaba que le preguntara algo. Sin embargo asintió tímidamente desde detrás de Zeno.

"Nunca he oído de nadie que comenzara siendo tan joven. ¿Está bien que vivas en los caminos?"

"Él es nuestra más reciente incorporación. ¡Pero no le subestimes! Shin-ah es fuerte e inteligente. Aún más que yo."

"Entonces estoy ansioso de veros a los dos en acción."

"Eeeh, eso sería malo. No sería una visión agradable, ¿sabes?"

Se sentía como si estuviesen teniendo dos conversaciones distintas al mismo tiempo. Shin-ah no creía que eso fuera posible.

Después de eso, Zeno le llevó por ahí. Había muchas tiendas y los puestos de comida le estaban resultando especialmente atrayentes.

Las albóndigas y los bollos dulces le resultaban especialmente atractivos. El olor de los dulces recién cocinados y el sonido de la gente cocinando también le atraían. Zeno le dijo que esos serían los aperitivos perfectos para ver la luna, acompañados de un licor. También podrían ver las flores, pero el invierno aún estaba demasiado presente como para poder hacer eso. Le dijo que tal vez lo harían más adelante, cuando hiciera más calor y pudieran ver las flores tranquilamente.

Cuando las flores estuvieran en plena floración y cubrieran el cielo con pétalos rosados, probablemente dentro de un par de meses. Después de estar en Chishin, podrían ir a un buen lugar que Zeno conocía en las montañas. Le dijo que también podrían probar las aguas termales.

"¡Mientras tanto, vamos a echar un vistazo por aquí! Es una buena oportunidad para conseguir las cosas de nuestra lista, ¿verdad? ¡Quizás no podamos conseguirlo todo, pero compremos lo que podamos! Creo que antes vi a alguien que se estaba comiendo una manzana confitada, ¿puedes ver dónde las están vendiendo?"

"Hay que ahorrar el dinero."

"An-Hi le dio algunas de sus hiervas, y también he estado recogiendo algunas durante nuestro camino hasta aquí, ¿verdad? Podemos venderlas mañana y conseguir más dinero. ¡Ahora es el momento de investigar el mercado!"

"… y… ¿por qué no estamos mirando los puestos de medicinas…?"

"Porque lo que necesitamos ver es cuánto dinero vamos a necesitar, para saber a lo que tenemos que ajustarnos, obviamente."

A pesar de que eso tenía sentido, por alguna razón ese razonamiento le parecía mal. Sobre los precios, Zeno le había dijo que confiaría en Shin-ah para eso. Probablemente mañana le dejaría a Shin-ah fijar los precios. Bueno, siempre y cuando Shin-ah los mantuviera similares a los precios que An-Hi tenía establecidos deberían estar bien.

"Por cierto, Shin-ah, ¿desde cuándo tienes cinco años? Pensé que tenias cuatro."

"… ah, mi cumpleaños es el tercer día del primer mes."

"Entonces ya ha pasado un tiempo."

"¿No ha sido hace poco? Un mes no es tan largo, ¿verdad?"

"Es bastante tiempo, ¿no? ¡Y tampoco dijiste nada! Estoy enfadado, ¿sabes? Ese es un día importante."

"… No lo es, ¿no?"

"Es un día importante que merece la pena celebrar. Los cumpleaños son importantes, no solo para ti, si no también para los demás. Las personas que te consideran alguien importante para ellos querrían darte las gracias por haber nacido."

Shin-ah recordaba que Ao le había dicho algo así el año pasado. Ao era el único que le había dicho esas cosas. Después de todo, para los demás su nacimiento fue algo malo.

Aunque no lo había sido para Ao. O al menos eso creía Shin-ah. Después de todo parecía tan feliz cuando perdió la vista.

Su nacimiento fue el comienzo de la decadencia de la salud de Ao. Ya que él nació, Ao podía morir. Podría convertirse en un humano gracias a él. Ao le había dado una palmada en la cabeza y le había dado las gracias el año pasado.

Seguramente había sido por eso.

"¿Por qué? Yo no soy un Ouryuu. Mi nacimiento no va a permitir que Zeno muera, ¿verdad? Como Seiryuu, tampoco puedo… ni quiero matarte."

"Lo sé. ¡Lo he sabido desde el principio, ¿sabes?!"

"¡Uwa!"

De repente Zeno le cogió en brazos desde el suelo, y eso fue tan sorprendente para Shin-ah que no pudo evitar que un grito saliera de su boca.

"¿Acaso no puedo estar agradecido por el simple hecho de que estés aquí conmigo haciendo que mis días sean más divertidos? Si tus amigos lo supieran, estarían enojados, ¿sabes? Shin-ah ha sido malo. ¡Como castigo no te voy a dejar en el suelo hasta la hora de la cena!"

"… ¿eh? ¿Qué…? ¿Por qué?"

"No dejar que yo y todos los demás celebráramos tu cumpleaños es algo muy malo. ¡Tienes suerte de que sea generoso y que te vaya a dejar ir a la hora de la cena! ¿Sabes que Ao y Abi podrían maldecirnos a mí y a todos los demás por esto? Es así de grave."

"¡¿Mal… maldecir?!"

"¡Sí! Su querido sucesor piensa que es alguien al que solo pueden darle las gracias por haber matado a los demás… ¿qué estupidez es esa? Bueno, sin embargo eso sin duda es culpa de los idiotas. ¡Aún así, que yo no lo notara y que no lograra convencerte de lo contrario es algo malo! Ya me está doliendo la cabeza. Aah, ¿así que realmente estoy siendo maldecido?"

Zeno dejó de caminar y cerró fuertemente los ojos. Su respiración se hizo más rápida y dejó escapar unos gruñidos de dolor. Shin-ah también sintió cómo sus músculos se tensaban, como si realmente estuviera sufriendo dolor. Eso hizo que entrara en pánico.

"¡No… no le maldigais! ¡Lo siento, lo siento mucho! ¡Zeno puede agradecerme por otras cosas que no sean haberos matado! ¡A partir del próximo año voy a dejar que Zeno y todos los demás lo celebren! ¡También voy a recordárselo! ¡Así que-"

"Ah, ya ha desaparecido"

Anunció Zeno repentinamente. Sus músculos se relajaron y sus ojos se abrieron como si estuviera confundido.

"¡…! ¿En serio?"

"Sí. Ahora me siento más ligero."

"Qué… alivio…"

Él dejó escapar una risita y comenzó a caminar de nuevo. Su sonrisa se volvió traviesa, y a Shin-ah le tomó unos segundos darse cuenta de que le acababa de tomar el pelo. Su rostro se calentó por la vergüenza, a pesar de que estaba bastante seguro de que nadie había escuchado su conversación en medio de ese mercado lleno de gente, y no pudo luchar contra el impulso de esconderse. Presionó su rostro enmascarado contra el pecho de Zeno, y al parecer eso solo hizo que Zeno se riera aún más fuerte.

"Bueno, ya es tarde, pero en ese caso hagamos hoy una fiesta para celebrarlo. Mejor tarde que nunca. Ya que es tu fiesta de cumpleaños, comeremos tu comida favorita. Que es el pescado, por supuesto. Eso es lo que más te gusta, ¿verdad? Pescado nave con miso suena bien, ¿no es así? ¡Vamos a conseguir los ingredientes!"

Era inútil. No había manera de convencer a Zeno de lo contrario. Shin-ah solo pudo dejarse llevar por el mercado, diciéndole a Zeno los precios que había aprendido durante el tiempo que habían vivido con An-Hi en un esfuerzo por evitar que su dinero se acabara demasiado rápido.

Tendía que devolverle el favor a Zeno más tarde, se juró en silencio mientras pensaba cómo preguntarle a Zeno el día de su cumpleaños. Después de todo, conociendo a Zeno, no había manera de que se lo dijera.

Bueno, ya pensaría en algo. Tal vez, podría sonsacárselo mientras le hablaba de sus amigos. Sin embargo ahora tenía algo más importante sobre lo que pensar.

"Hey, Shin-ah" le llamó Zeno durante su camino de vuelta al campamento. "He sentido a dos, pero en realidad no estoy seguro. ¿Cuántos hay en realidad?"

"Zeno no está equivocado. Es una pareja. Un hombre y una mujer. Aún nos están siguiendo."

Por ahora, Shin-ah creía que era más importante pensar sobre cómo escapar de esta situación.

Oooooooooooooooooooooo

Por fin he alcanzado a Kou (Rietto). Ya no habrá capítulo nuevo hasta que publique un nuevo capítulo en inglés. Cuando lo haga lo traduciré. Hasta entonces seguiré publicando otros fanfics míos y traducciones.

Muchas gracias a Tsukiyo-san por todos sus comentarios.

Nos vemos.