Gracias DarylDixonlovepor comentar C:

Jade's pov

Lo miré, no sé exactamente que pensar. Mis ojos se aguaron nuevamente, todos los recuerdos vinieron a mi mente.

- Son mier*das que pasan - rompió el silencio, lo volví a mirar - El mundo se fue al cara*jo, no se puede esperar otra cosa.

- Yo espero una solución, y poder salvar a la gente que quiero. No quiero perder las esperanzas. - le contesté, aunque había algo de mentira en mi respuesta, con lo ocurrido con Bruno, mis esperanzas comenzaron a desvancerse.

- Solo hay que sobrevivir - me respondió. Solamente levante mis hombros, ese gesto fué mi respuesta - El idiota de tu novio se fué con Rick, el sabe lo que hace, lo va a traer con vida - al parecer intentó darme ánimos de una extraña manera.

- No es mi novio - fué lo primero que pude contestar. Ahora mi relación con Luciano iba a cambiar, estoy segura; de nuevo se me aguaron los ojos. ¿ Acaso me voy a quedar sola ? ¿ Es ese mi destino ? Sentí su mano en mi hombro, lo miré, me perdí en sus ojos. Es íncreible como en unos de mis peores momentos, puedo pensar en lo apuesto que es; me siento como una colegiala, como una adolescente de nuevo. Solamente con su presencia, se generan mil cosas en mi cabeza, con pocas palabras, ya estoy desvariando. Mi mente divaga en la lejana idea de estar ligeramente atraída por el. Mi mente bloquea el dolor de lo ocurrido con Bruno, y solo puedo pensar en mi confusión. Tampoco me gustaría estar atraída por el, sería otra persona más a quien perder. No sé en que momento sacó su mano de mi hombro ni cuando se paró, vi su brazo extendido tendiendome su mano para ayudar a levantarme; la tomé y me puse de pie. Su compañía, casi sin palabras, tal vez era lo que necesitaba. - Gracias - dije finalmente

- ¿Porqué? - comentó confuso, pasando la mano por su nariz

-No sé, por la compañía - respondí levantando los hombros, el me miro fijo y yo le devolví la mirada. El asintió. Escuchamos el ruido del auto, Rick y los demas habían vuelto.

- Vamos a enterrar a tu amigo - dicho esto, se marchó.

Me sentí extraña, algo aliviada. Marché de nuevo hacía donde todos se encontraban. Ana no dejaba de llorar, Estella estaba tomada de la mano de Marcos. Divise más a lo lejos a Carl, Beth, Judith y Mery. Ví entrar a Rick, seguido de Glenn y Maggie. Hice una especie de saludo con mi cabeza, lo cual Rick contestó con el mismo gesto. Luciano entró, con los ojos cristalinos, a punto de llorar. Ya le habían contado lo de Bruno. Se acercó a mi y me abrazó, en ese momento rompió en llanto. Le devolví el abrazo, lo contuve.