Aquí está el nuevo capítulo, no estoy muy convencida de este capítulo, porque no sé realmente cómo sería el rencuentro entre Zuko y su madre.
Espero que les guste.
El Rencuentro:
Para alivio de ambos cuando llegaron a la casa de Mai, no había nadie en casa, así que no tenían que preocuparse por ahora del regaño que iban a recibir. Mai acompañó a su novio hasta la puerta principal, pero desde ahí Zuko divisó a alguien, y se quedó petrificado, no lo podía creer lo que estaba viendo.
- ¿Qué pasa Zuko?- no entendía la reacción de él, se había quedado en shock.
Él sólo pudo señalar a la mujer que se podía ver en frente de la puerta del palacio, con una capa.
- Es imposible- Zuko susurró para sus adentros, reconocía perfectamente quién era-
- Zuko ¿me puedes decir qué pasa?- pero en el momento que vio en la dirección que señalaba Zuko, se quedó sorprendida al reconocerla.
- No puede ser.
- Está aquí…
Zuko miró a Mai en busca de una respuesta, se había quedado paralizado cuando vio a su madre, no sabía qué hacer.
- Zuko, anda, ve a hablarle, esto lo has esperado por mucho tiempo- le estaba dando ánimo.
- Pero ¿qué le voy a decir?, no sé cómo acércame y hablarle, ¿me puedes acompañar?- la vio con ojos suplicantes.
- Zuko, no sé si deba entrometerme, eres su hijo, ella te está buscando es a ti, no creo que se vaya a sentir muy cómoda si estoy contigo- aunque no lo quisiera decir, ella estaba nerviosa de lo que pensara la princesa Ursa de su relación con su hijo, aunque Zuko le había dicho que ella la quería como una hija, pero habían pasado años desde la última vez que la vio, y no sabía si acompañar a Zuko o no, él era su debilidad, lo amaba y haría cualquier cosa por él, sin embargo le daba miedo arruinar el rencuentro entre madre e hijo, y después Zuko la odiaría, pensaba que si lo acompañaba eso iba a pasar.
- Anda Mai, dentro de poco vas a pasar a ser formalmente parte de mi familia, aunque ya sé que eres parte de ella, si quieres sólo me acompañas hasta haya, y si te sientes incómoda te vas, por favor- entrelazó sus manos, tratando de convencerla, ella desvió su mirada- Mai, por favor- le susurraba en el oído.
¿Qué hago? No podía dejar de pensar, después de las palabras suplicantes de su novio… Si voy no va a pasar nada malo intentó convencerse, aunque no se lo creyera ella misma.
- Por favor…- la besó- Por favor.
- Zuko estoy hecha un desastre- se excusó, e intentó entrar a su casa- Será mejor otro día, que vaya contigo- esas palabras no convencían a Zuko, sabía por qué las decía.
- Mai, no tienes por qué tener miedo, ella se alegrará por nosotros- le acomodó un mechón de su cabello- No puedo ir solo.
- ¿Estás seguro que vaya contigo?
- Claro que lo estoy- le sonrió.
- Está bien, te voy a acompañar, sólo que…-estuvo pensativa por unos segundos- Me prometas que no te vas a ir sin alguna razón, otra vez, sabes a que me refiero.
- Lo prometo- se acercaron hasta la princesa Ursa, este es el momento pensó Zuko. Mai por su parte prefirió permanecer detrás de su novio. Él tenía miedo, tantos años sin ver a su madre, no sabía cuál iba a ser su reacción. Pero estaba sólo a pocos metros… Estaba dudando, era algo que anhelaba desde hace mucho. Ahora la tenía en frente, pero ella estaba de espalda- Madre- su voz se quebró.
- Zuko- se volteó, la abrazó- Zuko, que grande estás- ella empezó a llorar.
- Madre, te extrañé tanto- apenas lo pudo decir.
- Yo también cariño- le secó las lágrimas- Ha pasado mucho tiempo- lo abrazó.
Mai se sentía fuera de lugar, pero a la vez feliz por su novio, estaba a punto de irse cuando la princesa Ursa se dio cuenta de su presencia.
- ¿La pequeña Mai?, bueno eso ya no se puede decir, eres ya toda una mujer. Ven aquí- la abrazó.
Mai por su parte no sabía qué decir.
- Madre, ¿qué te parece si pasamos?
- Claro.
Ya adentro en el palacio, todos sentados, llevaban un rato hablando. Zuko se armó de valor para contarle a su madre.
- Hay algo que tengo que contarte- ella le prestó toda la atención.
- ¿Si cariño?
- Mai y yo nos vamos a casar.
Mai sólo se pudo ruborizar.
- ¿Ustedes se van a casar?
- Sí- tanto Mai como Zuko pensaban que no se lo había tomado bien la noticia.
- No puedo creer que mi pequeño, se vaya a casar. ¿Cuándo es la boda?- sonaba alegre.
- ¿No estás molesta?- se sorprendió Zuko.
- ¿Por qué lo estaría?, sabían que iban a terminar juntos- la que ahora se sorprendió fue Mai.
- ¿En serio?, pero ¿cómo lo sabía?
- La forma en como mirabas a Zuko, se veía que estabas enamorada de él. Y yo sabía que a él le gustabas- Zuko se sonrojó- ¿Cuándo es la boda?
- Aun no hemos cuadrado esos detalles- contestaron ambos.
Mai se sentía aliviada, Zuko tenía razón.
Durante toda la mañana y parte de la tarde Mai estuvo con Zuko y su madre, en el almuerzo, Zuko decidió que iba a dar una cena porque su madre había vuelto, pero ella no quería nada de eso. Pero sí aceptó, cuando le dijo que iba a ser solamente con familiares y amigos, le avisaron a su tío, y los padres de Mai, estaban invitados, también el avatar, y sus amigos.
Cuando Mai llegó a la casa, su madre la reprendió, por llegar a esa hora, pero ella se excusó y se fue a su habitación. Más tarde Ty Lee y su madre, le pidieron explicaciones, y se las dio, pero omitiendo algunos detalles, estaban emocionadas porque había aparecido la madre de Zuko, y no podía esperar a que llegara la cena. A la madre de Mai, le parecía la fecha perfecta para anunciar oficialmente el compromiso de su hija con el Señor del Fuego.
Gracias por leer...
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Lucy Otero!
