Clove
Ya habían pasado tres días desde que comenzamos las clases y yo aun no podía acercarme a Katniss, bueno por el momento ira a practicar un poco en el gimnasio así que tome mi bolso y ate mi cabello para dirigirme al patio principal solo que algo llamo mi atención, una pequeña tonada de algún instrumento, así que decidí echar un vistazo en la sala de música y justo sentada frente al piano se encontraba Katniss Everdeen interpretando una bella melodía, me recargue en el marco de la puerta y la observe parecía no haber notado mi intromisión ya que se notaba completamente entregada a la pieza que interpretaba así que me acerque un poco más para poder escuchar mejor pero al poco tiempo dejo de tocar y dejo su mirada fija en las teclas por lo que pensé en decir algo solo que ella hablo antes que yo.
-Necesitas algo-
Yo solo atine a sonreír para acercarme al piano.
-No en lo absoluto, es solo que vine a observar de donde venia la música y te he encontrado a ti tocando el piano y me a fascinado- ella me miro por un segundo y después miro al piano- ¿podrías tocar algo mas para mí?-
Su rostro mostro una mueca que me pareció que la idea no le agradaba ante lo que pensaba replicar no le había hecho ninguna grosería solo que ella volvió a tocar, y pude ver de cerca la forma en que sus dedos ágilmente pasaban entre las teclas fluidamente y el sentimiento nostálgico que destilaba al hacerlo, realmente quede fascinada con su interpretación tanto que lo que probablemente fue una pieza larga se transformo en algunos segundos, justo cuando sus dedos dejaron de moverse no pude evitar sonreír y aplaudir.
-Eso fue increíble-
Me miro desconcertada pero por primera vez pude ver como sonreía levemente de manera graciosa.
-No es para tanto-
-Claro que si, tocas increíble debes llevar años practicando-
-Probablemente, es solo que…-
No en tendía nada de lo que decía pero y eso que hacía que encontrara interesante a esta chica y mas quería lograr a ser su amiga.
-¡Nade al fin te encuentro!- Una pequeña chica de cabello castaño y grandes ojos-Perdón si interrumpo es solo que algo paso y Peeta te está buscando-
-No te preocupes no has interrumpido nada solo estaba escuchando como toca Katniss el piano-
La pequeña miro encantada a Katniss mientras que ella se levantaba del banquillo y alborotaba su cabello.
-Ella es mi hermanita, Rue- me dijo mirándome a los ojos para después desviarlos a su hermana- Y Rue ella es Clove mi compañera de clases-
La pequeña me miro fascinada y me tendió la mano con una resplandeciente sonrisa tal parecía que toda la familia tuviese el don de la belleza.
-Es un gusto conocerte-
-Igualmente-
-Bueno tengo que irme, ¿Rue vienes con migo?
La pequeña la miro y le negó con una sonrisa
-Bueno nos vemos después en clases-
Se despidió de mí con un gesto y a su hermana le da un beso en la frente para después salir a prisa al encuentro de aquel chico acaso seria su novio.
-A que es magnífico-
Me dicjo Rue mientras pasa sus dedos por la tapa del piano, realmente no se de lo que habla.
-Disculpa-
Ella sonríe ante mis palabras y se sienta en el banquillo.
-Hablo de la forma en la que toca mi hermana, ella podría llegar a ser una gran estrella de la música, incluso podría convertirse en un primadonna-
Sus palabras me sorprendieron tan buena voz podría tener.
-Debe llevar años estudiando música, probablemente por eso estudio en el conservatorio de su abuelo-
La pequeña volvió a sonreír mientras tocaba algunas notas.
-Esa no es precisamente la razón por la que estuvo ahí pero es cierto, Katniss a tocado música desde que éramos pequeños, solía tocar para mí tanto como yo le pidiese además de esa voz que solo papa y ella tiene-
-Puedo hacerte una pregunta personal de tu hermana, claro que si no quieres contestar lo entenderé-
Ella me miro un tanto dudosa pero aun así asintió.
-¿Tú hermana y Peeta tienen alguna relación?-
-Es nuestro tío-
-No me refiero a…-
-Se a lo que te refieres, solo que eso es algo imposible, y si estuviesen juntos yo sería la más encantada ellos siempre cuidaron de mi-
La pequeña me interrumpió con aquella respuesta tan extraña y con su mirada un tanto perdida en algún pensamiento muy suyo
-Ya veo…-
-Pero que eso quede entre nosotras-
-Seguro, te parece si nos vemos después, realmente eres encantadora, solo que tengo que ir a mi entrenamiento-
-Y yo a mi sección así que adiós-
La pequeña salió corriendo como el viento y a los pocos segundos yo también, el entrenador me mataría.
El día estaba frio y trataba de ir lo más rápido posible mientras me hundía en mi bufanda, deseaba llegar los más pronto a clases y poder disfrutar de la calefacción. Así que corrí a todo lo que daban mis pies hasta que conseguí llegar a la entrada del salón y note que los hermanos Everdeen ya estaban hay así que simplemente me acercaría a Katniss y repetiría lo del salón de música, esta chica me intrigaba lo que provocaba que me interesara mas en ella, claro que solo como amiga no era lesbiana de eso estaba completamente segura. Me encamine a mi asiento y lance mis cosas sobre la mesa suspire y me gire.
-Buenos días Katniss-
Peeta
No podía creer lo que pasaba esta chica le hablaba tan segura a Kat realmente tenia agallas esperaba que las usara bien y no intentara insultarla o saldría peor que la otra chica.
-Buenos días-
Nade le contesto tranquilamente otra cosa que me llamo la atención
-Tu hermanita es un encanto, me fascino hablar con ella-
Como Rue había hablado don ella eso no me lo creía el pequeño pollito asustadizo hablando con una chica desconocida eso si que era nuevo.
-¿Convérsate con Rue?-
-Si es una niña muy dulce-
-Siempre ha sido así puede tener 14 pero es igual que una niña de 7-
-Tiene 14 a mi me pareció más pequeña-
Antes de que Kat pudiera responder el profesor de literatura comenzó con la clase, la chica de enfrente se giro y todos prestamos atención a clase.
Durante el resto de las clases no volvieron a dirigirse pronto sonó el timbre y todos comenzamos a recoger nuestras cosas para dirigirnos a la salida solo que Kat se detuvo y se giro hacia aquella chica.
-Entonces nos vemos esta noche, ¿No?-
-Claro-
La chica asintió y por fin cuando Gale y yo nos disponíamos a seguir Kat nos volvió a sorprender.
-Hasta la noche… Clove-
¿Qué era lo que pasaba con el pequeño monstro?, después de conseguir salir del salón los tres llegamos a patio, Gale y yo estábamos más que curiosos así que…
-¿Que carajos fue todo eso?-
Nade se paró en seco y nos fulmino con la mirada mientras negaba levemente y rodaba los ojos.
-De que carajos hablan-
-Es solo que tal parece mi hermanita encontró una amiga-
-No somos amigas pero si lo fuéramos que chingados les importa-
Kat comenzó a andar y claro nosotros tras ella no se zafaría fácilmente.
-Pero según nos pareció la chica esta te agrada o no te hubieses despedido de ella-
-No puedo negarte Peeta que hay algo en ella me atrae-
-No me digas que te has enamorado de una chica ángel-
Los chicos me miraban como si quisieran arrancarme la cabeza de un solo tajo yo solo me encogí de hombros y Kat me dio un golpe en la cabeza.
-Deja de decir estupideces Peeta, estas imbécil-
-Kat esa boquita-
La regaño Gale, por lo que se gano un bufido departe de Nade.
-Ya hablamos de eso así que no me regañes-
Esto comenzaba a calentarse y no dejaría que siguiera así o Kat se nos lanzaría enzima, así que no tuve de otra más que disculparme.
-Vale, ya tranquilos no volveré a decir nada del tema así que caminen y cambiemos de tema-
Kat se cruzo de brazos y des acelero el paso, depuse de eso nadie dijo nada hasta que llegamos al cruce de los pasillos y Gale saco a flote la fiesta de esta noche
-Vale nos veremos aquí a las siete treinta de ahí al bosque-
-Claro-
Después de despedirnos de Kat, Gale y yo nos dirigimos al dormitorio mientras peleábamos un poco.
-¿Peeta puedo preguntarte algo?-
-Claro hermano-
Gale se puso un tanto serio y me miro a los ojos.
-¿Te has enamorado Peeta?-
Su pregunta me llego por sorpresa, nunca habíamos sacado el tema a flote, a excepción de Marvel que cada vez tenia a una chica diferente ninguno de nosotros conoció a alguien importante.
-¿A qué viene la pregunta?-
-Solo contesta quieres-
Me encogí de hombros y metí las manos en mi chaqueta mientras venían a mi mente aquellos recuerdos que tanto me habían marcado de niño.
Eran altas horas de la noche durante el mas frio de los inviernos de Lavi podía recordarlo claramente, el viento calaba mis huesos, no parada de temblar, mi estomago vacio y mis heridas resiente la nieve comenzaba a caer, aquel hombre ebrio y hediondo me llevaba a arrastras por la calle yo no podía seguir andando ya no en ese momento lo que yo mas deseaba era morir.
-¡Vamos! ¡Avanza niño!- no paraba de gritar pero aun así yo realmente no le escuchaba-¡QUE TE APRESURES BASTARDO DE MIERDA QUE NO PUEDES ENTENDER!-
Después de eso solo recuerdo un ardor en mi mejilla además de las baldosas de algún techo y haber despertado en algún bar de mala muerte mientras que aquel hombre gastaba en licor lo que había conseguido de dinero, yo solo me enderece del piso y me quede mirando a aquel hombre que se suponía me cuidaría, un hombre bien vestido se acerco a mí y me lanzo algo pequeño y brillante después de eso se dirigió a la barra y le invito un trago a aquel hombre ebrio, yo había aprovechado para averiguar que me había lanzado aquel señor nada menos que un chocolate que devore tan rápido como pude, después de eso escuche una gran risotada y mire a ambos hombre y preste atención a su conversación.
-Le pagare bien, solo tengo un par de condiciones-
-Y ¿Qué condiciones son esas?-
-Usted no le volverá a buscar o intentar acercársele y me sedera su custodia-
-Realmente quiere a este bueno para nada, que rallos lléveselo y deme mi dinero no me sirve en lo absoluto-
El señor elegante saco algo de entre sus ropas y aquel ebrio garabateo algo en la hoja mientras que el otro señor le extendía un trozo de papel y me miro directamente a mis ojos tomo mi mano y halo de mi hacia la puerta yo solo me aferre al ebrio quien me dio un manotazo y sonrió.
-Lárgate imbécil no entiendes que te vendí-
Aquellas palabras llegaron lentamente a mis oídos pero mi cuerpo reacciono de inmediato dejándome débil, el, el ebrio, o mejor dicho mi padre me había vendido a un completo desconocido.
Después de eso recuerdo haberme sentido tibio y estar cegado por una luz brillante en ese momento creí haber muerto por el frio pero una voz me trajo de regreso a la realidad.
-¡Abuelo al fin llegaste!-
-No nunca he pensado en el amor o en enamorarme Gale, mi vida le pertenece a mi señora y esa es Kat, yo solo vivo para su cuidado-
Gale me dedico una sonrisa de lado y negó con la cabeza.
-Sabía que dirías eso anda vamos a jugar un partido después de cambiarnos-
Paso un brazo por mis hombros y me empujo a nuestras habitaciones mientras comenzaba a bromear de nuevo.
Espero que le guste este capi y perdón por la tardanza
