Ninguno de estos personajes me pertenece, son invención de la gran S. Meyer.


Capitulo 8

Bella

Pasé toda la mañana sin poder concentrarme, por más que intenté poner mi atención en los ejercicios de trigonometría me fue imposible, definitivamente mi mente no estaba en esa sala de clases, pero de pronto la voz del Señor Blanner me trajo de vuelta.

-Señorita Swan ¿Me podría explicar lo que acabo de decir? – me pidió el profesor con un tono bastante serio.

- Discúlpeme… la verdad es que… no estaba atenta – confesé con vergüenza.

- Me di cuenta, no se preocupe,… me di cuenta – me respondió mientras sentía los ojos de mis compañeros clavados en mi espalda, por lo cual no pude evitar sonrojarme.

Cuando por fin terminó la clase, salí lo antes posible de la sala para no tener que disculparme con el Señor Blanner, realmente no hubiese podido inventar ninguna escusa creíble de porque estaba tan distraída.

Terminaron las clases y yo seguí sin decidir si ir o no a ver a Jake, es verdad que me dolía mucho todo lo que había pasado y que tenia mucha rabia, pero también era cierto que lo extrañaba y que quería verlo, quizá Quil tenía razón… si Jake no me quisiera no hubiese venido a darme explicaciones… y no me hubiese dicho que me amaba.

- ¿Bella te parece si estudiamos para biología? – me preguntó Ángela cuando iba llegando a mi monovolumen.

- ¿Estudiar?.. la verdad Ángela es que hoy no puedo… tengo que salir … pero si quieres podemos estudiar mañana – le respondí.

- Si… no hay problema… mañana esta bien – me respondió con una sonrisa.

- Bueno entonces mañana luego de clases… puedo ir a tu casa si quieres – le ofrecí.

- Bueno… eso sería genial, hace tiempo que no te apareces por allá, entonces hasta mañana… que te valla bien – me respondió Ángela mientras se alejaba y se despedía con la mano…y la verdad es que yo también esperaba que todo saliera bien.

Casi sin darme cuenta había tomado la decisión que me tuvo abstraída toda la mañana, me subí a mi lento monovolumen y me dirigí hacia la reserva, iba casi a mitad de camino cuando me acordé que no le había avisado a Charlie de mi repentina visita, busqué mi móvil y no lo encontré, así que no pude avisarle… pero estaba segura que no le iba a molestar si sabía que iba a ver a Jake así que no me preocupé… no de Charlie por lo menos, lo que me tenía preocupada era no saber que decirle a Jake… no tenía nada planeado, solo sabía que quería que este enredo se solucionara…quien era yo para exigirle cosas a Jake si el soportó en silencio cada vez que Edward volvía a mi mente y yo me desasía en llanto entre sus brazos.

Llegué a casa de Jake y con mucho valor golpee la puerta, cuando de pronto la puerta se abrió.

- Hola Bella… ¿¿Qué sorpresa!! Pensé que no te tendría por aquí tan pronto – me dijo Billy.

- Hola Billy – respondí un poco avergonzada – ¿Se encuentra Jake?

- No… salió hace un rato, pero pasa… si quieres lo esperas.

- ¿Donde fue? – pregunté.

- Fue a caminar ala playa, pero no debe tardar – me respondió.

Si tenía que hablar con Jake no quería que Billy escuchara, ya que sería un hecho que se lo contaría a Charlie… y definitivamente eso era lo que yo menos quería.

- Gracias Billy pero… prefiero ir ala playa a buscarlo, quizá tenga suerte y lo encuentro – le respondí con una sonrisa.

- Bueno como tu quieras… suerte, ojala que lo encuentres y que puedas hablar con el, ya que ni siquiera conmigo habla – me dijo Billy y tanto en su tono de voz como en sus ojos se notaba la preocupación.

- Eso espero yo también… Adiós Billy, cuídate – respondí.

Caminé por la playa lentamente pensando en que iba a decir, realmente no tenía mucha experiencia en reconciliaciones… miré por todos lados buscando a Jake, pero no lo encontraba, estaba decidida a irme y volver después, cuando lo vi cerca de unas rocas, así que caminé hacia allá, pero mis nervios me volvían a traicionar y hacían que mis piernas temblaran, y aunque no se con que ya que no había nada en el suelo que no fuese arena, tropecé varias veces… no podía creer que hasta el aire me hiciera tropezar.

Faltaban muy poco para llegar a su lado cuando se dio cuenta de mi presencia lo cual le sorprendió bastante, pero yo me llevé otra sorpresa aún mayor al darme cuenta que Jake no estaba solo… al contrario estaba en muy buena compañía…Leah. Yo no estaba para presenciar escenitas otra vez, así que me dí media vuelta y comencé a caminar lo más rápido que mi torpeza me permitía…así que no avancé mucho hasta que sentí que me tomaban la mano.

- Bella por favor no te vallas – me pidió Jake.

- ¿Y para que quieres que me quede, si ya estas acompañado?...al parecer no estabas tan mal como dijo Quil!! – le respondí mientras la rabia me comía por dentro.

- Bella… yo… yo solo estaba aclarando las cosas con Leah… y creo que ahora sería el mejor momento para que tu escucharas toda la historia, y veas que yo no te engañé – me dijo mirándome a los ojos.

No me dio tiempo de responderle, pero ya estábamos a punto de llegar a las rocas, donde estaba Leah… de pronto me encontré frente a frente con ella, y agradecí que Jake estuviese presente, porque la forma en la que Leah me miraba de verdad que daba miedo.

No me pude concentrar bien en lo que dijo Jake, ya que la mezcla entre rabia y miedo no me lo permitían, pero supuse que le había dicho que me explicara lo que pasó ya que Leah me miró con más odio aún, mientras se acercaba cada vez más.

- Si.. si ..si… es verdad que yo besé a Jake – me dijo con una sonrisa burlona en los labios - ¿Pero sabes que niñita? Lo volvería a hacer ¡¡Porque estoy enamorada de el!! Y no voy a dejar que ninguna amante de los chupasangre lo venga a hacer sufrir, como lo has hecho tú – me gritó más fuerte aún.

- Tú sabes que yo no tengo ningún tipo de relación con Edw… con lo Cullen!! Ellos se fueron y desde ese momento que no se nada de ellos – Y hubiese dado hasta mi alma sabiendo la connotación que tiene eso, para haberlo evitado, intenté tomar aire ya que con solo recordarlo volví a sentir esa presión en mi pecho que tanto dolía.

- ¡¡Yo ahora estoy con Jake y con nadie más!! – le dije intentando parecer fuerte, pero las piernas me comenzaron temblar.

- Si claro… es verdad que esa tropa de sanguijuelas se fueron…pero Bella no nos engañemos… tú u yo sabemos que si estas con Jake es solo para intentar olvidar a tu vampirito…tú sabes que aún estas enamorada de el y que a Jake solo lo estas utilizando para sentirte mejor… o a caso me vas a negar que si tu sanguijuela volviera ¿No correrías a sus brazos implorando amor?

No pude decirle nada, Leah me estaba refegando en la cara todo lo que intenté olvidar, el solo imaginar que Edward volvía me hizo estremecer… no podía negarlo lo que más deseaba era que mi ángel volviese, a pesar del dolor que me provocó con su partida…lo seguía amando con todas mis fuerzas y cada célula de mi cuerpo pedía a gritos tenerlo a mi
lado. Seguía sin poder hablar cuando sin poder detenerlo, mis ojos no aguantaron más y liberaron la prueba más evidente a la constatación de lo que decía Leah. Miré a Jake buscando algo de comprensión pero su cara estaba totalmente descompuesta debido a mi reacción.

-¡¿Por qué no cierras la boca?! – le grité sacando fuerzas de no se donde – Tú no sabes absolutamente nada, y si eso fuese así tampoco es tu problema… ¿O acaso como no te has repuesto de que Sam se enamorara y te cambiara por Emily, quieres impedir que Jake y y o seamos felices?

Fue lo único que se me ocurrió decir para defenderme, pero al parecer que le haya hablado de lo que pasó con Sam no le cayó en gracia, ya que su cara cambió … pero no solamente su cara estaba cambiando… y a mi mente vinieron los recuerdos de cuado vi a Paul y ese lobo gris que apareció, y lo único que hice fue intentar retroceder, pero no lo logré ya que de pronto Leah me empujó y di contra las rocas, lo cual hizo que hasta la última pizca de aire que tuviera en los pulmones saliera producto del golpe y de un momento a otro ya no volví a abrir los ojos.

Jacob

Estaba aclarando las cosa con Leah, cuando vi a mi preciosa Bella que caminaba hacia mi, pero al pronunciar su nombre Leah salió de detrás de las rocas y Bella se dio cuenta de su presencia, así que nos dio la espalda y comenzó a caminar.

- ¡¡Bella!! – le grité esperando que se detuviera, no iba a desaprovechar esta oportunidad, no después que ella había venido a verme, pero no se detuvo así que corrí hasta que la alcancé.

-Bella por favor no te vallas – le dije mientras le tomaba la mano.

-¿Y para que quieres que me quede, si ya estas acompañado?...al parecer no estabas tan mal como dijo Quil!!


- Bella… yo… yo solo estaba aclarando las cosas con Leah… y creo que ahora sería el mejor momento para que tu escucharas toda la historia, y veas que yo no te engañé – le dije mientras la miraba a los ojos, buscando aunque sea una pizca de perdón.

No sé si había aceptado acompañarme, pero de aún teniendo su mano entre la mía, comenzamos a caminar hacia donde estaba Leah.

Cuando llegamos a nuestro destino bella me soltó la mano y se separó d mi lado quedando delante de las rocas como buscando algo con que apoyarse…algo que la protegiera.

-¡Leah, tu sabes mejor que nadie todo lo que pasó, y sabes que por tu culpa Bella se llevó la impresión equivocada… así que ahora quiero que le digas toda la verdad ¿Escuchaste?
¡¡Toda la verdad!!
- Le grité a Leah, marcando la voz fuertemente en esta última frase.

- Si... si... si… es verdad que yo besé a Jake ¿Pero sabes que niñita? Lo volvería a hacer ¡¡Porque estoy enamorada de el!! Y no voy a dejar que ninguna amante de los chupasangre lo venga a hacer sufrir, como lo has hecho tú – Leah respondió mirando fijamente a Bella.

- Tú sabes que yo no tengo ningún tipo de relación con Edw… con lo Cullen!! Ellos se fueron y desde ese momento que no se nada de ellos…¡¡Yo ahora estoy con Jake y con nadie más!! – le respondió Bella y su respuesta me encantó.

- Si claro… es verdad que esa tropa de sanguijuelas se fueron…pero Bella no nos engañemos… tú u yo sabemos que si estas con Jake es solo para intentar olvidar a tu vampirito…tú sabes que aún estas enamorada de el y que a Jake solo lo estas utilizando para sentirte mejor… o a caso me vas a negar que si tu sanguijuela volviera ¿No correrías a sus brazos implorando amor?

Pero no fui capaz de decirle a Leah que se callara, ya que al parecer todo lo que estaba diciendo era cierto, puesto que una lágrima comenzó a rodar por la cara de Bella y esa era la señal que aclaraba todas mis dudas.

Lo que más rabia me daba es que durante todo este tiempo yo sabía que eso era cierto, pero no quise sacarme la venda de los ojos, pensando que algún día los únicos labios que Bella quisiera besar serían los míos, haciéndome creer que a la única persona que Bella amaría sería a mí… no podía creer que no pude ganarle la batalla al maldito fantasma de un maldito recuerdo.

No podía creer que aunque ese chupasangre y su familia estuviesen lejos y ni siquiera se hubiesen preocupado por ella en todo este tiempo, Bella siguiera queriéndolo o mejor dicho amándolo. No entendía como podía seguir enamorada de esa sanguijuela si lo único que hizo y sigue haciendo es hacerla sufrir.

De pronto un fuerte sonido me sacó de mis pensamientos, miré a Leah y estaba a punto de entrar en fase, pero no alcanzó… aún así no pude evitar que se abalanzara sobre Bella y la empujara sobre las rocas que estaban detrás de ella.

- ¡¡ Leah no!! – le grité desesperado apartándola de un solo golpe de mi preciosa Bella, caí de rodillas a su lado al ver que no abría los ojos.

-¡¡Te juro que si algo le llega a pasar, lo vas a lamentar el resto de tu vida Leah!! – le grité mientras ella se desasía en explicaciones.

- Jake …yo … yo… yo no quise…es que ella… ella fue la culpable…ella no tenia porque decirme lo que me dijo…ella no…


- ¡¡Cállate!! ¡¡No me interesan tus explicaciones!! ¡¡Ruega porque no le haya pasado nada… porque te prometo que lo vas a lamentar!!
– le dije intentando contenerme.

-¿Bella… Bella mi amor? ¿Bella contéstame por favor? – pero seguía sin moverse.

Pasé mi mano derecha por detrás de su cabeza, para poder tomarla en brazo y sacarla de hay, pero sentí algo tibio entre los dedos, fue hay cuando me di cuenta que todo era peor de lo que parecía, y lo peor de todo es que había sido por mi culpa.