Capitulo 8. Cena

Natasha Romanov

Me encontraba en la terraza fumando un cigarrillo mientras esperaba la llegada de Sei, miré los documentos que tenia en el bolso y me sentí orgullosa de mi trabajo, definitivamente había tardado mucho en completarla, pero ese hombre no tendrá ningún tipo de sospecha en todo esto. KONATSU es una empresa fantasma que creamos para poder llevar a la ruina al padre de Nicolás. Y ahora después de tantos años veíamos la oportunidad de llevar el plan acabo.

— Mucho gusto señorita Romanov, me llamo Nicolás, es un placer conocerla.

— Tú debes de ser Nicolás, sería mucho pedir que dejemos a un lado los formalismos después de todo eres mi primo, entre otros temas… te imaginaba diferente, ¿no se… más alto quizá?

— Jajaja que linda me saliste querida prima

Me abrazo muy fuerte y me sentí feliz de conocerlo. Nos sentamos aquel día y no dejamos de hablar hasta que anocheció, me conto de su infancia y de su familia, me emociono saber que tenía otra prima y que quizá algún día la conocería, pero al mismo tiempo me llene de coraje al conocer el historial de injusticia y dolor que ambos sufrieron a manos de mi tío.

— Y no podemos hacer nada al respecto?, es decir al menos tu eres libre aquí en América, pero ella… ella sigue a su merced

— Aun no puedo hacer nada al respecto, al menos no ahora, necesito tiempo para poder forjar un nombre y una reputación lo suficientemente buena para llamar la atención de mi padre y poder tenderle la trampa que lo llevará a la ruina.

— Yo te ayudaré, el tiempo que nos tome, pero yo te ayudare a salvarla, a salvarte y hundir a ese hombre, después de todo también le hizo daño a mi familia

Su ambición llevo a la desgracia a Anya la madre de Nicolás quien murió prematuramente después de dar a luz. Mi querida abuela no pudo con el dolor de perder a su hija, creía firmemente que todo era culpa de Tora, pero nunca pudo demostrarlo. Cuando ella se entero de la llegada de Nicolás a América me pidió que le ayudara a contactarlo.

— Nicolas, hijo mío

Mi abuela se acercó casi corriendo a abrazar a mi primo, con sus ojos llorosos y voz entrecortada no dejaba de besarlo y agradecerle a dios por darle la vida para conocerlo

— Te pareces tanto a tu madre, mi pequeña hija vive en tus ojos…

Aquella noche nació Nicolás Romanov y un nuevo objetivo se comenzó a maquilar.

— Vaya Nat quien diría que tuvieras el desagradable hábito de fumar

— Sei!, ¿Es que no tienes remedio mujer?, ¿No te interesan las apariencias?, ¿Es que acaso no sabes dónde estás?

Y ahí estaba ella, tan despreocupada como siempre, vistiendo de jeans y chaqueta en un restaurante de etiqueta, la mire intrigada y ansiosa de su respuesta

— Lo única opinión que me interesa en esta vida se encuentra en Japón y me acepta tal y cual soy, una mujer despreocupada y libre. Además, solo he venido por ese sobre no tengo mas razones para quedarme aquí

— Y es que acaso ¿Yo no soy suficiente razón para quedarte?

— Nat… tú sabes que te adoro, eres una maravillosa persona, pero toda esta etiqueta no va conmigo…

Suspiré, ella es más despistada de lo que creí, pero aun así me gusta. No la puedo culpar por querer irse lo más pronto posible… todo este proyecto me llevo más tiempo de lo que creí, o quizá solo intentaba poner excusas a mis deseos de no dejarla ir

— Entendido señorita vámonos a otro lado

Cuando nos disponíamos a salir del restaurante riendo de todo ese drama, la sonrisa de Sei se desvaneció y palideció de forma abrupta, un hombre caminaba en nuestra dirección y en cada paso que se acercaba Sei trataba de recuperar la compostura

— Vaya vaya vaya, que desagradable sorpresa, Sei querida, juraría que te mande a hacer un trabajo no a revolcarte con prostitutas

Escucharlo hablar hizo que mi sangre hirviese, pero no tenía dudas, aquel hombre debía de ser el padre de Nicolás, pero… ¿Qué hacía en Manhattan? ¿Nicolas estaría enterado? Por un momento temí que todos nuestros planes y esfuerzos se fueran a la basura

— Tora, Tora, Tora, esa no es forma de hablarle a nuestra querida amiga, después de todo ella es quien nos está ayudando con el trabajo interno

Sei metió su mano en mi bolso, saco el sobre y se lo entregó, demonios, realmente agradecí a todos los dioses por haber terminado el trabajo

— No sé qué diablos haces aquí, pero me ahorraste el envió, todo lo que necesitas saber se encuentra en ese sobre

— Así que trabajo interno… Sei eres una mujer despiadada, me gusta eso. Y usted señorita disculpe mis modales, gracias por su invaluable esfuerzo, ahora permítanme invitarles a cenar para poder discutir mejor esta información

— Lo lamento Tora, pero eso no será posible, después de todo tengo que recompensar a nuestra informante y mañana regreso a Japón.

— Comprendo hermosa, y no te preocupes cumpliré mi parte del trato, mi hija es toda tuya

Sonreía de forma asquerosa mientras miraba el sobre, podría jurar que ese hombre no tenía nada humano en su existir, acto seguido desapareció entre las mesas

— Nat, vámonos de aquí antes de que esta farsa sea descubierta

Tomé su mano y aunque su cara no mostraba expresiones su corazón latía a mil por hora, decidida la saqué de ese restaurante mientras le llamaba por teléfono a Nicolás.

Chikane Himemiya

Ambas caminábamos en silencio, el atardecer detrás de nosotras era hermoso, demasiado hermoso y lo estamos arruinarlo con nuestro silencio. Me pregunto si Himeko estará igual de nerviosa que yo. Aún tengo ganas de preguntar sobre la pequeña conversación que sostuvo con Otoha, pero no sé si la respuesta me complacería… ¿Tomaría el riesgo?

Me criaron para no dudar, me enorgullece nunca quedarme de brazos cruzados o estar sumergida en un mar de ignorancia. Siempre voy más allá … pero ¿por qué ahora no puedo?, ¿Qué tiene de diferente esta situación? ¿Qué tiene ella que limita mis acciones? Demasiadas preguntas y pocas respuestas… ¡Lo intentare! ¡Definitivamente le preguntare! No quiero quedarme con la duda, esas palabras pudieron significar muchísimas cosas y ¡quiero saber!

— Himeko

— Miya-sama, perdón por hacerle perder su valioso tiempo, no quiero ser una molestia para usted… así que a partir de aquí me voy por mi cuenta, le estoy muy agradecida.

Apenas termino de pronunciar estas palabras se dio media vuelta y se alejó de mi lado, creí que se iría y yo me quedaría en mi ignorancia, pero poco tiempo me duro esa sensación pues ella volvió sobre sus pasos, con los ojos muy abiertos e invadiendo mi espacio personal tomo mis manos.

—¡Mi nombre!, dijiste mi nombre! ¡Sabes mi nombre!... es decir, lo recuerdas, oh por Dios!

Me quede muda, estática, definitivamente no me esperaba esa reacción, pero un sentimiento de alivio invadió mi cuerpo, ella seguía conmigo.

— Yo… yo quiero, es decir...si, si se tu nombre, no podría olvidarlo tan fácilmente, quiero decir, es un nombre muy lindo, es decir… ¡Tú y yo… Demonios!, ¿Desde cuándo tartamudeo? … Himeko, ¿me permitirías seguir caminando a tu lado?, sé que piensas que solo estoy perdiendo el tiempo contigo, pero la realidad es que yo no lo considero así. De hecho, es todo lo contrario porque me disfruto de tu compañía.

Un rubor se hizo presente en sus mejillas, y yo me sienta peor que una tonta, no recuerdo cuando fue la última vez que tartamudee o no pude armar una simple oración coherente, quería morir, pero al verla todo ese sentimiento de esfumo… ella me sonreía de nuevo y puedo jurar que es lo más hermoso que me ha pasado.

— Te dejare acompañarme, pero con una condición

—¿Condición?

— Permite que te invite a cenar esta noche, te prometo que te encantara

Acepte su invitación sin pensar en mi padre o en las consecuencias de no llegar a mi casa, no importaba… no me importaba enfrentarme a mi padre. Sentí un cosquilleo en mi estómago, ¿así se siente ser rebelde?... por primera vez sentí que mi jaula de oro tenía la puerta abierta…

Tora Himemiya

— Sr. Himemiya le agradezco que aceptara nuestra invitación para llevar a cabo esta reunión

— Es un placer Sr. Matsumoto, pero puede llamarme Tora, cuando se trata de negocios prefiero hacer las cosas mas personales

— Buenas noches caballeros, espero no interrumpir nada importante o al menos no haber llegado demasiado tarde

— Sra. Lee, buenas noches, la estábamos esperando, por favor tome asiento

— Gracias Tora, esta noche tengo muchos compromisos que cumplir así que quiero ir directo al grano, el Sr. Matsumoto me hizo llegar su propuesta para comprar nuestra empresa, en lo personal se me hace generosa mas no tanto como debería.

Quede sorprendido ante sus palabras, que mujer más soberbia, ¿acaso no sabe con quién habla?, carraspee tratando de mantener la compostura, aunque caí en cuenta que quien llevaría el control de esta negociación sería la Sra. Lee ya que Matsumoto solo se limitaba a escuchar.

— Bueno para eso existe la negociación, así que comencemos

— Me parece perfecto señor Himemiya, después de todo para eso lo invitamos

Definitivamente esa mujer es arrogante, tengo que admitir que su soberbia y altanería deja mucho que desear y la forma en cómo manipula a su socio es increíble. Lo he decidido, la haré mía por las buenas o por las malas… pero por el momento disfrutare de la cena y los negocios

HIMEKO

Me duelen las mejillas, no he dejado de sonreír desde que Chikane está a mi lado, simplemente no puedo evitarlo. Nunca esperé que ella quisiera estar conmigo, es decir caminar conmigo, pasar el tiempo conmigo.

La miraba por momentos, observando cada una de sus facciones, como su cabello caía perfectamente y rodeaba su figura, sus labios serian una tentación para todo el mundo. ¿Ya hubo alguien tan osado como para robarle un beso?, quede un poco preocupada por la posible respuesta y en eso… ¡Ella volteo! ¡Se dio cuenta que la observaba! ¡Tierra por favor trágame!

— Himeko… ¿Puedo pedirte un favor?, aunque más bien sería un mutuo acuerdo… ¿Podrías llamarme por mi nombre en vez de Miya-sama?, y yo tal vez… podría llamarte por el tuyo. Únicamente si quieres, no tienes que sentirte obligada o algo parecido…

Creo que estoy soñando, nunca creí que esto fuera posible especialmente desde lo que sucedió aquella noche… pero aquí esta ella, la chica que causa todo este desborde de alegría y acongojo desde que la vi por primera vez. Simplemente no puedo desaprovechar esta oportunidad.

— Pues veraz Chikane, no creo que sea buena idea, desde aquella noche simplemente te desapareciste y ahora como si nada vuelves.

— ¡Que esperabas!, ¡no es común que alguien hiciera una confesión casi de amor el mismo día que nos vemos y sin presentarnos aun! Y después de eso simplemente no se daba la oportunidad de hablar…

— ¡No es mi culpa que tú seas tan popular y siempre estés rodeada de todas las chicas del colegio!

— ósea que es mi culpa?, ¡cada vez que intentaba acercarme simplemente desaparecías! O estabas con tu amiguita del club de atletismo

— ¿Celos?, ¿Acaso tienes celos de Mako?

— ¿Y que si lo estoy?, vienes te me confiesas y simplemente te alejas… ¿Acaso sabes la confusión tan grande que hiciste en mí?... No entiendo nada de lo que me está pasando, pero si de algo estoy segura es que tú eres la única culpable. Apenas te conozco, apenas hablamos y causas tantas cosas en mí. Siento como si te conociera desde hace muchísimo, pero la realidad es todo lo contrario.

Ella suspiro profundamente como rindiéndose a todo lo que acababa de pasar y yo simplemente quedé descolocada, no creí que mis palabras nos llevarían a este punto. Ambas habíamos detenido nuestro andar y ella me miraba decidida, ¿decidida a qué? No tengo la más mínima idea.

— ¿Vas a decir algo o simplemente arrancaras a correr?, si optas por la segunda opción no estoy segura si te seguiré, pero preferiría que no lo hicieras.

No pensé mucho en cual sería mi siguiente palabra o acción, mire hacia el atardecer y después a ella, creo que eso la desespero porque hizo una mueca algo infantil y se cruzó de brazos.

— Si nada de lo que dije te interesa simplemente dilo y no me ignores. O ¿llamaras a la policía diciendo que te acoso?, ahorrémonos esta escenita. Prefiero irme.

— Lo siento mucho no creí que mis palabras llegaran a afectarte tanto, no voy a mentirte, para mi tu estas en un nivel completamente diferente y no me refiero a la clase social. me desaparecía cada vez qué estabas presente, pero es porque aún creo que no soy lo suficientemente buena para estar a tu lado

— Himeko eso no es verdad

— Tranquila, hablemos dentro, después de todo ya hemos llegado

La ama de llaves nos abrió la puerta, le di las instrucciones de la cena y ambas entramos a mi hogar

Nicolas Romanov

— Excelentes noticias, fue una jugada arriesgada y por un momento creí que se retractaría. Pero confió mucho en su juicio Sra. Lee.

— Al final lo deje comiendo de mi mano, ese hombre me las va a pagar todas juntas. Pero aun me quedan dudas sobre tu postura, no quisiera que al final te retractaras de todo esto. Y si lo haces no me tocare el corazón ya que soy capaz de pasar sobre ti sin ningún tipo de remordimiento

— No se preocupe por eso, no tengo ni la más mínima intención de traicionarla. Ese hombre no puede ser considerado un humano, carece de sentimientos y honor. No me alcanzara la vida para borrar el daño que nos ha hecho

— Al menos ya no tienes que preocuparte por llevar su apellido. En mi caso es todo lo que me queda de mi esposo…

— Lo lamento tanto

— No es tu culpa Nicolás, la avaricia de tu padre y la ingenuidad de mi esposo fue lo que lo llevo a la ruina. La deshonra de perderlo todo y ser acusado de fraude lo llevo al borde de la desesperación y prefirió el camino del suicidio. Ya lo perdoné por dejarme… pero jamás perdonare a ese hombre por arrebatármelo todo

— No te preocupes hermana, los tres tenemos la misma meta y no paparemos hasta cumplir nuestro objetivo

— Nunca creí que encontraría personas con quien compartir la idea de destruir a mi padre, al presentarse esta oportunidad Nat y yo no quisimos desaprovecharla. La señora Lee y el señor Matsumoto han sido pieza clave en este camino. El tiempo cada vez esta mas cerca y mi objetivo casa vez mas claro. No parare hasta liberar a Chikane de las garras de Tora.