QUIERO TENERTE PARA MÍ.
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CAPÍTULO OCHO: SI JUGÁBAMOS A AMAR...
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Ambos se sientan en la cama y se quedan callados, ninguno se anima a decir la primera palabra… cuando el silencio ya sobrepasa lo tolerable, es Satsuki quien toma la palabra…
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-Junpei… hacía mucho tiempo que no te veía sonreír tan feliz…
-Ah, bueno… eso debe ser por lo que…
-Y no me refiero a cualquier sonrisa… sino a una en la que verdaderamente se te nota feliz.
-No entiendo… -Manifiesta Manaka confundido.
-Es que… cuando estamos juntos no te siento cercano a mí. Me da la sensación de que… estás conmigo por lástima…
-¡No digás esas cosas!. Además, ahora quiero…
-¡Vuelvo a Kyoto!. –Exclama Kitaoji de repente. –Ahora me llevaré mis cosas de este departamento y mañana vaciaré el mío. Por la tarde tomo el tren… -Añade.
-Pero… ¿Por qué?.
-Considero… -Dice mientras se recompone. –Considero que mi venganza ya está cumplida.
-¿Venganza?.
-Si, una vez dije que iba a vengarme de vos por no haberme elegido a mi primero… y creo que ya cumplí con eso. Así que me vuelvo a Kyoto. –Expresa con su calma habitual. (NDA: ver tomo 19, capítulo 164 del manga).
-No te entiendo… acaso… lo de escaparte del ryotei, la pelea con tus parientes…
-Eso fue real 100%. –Admite la castaña. –Pero… antes de que pasaran ciertas cosas… realmente quería que viviéramos juntos… y que formáramos una familia… pero vos a mi no me amás…
-¡Eso no es verdad!. –Le reprocha el cineasta. –Yo te amo de ver…
-Admitilo. –Le espeta la chica. –Nunca te vi sonreírme sinceramente… en toda tu vida sólo a una persona le sonreíste de corazón.
-Si lo decís por Tsukasa…
-No es por ella. Sé perfectamente que hace poco dieron por terminada su relación.
-Sigo sin entender…
-¡Me voy!. –Proclama la bartender. –Sinceramente agradezco toda la ayuda que me diste mientras estuve en esta ciudad. Y lo pasé muy bien junto a vos Manaka, pero… -Se corta para proseguir en un tono más triste. -…quiero que seas feliz junto a quien amás de verdad.
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Antes de que Manaka pueda reaccionar, Kitaoji se abalanza sobre él y le da uno de sus "apasionados besos de lengua" que tanto le gustan a Junpei. Al separarse sus labios, ella le dice que lo saboree bien ya que es el último que le dará. Y sin darle más tiempo a nada, comienza a juntar algunas prendas del dormitorio, las mete en una bolsa, sale del cuarto, agarra otros objetos del departamento, abre la puerta y arroja la copia de su llave al interior de la vivienda antes de salir del lugar. Cuando Junpei reacciona sale al exterior simplemente para ver como se aleja la castaña de su vida… aún confundido, llama por teléfono a Sotomura nomás para escuchar los reproches del productor… no sólo por lo que hizo sino también por la hora en que lo llama por teléfono…
Mientras tanto, en su casa Aya se prepara para acostarse a dormir, pero en cuanto recuerda la cena que tuvo con Manaka, se sonroja e inconcientemente junta sus manos, acariciando el anillo dorado con los dedos de su mano derecha…
Al día siguiente, el cineasta queda solo en el departamento. La abrupta partida de Kitaoji lo dejó sorprendido, pero más aún el hecho de que le dijera que no la amaba y que en la vida únicamente le sonrió de corazón a una sola persona. Para colmo, a pesar de revelarle que ya había abandonado a Nijino, ella le dijo también que "sea feliz con quien ama de verdad". Intrigado con todas esas palabras, Manaka da vueltas en el departamento hasta que decide salir a caminar…
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-Veo que por fin te estás encaminando hacia donde corresponde. –Escucha Junpei que le dicen.
-¡Eh!. ¿Quién habla?. –Dispara al darse vuelta encontrándose con el adivino, personaje que hacía tiempo no lo sorprendía…
-No le des importancia a lo que pasó con Kitaoji. –Le espeta el agorero. –Ella será feliz en Kyoto.
-Si, claro, como si lo supieras todo… -Replica Manaka.
-No tengo la certeza absoluta, uno es dueño de su destino y de su futuro. Sólo puedo tener una visión de lo que sucederá en como vienen las cosas hasta ahora…
-Hasta ahora las cosas viene pésimamente mal para mí. Me quedé sin Satsuki y sin Tsukasa.
-Ellas no eran para vos… aquel día en la escuela, durante la feria, no quisiste escucharme cuando te dije…
-…lo de que ella no era la predestinada para vos. –Interrumpe el director. –Escuché esas palabras varias veces desde que nos encontramos aquella vez.
-Pero pronto las cosas van a salir bien en el amor para vos… eso si, debo advertirte que todavía te queda una duda dando vueltas… vas a ver y escuchar cosas que te confundirán, pero en cuanto todo quede claro, el camino hacia tu verdadero amor quedará perfectamente libre y despejado.
-Si, como sea… -Masculla el muchacho antes de recordar algo importante. -¡Es verdad!. –Grita. ¡Decime en donde está ese lugar para…! –Se interrumpe al ver que el mago desapareció.
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Al quedarse solo, Junpei desquita su bronca pateando una piedrita de la calle mientras prosigue su marcha. Al no tener ningún compromiso laboral en el día, rumbea hacia el viejo cine en donde trabajó en su época escolar y se queda a ver una de esas películas raras que tanto lo apasionan…
Mientras el tren que la llevará de vuelta a Kyoto llega a la plataforma, Kitaoji observa cuidadosamente los alrededores. Tenía una mínima esperanza de encontrarse con Manaka en el lugar para así volver a estar junto a él. Pero, al ver que el muchacho no se acercó ni siquiera para despedirla, abre su celular para ver si de casualidad hay un mensaje o una llamada perdida del cineasta. Pero, sus ilusiones se caen al ver que no hubo un solo mensaje en todo el día. Decidida, tipea un mensaje a un número al que no había escrito con anterioridad. Al abordar el tren y antes de acomodarse en uno de los asientos, recibe la respuesta. Acomodándose en la butaca, lee la respuesta… una sonrisa florece en sus labios y unas lágrimas caen de sus ojos… por fin siente que será la persona "especial" de alguien… ella sola y nadie más, sin sentirse "la segunda" o "la otra"…
Los amantes despiertan. A pesar de los compromisos laborales de ambos, el hecho de tener empleados leales en la pastelería los deja más tranquilos. Higure se levanta de la cama para bañarse, mientras que Nijino se cubre para no dejar su piel completamente al descubierto. Rato después, es ella la que se baña mientras su novio, ya legal, se prepara para que ambos vayan a cumplir sus obligaciones laborales, cosa que pueden manejar a cierto antojo debido a que son los máximos responsables del local de repostería…
Un día perdido para Aya… lo sucedido con Manaka no le permitió concentrarse en la escritura de la novela. Pasó buena parte del día observando su anillo dorado y sonriendo tontamente. Si bien su secretaria le insistió para que Toujo se concentre en sus actividades, en cierta forma no fue muy persuasiva debido a que la cuentista tiende a estresarse cuando se encuentra bajo mucha presión, por lo que una jornada de trabajo mínimo no le viene mal a ninguna de las dos…
En la productora, a pesar de que ninguno de los responsables más directos de la película se encuentran presentes, los hermanos Sotomura revuelven papeles mientras hacen llamados a infinidad de lugares. El hecho de tener que resolver varios de los problemas legales y financieros de la empresa, sumados a los asuntos relacionados directamente con la filmación, hace que ambos permanezcan compenetrados en el trabajo sin un mínimo descanso…
Ya atardeciendo, Toujo no resiste el impulso y llama al celular de Manaka. Afortunadamente, este se encuentra atento y lo atiende de inmediato. Para sorpresa del muchacho, la novelista le solicita que vaya a su casa de inmediato ya que necesita hablar con él lo antes posible, por lo que acepta la inesperada invitación.
Pero, como nada puede salir bien de una, algo imprevisto sacude la tranquilidad de la cuentista…
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-Aya, volvió el tipo ese…
-¿¡Ya llegó Manaka!. –Plantea la escritora.
-No, él no, el otro pesado. –Le responde su hermano. –Ya sabés a quien me refiero.
-Ah si… Amachi... –Masculla con amargura. -¿Qué quiere ahora?.
-No lo sé. Dijo que quiere hablar con vos y que no se va a ir hasta que no lo haga… ¿querés que lo saque a patadas?.
-¡No hermano!. Esperá un poco… Trataré de convencerlo para que se vaya.
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Al instante, la novelista se levanta de su lugar y va hacia la entrada de la casa. Allí mismo, la espera Amachi con su falsa sonrisa dibujada en el rostro. Al ver a Aya, se deshace en elogios hacia la belleza de la mujer, pero ella no se inmuta, detrás de ella se encuentra su hermano dispuesto a abalanzase a golpes sobre el tipo en cuanto muestre algún excesivo interés por su hermana. En un descuido, el sujeto ingresa a la vivienda y se acomoda en una de las sillas del lugar…
Rato más tarde, Manaka se encuentra cerca de la casa de Toujo. Cabizbajo y meditabundo, se acerca a la vivienda, pero unos metros antes de llegar, se detiene ante la escena que se desarrolla en la puerta de la casa de su amiga… el hermano de Aya está sacando a empujones a un tipo, el cual termina con el rostro aplastado en el pavimento, y para cerrar la escena, el hermano de la cuentista le arroja un maletín, el cual golpea la espalda del hombre, además de gritarle furibundamente…
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-¿Me escuchaste?. ¡Jamás, pero jamás vas a volver a tener otra oportunidad con mi hermana!. –Le espeta Shotaro. –Así que andate de acá y olvidate de ella para siempre.
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Amachi se incorpora, sacude sus ropas y levanta su maletín mientras el hermano de Aya entra a la casa cerrando la puerta de un golpe. El agredido se dispone a abandonar el lugar pero, llega a ver a Manaka, quien muy sorprendido por lo sucedido no avanzó un paso más. Amachi se sonríe, mueve la cabeza de un lado al otro y se va por donde vino…
Junpei reacciona. Completa los metros que le faltan para llegar a la puerta de la casa, al llamar a la misma escucha que le responden del otro lado. Unos segundos después, la puerta se abre mostrando un compungido rostro femenino, el cual se recompone casi de inmediato al ver a Manaka…
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-¡Ah!. Pasá Junpei… -Solicita Aya. -Te estaba esperando, necesito hablar con vos…
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El cineasta ingresa al lugar. Ambos se acomodan en las sillas que rodean a la mesa principal de la casa. Nerviosa, la anfitriona no deja de hacer girar el anillo en su dedo, detalle que contempla Manaka. Después de un prolongado silencio, Aya abre el dialogo…
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-Bueno Junpei, quiero decirte algo… hablemos…
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Él la mira algo sorprendido, la morena no deja de jugar con el anillo mientras desvía la mirada hacia un lado y hacia abajo. Él nota que quiere decirle algo que la tiene incomoda y nerviosa… incluso sonrojada, por lo que los minutos que pasan en silencio hacen que hasta él comience a sentirse intranquilo…
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Continuará…
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Gracias por los reviews. No tengo mucho más que agregar, simplemente recordarles que todo sucede luego del final del manga. Hace mucho que no actualizo… ¡Que mal!. En fin, por suerte comienzo mis vacaciones de invierno, así que tengo unos días para poder escribir, además de iniciar nuevos fics que tengo en mente :p espero poder tener el tempo para escribirlos… ¡Saludos!. Y hasta la próxima actualización.
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Julian Manes.
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Quiero tenerte para mí. Jukio 2011. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Mizuki Kawashita, Shueisha y sus respectivos productores de TV y editores.
