Buenas de nuevo guapuras!

Este es el octavo o.o capitulo y espero que les guste

Al vez tarde un poco en subir el otro ya que será algo mas largo y aparte tengo que estudiar y todo esoL

Advertencias: hetalia no me pertenece.

Aclaraciones: creo que no….

Que disfruten!

-¡HE DICHO QUE NO!- grito el italiano al borde de la histeria

-venga lovi, llevo aquí encerrada en esta casa desde que llegué. ¡Y ya han pasado más de dos semanas! necesito aire fresco y también quiero divertirme

-¡pero que solo voy a hacer la compra! ni que me fuera a una discoteca ni nada por el estilo

-me da igual a donde vayas yo solo quiero salir y respirar aire fresco

-pues sal a la terraza

-lovinoooo – se quejó - venga te prometo portarme bien

El italiano la miro a los ojos poco convencido. La musa lo miro con cara de cachorrito triste en un intento de convencerlo, cosa que consiguió al instante en el que el joven vio aquella expresión tan sumamente encantadora que sintió su corazón latir fuertemente.

-está bien… me acompañaras

-¡bien!-exclamo victoriosa.

Salieron del edificio donde residía el italiano. La calle estaba bastante vacía debido a las fiestas y que la gente aprovechaba para volver a sus casas y pasar las fiestas con sus familias. Excepto lovino, que aquel asunto de las fiestas no le agradaba en absoluto.

Las calles estaban alumbradas por las luces de los establecimientos y alguna que otra farola ayudaba al alumbrado. Las fachadas de los edificios estaban adornadas por luces de colores, ramos con flores rojas y cualquier otro decorado. En la calle se oían las pocas conversaciones de las personas que paseaban a lo largo de la interminable calle, mezcladas con la incesable música de las tiendas.

Ambos empezaron a caminar sorteando a la gente sin problema. Lovino sintió el frio helador colarse en su cuerpo, y un escalofrío le recorrió entero.

Instintivamente miro hacia Isabel que estaba a su lado caminando tranquilamente, mientras miraba a todas partes totalmente impresionada y emocionada. El italiano vio como sus ojos esmeraldas destellaban de la emoción. Solo le faltaba dar saltitos. Lovino sonrió levemente ante lo fácil que era emocionarla.

-¿tienes frio?-pregunto al percatarse de la poca vestimenta que llevaba puesta y el frio infernal que hacía.

-no te preocupes, nosotras podemos soportar bastante las temperaturas. Tenemos que adaptarnos a cualquier entorno al que nos expongamos

-está bien…pero a la mínima que sientas frio me avisas.

-vale, vale, no te preocupes mama-le dio un pequeño codazo en el brazo, sonriéndole burlona. Lovino la miro con el ceño fruncido, resoplo y siguió su camino.

Siguieron en silencio hasta que llegaron al supermercado.

-¡waw! ¿Esto es una tienda de comida?-pregunto asombrada por el tamaño del establecimiento.

Lovino tan solo asintió mientras se dirigía dentro para terminar cuanto antes. Los siguientes 15 minutos lovino termino de coger todo aquello que necesitaba, fue entonces que se percato de la ausencia de la musa.

-no jodas...-mascullo. Entonces empezó su búsqueda exhaustiva de la joven por todo el supermercado. Unos minutos más tarde estaba con los nervios de punta y al borde de un ataque.-y ahora que le digo al cejudo. Lo siento tío, perdí a Isabel en un supermercado, no te enfades.

Camino aun mas frustrado por los pasillos, aun maldiciendo por lo bajo, hasta que por fin encontró a la musa.

-¡por el amor de dios Isabel! ¿Dónde mierdas est…?

-¡lovino mira!- la chica le extendió un paquete de mikado* emocionada-¿qué es esto se ve super rico?-dijo dando pequeños brincos.

Lovino no pudo reprimir la risa. La situación era bastante cómica, y la musa puso una mueca de enfado bastante linda al ver que el italiano se estaba riendo de ella.

-anda dame eso –le arrebato el paquete y le cogió de la mano para ir a pagar- no te sueltes, no quiero que vuelvas a perderte- dijo ruborizado

Isabel solo sonrió y se apegó más a él.

El camino de vuelta Isabel no paro de comentar sobre la comida y preguntar por cosas sin importancia, y lovino le respondía entre carcajadas. Más de una persona se le quedo mirando como si fuera un loco, ya que Isabel era invisible para casi todo el mundo. Pero a lovino poco le importaba, estaba tan absorto escuchando y mirándola que el exterior se quedo en un segundo plano.

Llegaron al apartamento y lovino mando a Isabel al salón con la escusa de que no terminaría con ella revoloteando y molestando alrededor suyo. Isabel, después de quejarse unos segundos, al final desistió y se sentó en el sofá a esperar que lovino terminara de colocar la compra.

Unos diez minutos más tarde, Isabel se aburrió de esperar y volvió a la cocina

-¿qué te dije? vete a ver la tele o a leer, quiero terminar cuanto antes.

-¡jopeta lovi!, me aburro…-se acerco a la encimera y vio el paquete que tanto le había gustado en el supermercado-lovino, ¿lo compraste?- pregunto sorprendida

El italiano se sonrojo y aparto la mirada de la jade

-no ha sido por ti…yo…joder-balbuceo nervioso

Isabel se acercó a él, abrazándole por uno de sus costados

-¡graciassss!-

-sí, sí. Ahora vete a comértelo al salón-dijo rojo hasta la raíz.

-está bien-

Antes de irse Isabel se puso de puntillas y le dedico un beso en la mejilla

-gracias por todo lovino- dijo susurrándole muy cerca del oído. Isabel se fue de la cocina dejando al italiano totalmente solo y sonrojado.

Lovino volvió a su tarea con el corazón latiendo fuertemente en su interior. Sentía como su mejilla ardía donde la musa había depositado aquel suave beso. Cuando termino de ordenar todo se dirigió al salón donde se encontraba la chica.

-ya termin…

Lovino se calló al ver como Isabel reposaba dormida en uno de los sillones del salón. Suspiró y se acercó a ella, quitándole el paquete para después cogerla entre sus brazos y llevarla hasta la habitación de invitados donde dormía ella. La coloco suavemente encima de la mullida cama con cuidado de no despertarla.

Tapo su pequeño cuerpo con la sábana blanca. Por unos instantes se dedicó a observar como la morena dormía tranquilamente, escuchando su suave respiración, observando cada movimiento que hacía.

Aparto cuidadosamente un mechón rebelde de su rostro mirándola con ternura. Sin percatarse de sus propios movimientos, lovino se acercó a ella hasta posar sus delgados labios en la frente de Isabel.

Tras el pequeño contacto, lovino no pudo evitar sonreír

-buonanotte mia principessa

Si la musa había cambiado drásticamente su monótona vida, puede que le provocara muchos dolores de cabeza, pero lovino ya no podía imaginarse un día sin ella.

Ya estaaaa

Sé que este capítulo no es importante y en cierto sentido o tiene ni pies ni cabeza pero quería poner un capitulo parecido y aquí esta. J

Para lo que no sepan lo que es un mikado: el mikado sería la marca española correspondiente al pocky que se vende en Japón y que esta para chuparse los dedos :3

buonanotte mia principessa: buenas noches mi princesa

Bueno este capítulo es raro, pero prometo que el siguiente va a ser muy bonito y muy chulo ;3

Espero que les haya gustado y que comenten

Si tienen alguna duda díganmelo

Nos vemos;3

byessssssss