Y eme aquí de nuevo... después de medio siglo he vuelto. Oh si azares del destino, que me llevan de vuelta de donde nunca debí irme. Ok eso ultimo nose de donde lo saque. Una gran disculpa a las personas que se tomaron el tiempo de seguirme mientras publique los capítulos anteriores aun cuando no fui constante, nose si sea merecedora de que me lean de nuevo, pero para aquel descarriado que aun quiera saber el desenlace de esta historia, continuare escribiendo como una vez lo dije, aunque me tome el resto de mi vida xD así que aquí les dejo la continuación. Por favor disfrútenlo.


CAPITULO 8: CONFUSION

La tarde de ese día en la cabeza de Akita Neru sucedió muy confusa para ella. Después de haber sido seleccionada para ser la nueva integrante de las porristas de su escuela, sucedieron cosas a las que ella no estaba muy acostumbrada.

Primero que nada, se arrepintió. Bien, podríamos decir que eso le pasaba seguido, pero nunca por una decisión que hubiera tomado en contra de Miku Hatsune, ya que le gustaba que las cosas no salieran como a la peli verde le gustarían. Pero esta vez, al terminar las audiciones, ella se vio rodeada de gente que no conocía, todos le alababan y por extraño que sonase, le hablaban como si se conocieran, cuando ella no los recordaba en absoluto.

Tuvo que esperar a que la conmoción pasase para poder ir a su casa, para colmo sola, porque su hermano se había perdido en el océano de gente que la había rodeado. Cuando todo se hubo calmado no encontró a ninguno de sus amigos, y tuvo que regresar caminando ya que ella no llevaba dinero.

Llego a su casa con el ánimo en el suelo y las ganas destrozadas, lo único que quería hacer era dormir. Todo fue un remolino confuso de voces y cuerpos desconocidos que la rodeaban, así que llego a su habitación y solo al acostarse termino hundida en su cama en una siesta sin sueños.

Algo se oyó en la parte baja de la casa, y ella no quería saber que ocurría, quería dormir hasta el día siguiente, y ya que al parecer estaba oscuro, aun no llegaba el amanecer. Luego de abrir los ojos escucho mas atentamente que en realidad no era un ruido el que había oído, sino un escándalo. Se oía a todo volumen una canción de lo que parecía ser rock, proveniente de abajo.

¿Nero había hablado en serio? ¿En verdad había invitado a toda esa gente a una fiesta en su casa?

Estaba aprovechando que sus padres se habían ido desde hace un mes y aun no regresaban del viaje que habían ganado en el club de tenis al que solían ir, para ancianos, pensaba Neru; pero ya que era un viaje para parejas, los habían dejado solos ya que eran lo suficientemente grandes para cuidarse… en dado caso pusieron al mando a Nero.

Pero en cualquier caso al pasar unos minutos, Neru pudo notar que en realidad no era el escándalo lo que la despertó, de hecho el ruido no había venido de la casa, si no de sí misma, su estomago se estaba quejando.

-Oh, es cierto no he comido en todo el día. No comí antes de la audición por si me ponía nerviosa, al menos no vomite-. Susurro para sí misma.

Decidió levantarse e ir a la cocina, al pasar por un espejo hacia la puerta vio su reflejo. Era un desastre, su cabello estaba revuelto y sus coletas ya no tenían forma, las deshizo en un instante, no sabía porque se había quedado con ese estúpido peinado después de que acabara el evento. Dejo su cabello caer por su espalda y aun despeinada salió de su habitación.

"Es mi casa después de todo ¿Por qué tendría que peinarme de cualquier forma?" pensó la rubia.

Al salir al pasillo noto que no había gente, pero cuando se dispuso a bajar las escaleras vio el mismo mar en el que se había visto envuelta en el medio día, suspiro y se puso en marcha irrumpiendo aun en su ropa deportiva, cuando llego a la cocina estaba aun en peor estado que en el que había salido de su cuarto.

Ahí también había gente, pero al menos podía respirar, todos bailaban como querían y tenían vasos en sus manos. ¿Alcohol? Bueno mientras ella no tuviera que limpiar nada no le importaba mucho. Se dirigió al refrigerador en busca de algo que acallase su monstruo interno y encontró espagueti en un plato envuelto, así que lo metió al microondas y se dispuso a comerlo en el pasamanos de la cocina. Estaba tan entretenida en eso que no noto cuando se le acercaron cuatro personas.

-Así que al fin has despertado-. Le dirigió la palabra su hermano quien se puso a su lado.

Neru levanto la cabeza del plato y vio a Nero, Len a su lado, y al lado de los mismos, los primos Shion: Kaito y Akaito, ambos viéndola con una sonrisa algo rara, esto fue lo que le hizo volver a ser consciente del aspecto que tenia.

-¡A-A-kaito-sempai!-. Alcanzo a susurrar la chica con la boca llena de su comida. Se le alcanzo a ver un cambio notorio del color de su cara, y salió disparada a la planta superior con su plato en las manos.

-¿Se ha puesto así por vernos?-. Pregunto Len al ver la reacción de la chica.

-No te emociones, ha sido porque Akaito la ha visto así-. Le respondió Nero conteniendo la risa. Pero al parecer a Len no le hacía mucha gracia.

-Ella lo ha querido desde siempre ¿eh?-. Pregunto escondiendo su mirada tras el cabello de su frente.

-Algo como eso, creo que es algún tipo de admiración que confunde con amor. Realmente los primos Shion son muy parecidos, a ambos los idolatra, pero… no puedo estar seguro de que es lo que Neru en verdad siente por Akaito, como sea, mientras ella sea feliz no me entrometeré… demasiado-. Termino respondiéndole Nero.

Len lo entendía, era igual a como él se sentí a con respecto a Rin, tal vez podrían competir por el hermano del año, claro, si esa clase de premios existiesen.

-Bueno ¿Qué tal si vamos a ver cómo va la fiesta en la sala?-. Sugirió Kaito.

-¡Claro! Esto durara toda la noche-. Coincidió su primo pelirojo.

Fue entonces cuando el trió de chicos salió de la cocina, sin darse cuenta que el cuarto, había permanecido en el lugar en que habían estado. Luego de pensarlo un momento, Len decidió subir al segundo piso, fue ahí donde vio que Neru había ido después de encontrarlos en la cocina. No era difícil saber cuál era la habitación de la chica, era la única con un letrero en la puerta que tenía las palabras: LARGO DE AQUÍ escritas.

Len dudo, pero entro con cautela para no sorprender a la rubia. De todas formas, al entrar no vio a nadie dentro del cuarto, así que decidió pasar. Se adentro y observo el dormitorio, pintado de amarillo, con una cama con dosel, tocador, armario, y al parecer, la chica no se encontraba ahí. Empezó a pasear por ahí cuando se encontró con el plato de espaguetis a medio comer.

De repente se abrió una puerta y Neru envuelta en una toalla salió de ella. Se había dado una ducha antes de que Akaito la pudiera volver a ver en ese estado, pero vaya que se llevo una gran sorpresa al ver a Len parado en medio de su habitación.

-¿Q-UE DIABLOS HACES AQUÍ? ¡FUERAAAAAAA!-. Vocifero Neru mientras trataba de cubrirse lo que ya tenía cubierto y su cara se volvía completamente roja, al igual que la de el chico.

Len tuvo una imagen de Neru con el cabello suelto, diferente a como siempre la había visto, una imagen paso frente a sus ojos, pero no se quedo lo suficiente como para saber que había sido. Le tomo un tiempo procesar las palabras que le acababa de decir la ojimiel, y se dio cuenta que era una situación un poco incomoda.

-L-lo siento, con permiso-. Susurro apenado y asustado, al momento que daba la vuelta y salía de ahí justo a tiempo para que el libro de algebra (bastante pesado) que Neru le había aventado se estrellara detrás de donde el chico había estado.

El corazón de Neru parecía palpitar a mil por hora, no sabía que había sido peor, que Akaito la hubiera visto tan desaliñada, o que Len la mirara semidesnuda. Definitivamente esa no era su noche. Decidió arreglarse lo más pronto posible y dejar de pensar en lo que había pasado, o solo resultaría darle más vergüenza de la que ya sentía. Se vistió y salió de su habitación, pero al abrir la puerta se encontró con la espalda de Len, quien al oírla salir, se volvió hacia ella.

-Lo siento, en verdad, por lo de hace un momento-. Se disculpaba un sonrojado Len. – Es solo que yo quería, felicitarte por haber ganado las audiciones, realmente se que te esforzaste mucho y me hace feliz que lo hayas logrado-. Termino con una sonrisa.

Neru supo que era una sonrisa sincera, y no pudo evitar sonrojarse, de nuevo.

-Gracias, supongo.- Le agradeció mirando un poco hacia abajo. ¿Por qué este chico la hacía sentirse apenada con solo unas palabras? O con su misma presencia. Era la persona más irritante que había conocido en su vida, y sin embargo le gustaba estar junto a él.

-Neru, ahora que estamos solos, me gustaría que habláramos de lo que paso en mi casa la noche de la pijamada. Hablemos ahora, antes de que tengas tiempo de evitarme-.

-¡Yo no te he estado evitando! No es como si fuera la gran cosa, solo fue un beso y ya-. Le respondió a la defensiva, como siempre que le tocaban un tema perturbador para ella.

-¿Solo un beso?-. Susurro él. Para Len, parecía como si hubiera esperado ese beso sin siquiera saberlo por mucho, realmente mucho tiempo. –Así que ¿es así como te sientes al respecto? ¿No fue la gran cosa para ti?-. Le pregunto un poco enojado por su respuesta.

-Bueno yo…-. Empezó Neru, pero no supo como continuar, era demasiado molesto el aceptar que la había agarrado con la guardia baja, y que no le había disgustado la acción después de todo. Había sido su primer beso, y aunque lo guardaba para alguien más, estaba feliz que él se lo hubiera arrebatado, porque en el fondo a ella… ¿Qué le pasaba con él? No, aun no quería darle un nombre a eso.

-¡Neruuuuuuuuuuuuuuu! ¡Felicidadeeeeeeees!-. Llego la voz de una chica desde la parte superior de las escaleras, mientras subía a abrazarla. Era Rin. Iba acompañada de Haku y Dell, se dirigían hacia los dos rubios que se encontraban hablando hace un momento. Rin pudo sentir la tensión y supo que había llegado en un mal momento. –Oh, lo siento, he interrumpido algo ¿verdad?-. Pregunto.

-No, realmente no fue nada-. Le respondió su hermano con la mirada escondida. El mismo termino de decir esto y bajo por las escaleras.

-¡Len… -. Quiso llamarlo Neru, pero él no volteo.

Ambas acciones no pasaron desapercibidas para la amiga peliblanca de ambos.

-Parece que si interrumpimos algo importante ¿no es así?-. Pregunto Dell, con las manos en los bolsillos.

Neru solo suspiro.

-Oh, lo siento Neru, no sabíamos que estaban platicando algo tan serio-. Se disculpo Haku mientras la tomaba de las manos.

-No importa, creo-. Respondió la chica.

-¿Eh? Pero si ya están peleando y ni siquiera están casados. No me quiero imaginar cómo será después-. Le dijo Rin aun abrazándola.

-¡¿Q-Que?! ¿Casamiento? ¡Qué estupideces dices Rin!-. Le grito de vuelta mientras negaba con la cabeza.

Eso sirvió para destensar el asunto ya que todos rieron con la broma de Rin, claro, todos menos Neru.

La fiesta siguió toda la noche tal y como lo habían previsto, Haku sin reparos hizo uso de todo el alcohol que tenía a su disposición como solía hacerlo. Luego de llegada la madrugada, Dell. Haku y Neru se dirigían al hogar de los hermanos, de nuevo… llevándola a rastras.

-C-como yo siempre *hip* creí, mi Neruuuu le calló la boca a esa Mikuku *hip*-. Empezaba a balbucear Haku, después soltó a reír sin razón alguna.

-Vaya, ¿Cómo es que siempre acabamos en esta situación?-. Neru le pregunto a su amigo.

-Es porque solo nos volteamos un momento y ella ya se acabo varias botellas sin que nos diéramos cuenta-. Respondió Dell, desde el otro lado. –Entrare a la casa, me asegurare de que nuestros padres estén dormidos y bajare por ella, espera un momento aquí-. Le pidió mientras las dejaba en la entrada de su casa, y subía las escaleras haciendo el mínimo ruido posible.

-En serio Neru *hip* ¿crees que no me doy cuenta?-. Pregunto Haku.

-Oh Haku, calla. Estás muy ebria para que te haga caso-.

-No, *hip* esss cierto. Escucha, ¿Qué te pasa con Len? Es tan… ay sha quisiera yo a alguien así-.

-Comienzas a desvariar-.

-*hip* No, no, no no. Incluso yo me doy cuenta, *hip* que a ese chico le gustas mucho-.

-¿E-eh?-. Pregunto Neru sonrojada. Aun si Haku no estuviera en sus cinco sentidos, ese tema la tocaba realmente, ya que no paraba de darle vueltas en su cabeza. –En verdad… ¿Lo crees así?-. Pregunto a su amiga, pero cuando la miro a la cara, vio que ya se había dormido.

-Otra botella-. Soltó una risita. –Si, Kaito-kun, pásame otra botella-. Susurro Haku entre sueños.

-Ese Kaito… apenas lo vea-. Murmuraba Neru apretando su puño.

- Esta todo despejado-. Dijo Dell, saliendo de la casa y tomando a Haku en brazos. –Gracias por ayudarme, disculpa no poder llevarte de regreso a tu casa-.

-¿Eh? Eso nunca ha sido problema, pero siempre te disculpas. Innecesario. Sabes que me puedo defender sola-. Le respondió con arrogancia.

-No habría manera que te dejara ir sola si no fuera así-. Rio Dell.

-Bien, cuida de ella hasta que despierte, me pregunto qué problema tendrá esta vez-.

-Ni siquiera yo que soy su hermano lo sé, y no creo que me gustaría saberlo de cualquier forma-.

-Me marcho, nos vemos en la escuela el lunes-.

-Claro, ten cuidado-.

-Oh, deja ya eso-. Se despidió y empezó el camino de regreso a su casa. Después de todo, la casa de Dell y Haku no quedaba más allá de la casa de los gemelos Kagamine.

Mientras caminaba, Neru empezó a pensar en las palabras de Haku, en la inevitable platica con Len que tuvo esa noche, y en cómo se sentía respecto a volver a ver a Akaito. El pelirojo había sido objeto de su amor desde que ella tenía memoria, lo admiraba y quería quedar bien frente a sus ojos, sin embargo, no tenia para nada claro los sentimientos que Len despertaba en ella. Porque estaba claro que despertaba algo.

Paso por el frente de la casa donde tuvieron la pijamada, y se alegro de ver las luces apagadas, a estas horas todos deberían dormir, y eso era lo que debía hacer ella también; esperaba que ya todos se hubieran ido de su casa a esas alturas, ya que cuando salió con Dell y Haku, aun quedaba uno que otro chico perdido al que Nero invitaba a abandonar su casa.

Siguiendo su camino un copo de nieve paso frente a ella y se poso en su bota izquierda.

-¿Nieve? Qué extraño, no había nevado desde ese ultimo día que pase con Teto-. Soltó un extraño suspiro y continuo mientras una ligera capa de nieve empezaba a formarse en la calle.

Antes de llegar a su casa se encontró con un gato sentado en frente del buzón de correos. La inconfundible gatita blanca la observaba con una mirada curiosa en los ojos.

-¿Yuuki?-. Pregunto Neru. Pero al verla mejor, vio que ahora uno de sus ojos tenia la tonalidad dorada, parecido a su color de ojos, y el otro conservaba ese color azul que antes ambos ojos tenían.

-¿Te ha pasado algo? ¿Te han dañado los ojos?-. Pregunto la chica con preocupación al verse sola.

La pequeña gatita se levanto la miro solo una vez más y se dispuso a cruzar la calle. Mientras se alejaba de ella, Neru atisbo a ver una sonrisa.

-Debió afectarme el olor a alcohol de Haku, estoy empezando a imaginar cosas de nuevo-. Se murmuro a sí misma.

Volteo y entro a su casa ahora desierta, se encontró con su hermano sosteniendo una sombrilla yendo en dirección a ella.

-Estaba por irte a buscar, empezó a nevar de repente y tú no estabas ¡¿Por qué no me dijiste a donde ibas?! ¡Estaba preocupado por ti! Cuando todos se fueron y tu no estabas, yo… -. Le espeto Nero apenas la vio, con una ansiedad en su voz rara en el.

-Calma Nero, solo acompañe a Dell a dejar a Haku a su casa, tomo de mas y tuvimos que llevarla, tal y como siempre lo hacemos-. Le explico un poco extrañada por su comportamiento.

-Bien, ¡pero no lo vuelvas a hacer! Cuando neve, solo… solo no te desaparezcas así-. Le dijo mientras se acercaba y la abrazaba.

-Vaya, estas muy raro, ¿Qué te pasa?-. Le pregunto Neru.

-No es nada, solo, déjame estar así por un momento-. Le dijo mientras la estrechaba mas entre sus brazos, y una mirada melancólica cruzaba sus ojos. El temor había pasado y ahora el alivio se apoderaba de él, ella estaba bien, realmente lo estaba.

En una casa diferente, en una habitación del segundo piso, el chico rubio de ojos azules empezó a soñar con aquello que tanto anheló.

-¿Te atreverás a echar una mirada atrás?-. Le preguntaron en sueños.

Y unos pequeños ojos de distinto color se asomaron en su ensoñación.


Y... hasta aqui este capitulo, me esfuerzo mucho en alargarlo lo mas que puedo, pero el hecho de hacerlo mas largo lo vuelve mas dificil de complementar, asi que desde ahora actualizare mas seguido con no tanto contenido para mas que nada, poder cumplir con el actualizar seguido, si todo marcha bien, el fic terminara antes de julio, no me pregunten porque xD

Realmente, realmente lo siento por dejar mi fic tan abandonado, y mas a mi pareja favorita de vocaloid, que de por si esta bastante abandonada, ya he tardado mucho con esto y debo cumplir con terminarlo. Asi que si... regreso como siempre lo prometo jajajaja. A los que llegaron hasta el final de este relato GRACIAS, espero reviews incluso si es para insultarme por no actualizar xDD no me importa si una sola persona me lee, seguiré escribiendo esto hasta el final.

Hasta la próxima bye bye!