Aún con mi verdadera forma…

Kaho Mitzuki. Ese era el nombre de la misteriosa mujer que me salvó ayer de caerme. Cuando caminó junto a mi asiento me sentí en las nubes. Era como cuando Yukito estaba junto a mi. Al alejarse, Li me toco el hombro y volteé a verlo.

-¿Qué no sentiste su presencia?

-¿Presencia?

-Esa mujer posee grandes poderes magicos. Ten cuidado con ella.

-¿En serio?-la volteé a ver. Ella se encontraba en el fente del salón y me sonrio al verme-pues yo me siento en las nubes cuando esta cerca de mi.

-¡Kinomoto! ¿me hace el favor de prestar atención a la nueva profesora?

Termine la conversación volteandome al frente del salón.

-Gracias. Ahora bien prestenle atención a la clase de la profesora.-dijo retirandose del salón.

-Encantada de conocerlos. Como ya saben mi nombre es Kaho Mitzuki, pero ustedes me pueden llamar profesora Mitzuki . Espero que nos llevemos bien lo que resta del año.

La profesora Mitzuki es muy buena profesora de matemáticas. Terminó le escuela antes de lo esperado y me dirigí a mi casa (la clase de matemáticas es la última). Llegue a mi casa, abrí la puerta de la casa y entre. Después me quite los patines y los deje a un lado. Me puse las pantuflas de conejo y empecé a andar por la casa.

-¡Ya llegue!

-¡Bienvenida a casa Sakura!-grito mi madre. Identifique de donde provenía la voz: de la cocina. Fui hasta la cocina y me encontré con mi mamá cocinando.

-Mami, y mi hermano y papi (*¿que ustedes no le hablan así a su mamá y papá?*)

-Toya esta trabajando, ya ves que como es don perfecto (*¿ustedes no lo pensaron?*)-solte una risita-y tu papá esta dando una conferencia. Los dos dijeron que volverían a cenar. Así que ¿por qué no me ayudas a preparar la cena? Esta noche cenaremos ikameshi (*calamar relleno de arroz*) .

-¡Si!-respondí, gustosa de poder pasar tiempo con mi mamá.

Mi mamá extrajo la cabeza y las tripas despacio, apoyandose en el estómago. (*Lo considero asqueroso después de leer la receta, pero a lo mejor si lo pruebo cambiare de idea*).

Yo mientras cocinaba el arroz para ponerlo dentro del calamar. Cocinar con mi mamá y papá era una de mis actividades favoritas. Mi papá también es un excelente cocinero. Aprendió porque mi mamá en un principio no sabía cocinar nisiquiera un oniguiri (*bola de arroz, a veces está rellena*), siempre se le quemaba el arroz. Antes, cuando mi mamá cocinaba, aún yo siendo una pequeña niña de 3 años, me aguantaba el deseo de vomitar, al igual que mi hermano y mi papá; por no querer herir sus sentimientos. Pero ahora, con unas cuantas clases de parte de mi papá, ella es una magnífica cocinera. Me encantan sus guisos.

Terminamos de cocinar y nos quedo deli-ci-o-so. Mmmmm se me hacía agua la boca de tan solo verlo.

-Ok entonces ¿ahora que quieres hacer?-me preguntó mi mamá.

-Hmmm, quiero ir a pasear. Quiero que te pongas unos patines y vayas conmigo por el parque

Se que mi mamá es todo un desastre con los deportes. Hace unas semanas ella intentó ponerse unos patines y las cosas no terminaron muy bien para ella. Pero a mejorado con la practica. Quisiera decir que es buena, pero no. A pesar de su increíble dedicación, no fue capaz de mejorar tanto. A penas si es capaz de pararse y patinar solo un poco. Pero se tiene que detener en cierto punto y no es capaz de alcanzar mucha velocidad.

-¿A caso es que me quieres ver caer otra vez?-dijo mi mamá, tapandose la cara que estaba sonrojada.-a diferencia de ti, de tu papá y de tu hermano, yo apesto en los deportes.

-Te equivocas, con un poco de práctica se que seras muy buena. Con tu increíble dedicación seguro que lo logras.

-Gracias Sakura-me dijo con una sonrisa-y a propósito, no solo yo poseo una dedicación increible.

Sabía que se refería a mi. A veces cuando Yue me pone a hacer cosas no tan complicadas (como utilizar magia o vencer a monstruos y bestias) me pongo a practicar en mi casa junto con mi mamá, poniendo el pretexto de que eso me habían dejado de tarea de educación física.

-Eh-eh-eh ^/^. Bueno eso no importa, ¿si vas a aceptar?

-De acuerdo, pero solo si me agarras de la mano en todo el recorrido.

-¡Si, te lo prometo!

Salimos y ella se puso sus patines de 4 en fila (aunque mi papá le sugirió que se comprara los que van 2 ruedas atras y 2 adelante pero ella se negó, diciendo que quería aprender como su hija) y salimos a la calle. Llegamos al parque y mi mamá ya se había cajdo 3 veces pero ella quiere aprender, por eso aunque se haya caído 1000 sigue patinando. La admiro mucho por eso. Paseamos por el parque riendo y burlandonos de nosotras mismas cuando nos caíamos, hasta que ella me dijo:

-Oye ¿y ese collar de flor de sakura?

-Este...este...bueno-suspire-me lo regalo un amigo muy querido •/•

-Ya veo ¿es alguien que conozca-preguntó. Le quería decir pero...pero todavía no es hora.

-No. Ni siquiera yo lo conozco.-¡rayos había dicho mucho!-es decir, lo conozco por el hat pero no lo conozco en persona y el no me quiere decir quien es el. Solo me dio este collar para asegurarme que un día lo iba a conocer.-dije cabizbaja.

-No te deprimas Sakura-me animó dandome unas palmaditas en la cabeza, muy gentiles.-se que algún día lo conocerás. Y que va a ser una persona miuy importante para ti.

-¡Si! Bueno, ahora sigamos patinando.-patinamos un rato más, pero empezó a llover.

-Rayos si sigue así tendremos que volver-me dijo mi mamá. Y al poco tiempo se desató una terrible tormenta. Ahora si que patinamos lo más rápido que pudimos y llegamos empapadas.

-Prepararé el baño para que te metas Sakura.-asentí con la cabeza. Y me fui a mi cuarto.

-¡Sakura bienvenida a casa!-me dijo Kero cuando cerré la puerta de mi habitación.

-Si gracias Kero, en fin ¿cómo te fue mientras estábamos fuera?

-Muy bien Sakura. Me la pase jugando videojuegos todo el día.

-¡Hay Kero te vas a quedar ciego!

-¡Sakura ya está listo el baño!-me grito mi mamá

-¡Ya voy!-salí de la habitación y fuí hasta el baño, me metí en la bañera y me puse a pensar en aquel castaño que me salvo. El era un amigo muy especial para mi, aunque no lo conozca, aunque nunca lo hubiera visto, aunque nunca lo hubiera siquiera tocado. El era un amigo muy especial (*¿solo amigos? Uuuu directo a la friendzone XD*).

Al día siguiente seguía lloviendo, mas leve, pero lloviendo. Me levante tarde como siempre y otra vez me encontré con Hayato en el camino. Ese día Tomoyo nos dió un nuevo teléfono móvil de la compañia de su mamá a Li, a Kero y a mí para comunicarnos por si ocurría algo. Al principio Li se opuso pero luego accedió, diciendonos que le podíamos llamar en cualquier momento para que nos ayudara.

En la tarde algo extraño sucedió.

Seguía lloviendo pero la lluvia me resulto extraña. Era como si tuviera...como si tuviera:

"Magia". Poco tiempo después Kero decidió ir a investigar para asegurarse que no hubiera nada detras de esto. Y tuve que dejar a espejo en mi casa. Al salir, se sorprendió mucho al notar una presencia mágica, cosa que yo no pude notar. La presencia se originaba en el parque del rey pingüino (llamado así por que en su centro había una resbaladilla en forma de pingüino con corona y los niños le llamaron así). Yue llego un poco después que nosotros. De la nada salió una sombra que me asfixiaba y yo no podía hacer nada. Kero se transformo en su forma de león y atendió mis suplicas de ayuda, lanzando una bola de fuego hacia la sombra. Esta retrocedió lo suficiente como para que me liberara.

-Llave que guardas el poder de mi estrella muestra tu verdadera forma ante Sakura la valiente que acepto esta misión contigo ¡LIBERATE! Carta que fuiste creada por Clow abandona esa vieja forma para servir a tu nuevo dueño ¡HAZLO POR EL NOMBRE DE SAKURA! ¡SALTO!-salto me permitió brincar lo suficientemente lejos como para que no me atrapara otra vez.

-Sakura ¡No!-dijeron Kero y Yue al momento que me empujaban, para evitar que la sombra me atrapara. Pero en consecuencia, se vieron envueltos en ella y los mantenía presos. Lanzaron bolas de fuego y flechas de luz pero eso no hacía que esa sombra retrocediera.

No ellos no. Que me tomen a mi pero a ellos no. Estaba a punto de llorar.

-¡Sakura no te pongas a llorar y piensa en una forma de liberarnos!-me gritaron los dos.

¿De qué forma? ¿De qué forma los puedo liberar?

Me decidí por algo:

-Carta que fuiste creada por Clow abandona esa vieja forma para servir a tu nuevo dueño ¡HAZLO POR EL NOMBRE DE SAKURA! ¡TRUENO!

Trueno creo la suficiente luz para eliminar a esa sombra. Liberando a Yue y Kero. Fue lo suficientemente fuerte para acabar con el.

Cuando estaba perdiendo el conocimiento vi una borrosa figura de un niño con cabello castaño que me sostenía en sus brazos. Y llore, sentí como las lagrimas rodaban en mi cara. Finalmente perdi totalmente el conocimiento y tuve otra vez el sueño en el que veía a las dos figuras masculinas que estaban uno del lado de la oscuridad y el otro en la liz.

(Desde el punto de vista de Li)

¿Qué sera esta extraña lluvia? ¿Estara Kinomoto ahí? ¿Ahh, por qué se preocupaba tanto por Kinomoto? En la tierra solo era su compañera de clases y en el resto de los planetas su princesa y la poseedora de las cartas Clow. Pero es que le lreocupaba que podía pasarle, además había venido aquí para encontrarla, aunque no sabía por que razón.

Llegue al origen de la presencia y encontre a Kinomoto a punto de desmayarse. Se acelero mi paso considerablemente y llegue a tiempo para que Kinomoto se desmayara en mis brazos. Me fije y estaba llorando y decía :

-No me dejes, no me abandones. Regresa por favor-le apretaba la playera.

¿A quién extrañaría tanto como para llorar por el? O a ella, no descartaba esa opción.

-¡Rayos, apesar de que estabamos en nuestra forma verdadera!-dijo Kerberos interrumpiendo sus pensamientos.

-¡No pudimos hacer nada por ella!-acompleto Yue

Los dos se encontraban con una expresión de desprecio por si mismos. Los entendía de alguna manera.

-Ven mocoso.

-¿A dónde vamos?-le pregunté a Kerberos.

-A dejar a Sakura en su habktación. Le ire avisando a espejo.

-Yo me tengo que ir también-dijo Yue alzando el vuelo hacia no se donde.

-¿Entonces me vas a ayudar o no mocoso?

-Si.

Aquella palabra salió por si sola. Y cuando la toque se me vino a la mente la escena del sueño que veía ahora todos los días.

"Cuidala Shaoran", oí que alguien decía.

Debe ser mi imaginación aparte de mi, Kerberos y Kinomoto no hay nadie. La lleve a su casa y la meti en su cama, entrando por la ventana de su habitación. Luego me fuí a mi apartamento.

Tuve el mismo sueño, o más bien pesadilla. Por alguna razón no soportaba la idea de que esa niña estuviera en esa situación. Otra parte de el se preguntaba: ¿quié sería esa misteriosa mujer? (*Jaja ahora si sabes lo que sentía Sakura (cara malvada) muajajaja *)

Avances:

-¿Quién eres tu?-grite.

-Sal de donde quiera que estes-repetí con más fuerza.

Y aparecio frente a mi Shinri.

-No llores Sakura.

Próximo capítulo: La primera cadena.