El corazón peludo de Sousuke
Hola vengo a dejar el capítulo número ocho de esta historia con casi una semana de retraso ¡ups! Realmente no pude hacerlo porque tenía dos trabajos para lunes y miércoles. Wow es la primer vez que rompo con mis plazos y pues fue algo diferente jajaja pero no se preocupen que si puedo evitarlo jamás lo haré de nuevo.
Y pues estoy bastante contenta porque la historia ya tiene más de mil views y aunque puede no parecer gran cosa para mí es muy emocionante, así que muchas gracias a todas las personas que han tomado tiempo para leer. Como celebración y también como disculpa este capítulo es mucho más extenso que los demás, casi el doble!
Como siempre muchas gracias a todas las personas que han dejado un review, han agregado a alertas y favoritos, realmente espero que la historia les gusto más cada vez.
Y ahora sí, a leer!
Capítulo 8
Makoto no era una persona rencorosa, tal vez si algo sensible, pero jamás rencorosa. O al menos eso pensaba hasta que se topó con Sousuke y se había empezado a enamorar de él. El problema quizás no era el hecho de que se había empezado a enamorar de Sousuke cuando a su parecer este no había olvidado a Matsuoka, el verdadero problema es que Sousuke se comportaba con él de una manera tan irregular que lo hería más de lo que había logrado su amigo de ojos azul zafiro sin haberlo intentado. Y no dejaba de hacerlo.
En un día de no ver al de orbes aguamarinas, había recibido cantidad de mensajes, todos con significados contradictorios. El primero decía "Makoto, en serio lo siento, por favor no te alejes" pero el siguiente decía "No sé por qué tuviste que aparecer para causarme tanto dolor", los demás eran variaciones entre esos dos polos hasta que recibió uno que no pudo ignorar.
"¿Has hablado con Nanase o con Rin?"
Ante eso no había podido pensar que si Rin veía a Sousuke se lo iba a arrebatar, o más bien eso iba a ocurrir si Sousuke veía a Rin, pero luego había pensado que si Matsuoka veía el estado de Sousuke, el cuanto había cambiado, y el cómo se encontraba actualmente, Rin iba a armar un drama para el que no tenía las fuerzas para solucionar. Tomando aire le había contestado con un simple:
"Finge que eres como antes"
Y después no había recibido ni un solo mensaje más.
Por eso estaba ahí en el aeropuerto con una expresión fastidiada poco propia de él, mirando a un alto pelinegro que fruncía el ceño y le ignoraba, solo mirándolo de reojo cuando el castaño no se daba cuenta, y poniendo una mueca de tristeza cada vez que lo hacía.
Tachibana no entendía que lo fastidiaba más, si tener que ver a Yamazaki cuando estaban en malos términos, que lo estuviera ignorando tan evidentemente, o que le estuvieran matando las ganas de abrazarlo y besarlo hasta que el pelinegro no tuviera más remedio que quererlo.
"Realmente lo lamento" susurro el pelinegro pensando que el castaño no podría escucharlo, pero lo hizo aunque prefirió no decir nada.
"Solo para aclarar" mascullo haciendo que los orbes aguamarinas se posaran en él "Nos hemos visto algunas veces en clase y nada más"
Ante las palabras del de ojos olivo, Sousuke estuvo a punto de romper a llorar tan desquiciadamente como había estado haciendo últimamente, pero el vuelo de Rin estaba por llegar así que no podía permitírselo. Asintió y retiro sus ojos del de piel caramelo para que no pudiera ver como sus ojos se aguaban, además se obligó a pensar en su corazón que moría en un cofre de cristal y por qué no quería acercarse tanto a Makoto. Eso le permitió recobrar su temple, sin olvidar que tenía que fingir ser como antes.
Pocos minutos después un pelirrojo los saludaba con entusiasmo mientras un peliazabache venía detrás con una cara estoica totalmente características de su persona.
Cuando Makoto los vio, decidió olvidar por un momento todos sus rencores, y sin poder evitarlo sonrió tan dulcemente como solía hacer.
"Chicos, me alegro de verlos de nuevo ¿cómo han estado?" ante la efusividad de Makoto ante sus amigos, Sousuke se sintió terriblemente mal y culpable.
"Makoto" saludo Haruka con un asentimiento de cabeza "Yamazaki" dijo entre dientes mirando al ex nadador de estilo mariposa.
"Mako, Sou" sonrió Rin mirándolos suspicazmente "¿acaso vinieron juntos?"
El pelinegro tuvo toda la intención de contestar pero el castaño se le adelanto con rapidez fingiendo, así como le había recomendado a él, que todo estaba como siempre poniendo esa sonrisa dulce que tanto le había empezado a gustar.
"No, solo nos encontramos aquí" explico rápidamente sin mirar al más alto "en realidad casi no hemos hablado ¿no es así Yamazaki- kun?'" su apellido pronunciado en una voz tan cortante como esa le hizo creer que tal vez ya había perdido a Makoto sin siquiera haberlo tenido nunca.
Realmente quiso contestar, pero la situación se le estaba haciendo más difícil de lo que su estado de ánimo disparatado podía soportar. Asintió y cuando subió la cabeza nuevamente, sus mejillas estaban empapadas por las lágrimas que salían de sus ojos abundantemente.
"Sou ¿qué demonios te ocurre?" pregunto Rin acercándose asustado a su amigo, era la primera vez que lo veía llorar "¿dime que sucede? Desde que llame el otro día estas así"
"Lo siento, no es nada" mintió con una voz tan clara que pocas personas podrían dudar de su credibilidad "tengo alergia al polvo y me hace llorar los ojos" pero para su mala suerte Rin no era de esas personas.
"Alergia al polvo ¿huh?" el pelirrojo entrecerró los ojos mirando bien a su amigo para detectar cualquier cosa que le dijera que mentía "¿desde cuándo?"
"Rin por favor, solo dame tiempo para ir al servicio un momento ¿sí?" y sin esperar respuesta se alejó, sin preocuparse por secarse las lágrimas o por las miradas de las personas que se encontraba en su camino.
Durante todo el intercambio Haruka no despego sus ojos de Makoto, por lo que pudo notar claramente como los ojos de este también se ponían algo más brillantes y el cambio en su expresión que se entristeció tanto como si se sintiera culpable de algo. Los ojos azul zafiro y los ojos rojos escarlata intercambiaron una mirada de sospecha.
El pelinegro regreso un poco después y luego de asegurarle a Rin varias veces que estaba bien y que solo había sido el polvo, se marcharon a la salida para buscar el tren que los llevaría cerca de la universidad, con Matsuoka hablando de sus anécdotas y entrenamientos mientras los otros tres lo escuchaban, un pelinegro de ojos azules prestándole bastante atención a la manera en que sonreía y un pelinegro de ojos aguamarina junto con un castaño que solo trataban de no caer en la tentación de mirarse y disculparse por todo el desastre que tenían en sus interiores.
Al llegar a las residencias estudiantiles, ni Makoto ni Sousuke tenían muy claro que planeaban hacer sus visitantes para instalarse allí por una semana, por lo que solo siguieron caminando hasta que cada uno estuvo frente a su puerta, es decir, uno al lado del otro.
"Así que viven a lado" murmuro Haruka dándole una mirada de entendimiento al pelirrojo.
"Necesito hablar con Makoto" anuncio Matsuoka tomando al castaño por el brazo apenas abría la puerta y jalándolo al interior "Haru ¿podrías ir un rato con Sou?" y sin esperar respuesta cerró la puerta de un golpe dejando a ambos chicos de cabello azabache pasmados en el pasillo.
Sousuke al igual que Haruka conocía bien a Rin, por lo que abrió la puerta y le hizo una señal a Nanase para que pasará. El otro chico acepto sabiendo que no tenía sentido negarse, pero la incomodidad que se desprendía de ambos fue casi palpable.
Rin era un romántico y siempre le había parecido que Makoto y Sousuke harían una buena pareja, la dulzura e inocencia de Makoto junto la seriedad y amabilidad de Sousuke, por eso cuando los dos comenzaron a estudiar juntos pensó que tal vez esos dos verían lo que para él estaba tan claro. Jamás espero que Sousuke parecería un muñeco roto, ni que Makoto podría usar expresiones tan despiadadas en una clara venganza contra el otro. Realmente necesitaba que alguien le explicara que estaba sucediendo, pero sabía bien que el pelinegro no estaba en condiciones de hacerlo y que quizás su viejo amigo de ojos verdes tendría más facilidad de ser persuadido.
Claro que los ojos sorprendidos del castaño, abiertos de una manera tan desmesurada que casi parecía fueran a caérsele, no le daba tan buena espina de que recibiría la explicación que necesitaba. Se acercó un poco a su anfitrión y le coloco una mano en el hombro, dándole una mirada de acusación que Makoto quiso evitar por todos los medios. Aunque pareciera cobarde el castaño corrió adentrándose en su habitación con la excusa de servir dos vasos con agua.
El pelirrojo, vio que la cosa no sería tan fácil, pero no iba a dejar que el castaño huyera de él, por lo que cual cazador asechando a su presa lo siguió hasta el lugar donde cocinaba. Pudo observar como la gran espalda de Makoto se tensaba al sentir su presencia y el cómo sus manos temblaron un poco. Como sabía que la intimidación con Makoto solo le haría balbucear y soltar incoherencias, hizo algo que tal vez no era lo más adecuado, pero a momentos desesperados, medidas desesperadas. Le rodeo el tronco con los brazos y lo apretó en un abrazo, apoyando su rostro en la espalda ajena.
"R-Rin ¿qué estás haciendo?" tartamudeo y el pelirrojo sintió como su espalda se empezaba a poner calientita.
"Makoto, sabes que te quiero y por lo tanto me preocupo por ti" susurro "quiero que seas feliz y que te enamores de alguien, así que… ¿qué pasó con Sousuke?" soltó despiadadamente liberando al castaño del abrazo.
La cara del castaño se descompuso por completo al oír la pregunta del pelirrojo, porque aunque presentía que era lo que quería Rin cuando lo jalo al interior de su hogar, aun así no quería escucharlo, por ser precisamente él el único impedimento para que Sousuke lo aceptara
"Sabes realmente no quiero hablar de eso contigo" susurro con voz apenada y el sonrojo aun adornándole las mejillas.
"¿Por qué? realmente necesito que me expliques" pidió el de ojos escarlata con esa mirada de sospecha, que más bien parecía estar a punto de llorar, tan común en él "No entiendo que le pasa a Sousuke, jamás lo había visto llorar, y pareció que tú fuiste el culpable de que lo hiciera"
"Basta, para por favor" pidió el castaño en un chillido mientras se cubría el rostro "No quiero que hables de él como si lo conocieras tan bien"
"Makoto ¿de qué demonios estás hablando?" el pelirrojo decidió que estaba cansado por el viaje, por lo que fue a sentarse en la orilla de la cama. Al principio Tachibana no hizo ademán de moverse, pero después de un suspiro decidió que era mejor sentarse junto al pelirrojo "¿Por qué suenas como si estuvieras celoso?"
"Pues porque lo estoy" los ojos de Rin y no los de Makoto brillaron al ver que su pareja parecía haberse formado como quería "No entiendo porque no se decide, ¿me quiere o no?"
"Explícame bien, por favor" aunque intento esconderlo sonó más emocionado de lo que debió.
"No creo que deba, eso es algo que solo él debería decirte" tanteo el castaño pero la mirada de Rin le informo que iba a continuar hasta que le dijera "Bien, pero no me haré responsable de nada; Sousuke estuvo o está enamorado de ti"
"¿¡QUÉ!?" grito y se tapó la boca porque lo podrían escuchar en otras habitaciones "¿en serio?"
Makoto asintió y Rin se aplano en la cama sintiéndose como un gran imbécil, ahora que lo recordaba una conversación con Sousuke le había dejado algo confundido y el pelinegro la había iniciado hablando de amor. Si su amigo se le había intentado confesar en ese día le había roto las esperanzas de la peor manera; Ahora que lo pensaba ese día se había terminado de agravar su lesión del hombro, eso significa que es mi culpa, pensó el pelirrojo sintiendo como sus ojos se aguaban.
"Soy un gran idiota" sollozo Matsuoka acurrucándose contra la almohada de Makoto.
"Sabía que llorarías" comento el castaño tratando de consolar a su amigo "por eso no quería decírtelo, por favor para de llorar o Haru me va a querer golpear" sonrió amablemente al ojiescarlata cuando este le mostro su rostro.
"Tu amabas a Haru" afirmo "wow realmente soy un idiota, le he roto el corazón a ambos" lloró más fuerte y Makoto lo abrazo mientras se calmaba.
Pero Makoto bien sabía que cuando Rin empezaba a llorar costaba bastante que se detuviera, por lo que se recostó en su cama con un lloroso pelirrojo entre sus brazos y lo dejo llorar hasta que se durmió. En lo único que pensó el castaño es en lo enojado que se pondría Haru al tener que estar tanto tiempo con Sousuke.
En la habitación 374 de las residencias estudiantiles se desarrollaba justamente la escena esperada. El más bajo de las dos personas que estaban en ese espacio veía todo y nada, con el mismo aire distraído y desinteresado que siempre emanaba, mientras que el más alto le miraba prácticamente tratando de desintegrarlo en su intento por comprender que podría estar pensando, con una cara de fastidio. Ambos estaban sentados en el suelo, el de ojos azules apoyado contra la cama y el de orbes aguamarinas frente a él. Como entendió que el nadador de estilo libre no le iba a hablar, se recostó en el suelo pasando los brazos detrás de su cabeza y miró el techo esperando que Rin se diera prisa en venir por su pareja.
"Aquí hay polvo" soltó de pronto la voz plana de Nanase "¿por qué no estas llorando entonces?"
La pregunta tan fuera de contexto y tan bruscamente hecha lo desconcertó por un momento bastante largo, pero entendía que el de cabello más largo quería preguntar algo "No andes con rodeos y pregunta"
"¿Qué le has hecho a Makoto?" espetó sin tacto y recibió un bufido de respuesta.
"¿Hacerle algo, yo?" rio cínicamente y consiguió un gruñido de parte del otro "¿Por qué no le preguntas a él que me ha hecho a mí? Allí encontrarás tu respuesta"
"Conozco bien a Makoto y nunca le había visto actuar así, tan fríamente con alguien" comento más para sí mismo que para su interlocutor "Tu debiste haberle hecho algo, no hay otra explicación"
"No creas que conoces tan bien a Makoto siendo tú el causante de…" se cortó de pronto ante las palabras que estuvo a punto de soltar porque en realidad no le correspondía a él decirle de los sentimientos del castaño a Nanase y realmente no quería herirlo aún más con su estupidez.
"Yo sé que Makoto estuvo enamorado de mí o al menos eso pensaba él" afirmó el morocho haciendo que Sousuke se volviera a sentar y le mirara con incredulidad "Lo sabía y por eso le aclare de mi relación con Rin cuando estaba intentando confesarse, no quería rechazarlo porque es mi mejor amigo y no podría perder eso, pero debía dejarle en claro que yo jamás podría corresponder sus sentimientos para que pudiera renunciar y avanzar" explico con una mirada en la que, si se observaba con mucho cuidado, se podía leer un poco de remordimiento "Sé que le hice daño pero siempre he sabido que él no se dejaría vencer por algo como eso, además Makoto no estaba realmente enamorado de mí solo estaba confundiéndolo con un amor fraternal" de pronto los ojos azules se clavaron en los aguamarina y con escrutinio e intensidad miraron a su anfitrión "Él no es como tú"
Sousuke se quedó congelado tratando de asimilar toda la información que se le había dado. Realmente Nanase era una caja de sorpresas, siempre pareciendo tan despistado e incluso infantil, como si no pudiera observar más allá del agua, pero al parecer veía más de lo que parecía porque sus ojos no dejaban de mirar su pecho, justamente allí donde debía haber un corazón. Yamazaki no dudo en que Nanase sabía lo que había hecho, sabía de sus antiguos sentimientos por Rin y de sus actuales sentimientos por Makoto. Quizás lo comprendía mejor de lo que él mismo lo hacía.
Sin saber muy bien que decir, decidió que realmente no importaba porque, como se recordaba constantemente ahora, él no sentía nada. Se volvió a recostar adoptando la misma posición.
"Realmente das miedo" masculló y una risa desdeñosa se escapó de sus labios "Si sabes todo eso ¿Cuál es la necesidad de interrogarme con respecto a Makoto?"
"Porque sinceramente quiero que sea feliz y eres la primer persona de la que se ha enamorado" aclaró el de ojos zafiros.
"¿Qué te hace pensar eso?" sin poder controlarse su voz salió intranquila y temblorosa, y el dolor que sentía en su pecho se intensifico, al igual que los latidos fantasmas de su corazón "Dijiste que estaba actuando fríamente, ¿cómo demonios eso sería porque está enamorado de mí?"
"Justamente por eso" masculló Haruka con fastidió al tener que hablar con alguien tan obtuso como el pelinegro, el cual ni siquiera le había agradado nunca "Makoto es una persona demasiado amable y siempre trata bien a los demás, siempre sonriente y dulce, pero eso solo demuestra que nunca ha tenido a alguien tan especial como para enojarse y sufrir, o para lanzar comentarios heridos como un tipo de desquite" concluyó mirándole con una tenue sonrisa "Si Makoto no te quisiera nunca se mostraría tan molesto e hiriente o tan herido como lo hizo en el aeropuerto"
Sousuke no pudo contenerse y comenzó a llorar nuevamente sin hacer un solo ruido. No entendía porque no pudo haber conocido primero a Makoto, antes de todo lo que pasó con su mejor amigo, y tampoco entendía porque estaba tan indispuesto a dejarse amar, a sentir nuevamente algo por ese castaño tan precioso para él.
¿¡Por qué no puedo recuperar mi corazón!?
El toque de los nudillos en la puerta le dijeron que debía parar de llorar pero simplemente sus ojos no quería detenerse y su corazón no quería dejar de darle tanto dolor que hizo que toda su vista se nublara, hasta que finalmente se desmayó. Pero antes de perder la conciencia pudo sentir unas manos cálidas acariciando sus mejillas, secando sus lágrimas
Cuando Sousuke abrió los ojos nuevamente todo estaba oscuro, y al ver por la pequeña ventana que había en la pared, notó que afuera ya era de noche. Se removió un poco incómodo por estar aún en el piso, sintiendo su cuerpo algo más pesado. Se froto los ojos y miro hacia abajo, entonces tuvo una vista más hermosa de lo que podría haber deseado. Makoto estaba apoyado en su pecho con las manos recogidas cerca de su rostro y un puchero adorable adornando sus labios. Respiraba acompasadamente y sus parpados se movían un poco como si quisiera abrirlos pero no pudiera.
Los labios del pelinegro se movieron en una sonrisa que se extendió por todo su ser dándole calidez a su vida. Entonces vio como los ojos verdes se abrían y rápidamente lo miraban solo a él. El castaño también sonrió, con dulzura y timidez, con la disculpa desbordándose por sus ojos y con un cariño tan palpable que resultaba abrumador. Sousuke jamás vería una sonrisa tan bella como esa en toda su vida.
Antes de que cualquiera de los dos dijera algo, Makoto se estiro para besar a Sousuke de la misma manera que lo había hecho la primera vez, robándole el aliento y tratando de adueñarse de su alma y aunque el pelinegro quería continuar, quería pertenecerle a ese chico hermoso y que este le perteneciera a él, su miedo se lo impidió y lo alejo suavemente dándole una mirada llena de terror. No quería herirlo pero no quería ser herido, no quería sufrir el rechazo, ni quería tener que superar a nadie nuevamente. Siempre había sabido que el amor se acaba y él no podría soportar que algo más acabará así para él, no quería amar a Makoto y después perderle, no quería tener un corazón vivo en su interior más muerto de lo que se encontraba ahora que no lo habitaba. No podía dejar que Makoto Tachibana se metiera más en su alma sabiendo que ambos terminarían terriblemente heridos.
"Lo siento, pero esto es demasiado para mí"
"Desearía que me amarás, pero cuando no lo hagas más, ¿Qué haré?"
Espero que Makoto se molestará con él, que le dijera que era una basura y que no podía verlo más, incluso espero que se marchará, pero el castaño no hizo nada de eso y en cambio le sonrió.
"Haré que no puedas vivir sin mí" afirmó el castaño sentándose y estirándose para luego levantarse "sé que me querrás tanto como yo te quiero y estoy dispuesto a esperar lo que sea necesario hasta que lo aceptes"
Le extendió una mano para ayudarle a levantar y el pelinegro no pudo hacer más que tomarla. Entonces los soltó y quitándose la sudadera y los pantalones, con un pequeño sonrojo en sus mejillas, se metió en su cama.
"Haru y Rin están en mi cuarto, por lo que me quedaré contigo" y se cubrió con las mantas acurrucándose "Ven aquí"
Sousuke no quería dormir en el piso, y se moría por saber cómo se sentía tener el calor de Makoto junto a él toda la noche, por lo que sin dejar de mirarlo se quitó también su suéter y pantalón, y se metió a la cama abrazando al de ojos verdes para dormir junto a él hasta el día siguiente.
Entonces ¿qué tal estuvo? Me parece que Rin es fudanshi jajaja. Espero les haya gustado este capítulo, para el próximo estará la aparición especial de Nagisa y Rei y más de Haru y Rin por supuesto. A Makoto y Sousuke no los mencionare porque me caen muy mal jajajaja, si claro como si eso fuera posible.
Les cuento que casi todos los capítulos están escritos con la inspiración de bandas sonoras de películas de terror (Siniestro principalmente) y me preguntaba que música escuchan para inspirarse, dejarlo en un review (ignoren la mala estrategia para conseguir reviews, realmente tengo curiosidad).
Contesto reviews que no puedo responder por PM:
lizzy: Primero aclaro el final no va a ser como el original, yo tampoco lo soportaría u.u, pretendo que sea un final bonito y feliz ¡te lo juró! Y segundo, muchas gracias por los halagos, me alegra mucho que te haya gustado como escribo y la historia, así que aquí tienes el nuevo capítulo n.n !
Yukisa: Lo lamento por lo de Sousuke, es que soy una rebelde y amo a los ukes, lo cual pues podría verse como mala combinación, aun así me alegra que a pesar de eso leas la historia y me encanta que te guste el fic. Seguiré escribiendo hasta que lo termine!
Lectonima: Me alegra que te guste la historia, me esfuerzo para que continúe siendo interesante. Aquí tienes el capítulo, espero te haya gustado!
Los demás por inbox (yei primer vez que puedo poner esto *grito emocionado*) y nos leemos en próximo capítulo que llegará puntualito.
Saludos!
