El despertador llevaba sonando un rato pero Sasuke no se podía levantar, estiro su brazo con pereza hacia el otro extremo de la cama, solo al sentir que estaba solo se levantó. Solo había sido un sueño aunque se sintió muy real. Con molestia apago la maldita alarma, al desbloquear su teléfono, sonrió y releyó el "Buenas noches" que Sakura le mandó la noche anterior, quizás por eso soñó con ella.

El día anterior después de que la acompaño a su casa ella le había escrito para agradecerle por el día y de alguna forma u otra terminaron hablando por horas hasta que ella cayo rendida a la cama, se sorprendió a si mismo sintiéndose comodo hablando con la pelirosa. Antes de que pudiera reaccionar una segunda alarma sonó "Presentación de los avances". Mierda. Se levanto y se preparó para su día, uno que prometía ser largo y tedioso, debería dejar en el escritorio de Jiraya un avance con las estadísticas y notas de sus alumnos.

Para mala suerte de sus alumnos, Sasuke les entregó un examen sorpresa, eso le daría tiempo de ultimar detalles. Suspiro, todavía no pasaban ni quince minutos y ya no tenía ganas de seguir avanzando con su trabajo, dedico una mirada a la clase para ver si alguien osaba copiarse en su presencia. Pero, ¿Acaso eran imbéciles? O es que nadie se daba cuenta que desde el frente del salón se veía todo. Ese pendejo debería agradecer a los dioses de que estaba de humor y no tenía tiempo ni ganas de pensar en su castigo.

-Nara ¿Qué estas haciendo? – dijo de pronto llamando la atención de la clase.

-Nada – respondió con toda la tranquilidad que alguien podría tener ante la mirada de un Uchiha.

-Hmp – respondió frio – último aviso para tu "Nada"-

Unos pocos valientes rieron por lo bajo, mientras que los que estaban intentando copiarse se congelaron. Sasuke volvió a mirar a la clase pero esta vez deteniéndose en Sakura, ella tenía una sonrisa plasmada en su rostro, sin darse cuenta sonrió ladino. Ciertamente él también estaba contento que Chiyo volviera a casa con ella, por lo que le había contado Sakura se sentía muy sola en aquella casa. Ella sin darse cuenta de que él la estaba mirando, levanto la vista y lo observo, cuando sus miradas chocaron ella volvió a sonreir y volvió a su examen para que el no se percatase de su sonrojo. Sintió paz y volvió a lo suyo.

Después de la clase se dirigió a la sala de profesores, sabía que no habría nadie ya preferían juntarse en la cafetería, era simplemente el lugar perfecto para poder revisar su trabajo tranquilo. Se dirigió hacia la mesa, conecto su laptop y se dedicó a lo suyo.

-Hey – escucho la voz de Sai – estas de buen humor por lo visto – agrego este sentandose al lado suyo - ¿Por qué no vas a la cafetería? Allí hay café gratis y es bastante bueno.

-Hmp, quiero terminar con esto- respondió simplemente. Sai suspiro, haciendo que regresara verlo -¿Qué te sucede? – preguntó finalmente, evidentemente el profesor de arte no se iría hasta que no dijera lo que tenía para decir.

-Necesito contarle a alguien que tuve una noche increíble el sábado – se apoyo en sus codos.

-Puedes contárselo a otros – dijo sin dejar de leer un párrafo que no le agradaba, no sonaba bien en su cabeza.

-¿A quien? Eres el único que no me lleva veinte años, salvo por Karin pero no podría contarle nada a ella – al ver el evidente silencio de Sasuke agrego – me juzgaría – Sasuke lo miro incrédulo ¿A qué diablos se refería? Sai sacó su teléfono y le mostró una foto, Sasuke sin mucho interés la miro, se extraño al ver una mata de pelo rosado conocida. En la foto se encontraban Sai al lado de una chica rubia con vestido blanco que creyó ver un par de veces en el instituto; la chica de la cafetería, la cual sino recordaba mal se llamaba Tenten, con vestido rosa y entre Tenten y Sai estaba ella, Sakura con un vestido negro además tenía un peinado que daba la sensación de que tuviera pelo corto.

-Ahora veo que tengo tu atención– dijo con gracia - pude besar y acariciar a mi musa, fue simplemente exquisito – comento con una sonrisa de satisfacción.

-Bien por ti – respondió con la esperanza de que Sai se fuera.

-Oye…- hizo el gesto de contarle un pequeño chisme – Tu sexy alumna-

-¿Qué? – dijo incrédulo ¿Qué demonios había escuchado? Aquella mención le provoco escalofríos.

-Haruno, creo que es el apellido – respondió sin entender la reacción de Sasuke – La de la falda, la que todo el mundo habló

-Hm – respondió de mala gana en forma de afirmación, todavía sentía un poco mal por lo que había pasado ese día.

-Bueno, a ella y la otra chica se les acercaron varios – comento con gracia, algo en el interior de Sasuke le provoco malestar -aunque ciertamente más que aceptar un par de tragos no hicieron – recordó con cierta molestia – no me dejaron llevarme a otra parte a su amiga - concluyo un poco decepcionado.

-Quizás vieron tus intensiones – mascullo guardando sus cosas, estaba harto de tonterías.

-Bueno, fallaron. Ya quedamos para vernos – comento – se ve que hice bien en intentar hacerme amigo de ellas – suspiro por el trabajo extra que llevaría su pequeña musa.

-¿Hacerte amigo de ellas? – repitió incrédulo. No había pasado mucho tiempo con Sai pero la idea de Sakura pasando tiempo con él le provoco escalofríos, ella era demasiado inocente como para hacer tal cosa.

-Para llegar a una chica por lo general tienes que caerle bien a su grupo de amigas – comentó con obviedad -Bueno, me tengo que ir, enseguida comienza mi clase – hizo una pausa – veré un rato a mi musa, sabes que sea mi alumna lo hace más exitante aun– lo último lo dijo con un tono sugestivo. Cuando se encontró solo suspiro con molestia, por suerte había terminado con lo que entregaría. "No volveré a esta sala" pensó para sus adentros además no pudo evitar hace la nota mental de que si alguna vez tuviera una hija la mandaría a un colegio de monjas.

Por su parte Sakura había recuperado su brillo, saber que llegaría a casa y que se encontraría con su abuela la reconfortaba, volvería a tener comida casera y lo mejor de todo es que sería recién hecha; tendría a esa persona que le preguntaría como estuvo su día, sus clases y cosas; verían sus novelas y escucharía palabras cálidas todos los días.

La vuelta de Chiyo había cambiado algo en ella, se esforzaría más en clases y le sonreria todo el mundo en el restaurante. Quería volver tranquila a su casa y disfrutar cada momento con su abuela.

-Sakura – llamó Tenten – me dijo la dueña que la semana que viene llegara una buena chica-

-¡Que suerte! Tendremos menos trabajo – dijo Sakura estirándose, ese día habían corrido como locas por todos lados.

-¡Sí! Tardaremos menos en cerrar y todo ¡Y menos mal! Hace mucho frio – comento Tenten

-Es verdad, este invierno esta especialmente frío – agrego la pelirosa sobándose los brazos para darse un poco más de calor. Tenten rio

-Ya es hora de cerrar, avisale a tu sensei – Sakura asintió y fue a avisarle a Sasuke.

Para vergüenza de la pelirosa, tanto su amiga como su novio le pidieron a su sensei que la acompañe a casa y aunque este respondió que no habría problema, ella se sentía mortificada, ya no quería volver a sentirse una molesta para nadie ¡Para eso había conseguido este trabajo! Aunque no podía negar que pasar un tiempo más con él sonaba a un plan perfecto. El camino fue tranquilo, hablaron de diferentes cosas, era agradable para ambos hasta que llegaron a la casa de ella. Allí los sorprendió Chiyo, quien hizo acribillo a preguntas a Sasuke para después pedirle que la acompañe cuando pueda a casa. Nuevamente Sasuke acepto.

Cuando Sasuke llego a su departamento se encotró con un mensaje de la pelirosa "lo siento"

"No te preocupes, yo también me siento más tranquilo así a demás vivimos prácticamente al lado". La respuesta de Sakura se hizo esperar, por algún motivo sospecho de que escribió y borro un millón de posibles respuestas hasta que finalmente le respondió un "Gracias".

Un par de semanas después se encontraban volviendo en silencio. Sakura se encontraba colorada por la vergüenza y la rabia. Llegando a la casa de la pelirosa, ella se armo de valor para decir

-Lamento lo que dije hoy – dijo desviando la mirada. Sasuke se rio - ¡Oye no es gracioso! – Esa tarde había llegado la nueva chica, hasta ahí estuvo todo genial pero el problema empezó cuando lo vio a Sasuke, y Sakura describió muy lo que hizo esta chica: babearse.

Acaparó la mesa, no paro de ofrecerle café e intentar hablarle. El restaurante estaba que explotaba por lo que Sakura no había podido servirle el café como siempre lo había hecho.

La gota que derramó el vaso fue cuando quiso regalarle un postre, dejo todo lo que tenía para acercarse a la mesa pero cuando llego vio como Sasuke rechazaba el postre

-A Sasuke-kun no le gustan los postres- dijo con una sonrisa victoriosa pero pronto la ataco el pánico. ¿¡LE HABÍA DICHO SASUKE-KUN EN LA CARA!? Antes que alguno llegara a decir algo Sakura corrió a atender las demás mesas y no volvió a mirar hacia aquella dirección.

-No me molesta que me llames así si estamos solos – remarcando la palabra solos. Sakura se ruborizo.

-Gracias Sasuke-kun – ella sonrió y el le devolvió el gesto para que esta entrara a su casa.


Gracias a todos por comentar y seguir la historia. De nuevo! Espero que les haya gustado el capitulo y que comenten gente bella, ustedes son lo más!

Por lo general suelo responder directo a las personas pero como Fanfiction no me deja aprovecho para hacerlo acá! Quiero aprovechar para agradecerles Nathari Ishida y SabakuNoSakura, sus palabras me hicieron sentir mejor!