Capitulo 8

Alice se encontraba en su habitación, acostada en su gran cama. No se encontraba llorando ni lamentándose, estaba ahí sin hacer nada solo miraba el techo.

No quería ver a nadie, solo quería pensar ¿Por qué a un no había aceptado a la muerte como parte de ella, como parte de su vida?

La muerte era algo natural en la vida de un mortal, eso ya lo entendía ella perfectamente, su padre le había explicado eso muchas beses.

Flash Back

Alice era una niña de 10 años quien se encontraba corriendo por el hermoso jardín de su hogar lleno de rosas y gardenias negras de un exquisito olor y varias flores hermosas que eran algo extravagante y exótico para la vista de un mortal.

Alice—la llamo su padre.

Ella se acerco a él y lo abrazo con tanto cariño.

Padre ¿Qué es la muerte?—le pregunto Alice.

La muerte es algo normal entre los mortales, es la fecha límite para ellos, y tu mi pequeña tendrás que trabajar con ella, hay dos tipos de muerte, la dolorosa y la no dolorosa tu perteneces a la no dolorosa mi niña—le explico su padre.

En ese caso también las flores mueren—le dijo Alice a su padre sonriendo mientras le enseñaba una flor marchita.

Si cariño—su padre la abrazo—en esta vida todo llega a morir.

¿Nosotros moriremos también?—le pregunto Alice.

No querida, nosotros somos inmortales la muerte no aplica en nosotros—le respondió su padre.

Fin de Flash Back

¿Por qué todo tiene que ser tan complicado?se pregunto mentalmente Alice escondiéndose bajo las sabanas.

No cambiaras nada estando ahí acostadale dijo una vocecilla en su cabeza y por más que Alice no quería aceptarlo era la verdad.

Ella se levanto, se vistió adecuadamente, tomo sus cosas y salió. Caminaba por las calles del mundo de los mortales sin rumbo alguno, deteniéndose en vez en cuando a ver los bonitos vestidos de las elegantes tiendas de ropa que se encontraba en el camino, había empezando a nevar.

Ella tomo asiento en una banca que se encontraba en el parque, ella se dio cuenta que allí había una caja tapa por trozos de tela, Alice se acerco a ella y cuando la abrió vio que en ella había un gatito de pelaje blanco como la nieva de orejas y patitas color grises y ojos color grises como la luna, era gracioso pues parecía que el gatito tuviere zapatitos.

Alice se incoó y tomo al gatito.

¿Estás solo?—le pregunto ella— ¿y tu familia?

Miau, miau—le respondió el gatito.

Tu familia te abandono—comento Alice—¿Qué hare contigo? si te dejo aquí morirías, no tengo otra opción que buscarte un hogar llevarte conmigo ¿tienes nombre?

Miau, miau, miau—el gatito la miraba atentamente, Alice suspiro.

En ese caso te llamare yuki que significa nieve ¿te gusta tu nuevo nombre yuki?—le dijo Alice sonriendo.

Miau—el gatito empezó a ronronear mientras que movía su cola.

Alice se levanto con el gatito en brazos buscando donde refugiarse de la nieve y del frio.

Jasper se encontraba en su gran departamento, apenas saliendo de la ducha llevaba un pantalón negro, su torso se encontraba desnudo llevando una toalla en sus hombros, de pronto de la nada apareció Alice asiendo que el tropezara y callera al suelo por la sorpresa.

Noto que Alice estaba cubierta por la nieve que había caído hace unas horas y en sus brazos había un bultito cubiertos por trozos de tela.

Alice ¿Estás bien? ¿Tienes frio?—le pregunto Jasper levantándose y acercándose a ella.

Alice solo negó con la cabeza mientras su mirada se encontraba en el suelo.

Ayúdame—le pidió Alice levantando la vista para mirarlo a los ojos y el noto que los ojos de ella estaban vidriosos.

¿Qué pasa Alice?—le pregunto Jasper preocupado, Alice le quito el trozo de tela al bultito que llevaba en brazos que dejo a ver a un lindo gatito.

E encontrado a este gatito en el parque con la fría nieve cayéndole, pensé llevarlo a casa pero recordé que si cancerbero lo viera mataría al gatito del susto, no puedo dejarlo en la calle solo se moriría de frio—le explico Alice mientras se le escapaba unas cuantas lagrimas— ¿Qué hago?

Jasper conmovido por la escena se acerco a Alice y limpio sus lágrimas.

¿Tiene nombre?—le pregunto Jasper.

Yuki, su nombre es yuki—le respondió Alice.

Yuki se puede quedar conmigo—le dijo Jasper, Alice le regalo una enorme sonrisa—no me haría mal un poco de compañía.

Jasper tomo al gatito, Alice estaba a punto de estallar de la felicidad.

¿En serio? Juro que no te arrepentirás Jasper, yuki será un buen gato—le dijo Alice sonriéndole—vendré a visitarlo todos los días y te ayudare a cuidarlo.

Jasper sonrió ante el entusiasmo de Alice, ella lo abrazo diciéndole gracias, Jasper le dio un poco de leche a yuki y busco una caja vacía poniéndole periódicos viejos ya que en ella dormiría yuki.

Alice se quedo un rato mas en el departamento de Jasper, ella se sentó en el suelo, yuki se acostó en su regazo mientras ella lo acariciaba.

Jasper noto los ojos de Alice brillar, lo cierto era de que él se había enamorado de ella pero no podía decírselo por ser ella una divinidad y si ella quisiera podría enamorar a cualquier mortal mejor que él, uno más atractivo de buen cuerpo y de alta clase social.

Jasper se sentó alado de ella, sus manos llegaron a rosarse provocando en ambos una descarga eléctrica.

En el pequeño balcón de Jasper se podía ver como la nieve caía, ambos se miraron ninguno de los dos podía apartar la vista de los hermosos ojos del otro como si se tratara de un hechizo, ambos poco a poco se empezaron a acercar.

Si estás haciendo esto Emmett será mejor que te detengas esto ahora mismo—pensó Alice.

Detente Jasper, estas cometiendo un grave error, un error que quisiste hacer el primer día que la vistes—se dijo mentalmente Jasper.

Sus alientos se mezclaban, hasta que rompieron la poca distancia entre ambos uniéndose en un cálido y dulce beso.

Los labios de Alice eran dulces, pereciera que se derritieran como el algodón de azúcar es como Jasper lo recordaba desde aquel día que se besaron enfrente de María.

Aquel día no le importo que María los estuviese viendo y tampoco le importo si se iría al inframundo como un alma condenada.

Ambos se mostraron su amor en aquel beso, cuando se separaron por falta de aire ambos estaban levemente sonrojados pero a un así se sonrieron uno al otro.

Yuki empezó a maullar al sentirse olvidado mientras mordía ligeramente la mano de Alice y Jasper para llamar su atención.

Te amo—le dijo Jasper volviendo a besar a Alice.

Te amo—le respondió Alice correspondiendo el beso.

Yuki no paraba de maullar.

Al parecer alguien esta celoso—dijo Alice dejando de besar a Jasper para ver a yuki. Jasper sonrió ante la actitud de yuki pero no podía culparlo, si él estuviera en la situación de yuki también haría lo que fuera para llamar la atención de Alice.

Yuki poco a poco se empezó a quedar dormido, una vez dormido siguieron con lo suyo.

Alice rodeo el cuello de Jasper con sus brazos mientras seguían besándose, Jasper puso sus manos en la cintura de Alice acercándola más a él y al parecer Alice no le importaba que Jasper no llevara camisa.

Así que esto es el amor—pensó Alice.

Cuando terminaron de besarse, ambos tomaron asiento en el sofá de Jasper.

Por siglos Emmett nos hablo a mi hermano y a mí acerca del amor—le comento Alice—pero es mucho mejor sentirlo.

Ambos empezaron a reír.

¿Así que soy un rubio sexy?—pregunto Jasper riendo al recordar aquel día, Alice empezó a reírse también.

Si, eres mi rubio sexy—le contesto Alice dándole un beso en la mejilla.

Jasper la sujeto y el hiso sentarse en sus piernas.

Y tú eres mi dulce duendecillo—le dijo Jasper—no, tu eres mi diosa.

Alice rio por el comentario de Jasper y de pronto vio el torso desnudo de Jasper estaba lleno de cicatrices.

¿Qué te paso Jazzy?—le pregunto Alice.

Estuve un tiempo en servicio militar y eso me dejo todas esas heridas, a María le repugnaba verlas, de seguro te han parecido desagradable, mejor voy a ponerme una camiseta—le respondió Jasper.

El estuvo a punto de levantarse asiendo a un lado a Alice pero ella lo detuvo.

Me gustan—le dijo Alice mirándolo a los ojos—me gustan tus cicatrices.

Alice empezó a acariciar las cicatrices de Jasper.

Alice…por favor…no hagas eso—le pidió Jasper mordiéndose el labio inferior para no soltar un pequeño gemido.

Qué bien se siente su tacto—pensó Jasper.

¿Hacer que Jazzy?—pregunto Alice juguetona mientras besaba a jasper.

El beso se hiso apasionado, pero se detuvieron por falta de aire.

Ya me tengo que ir—le dijo Alice, Jasper la abrazo.

¿Nos seguiremos viendo?—le pregunto Jasper no queriéndola soltar.

Claro tontito—le contesto Alice besándolo.

Una vez que Alice se fue Jasper no pudo evitar sonreí como un bobo casi babeando, el se encontraba más que feliz, se dirigió a su habitación, definitivamente este era el mejor día de su vida. Pero sabía que su Alice se le hacia familiar.