Ayame:- ¡Perdonen el retrazo!

Ban:- ¬_¬ Te mataré!


Capitulo 8 ¿Dondé esta Ginji?

Ya habian pasado dos semanas desde el incidente en la isla, todos parecian llevar una vida tranquila, hasta que en Honky Tonks h ubo una reunión ya que era el aniverario de la fundación del local y Hevn habia decidido hacerle una fiesta a Paul al igual que Natsumi por eso reunieron al grupo para celebrar la fiesta un dia antes, cuando Paul habia salido.

- Muy bien necesito que cada quien se encarge de algo - les Hevn sonriendo.

- Yo me hare cargo de los adornos- dijo Katsuki. Inmediatamente Ban comenzó a molestarlo sobre que la escuela fuchinton servía para hacer bordados para fiestas. Ginji tuvo que tranquilizarlos antes de que empezara una pelea.
- Bien, yo me encargo de la comida- comentó Himiko.
- Seguro esta envenenada- murmuró Ban y la dama veneno le dio un pizotón.
- Por mi parte haré una tarta junto con Sheika chan- sonrió Madoka y la chica aceptó encantada.
- En fin, yo tendre que buscar un bufón de circo para que nos entretenga- Shido miró a Enishi de reojo- No creo tener que buscarlo muy lejos.
- ¡Hey! ¡Yo puedo hacerlo!- propuso el mismo sin entender la indirecta.
- ¿En quién cres que pensaba? – dijo el amo de las bestias con una gota.
- Esperen- Todos se voltearon a ver a Jubei- Yo puedo intentarlo- lo miraron con una gran gota- Tres tristes tigres ¡Oh! ¡Vamos!- Desesperado. Katsuki lo tranquilizó.
- En ese caso ¡Yo me hago cargo del regalo!- dijo Ginji emocionado. Los demás lo miraron durante unos segundos dudando pero parecía tan determinado que no le dijieron nada.
- Yo no tengo tiempo para estas cosas. Ve tú- dijo Ban fumando su cigarrillo e iba a retirarse cuando Hevn lo tomo del hombro y sonrió.
- Piensalo Ban, si le hacemos una fiesta enorme a Paul se olvidará de tus deudas.
El dueño del jagan se lo pensó dos veces.

- Muy bien, ¿qué me toca hacer?
- Limpiar el local junto con Natsumi chan- sonrió la negociadora. Ban le echó una mirada asesina.
- ¿Y por qué no lo haces tú?
- Alguien tiene que encargarse de entretener a Paul- sonrió divertida- Además no quiero que mis uñas se aruinen.

- Vamos Ban kun. Hay mucho que hacer- Ban fue arrastrado por Natsumi al fondo del local donde le dio una escoba y un recogedor. El chico suspiró.

- Nos vemos serpiente. – Dijo Shido- Cuando regrese quiero ver este sitio reluciente.
Ban quiso asesinarlo en ese momento.

Cada quien se fue a hacer lo cometido. Al día siguiente todo ya estaba listo para la llegada de Paul pero habia un problema: Ginji se le habia olvidado compar el regalo y había salido corriendo rápido por él. Paul llegó y fue recibido por un "Sorpresa" general. Comenzó a llorar de felicidad, por fin alguien se tomaba la molestia de celebrarle una fiesta. Todo comenzó bien. Comieron, bebieron y festejaron hasta el anocheser. Solo había un problema: Ginjo aún no regresaba con el regalo.
- Ya se tardó demasiado- Ban miró inquieto su reloj.
- ¿Qué le habrá pasado a Ginji san? – Katsuki estaba también preocupado.
Ban no respondió. Shido se hartó y tomo a Midou del traje ante la sorpresa de todos.
- ¡Tú y yo tenemos que hablar!- Los dos salieron del local seguidos por Katsuki.
- ¿Todo bien? – preguntó Natsumi queriendo seguirlos
- Si, descuide. Vamos a buscar a Ginji san- le contestó el hilandero y corrió para seguir a Ban y Shido que ya se habían adelanado.
- ¿Qué deseas chico mono? – Preguntó Ban fumando su cigarrillo- Y también el hilandero vino ¿Me van a regañar por algo?
- No te hagas el idiota- repuso Shido molesto- Desde la misión de los Shinkigamis has estado ocultando algo. ¿Qué es?
- Yo también me di cuenta de eso, Ban kun- dijo Katsuki- ¿Por qué no confias en nosotros?
- Les encanta meter la nariz donde no los llaman- mencionó Ban molesto pero siguió hablando- En fin no me dejaran en paz hasta que les diga. ¿Recuerdan lo que paso durante la misión? ¿Cuando todos esos tipos usaron los elementos para atacarnos?
- Ginji san uso su electricidad y termino con todos ellos- De repente Katsuki pareció comprender- Eso significa que..
- Ya te diste cuenta- dijo Ban- El objetivo de ese ataque no solo era detenernos un rato, también probar los poderes de Ginji.
- ¿Quieres decir que esos tipos van tras él? – Shido se alteró- ¿Y aún asi lo dejaste ir solo? ¡Idiota!- no lo pensó dos veces y chiflo llamando a sus animales. Tenían que darse prisa y encontrar a Ginji.
- Esperemos que ese idiota no este en problemas- menciono Ban comenzando a correr seguido de los otros dos.

Por otro lado en las calles Ginji corria desesperado. Había logrado comprar el regalo pero desgraciadamente se había perdido.
- ¿Dónde estoy? Ya me perdí- se pone en forma chibi- ¡Ban chan, por favor ayúdame!

Camina con lentitud y temor por las calles oscuras hasta que choca contra una figura.
- ¿Ban chan? – levanta la cabeza y mira a otro hombre que le daba escalofríos. Por un segundo pienza que es Akabane y retrocede.
- ¿Aka…bane…san? – lo mirá bien y se tranquiliza. Se trata de otra persona pero en seguida se da cuenta de quien es y vuelve a la normalidad.
- Tú eres uno de los Shankaga – dice - ¿O era shinkigamis? – Menea la cabeza- ¿Qué es lo que deseas?
En posición de guardia.
- Me alaga que me recuerdes Amano Ginji kun- sonrió de forma escalofriante el hombre. De inmediato unas llamas lo rodearon.
- ¡Eres el Shinkigami de fuego!
- Sakio para los amigos- sonrió- ¿Quieres ser mi amigo, verdad Ginji kun?
Ginji lo mira con algo de miedo. Ese tipo se parece un poco Akabane, tiene esa peculiar sonrisa siniestra.
- En fin, tendrás que venir conmigo por las buenas o por las malas- dice y su sonrisa se vuelve sádica. De inmediato lo ataca con una llamarada. Ginji responde con rayos. Los postes de luz rotos se encienden una y otra vez.
- Interesante, ¡muy interesante!- dice el hombre mientras continúa atacando una y otra vez al raitei quien se defiende con todo lo que puede.
- Ban chan, date prisa- susurrá para él mismo. En eso van pasando un grupo de jóvenes . Ginji se da cuenta antes y detiene su ataque por lo que es golpeado por Sakio en las costillas y lanzado hacia la pared. Los jóvenes se atemorizan y tratan de escapar.
- Lo siento, pero no me gusta dejar testigos.
- ¿Qué vas a hacer?- Ginji abre mucho los ojos tratando de levantarse. Ve frente a si mismo como Sakio quema vivos a dos de los adolecentes y va tras el último cuando Ginji enfurece.
- ¡Bastardo! ¡Ellos no tenian nada que ver! – aumenta su poder considerablemente. Un rayo salido de la nada cae sobre él y se forma una gran explosión que arrasa con varias casas. Sakio sonríe complacido y desaparece. Ginji llora cargando al chico inconciente en brazos.

La onda de choque y luz llegan hasta donde están Ban y los dos reyes. En menos de un segundo comprenden la situación.
- ¡Maldición, Ginji!

Corren hacia el lugar de la explosión. Unas ambulancias y patrullas de policía ya están llegando. Ban busca con la mirada a su amigo. Lo ven siendo atendido por dos paramédicos. Trata de acercarse pero los policías los detienen.
- ¡No puede pasar! Es peligroso.
- ¡Callaté! ¡Es mi amigo!- gritá Ban desesperado. Los paramédicos suben a Ginji a la ambulancia. Uno de ellos escucha el escándalo.
- Muy bien, solo podrán subir dos con él.
- Yo regresare al Honky Tonks – dice Katsuki- Shido y Ban, vayan con él.
No fue necesario que lo dijiese. Ambos ya habían subido a la ambulancia.

Los paramédicos atendían al herido. Ban miraba a su amigo preocupado.
- ¿Qué fue lo que te paso, Ginji? – preguntó al aire. Se contuvo para no golpear la pared pero apretó tanto los puños que sangro. Un paramédico le atendió la herida preocupado.
Shido por su parte se percató que había otro herido en la ambulancia. Preguntó por el estado del chico.
- Sufrio quemaduras leves pero sobrevivirá. Cuando lo encontramos el otro chico se aferraba a él con fuerza como si quisiese protejerlo- contestó una mujer atendiendo al chico- Ojalá tuvieran la misma suerte los otros dos chicos.
- ¿Qué les paso a ellos? – preguntó Ban esta vez.
- No se los detalles pero quedaron calcinados. Los forenses tratan de determinar la razón de esa explosión. Surgio de la nada y se llevo varias casas. Gracias a dios no había nadie en ellas. Estaban en renta.
- Un golpe de suerte- susurró el chico mono y ambos regresaron a ver a Ginji. El hospital ya no estaba lejos.

En el Honky Tonks algunos se habían alteado por el estruendo de la explosión. Katsuki llegó a calmar la situación. En cuanto todos se enteraron quisieron salir a visitarlo. Katsuki les contuvo. Himiko, Hevn y Katsuki irían al hospital primero, Jubei y Enishi se quedarían en el Honky Tonks para cuidar a las chicas mientras regresaban.
- Espero realmente que Ginji se encuentre bien - dijo Natsumi mientras miraba por la ventanilla preocupada.

- Descuida Ginji kun es muy fuerte, estara bien- le dijo Enishi.
- Eso espero- dijo Madoka deprimida.
Sheika solo miraba sin comprender bien la situación pero deseaba que su amigo Ginji estuviese bien.
Juubei ingreso en el local. Katsuki le telefoneo para explicarle la situación de Ginji.
- Se encuentra herido pero si descansa un día se recuperara. Una persona normal ya habría muerto con sus heridas.
Las chicas suspiraron alividas. Madoka sonrió.
- ¿Qué tal si le hacemos un delicioso pastel a Ginji para que se recupere?
- ¡Me parece buena idea! El jefe esta descansando en su habitación así que no pasara nada si usamos la cocina un rato.
- Bien, ¡yo les ayudaré!- proupso Enishi sin embargo fue detenido por Jubei
- No sabemos si hay más tipos cerca. Estaremos vigilando- Sacó a arrastrando a su compañero.
- Descuiden, las protegeremos- dijo este último con lágrimas en sus ojos.

Las chicas rieron.
- Muy bien Sheika chan ¿Comenzamos a preparar los ingredientes?
- Sí - conestó ella algo distraída. El tema de los atacantes de Ginji le resulva curioso.

Más tarde en el hospital, los doctores atendierón a Ginji mientras que Katsuki, Ban, Shido, Himiko y Hevn esperaban en la sala de espera impacientes, despues de un rato salió el doctor e imediatamente todos se avalanzarón sobre él.
- ¿Cómo está? – preguntó Ban
¿Es algo grave? – Katsuki lo miró preocupado.
- ¿Se va a recuperar? – Preguntó Shido
- ¿Sigue vivo? – fue esta vez Himiko.

- Calma, calma - dijo el doctor - Su compañero esta bien, solo mal herido, con que descanse un dia se sentira mejor -

- ¿Lo podemos pasar a ver?

- Originalmente solo podrían pasar los familiares pero dadas las circuntancias ustedes pueden pasar- dijo el doctor.

Los presentes no comentaron nada. Era obvio a que circuntancias se refería. Seguro nadie pudo contactar con los parientes de Ginji, era obvio que no podrían. El chico fue abandonado cuando era un niño en la Fortaleza Ilimitada.
Los cinco ingresaron a la habitación. Ahí un Ginji aturdido miraba las paredes aburrido. Al verlos se alegró mucho.
- ¡Chicos!- gritó de emoción y se trató de levantar sin embargo no podía.

- Estás hecho polvo Ginji ¿Qué te pasó? – le preguntó Ban tomando asiento en la silla mientras el resto solo observaba y saludaba a Ginji de manera adecuada.

- No lo sé – contestó el emperador- Todo fue tan confuso. Compré el regalo- se quedó en shock- Ban chan ¿Dónde está el regalo?
- Tranquilo Ginji san, nos encargaremos de comprar otro – le dijo Katzuki con una sonrisa. Eso pareció tranquilizar a Ginji así que continuó con su relato.

- En fin, me perdí por las calles y me tope con un sujeto. Al principio pensé que era Ban por eso me acerqué a él – su rostro se fue ensombreciendo poco a poco- Pero después me di cuenta de que era otra persona. Sakio, el tipo de los Shinkigamis.

- ¿Qué? – gritó Himiko sorprendida. Sin embargo Ban, Shido y Katsuki no dijieron nada, ya lo habían sospechado desde el principio. Ban estaba molesto por no haber podido ayudar a su compañero cuando lo necesitaba. ¡Maldita sea!

- Después de eso….ya no recuerdo que pasó- dijo el chico confundido- Solo sé que estaba atacando a unos chicos y yo me enfade y….

- Te volviste el emperador relámpago y arrasaste con algunas casas- comentó Ban. Ginji abrió los ojos atemorizado- Sin embargo protegiste a un chico de morir con todas tus fuerzas. Él esta en la otra habitación descansando.

El rostro de Ginji se relajó un poco, ya se sentía mejor. Una de las enfermeras les pidió que se retiraran para dejar descansar al chico. Ban fue el único que decidió quedarse a cuidarlo como su eterno compañero. El doctor no tuvo objeción alguna. El resto se dispuso a volver al Honky Tonks.

Ginji dormía tranquilo. Ban observaba por la ventana maldiciendo no poder fumar un cigarrillo en ese momento. Ese bastardo hiba a pagar haber dañado a su camarada. Sentiría en carne propia lo que es atacar a los Get Backers.


Ayame:- * con un martilllo y un espejo* Vamos, Ban ,tranquilo.
Shido:- ¬¬ no es el único que va a matarte.
Ayame.- T_T ¡Sakio, todo es tu culpa!
Katsuki:- * sonrisa*
Ayame:- T.T Tengo miedo! ¡Ginji san, salvame!