Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.
RECUPERANDO LA VIDA
POV Edward
Capítulo 7: Destello.
Solo. Si había una palabra que me definiera mejor en aquel momento, era esa simple palabra. En poco más de un año mi vida había dado un giro considerablemente grande, tanto que ya no sabía la razón de mi existencia. Se la había llevado ella el día que había salido por la puerta de nuestro hogar.
Hogar, bonita palabra. Aquel hogar que forjamos juntos día a día ya no existía. Todo había desaparecido con la muerte de nuestra hija y posteriormente con su depresión. ¿Tan poco le importaba que no había intentado nada por salvar lo que teníamos? ¿Dónde se había quedado aquel amor que tantas veces me había prometido?
Limpié con el dorso de mi mano las lágrimas que caían por mis mejillas una vez más. ¿Qué es lo que había hecho mal?
-¿Y estas rosas?- Preguntó ella sorprendida, sujetando el ramo con las dos manos, al salir de nuestra habitación hacia el comedor.
-¿Es que no puedo regalarte algo simplemente porque tengo ganas de hacerlo? - Respondí con una cálida sonrisa, observando su vientre, el cual comenzaba a notarse. Me levanté del sofá. - Quiero consentirte.- Dije acercándome.- Consentiros.- Dije acariciando su vientre.
-Gracias amor.
-Gracias a ti por darme el regalo más valioso.- Dije inclinándome para besarla.
El sonido del teléfono comenzó a sonar y lo miré con rabia. ¿Quién se atrevía a interrumpirnos? Corrección, interrumpir mis recuerdos. Apoyé mi espalda en el sofá y bufé, deseando que aquel sonido cesara y me dejara tranquilo de nuevo, viviendo en mi pasado, en mis recuerdos felices. Pero cuando pensaba que ya no iba a molestarme más, volvió a sonar, ¿Quién podría ser tan insistente? Al principio solía contestar en seguida pues me parecía que Bella podría arrepentirse en cualquier momento, pero pronto a medida que pasaban los días, me di cuenta de que su decisión era firme y sin vuelta atrás.
-¿Sí?- Contesté hoscamente.
-Hola Edward.- Puse los ojos en blanco.
-¿Qué pasa Alice?
-Gracias, estoy bien ¿y tú? - Bufé.
-¿Puedes ir al grano? ¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme?
-¿Te acuerdas que dentro de dos días es el cumpleaños de mamá, cierto? Vamos a ir todos, no estaría de más que vinieras, hace mucho tiempo que no te vemos, por favor… hazlo por mamá Edward.
Hacía más de un mes y medio que no veía a mis padres ni a mis hermanos, pero no me apetecía en absoluto. Iba a trabajar por obligación, porque ya ni mi trabajo me satisfacía. Sabía que mi madre debía estar muy preocupada, pero… tampoco tenía ganas de salir de casa, ni siquiera de que me vieran con este aspecto.
-Alice…
-Venga Edward, sé que lo de Bella te ha afectado, pero en vez de estar ahí sentado sin hacer nada, deberías insistir un poco más, ¿Ya te has dado por vencido?
Sonreí desganadamente, ¿Qué sabía ella? Bella había tomado su decisión, sabía que no iba a cambiarla.
-¿Sabes algo de ella?- Hubo un silencio.
-Está bien. Pero volviendo al tema anterior, por favor ven, por favor, por favor.
-Bueno Alice, ya lo veremos, un beso.- Colgué.
Hasta Alice tenía más noticias que yo. Necesitaba verla, estrecharla entre mis brazos y sentirla, ser yo quien la consolara, quien le ayudara a salir adelante, pero aún no entendía por que se había negado tanto.
Sentí el timbre, estaba en el comedor mirando un rato la televisión, intentando alejar un poco mis pensamientos, aunque aquello era francamente casi imposible. No tenía ganas de ver a nadie, así que seguí sentado sin inmutarme.
Bien un documental sobre búfalos, no era muy interesante, pero al menos intentaba escuchar algo. El timbre volvió a sonar y me quedé en el mismo sitio, esta vez mirando a la puerta con el ceño fruncido. Otra vez y otra vez y otra vez.
-¡Ya, ya, ya, ya!- Grité elevando mis manos, dándome por vencido. Abrí la puerta, con cara de muy pocos amigos.- ¿Qué haces aquí Jasper?
-Vengo a recogerte. Por si se te ha olvidado es el cumpleaños de tu madre.- Bufé, aun no podía creerlo.
-Jasper, dispongo de coche, si no voy es porque no me apetece.
-Harías feliz a tu madre… Hace tiempo que no sabe nada de ti Edward…
-No tengo regalo.- Dije intentando que sonase como una excusa razonable para no asistir.
-No te preocupes por eso, Alice se ha encargado de todo.- Suspiré, me rasqué la cabeza y miré al interior del piso.
-Está bien, vamos, pero puedo llevar mi coche.
El tiempo dentro de mi Volvo transcurrió lento, tuve que quitar la radio porque no soportaba escuchar música, todas las letras me hacían recordar a mi esposa. Diablos, ¿es que jamás podría vivir bien? Tenía pensado cenar y volver a casa en seguida, al menos habría estado un poco con ellos, no podrían quejarse, ni echarme nada en cara por ese día.
Recorrí el comedor y saludé a mi madre lo mejor que pude, después de todo ninguno de los presentes merecía un desaire por mi parte, ninguno de ellos me había hecho daño. Solo trataban de ayudarme, intenté grabarme eso en la cabeza mientras caminaba en dirección al lugar que quedaba libre, me senté desganado, esperando que la comida no fuera muy pesada, pues no tenía mucha hambre. Pero… algo cambió al instante, un olor, su perfume, tan natural y delicioso como siempre… sonreí, me estaba volviendo loco. Pero no podía ser, era demasiado real como para estar imaginándomelo, comencé a tensarme en mi lugar, mi sonrisa se hacía cada vez más ancha y elevé mi cabeza hacia la derecha, solo para encontrarme con el precioso rostro de ella, sus ojos brillaban con una luminosidad envidiable…
-Bella…- Murmuré maravillado. Pero algo iba mal, de repente vi como el color de su cara se desvanecía y cerraba los ojos, cayendo sobre mi regazo. - ¡Bella! - La llamé.
-¡Bella! - Gritaron todos mientras se acercaban.
-Llévala a tu habitación hijo.- Me sugirió mi padre.
La miré de nuevo, sus enormes ojos se encontraban cerrados y sus labios entreabiertos. Miré a mi padre y asentí. La erguí un poco y pasé uno de mis brazos por debajo de sus piernas, y con el otro aguanté su espalda, en ningún momento dejé de observarla, estaba tan diferente… realmente bella, hermosa, y nunca había dejado de serlo, pero parecía que haberme dejado le había sentado realmente bien. Me entristecí al instante mientras la tumbaba sobre el colchón de mi antigua habitación, aquella donde habíamos pasado tantos buenos momentos.
-Edward… - Dijo advirtiéndome, apuntándome con un dedo para que no me acercara más.
La verdad, es que el hecho de que mi padre viajara tanto a causa de sus conferencias con mi madre me gustaba demasiado. Y el traer a Bella en casa cuando ellos no se encontraban era algo peligroso. No hice caso a su petición, me subí a la cama por la orilla y gateé lentamente en su dirección.
-Edward… - Dijo nerviosa, con la voz entrecortada, sin apartar su mirada de mi.
-Vamos Bella… - Ella se retiró hasta toparse con el cabecero de mi cama.- Tenemos muy pocos momentos así.- Susurré muy cerca de su rostro, rozando con mi nariz su mejilla. Ella cerró los ojos.
-¿Qué diría Esme?- Solo pude reír. Sabía que su rendición cada vez se encontraba más cerca.
-No lo haría, si supiera que ella está cerca amor. Pero me muero por sentir tu cuerpo junto al mío.- Murmuré acariciando su brazo con mi mano.- Mis labios por tu piel…- Besé su cuello.
-Edward…- Dijo en un gemido y enredo sus dedos en mi cabello para besarme. Reí entre besos.
-¿Y ahora qué? - Preguntó sonriendo mientras no paraba de besarme.
-Volví a ganar.- Dije feliz metiendo mis manos bajo su blusa.
-¡Tramposo!- Susurró riendo mientras me abrazaba más fuerte. La cogí de la cintura y me posicioné a horcajadas sobre ella haciéndole cosquillas. Comenzamos a reír escandalosamente. -¡Edward, para! ¡Por favor!
-¿Hermanito?- La voz de Emmett hizo que saliéramos de nuestra burbuja. Tocó la puerta.- ¿Qué le estás haciendo a Bella?
Coloqué uno de sus brazos sobre su vientre y estreché una de mis manos con la suya, mientras con la otra me dedicaba a acariciarle el rostro.
-¿Qué te ha pasado, amor?- Murmuré muy cerca de su rostro.
-Edward.- Me llamó mi padre.
-¿Qué le pasa?- Pregunté confuso y sumamente preocupado.
-¿Puedes salir? Voy a examinarla.
-No pienso alejarme de ella.- Dije con el ceño fruncido, pero mi padre me miró insistente.
-No vas a estar muy lejos… solo te pido que esperes fuera unos minutos.- Suspiré y volví a observarla.
-Voy a estar aquí. -Me incliné y besé su frente. Después salí y cerré la puerta.
Reprimí con un esfuerzo increíble el impulso de volver a la habitación y sujetar su mano. Quería que supiera que estaba con ella, quería que supiera que no la había olvidado, que podía contar conmigo, ¡Dios!, quería que supiera que aún la amaba por sobre todas las cosas. Pero tenía que comprender que ya no éramos una pareja, que debía dejarle su intimidad, su espacio, pero… estaba tan bella… Cerré los ojos apoyado en la pared contigua a la puerta de mi habitación, ¿tanto bien le había hecho dejarme? A mi me había cambiado completamente la vida a peor.
Ni siquiera era capaz de concentrarme en mi trabajo como antes. Me llevé una mano a los ojos, queriendo desaparecer, no era capaz de seguir viviendo si no era con ella, la necesitaba. Prefería morir que estar viviendo aquel calvario sin su simple presencia. Y ahora más, que parecía que le había sentado tan bien nuestra separación.
-¿Preocupado?- Preguntó la aguda voz de mi hermana. Retiré la mano de mis ojos, llevándome la lágrima.
-Adolorido.- Miré al suelo. Alice se acercó y acarició mi mejilla.
-Edward… Te lo dije y te lo vuelvo a repetir, ¿No crees que lo has dado todo por perdido muy pronto?- Miré a mi hermana a los ojos algo confundido. Ella me sonrió.
-¿Qué…?
-Edward.- Dijo mi padre abriendo la puerta. Me tensé al instante y pasé lo más rápido que pude.
La miré parado en el marco de la puerta, su color cremoso había vuelto a su piel. Pero sus ojos me miraban con cautela, preocupación… ¿A caso su desmayo había sido mucho peor? Caminé lentamente hacia un lado de la cama seguido por Alice.
-Bella… ¿Cómo te encuentras?- Ella se miró las manos nerviosa.
-Bien.- Dijo queriendo evadir el tema.
-¿Bien? Nadie se marea si está bien.
-Alice creo que deberíamos dejarlos solos.- Sugirió mi padre. Lo miré extraño, ¿es que acaso Bella tenía que comunicarme algo malo?
La volví a mirar, no era capaz de quitar la mirada de sus manos. Aquello no me estaba gustando nada, ¿es que acaso me había ocultado algo? ¿Y si tenía alguna enfermedad grave? Tragué pesadamente cuando escuché la puerta cerrarse. Bella señaló la silla de mi escritorio con la cabeza antes de mirarme. Aquellos ojos… parecían tener miedo. En silencio me giré para estirar de la silla y sentarme frente a un lado de la cama.
-Tengo algo que decirte.- Murmuró bajito. Intentó incorporarse, pero noté como fruncía el ceño y se llevó una mano a la frente.
-Tranquila Bella, puedes seguir tumbada.- Sí, había sonado demasiado preocupado. Una pequeñísima sonrisa asomó por sus labios, pero sus ojos seguían cautelosos, demasiado.
-Necesito decirte esto de frente.
¿Tan grave era? Mi corazón comenzó una carrera desenfrenada y volví a tragar, ya casi no me quedaba saliva en la boca. Sin pensarlo cogí su mano y vi como ella reaccionaba inesperadamente ante mi gesto, mirando la unión de nuestras manos, pero no las separó, al contrario, me la estrechó levemente. Agaché la cabeza y cerré los ojos con fuerza.
-Dilo, Bella.- Pero ella no pronunciaba ninguna palabra, esperé unos segundos más hasta que me cansé y decidí mirarla.
-Edward, es que… Mira antes que nada, quiero decirte que esto no tiene porque cambiar nada entre nosotros. Simplemente ha pasado…
-¿A qué te refieres?- Cada vez me estaba asustando más, ¿Quizás era una enfermedad terminal?
-Estoy…
-¡Bella, por favor!- Supliqué. Ella suspiró y clavó su mirada en mi.
-Estoy embarazada.
Me paralicé. Mi corazón también dejó de bombear por un largo segundo. Un ligero estremecimiento me recorrió desde la puntas de mis pies hasta el último pelo de la cabeza. ¿Embarazada? Continué mirándola pasmado, intentando reaccionar. Ella le dio un apretón a mi mano.
-Edward… ¿Estás bien?- Preguntó preocupada.
No me dio tiempo a racionar mi acción, mucho menos de responder a su pregunta, cuando me di cuenta la había estrechado entre mis brazos, sonriendo como hacía tanto tiempo que no hacía. ¿Un hijo? ¿Eso significaba una oportunidad más para nosotros?
-Bella, Bella… acabas de devolverme a la vida.- Murmuré estrechándola más fuerte. Pero algo iba mal, ella no me correspondía, me separé repentinamente observándola cauteloso.
-Edward… esto no significa nada.
-Pero Bella…
-No Edward.- Me cortó, tensando su mandíbula.
-¿Ya no me quieres?- Sentí como mi corazón se encogía ante aquella pregunta. Si hacía unos segundos había vuelto a sentirme vivo, ahora otra vez estaba cayendo sin paracaídas al vacío más oscuro. -Ahora lo entiendo… - Dije mirándola de nuevo.- Has… cambiado tanto Bella… Miraté.- La señalé.- Estás mucho mejor que desde que nos vimos la última vez.- Sonreí con ironía, al ver el contraste que hacía con ella.
-Edward..- Murmuró.
-¿No hay nada que pueda hacer? ¿Es que no tengo una mínima posibilidad?- Entonces me trabé en seguida cuando pensé en… - ¿Estás enamorada de alguien más?
-¡No!- Respondió automáticamente. Suspiré y me quedé en silencio, algo más aliviado pero confuso de igual forma. Sentí sus manos sobre mis mejillas, no sabía en qué momento había agachado la cabeza, pero ella había conseguido alzarla de nuevo, y me sonreía tiernamente. - Nunca habrá otro hombre, ¿Entiendes?- Fruncí el ceño más confuso aún.
-¿Entonces…? ¿He hecho algo mal? Dame otra oportunidad, te juro que…
-Sh, sh, sh.- Siseó. - No tiene que ver contigo, tú lo has hecho todo bien, la única culpable he sido yo.
-Pero… - Negó con la cabeza. - Podemos superar esto juntos Bella, vuelve. - Siguió negando.
-Tiene que ver conmigo, no me siento bien conmigo misma, ¿cómo podría estar bien contigo? No puedo Edward. Sí, me encuentro mucho mejor, pero aun no consigo verme como antes.
-Puedes terminar de recuperarte conmigo.- Sentí mi cara arder cuando dejó caer sus manos, pero sus ojos no habían perdido mi mirada. Ella suspiró.
-Edward… Entiéndelo, no te estoy negando nada. Solo… quiero que me entiendas. Aun me siento un poco culpable por lo de Carlie, y no quiero que volvamos a discutir, no quiero pelear contigo, dame tiempo, por favor. - ¿Entonces no era una negativa? No pude evitar sonreír de satisfacción.
-Está bien, pero… no podrás negarme una cosa.
-¿Qué?- Acuné su rostro entre mis manos y la miré con todo el amor que sentía.
-Que esté pendiente de ti, después de todo ese bebé también es mío.
Ella me miró devolviéndome la sonrisa, estábamos tan cerca, no me di cuenta en qué momento dejé apoyar mi frente en la suya, pero mi mirada ya había encontrado un objetivo. Acaricié de nuevo su mejilla sintiendo cada vez más consciente el aroma que desprendía todo su cuerpo. Ella iba a darme otro hijo, la mujer que más amaba. No pude evitar acortar aquellos pocos centímetros y besar sus labios, en casi un roce, pero aún así placentero y lleno de vida. Ella no se movía, pero había cerrado los ojos, así que no me lo tomé como una negativa… volví a besarlos esta vez entreabriendo los labios, sintiendo su sabor en mi boca, dulce, como la miel, aquello era como volver a casa, era mi lugar en el mundo, junto a ella.
Sonreí cuando sus labios me correspondieron con un tímido beso, pero no por aquello menos dulce. Se apartó y abrí los ojos para encontrarme con los suyos, nos sonreímos tiernamente.
-¿Quieres ir a cenar?
-Me encantaría que me acompañases.- Respondió sonriéndome, con aquella sonrisa que tanto echaba de menos.
Ahora sí, sabía que teníamos otra oportunidad.
Aquí os dejo el capítulo 7, parece que la cosa se va arreglando poco a poco :) Espero que os gustee.
Jos WeasleyC, Paolastef, JaliceJalice, E. Cullen Vigo, katlin, GRACIAS. :)
miraura, dicen que lo bueno siempre se hace esperar :)
supattinsondecullen, jajaja si Bella se esta recuperando poco a poco y parece que Edward va a ayudarla también :)
BlackCullen, cierto, ya se sabe que Bella esta embarazada :)
HippieLucy, que bien que ya has vuelto jajaja, yo aun sigo estudiando duroo, pero me queda nada y por fin sere libre y me tomare mis propias vacaciones :)
Jag400, jajajaja no te preocupes si hablamos de tiempo, yo ultimamente ando fatal :(
kkikkaCullen, bienn! por fin! Te ha dado otro brinco el corazon de alegria?? jajaja
gioviss, de otro viaje?? que suerte por favor! yo necesito dejar de estudiar yaa jajaja y no te olvido queridaa, solo son los examenes, que me quitan demasiado tiempo, un besitoo :) (L)
Mrs. P. and C. M11, jajaja me alegro de que comprendas a Bella! Ella realmente lo pasa maal :)
Un besote a todaaaas!!
Hasta la proximaa :)
