Holaaa :D ya estoy de vuelta, ajksfks. Una pregunta quería haceros, si vais al instituto, ¿cuándo os dan las vacaciones? Espero que os guste el cap, es corto, pero uno de mis favoritos :)

Capítulo 8: La biblioteca.

La biblioteca se encontraba muy fría ese día. La bibliotecaria Prince había sonreído nada más verme, pero eso no consiguió que me sintiera mejor. De hecho, me sentía fatal. Ron y Harry no me hablaban, y había estado evitando a Malfoy. La única que actualmente se dignaba a hablarme era Luna. Y ella tampoco pasaba mucho tiempo, porque estaba todo el día con Theodore Nott. La verdad es que envidiaba a Luna, porque ella podía salir con Theo sin ningún problema, mientras que yo...ni siquiera sabía lo que quería. Me gustaba Malfoy. Mucho. Y no podía negarlo, al menos no a mi misma. Y eso me hizo darme cuenta de que era una total masoquista. Porque él me hacía daño, con sus palabras como cuchillos y sus actos despectivos, pero era lo único que tenía de él. Y mira que cuando él quería comportarse bien, lo hacía. Y esos momentos lo compensaban. Trataba de aferrarme a ellos tan fuerte como podía, intentando no dejarlos escapar. Y mi plan estaba en marcha. Luna me había dicho que hacer eso era dañarme a mí misma, pero era lo que necesitaba. Necesitaba saber qué sentía Malfoy por mi. Necesitaba saber quién era el verdadero Draco Malfoy, detrás de la máscara en la que se esconde. Y creo que hasta él se dio cuenta de que yo era la única que le entendía. La única que no lo juzgaba abiertamente. La que trataba de comprenderlo. Y eso lo asustaba tanto como a mi.

Sentí una presencia a mi lado, así que levanté la mirada de mi libro y contuve el aire.

-Granger...-comenzó él, sentándose en frente mia – Escucha, respecto al otro día...en Hogsmeade..yo...no quería llamarte sangre sucia. Lo hice sin pensar...yo...

Lo miré de la manera más fría posible (aunque seguramente parecía un corderito al que iban a degollar) y asentí.

-No...- comencé, pero él me interrumpió.

-Chist, déjame hablar. Decía que no quería llamarte eso. Y...lo siento – pronunció con lo que parecía el mayor esfuerzo.

Estaba anonada. ¿Draco Malfoy pidiendo perdón? Aquello era más de lo que podía esperar, y temí realmente que me pusiera a llorar allí mismo. Y él se dio cuenta.

-No llores, por favor – dijo con una mueca, pero parecía abatido y cansado.

-Está bien, Malfoy. No pasa nada. Estoy acostumbrada a que me llames así.

Me arrepentí nada más decirlo porque eso le sentó como una bofetada a Malfoy, pude verlo. Cerró los ojos y asintió.

-Lo sé. Te he hecho la vida imposible durante casi seis años, es normal que lo pienses.

-Malfoy, yo no quer...

-Sí querías. Da igual.

Lo miré durante unos momentos, intentando buscar su mirada, pero él seguía mirando a la mesa. Al cabo de unos segundos que parecían horas, sacó unos libros de su mochila con celeridad. Y comenzó a trabajar en algo que no pude distinguir, en silencio. Continué yo también haciendo mi trabajo, con el único sonido de los papeles al moverse y de las plumas al escribir.

-¿Vas a ir a algún sitio estas navidades? - rompí el silencio.

Él levantó su mirada del papel y me miró directamente, haciendo que mi estúpido corazón comenzara a latir como si acabara de correr la maratón. Y mis manos sudaban. Maldito cuerpo, que reaccionaba ante él como el vinagre ante el bicarbonato.

-A la Malfoy Manor – dijo haciendo una mueca, como si la idea le pareciera horrible.

-Oh...- murmuré, desviando la mirada de nuevo al libro.

-¿Y tú? - preguntó él, haciendo que volviera a alzar la cabeza.

-No, me quedaré aquí – Sola, pensé y el pareció darse cuenta, porque volvió a bajar la cabeza a su papel.

Y entonces me acordé de mi plan.

-¿Sabes, Malfoy? - dije de repente, un poco más fuerte de lo planeado, lo que hizo que él diera un respingo, sorprendido.

-Sorpréndeme – respondió cuando se recompuso.

-Esto es absurdo. Nos peleamos. Me besas. Nos peleamos. Nos arreglamos. Nos peleamos. Hablamos como si no hubiera pasado nada. ¿No hay algo que falla aquí?

Él no dijo nada, simplemente siguió mirándome, expectante.

-¡Me estás volviendo loca! - grité finalmente.

-Tú tampoco eres una santa, ¿lo sabes, no? - inquirió él, sin perder la calma.

-¡Nunca dije que lo fuera! Pero, ¿qué he hecho para que digas eso? - exigí saber.

-¡Dejaste que te besara para luego irte con ese Weasel! ¿No te das cuenta? - ahora él también estaba empezando a alterarse.

-¡Pero si yo no te besé! - volví a decir, y ambos sabíamos que estaba mintiendo.

-¡Y una mierda, Granger! ¡Me besaste tanto como yo y no finjas que no te gustó, maldita sea!

-¿Y qué pasa si no lo hizo? - pregunté calmándome un poco.

-Que te besaré otra maldita vez.

Y sin darme tiempo a replicar, sus labios volvieron a encontrar los míos. Y al cabo de unos segundos me encontraba sentada en la mesa de la biblioteca, con mis piernas alrededor de Malfoy, y enredados en un apasionado beso.

-¡Se puede saber qué estáis haciendo! - la voz de la bibliotecaria Prince resonó por toda la sala.

Intenté separarme, pero Malfoy no me dejó.

-¿Usted que cree? - preguntó él, atrevido.

-¡Salgan de aquí, indecentes! ¡Esto es una biblioteca!

Ya en la puerta, Malfoy tomó mi mano, lo cual hizo que me sorprendiera. Y mucho. Ysupongo que el estrés post-algo hizo que empujara a Malfoy con todas mis fuerzas contra la pared y lo besara allí mismo, de forma salvaje.

-¿Qué coño es esto? - gritó una voz desde los pasillos, y esta vez fue él quien me empujó.

Levanté la vista, abochornada, y vi a Theodore Nott y a Luna Lovegood allí, de la mano. Pero, para mi sorpresa, Theo no parecía sorprendido en lo más mínimo. Y Luna estaba radiante. Malfoy se fue con Theo a solas y volvió al cabo de unos minutos. Luna y Theo volvieron a macharse, dejándonos a solas de nuevo.

-Nos vemos después de navidad, Granger – dijo Malfoy, y depositó un breve pero dulce beso sobre mis labios antes de irse.

-Hasta después de navidad, Malfoy.

¿Qué os ha parecido? Dejad vuestros review :D - Cris.