-Me gustaría hablar con el profesor Xavier, es respecto a Rèmi y Rogue. Él no me conoce, pero es necesario comunicarme con él, por favor- explicó Pandora a Guepardo. En seguida el profesor Xavier aparece detrás de Guepardo y le explica la situación a ambos.

-Ambos se acaban de desmayar. Creo que es momento de que hagamos una regresión en conjunto, de inmediato los llevaremos a una habitación adecuada para ello.- enseguida Pandora y Mike siguieron al profesor, mientras Wolverine se dirigía a ayudar a Rogue.

REGRESIÓN

Capítulo 8: Déjame conocerte

-Rogue, tienes que confiar en mí. Ahora te sumergiré en un sueño para que puedas terminar todo esto y puedas seguir con esta vida. Sólo déjate llevar por tu pensamiento…- Le decía el profesor a su alumna en este momento inconciente.

-Rèmi, no lo eches a perder sólo limítate a estar ahí y durar toda la regresión. No la embarres- suplicaba Pandora mientras el muchacho trataba de ordenar los hechos y recordar el contacto de su chèrie.- ¡Olvida eso por un momento!- "Éste no tienes remedio", pensó para sí.

EN LA REGRESIÓN

Rogue sintió como una sábana transpasaba su forma espectral y 2 amantes entrelazaban sus cuerpos, eran Miharu y Ashitaka… "Gomen nasai" le susurraba la japonesa al oído… "¡No lo puedo creer!", exclamó mientras llevaba sus manos a la cabeza y sentía como todos los eventos ocurridos avanzaban y retrocedían en su mente. "Dime la verdad¿por qué te persiguen?" Las preguntas de Miharu se arremolinaban en su mente confundiéndola. Rogue sólo deseaba apretar el botón de stop y empezar de donde había quedado. Unas lágrimas salieron de sus ojos y en ese instante sintió su voz… "No llores, ma chèrie"

-¡Tú no entiendes¡Tengo que lidiar con mil personalidades todos los días¡No trates de explicar cosas que no comprendes!- vociferaba Miharu.

-Explícame entonces… Dime todo eso que no puedes descargar con nadie- le miró al rostro.- Estoy aquí para incluso protegerte de ti misma- dijo acariciándola por sobre su cabello.

- A veces… ni siquiera sé quién soy, yo…- dijo en medio de sollozos.- Tengo miedo de perderme a mí misma, más aún… No lo soporto… yo…- en seguida se acurrucó y lanzó un grito algo ahogado por la posición en que se encontraba que no dejaba escapar sonidos. Luego se estiró en el suelo dejando correr por sus mejillas las últimas lágrimas que le brotaban. Ahora sólo le quedaba dormir.

-Te amo- le dijo quedamente un Ashitaka que protegía su sueño.- Me has hechizado, ma chèrie.-

"Gambito… ¡Ashitaka!", se corrigió Rogue conmovida por ese acto. Realmente empezó a creer eso que percibió de la mente del franchute ese, que decidió traicionar a su bando para unirse a los samurais. "Quizás seas un idiota que… ¿me ama? Aunque estás a cien mil años luz de comprenderme". En eso empezó a ver a Ashitaka y distinguió una silueta más al fondo… "¿Gambito?", preguntó en voz alta. "Ma chèrie", recibió como respuesta. "Sin duda es él, pensó para sí" "Escucha con respecto a lo de…" No pudo seguir porque los recuerdos se empezaron a agolpar en los dos sin detenerse, buscando mostrarles algo o simplemente mortificándoles la mente.

-Escucha… yo… sumimasen ga…- se expresó la joven de ojos claros.

-No tienes que pedir disculpas…- dijo él.- Es verdad, no me tomo nada en serio y esto es una guerra- se lamentó el muchacho.

-Sin tus comentarios absurdos… supongo que la guerra sería más triste para mí, digo, para nosotros, para Hiroshi y Haruko también.-

-¿Algún día admitirás que soy imprescindible para ti?- le fijó la mirada.

-Cuando se te bajen los humos de la cabeza, intento de francés fracasado.-

-Ya estás peleando conmigo y ni siquiera somos matrimonio…- le miró pícaramente.

-Sigue soñando, Kurosaki.- replicó astutamente la chica.

-Contigo… siempre- respondió seductoramente.

Esa escena realmente conmovió a Rogue, y Gambito pudo notarlo, una expresión preciosa en el rostro de su niña... que además tenía un hermoso cuerpo a pesar de ser una especie de fantasmas no podía evitar pensar en eso. Realmente era un placer recorrerla con la mirada hasta… que se es descubierto. "¿Qué estás haciendo!", exclamó la mutante dándose cuenta de que su mano atravesaba a su compañero de regresión, por llamarlo de alguna forma. "Me salvé", le sonrió Gambito. "Realmente me hartas…", le explicó ella. La verdad era que por primera vez desde que empezó a ser acechada una relación con él valía la pena, pero cuando ella pensaba en sus sentimientos él pensaba… en otras cosas. Cuando decía blanco él decía negro, cuando era inocente ella lo creía culpable… ¡Parecían el agua y el aceite! Eran injuntables.

-Tu yo del pasado era más simpático- se limitó a decir.

-Todavía no sé si él tuvo la oportunidad de tocar tu preciosa piel, ma chèrie…- dice recordando el golpe recibido hace poco.

-Mi intención era quitarte la energía, inteligente- le respondió con la cabeza gacha la mutante.

-Con tu sola presencia me robas el aliento, ma chèrie.-

-¿Qué no hay forma de hacerte hablar serio?- le cuestionó.

-Lo siento. Sólo trato de conquistarte- se excusó.

-Sólo logras hartarme. Si me tomaras más seriamente…-

-Eres lo más serio en mi vida- interrumpe a la chica.- Quizás no estaba seguro de ello, pero cuando Pandora inició esto de las regresiones me di cuenta de que te amo antes de conocerte- le confesó.

-Creo que te fuiste al otro extremo. No me conoces lo suficiente para amarme.-

-Déjame conocerte.- le pidió Gambito.

"Déjame conocerte", retumbó en la mente de ambos antes de sumirse más recuerdos de los dos jóvenes japoneses.

-Déjame conocerte- fue la petición que le hizo Miharu a su compañero.

-Soy un libro para ti… y un libro muy abierto…- dijo percatándose de la seriedad de su chèrie.

-Hiroshi y Pandora están refugiados en un lugar seguro, pero nosotros no estamos a salvo. Ashitaka, te están persiguiendo. Supongo que debes una gran explicación.-

-Escucha, no es algo agradable de contar. Si quieres puedes usar tu poder conmigo y…- fue interrumpido por su la muchacha.

- ¿Qué estás loco¿Cómo puedes pensar que voy a quitarte tus memorias? No sería capaz…-

De inmediato se sintieron unos gritos de combate por lo que ambos debieron huir del lugar rápidamente. Corrieron bastante, alejándose de la ciudad y yendo hacia el oeste, terminando en el dojo que resultaba ser la base de clave 2. "…pueden ir a la base… pero es probable que los descubran. Tienes que cuidarte mucho Miharu¿me lo prometes?...", era ahora cuando las palabras de su amiga empezaban a tener sentido, ambos estaban en serio riesgo y debían huir de allí.

-Supongo que podremos escondernos en la base¿no? Hasta el momento van ganando nuestros aliados y no habría mayores problemas.-

-La base es peligrosa, debemos ir a ocultarnos a otro lado.-

-Yo soy quién protege aquí, ma chèrie- dijo mientras le tomaba en brazo y la llevaba hacia el dojo resistiendo la aparente rabieta de la chica.

-No deberíamos estar aquí, según Pandora seremos descubiertos.- le decía con ojos suplicantes a irse de allí.

-Si avanzamos nos encontraremos con el enemigo, pero si esperamos los samurais podrían avanzar y resguardarnos sin tener que exponer tu belleza a la crueldad de una batalla- le informó.- Esta es nuestra mejor opción y hasta que no propongas una mejor nos moveremos de aquí, ma chèrie.-

"¡Kami-sama!", exclamó para sus adentros. Pandora no solía equivocarse en cosas así, no había duda de que serían encontrados por el enemigo. El miedo se apoderó de ella, sin embargo su amiga le dijo que ella debía estar junto a él; así que tomó como misión personal protegerlo del peligro que se avecinaba.

Actualización rápida! Para compensar toda la demora, ojalá lo hayan disfrutado…

¡FELICES FIESTAS!