Capitulo 8
El gran escape: entre desilusiones, despedidas y decisiones apresuradas
Un soplo de viento fresco entró por las puertas abiertas de la terraza, no se inmuto a pesar de que hizo danzar graciosamente sus largos cabellos negros, seguía en la misma posición de horas atrás, sentada en el pórtico, abrazada a sus rodillas y con la mirada puesta en las afueras, era imposible saber cuánto tiempo llevaba mirando al cielo, podrían haber sido segundos, minutos, horas, no lo sabía con exactitud, sin haber pestañado siquiera, sus plateados ojos seguían clavados en el mismo punto del oscuro cielo de Konoha, esta noche no había luna y las estrellas eran cubiertas por densos nubarrones grisáceos que se habían apoderado del manto celeste desde muy tempranas horas, era cómo si la naturaleza misma la acompañara en su dolor, suspiró por enésima vez, hacía mucho que se había cansado de llorar, sus ojos estaban secos, por fuera no parecía más que un maniquí, pero la carga emocional que sentía en su interior no había disminuido ni un poco.
De pronto fue obligada a salir del sopor en el que estaba inmersa, ya pasaba de la media noche y por lo general a tan adentradas horas todos en la mansión deberían estar dormidos, todos, excepto la persona que llamaba a su puerta. El golpeteo se hacía tan insistente, que al final no le quedó otro remedio más que ir a atender.
No había salido de su habitación desde la noche anterior y pretendía permanecer ahí todo el tiempo que fuera necesario, en otras palabras, el tiempo que le llevaría culminar su plan, que podría tardar más de lo previsto, la prueba enfrentada el día anterior fue tan dura, que no tenía ni el animo suficiente como para asegurarse la muerte.
Entreabrió cautelosamente la puerta, dejando una pequeña abertura en la que apenas era visible parte de su rostro, lo miró desconcertada, su primo jamás la visitaba a esas horas de la noche, excepto cuando curaba sus heridas y cuidaba de ella, luego de haber recibido una paliza a manos de su padre.
No quiso abrir más, se sintió incomoda, ya que la única prenda que cubría su esbelto cuerpo, era una sencilla camisola de seda blanca que le llegaba poco más arriba de las rodillas, la camisola estaba sostenida por dos finas tiras que le cruzaban hasta media espalda, a su parecer, no dejando mucho a la imaginación, el verano era tan caluroso en Konoha, que le gustaba dormir lo más ligera de ropa posible, la noche para ella era una bendición, ya que al menos en esas horas podía ser ella misma, sin pensar en lo que los otros pudieran pensar o decir.
- Hinata-sama, déjeme pasar... – le habló en voz muy baja, pero demandante, ella acató rápidamente lo dicho al distinguir el byakugan activado en sus ojos y se hizo a un lado, permitiéndole adentrarse en la oscura intimidad de su habitación, no tuvo oportunidad de preguntarle qué ocurría, ya que a penas hubo cerrado la puerta, Neiji la tomó firmemente de la muñeca y la condujo hasta la terraza que daba a los jardines traseros de la mansión Hyuuga.
- ¿N-niisan qué sucede? – hablaba desconcertada, incluso intentó resistirse, el aire misterioso de su primo no le estaba gustando, él no solía actuar así.
- Tiene que salir de aquí…– expresó Neiji, susurrándole igual de bajo que antes, pareciendo cerciorándose de que nadie pudiera escucharlos, Hinata entonces se detuvo de golpe, justo cuando él pretendió tirarse junto con ella por la terraza.
- ¿Por qué? – se soltó de él con un suave movimiento, mirándolo confundida, no entendía a qué venía tanto misterio y no estaba dispuesta a seguirle hasta que le aclarara lo qué estaba sucediendo.
- Hinata-sama, confíe en mí, tiene que irse cuanto antes ... – ella no se movió un sólo centímetro de su lugar, tenía clavada la vista en él, a pesar de la reinante oscuridad, Neiji podía ver en el reflejo plateado de sus ojos la duda y desconfianza reflejadas, suspiró sonoramente, hubiese sido mejor no discutir el asunto hasta no encontrarse en un lugar seguro, pero por la férrea actitud de Hinata, deducía que no le quedaba de otra más que hablarle francamente – su padre ha descubierto la verdad ... – fue la fulminante noticia que salió de sus labios – él sabe que ya no es una ninja de Konoha…
- No puede ser ... – Hinata sintió como si el alma le abandonara el cuerpo, su rostro palideció y de pronto sintió como si el peso de su cuerpo no pudiese ser sostenido más por sus rodillas, Neiji notó de inmediato su desequilibrio, adelantándose a sostenerla por la cintura para evitar que cayera.
- Lo siento Hinata-sama, pero no pude hacer nada, cuando llegue la decisión ya había sido tomada... – la abrazó, en su voz se denotaba cierto arrepentimiento, Hinata volvió sus ojos a su rostro, sin poder verle claramente debido a la oscuridad ¿por qué se sentía culpable?, después de todo ella fue quien lo obligó a callar.
- N-no fue tu culpa niisan, tarde o temprano él iba a enterarse ... – se escuchó decir más calmada, asimilando gradualmente la noticia, al sentirse un poco fuerte se separó delicadamente de él, quedando de nueva cuenta frente a frente.
- Es que eso no es todo… – aclaró desesperado, perdiendo su patentado autocontrol – en cuanto lo supo Hiashi-sama convocó a una reunión extraordinaria con el consejo... – fue entonces que Hinata comenzó a entender el punto de su primo – durante toda la tarde discutieron su futuro como líder del Clan… y al final acordaron que Hanabi-sama debe ser la próxima sucesora... – no había más que decir, su degradación significaba sólo una cosa.
- M-me impondrán el sello de sumisión ¿no es así? – aunque no lo quiso, su voz dejó escapar un timbre de pánico, no podía permitir que eso sucediera, moriría antes que sufrir esa horrible tortura.
- Si... – exhalo cansado – el consejo determinó… – dudo por un segundo, desviando los ojos, no podía verla de frente – determinó que le sería impuesto mañana a primera hora ...
- Ya veo… –su voz se apagó por completo, no viendo por ninguna parte un asomo de esperanza.
- Hinata-sama no todo está perdido – la tomó nuevamente de la mano – aún hay tiempo, todavía quedan unas horas para que llegue el amanecer, debe irse lo más lejos que pueda, ya no es una ninja, así que Tsunade-sama no se verá obligada ir tras de usted...
- ¿Quieres que escape….? – Neiji asintió suavemente con la cabeza y en un rápido movimiento la atrajo hacía él, cargándola en sus brazos, para posteriormente saltar por la terraza y echar a correr con ella a cuestas, adentrándose en el bosque que resguardaba los terrenos traseros de la mansión – ¡no niisan! – chillaba desesperada, mas que por su bienestar, esta preocupada por el de su primo, después de todo a ella no le quedaba mucho – ¡bájame! ¡si otousan sabe que estás involucrado podría irte muy mal!
- ¡No importa! – decía decididamente Neiji sin detenerse – ¡no puedo permitir que pese esta maldición sobre usted!
- ¡Demo…! – quiso oponerse una vez más, pero él no la dejó, parando de pronto al llegar a la gran muralla que bordeaba los terrenos la mansión.
- No se preocupe por mí, estaré bien – se volvió para verla, con una sonrisa que daba a entender que no había ningún motivo para angustiarse.
- Neiji-kun... – murmuró dolida, le angustiaba de sobremanera que algo malo pudiera pasarle a su querido primo por su culpa.
- Ya le dije que no se preocupe, lo más importante ahora es que se marche ... – expresó gravemente, Hinata lo miró indecisa por unos segundos más, al final cerró los ojos y sin pensarlo lo abrazó, colgándose de su cuello y depositando un rápido beso en su mejilla.
- Arigato niisan ... – le susurró entre sollozos al oído, pensar en que nunca volvería a verle, formó un gran nudo en su garganta.
Antes de que la primera lagrima cruzara por su mejilla se separó de él, a penas estuvo en el suelo se dio la media vuelta y posteriormente dio un ágil salto que la catapultó hasta la parte superior del muro, dio otro salto y sus pies desnudos aterrizaron suavemente sobre las lozas de la calle, sin volver su mirada atrás, echó a correr sin dirección fija, poca atención prestó a los densos nubarrones del encapotado cielo que yacía sobre su cabeza, ni mucho menos al viento, que de un momento a otro se había desatado con la fuerza de un vendaval, mucho menos importó cuando la primera gota cayó, impactando directamente en su mejilla, mezclándose con sus lagrimas, lo único que su cabeza podía procesar en esos momentos era protegerse a sí misma, no importaba a dónde, pero debía marcharse, dejar atrás todo, era tiempo de terminar lo que hacía más de un mes había comenzado, la culminación de su plan y de su vida estaban más próximos que nunca.
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El estrepitoso sonido de un rayo caído a tierra lo despertó sobresaltado, volvió la mirada en todas direcciones, sus ojos negros se estacionaron en el ventanal que daba a las afueras, hasta entonces se percató del torrencial aguacero que se cernía en el exterior, se dejó caer nuevamente sobre la blanda superficie de su cama, llevándose una de las manos al rostro, como todas las noches, el sudor frío que dejaban tras de sí las terribles pesadilla, perlaba su frente.
Suspiró cansado, le sería imposible conciliar el sueño luego de eso, hizo la sabana que lo cubría a un lado, fastidiado de que por un estúpido aguacero la posibilidad de dormir esa noche completa se hubiese vuelto nula, desganado, dirigió sus pasos hacía la ventana, tal vez el bullicioso caer del agua lograra relajarlo lo suficiente como para poder conciliar el sueño, observó durante un largo rato a las afueras, apoyando parte de su cuerpo en el marco.
La lluvia era tan intensa que apenas y se podía ver más allá de lo que había en las afueras, esa habitación tenía una vista privilegiada a las calles del distrito, Itachi se la había cedido luego de fastidiarlo un mes entero con aquella petición.
Comenzaba a adormecerse con el caer constante de las gotas, cuando en el punto en el que mantenía puesta la mirada apareció una borrosa mancha blanca, el sueño volvió a esfumarse, su atención se centró enteramente en aquel fantasma, sin inmutarse prestó mucha atención, a medida que se acercaba a su campo de visión se daba cuenta de que no era tal ente, sino que se trataba de una persona de carne y hueso, ¿pero qué rayos haría alguien a esas horas en su territorio?, alguna misión de emergencia podría ser.
Siguió observando, sin perder detalle de sus acciones, aquel ser humano cayó inesperadamente de rodillas al suelo, apoyando sus manos para protegerse, quedando a gatas, un nuevo rayo surcó los cielos, iluminando por un segundo el ambiente como si de la luz del día se tratase, aunque fugaz, eso le hizo tener una visión más clara del sospechoso, cierto era que no pudo ver la cara de su intruso, pero esa frágil silueta y la larga melena azabache le revelaron su identidad, sin pensarlo, abrió de par en par la ventana y se lanzo a través de ella, aterrizando a unos cuantos metros de dónde ella se encontraba.
Corrió a toda prisa hasta quedar a su lado, la tomó entre sus brazos, creyendo que estaba sufriendo un nuevo infarto, no fue así, parecía exhausta, pero no daba muestras de que el pecho le estuviera doliendo, la observó atentamente, tratando de encontrar otro indicio, pero lo único que pudo encontrar fueron las lagrimas que se fusionaban con las gotas de lluvia que impactaban contra su rostro, ella afianzó sus manos a la playera de éste, tratando de sentir algo de su calor, temblaba violenta, la temperatura de su cuerpo había descendido drásticamente.
Sin dudarlo, Sasuke la tomó entre sus brazos y la cargó al interior de su casa, una vez se encontraron resguardados de la lluvia, la depositó suavemente sobre un mullido sofá, la miró atentamente por unos segundos, tratando de descifran el por qué se encontraba allí a esas horas, a medida que la escudriñaba no pudo pasar por alto la imagen que Hinata proyectaba, sabía que no era momento de pensar en una sandez así, no obstante era imposible ignorar cómo la delicada prenda de seda que portaba se había adherido a su cuerpo como si se tratase de una segunda piel.
La estampa era hipnotizante, cada curva y proporción de su cuerpo se dejaban ver a la perfección, esa visión despertó de nueva cuenta en su interior ciertos deseos que creyó haber reprimido, deseos nada sanos cabe decir, de pronto sintió la terrible necesidad de tocarla, de recorrer con sus manos la tersa piel de su espalda, de llenar sus pulmones con el delicado olor a lavanda de su cabello, de ir más allá de lo permitido y tal vez ... , se abofeteó mentalmente cuando su imaginación comenzó a irse a los extremos, era Hinata por el amor de Kami, no podía idear situaciones tan pervertidas con una persona tan pura e inocente a quién incluso podía llegar a considerar como una hermana menor, se recriminó ferozmente por el sólo hecho de atreverse a considerarlo, sacudió violentamente la cabeza, daba gracias de que ella no pareciera darse cuenta de las fantasías obscenas de las que estaba siendo objeto.
Sin decir nada, se marchó, subiendo de presto por las escaleras que daban a su habitación, donde tardó un par de minutos, que de hecho fue el tiempo que le tomó calmarse y enfriar sus desenfrenadas hormonas, así mismo aprovechó para cambiarse la ropa mojada por unos cómodos pants negros y una playera de algodón blanca y ya de paso a su regreso trajo consigo algunas toallas y ropa suya seca, ofreciéndole lo dicho a su acompañante, ella aceptó de buena gana, aún tiritaba de frío y necesitaba con rapidez una fuente de calor.
- Puedes ducharte si quieres… – ofreció con el tono seco acostumbrado, ella no pronunció palabra, aceptando su ofrecimiento con un ademán afirmativo, entonces Sasuke le mostró el cuarto de baño y la dejo a solas para que se asease.
El cuarto de baño era mucho más espacioso de lo que imaginó, había visto poco de la casa, pero pudo darse una idea de que todo estaba tan pulcro como ese baño, era imposible creer que fuera un hombre quien viviera en ese lugar.
Al fondo del baño había una gran tina y ahí fue al primer lugar al que se dirigió, abrió la llave del agua caliente, dejando que la tina se llenara, mientras tanto, se despojo de su camisola, que estaba hecha una sopa, al igual que ella, colgándola en el perchero de la puerta para que pudiera secarse.
Una vez desnuda y en cuanto el nivel de agua en la tina fue el indicado, Hinata se sumergió por completo, la frialdad de su cuerpo se desvaneció rápidamente, no así la avalancha de ideas que pasaban a la vez por su cabeza, su mayor preocupación era la seguridad de Neiji, intentó protegerla sin saber que dentro de muy poco sus esfuerzos habrían sido en vano… y por otro lado estaba Sasuke, de todos sus conocidos ¿por qué precisamente tuvo que ir a parar con él?, tal vez porque sabía que era el único que no le pediría explicaciones, y nuevamente lo estaba metiendo en problemas, si su padre llegaba a enterarse de que estaba con él, era capaz de culparlo por su desaparición, no quería que ocurriera eso, debía marcharse, pero la gran incógnita era ¿a dónde?, por más que rebuscaba en sus opciones, la única viable era la que se trazó desde un principio, lo sentía por Neiji, pero estaba tan cansada de luchar, de ir contra la corriente y tratar de ser alguien que no era, su naturaleza siempre fue débil, por más ánimos que sus amigos le dieran, ella siempre lo supo, fue una tonta al intentar creer lo contrario y pensar que si trabaja lo suficientemente duro, sus problemas se resolverían mágica mente algún día, fue tal y como ocurrió con Naruto, hizo tantos castillos en el aire, que al final todos terminaron por derrumbarse y que dura fue la caída.
Se abrazo a sus rodillas, aquella posición era una forma inconciente de autoprotegerse, le quedaba claro que lo único seguro en esta vida era la muerte, aquel ángel piadoso que termina con el sufrimiento y las penas de este mundo banal, suspiró más calmada, fue más de una hora la que permaneció en aquella tina, donde sus planes se concretaban y sus ideas materializaban, alzó una de sus manos, la miró con detenimiento a contraluz, era verdad, en ella estaba el poder de mediar el fin de sus días, aunque no quisiera aceptarlo, todo este tiempo estuvo dudando seriamente de llevar ó no a cabo sus planes, pero esta vez había algo distinto, sonrió de manera extraña, ya no había dudas, estaba segura de hacer lo correcto, a primera hora se marcharía, emprendiendo un camino sin retorno.
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Hinata estaba demorando más de la cuenta, ¿hasta cuando pensaba seguir en el baño?, ¿se habría ahogado?, no, por más desesperado que fuera su intento de morir, no la creía capaz de llegar a ese punto, suspiró cansado, sirviéndose una segunda taza de té, ya le había preparado una habitación a la Hyuuga y ahora sólo esperaba a que saliera para mostrarle dicho lugar, después de eso volvería a lo suyo, tratar de conciliar el sueño perdido, aunque luego de todo lo que le había pasado esa noche, lo veía casi imposible.
Iban a ser las dos de la madrugada cuando ella finalmente se presentó frente a él, la luz artificial de la cocina le dejo ver el demacrado rostro de la muchacha, sus ojos estaban rojos y sus párpados muy hinchados, su piel tenía un color cetrino como el de un muerto, se veía más frágil que nunca, inconscientemente, Sasuke apretó su taza, ¿qué le habían hecho?, era como si le hubiesen arrebatado la poca vida que le quedaba, un zombi, no encontró mejor manera de describirla, la imagen lo desubicó por unos segundos, renaciendo con mas fuerza que nunca la necesidad de protegerla.
- Arigato Sasuke-kun ... – hizo una reverencia, sin ningún dejo de emoción en sus palabras – me marcharé a penas deje de llover...
- No te estoy corriendo ... – le dio un sorbo a su té, en aparente despreocupación.
- L-lo sé, demo…, no quiero causarte más problemas... – le sonrió desganada.
-Te escapaste… ¿no es así? – expresó sin mirarla, por un segundo ella se sorprendió, pero pronto entendió que no había motivo para hacerlo, Sasuke-kun siempre adivinaba sus acciones, a veces le daba miedo de cuán bien pudiera conocerla y de si verdaderamente podía tenerle algún secreto – esta bien si no quieres decírmelo, no es algo que me interese de todas formas ... – el Uchiha dejó su taza, haciendo a un lado la silla en la que estaba, caminó unos cuantos pasos hasta adelantarla por unos centímetros de distancia – sígueme, te mostraré tu habitación...
- De-demo... me tengo que ir ... – intentó objetar, pero como siempre Sasuke no la dejo.
- Te iras mañana si quieres, es evidente que necesitas descansar – ordenó autoritario y sin esperar respuesta de su parte siguió de frente su camino, por lo que a Hinata no le quedó de otra más que darle alcance.
Subieron las mismas escaleras por las que Sasuke se hubiese ido antes, el pasillo al final de las escaleras estaba oscuro, así que Hinata se cuido de no tropezar, su guía se detuvo al fondo del pasillo, a penas fue visible su ademán, pero entendió que debía entrar en la habitación señalada.
- No eh tenido visitas en años, así que no hay muchas comodidades... – encendió el interruptor de la luz, que iluminó una habitación desprovista de muebles, excepto por el futon doblado con unas mantas arriba, justo en el centro, al fondo había una ventana, a través de la cual se veía, con menor intensidad, como la lluvia seguía desatada en las afueras, a un lado había un gran closet y en una esquina una mesita – te dejo para que descanses – fueron sus últimas palabras antes de abandonarla, ella hizo un ademán de agradecimiento con la cabeza y se dispuso a arreglar el futon en el que dormiría esa noche.
Por más esfuerzos que hizo, a penas su cabeza hizo contacto con la almohada, se quedó profundamente dormida, estaba tan agolada, que lo único que quería era olvidar, sumergirse en el maravilloso mundo de los sueños, en el que incluso alguien como ella, podía ser alguien libre y sin preocupaciones.
Continuará…
NOTA DE SALEM:
Lo prometido es deuda y he aquí el capitulo 8, (hay veces que yo misma me sorprendo o-o), después de este capitulo vuelvo a mi ritmo habitual, osease, publicar cada quince días, no pidan menos tiempo, que esta pobre escritora no da pa' más y lo comprobé con este capitulo x_x, weno, pasando a otras cosas, para los que me preguntaban sobre la dichosa deuda que Hinata tiene con Sasuke, ya no comáis ansias, les adelanto que eso se revelará en el próximo capitulo, las apuestas está hechas, tanto así que ya le prometí a viicoviic un chocolate si le atina jaja (amo el chocolate owo), algo más tenía que decir pero ya no me acuerdo XD así que supongo que hasta la próxima, besos, abrazos y cuídense mucho:
PD: Chas, me acabo de acordar!, un agradecimiento especial para FlecoRecto, lamento no haberte contestado en el anterior capitulo, pero como era un MP se me paso por completo XS (zape para salem por ser tan despistada u-uU)
viicoviic: Estas cerca de atinarle, enserio, (ese chocolate ya casi es tuyo °o°), yo siempre me voy a lo extremo de las situaciones así que no hay nada raro en tu teoría, y pss Sakura si se paso un poquito, pero hay que comprenderla, por más madura que una sea, si otra chica está enamorada de tu marido, las cosas no pueden ser todo color de rosa y ser carísimas amigas, y en cuanto al pobre de Sai, a penas está empezando su calvario, mira que lidiar con una mujer embarazada no es nada fácil y mucho menos si es tan mandona como Ino.
Karix: Me gustan mucho las historias lentas, aunque es un arma de doble filo, algunas son tan largas que no llegan a tener final (si te contara todas las que me eh encontrado así u-ú), ya sea porque el autor se aburrió de escribirla ó porque se quedó sin ideas ó por otra "x" causa, eso si, es bueno que los personajes tengan un buen desarrollo, es por eso que trato de hacer lo mejor posible a la hora de describirlos, aunque a veces se me van las cabras XD, y tal como lo prometí, es viernes y ya actualice.
kierinahana: Me gusta ponerle títulos extraños a los capítulos, una afición mía esa de no ponerle títulos convencionales XD, por otro lado en realidad pienso que fue más culpa de Hinata que de Sakura lo que pasó, quién manda a Hina a meterse en las fauces del lobo sabiendo de antemano lo dañada que puede salir, pero igual y sólo es un paso más para que Sasuke y ella esté pronto juntos, Hinata necesitaba desengañarse y dejar de pensar en Naruto, al menos es así como yo lo vi cuando lo estaba escribiendo XD, y pss haber cuál jala a cuál pa' su lado, aunque creo que los dos están en las mismas, y pasando al manga, estoy ansiosa porque termine todo este asunto de Pain y que Naruto regrese pronto a Konoha, porque ¡mare!, ya quiero saber que va a pasar cuando vea a Hinata…, como dices, la esperanza es lo último que muere, y la esperanza de que terminé en trío no muere en mí -w-, aunque eso sería mucho más raro de lo que sería si terminará en un sasunaru o-o
LennaParis: Mujer, ¿pues a qué horas te acuestas?, yo a las once de la noche ya estoy como roca ¿ó te levantas a esa hora? o-Ó, es bueno saber que la actualización del fic te haya puesto feliz, y que puedo decir, siempre me han gustado las tramas enredadas, aunque es más fácil cuando lo lees que cuando lo escribes, (espero poder desenredar pronto la de esta historia XD), para mi siempre hay segundas oportunidades, tal vez fue por eso que le puse este titulo, no importa cuan negro se vea todo, y lo digo por experiencia, al final siempre hay una salida, incluso cuando tienes los días contados como Hinata… no se si me dé a entender, a veces no soy buena explicándome u-u, en fin…, por último debo decir que te envidio, aquí ha estado haciendo un calor de los mil demonios, sale una a la calle y se rostiza como pollo XD, cuídate y sabes que se te quiere n-n.
DarkAmy-chan: Sip, ya para el próximo se sabe. Y capítulos, lo que se llaman capítulos enteros no tengo, cuando estoy inspirada escribo algunas partes clave para que no se me olviden y después las incorporó a la trama, ya luego desarrollo el capitulo entero, dado que soy fan tanto de Touya Kinomoto como de Yuuko me gusta aplicar su frase "en este mundo no existen las coincidencias…" y por ello Sasuke siempre está al lado de Hina en el momento justo (claro que en este caso es en realidad por la intervención divina de la escritora XD) y como Ino y Sai son una de mis parejas favoritas, podrás ver otras situaciones que involucren a este par más adelante, de sólo pensar en lo que le espera al pobre Sai me da risa jaja.
adriefernan19: Gracias y espero no haber demorado mucho.
elizza malfoy: No me gusta escribir capítulos que sean todo drama, tal vez no son muchos, pero trato de meterle algunos momentos graciosos, el drama no es lo mío XD, y sobre las dos cosas que quieres saber: 1) Se sabrá en el próximo capitulo y 2) todavía falta para que eso pase, pero será un punto clave, te lo aseguro.
okashira janet: Hinata está pasando por una racha mala, pero pronto todo cambiará jeje, estaba tentada a que la pelea se llevará a cabo, hasta busque inspiración en algunos videos del narutimate en youtube, pero al final como siempre mis ideas se fueron por otro lado XD, y pss Karin no se quedará tan tranquila, eso tenlo por seguro.
Mina-san86: Gracias.
gaahina-4e: Ni yo pude haberlo dicho mejor, mira que Hina acaba de dejar ir lo que más quería, pero las cosas suceden por algo y en este caso es por algo bueno XD, y sobre si Hinata cumple o no su sueño, sólo capítulos futuros lo dirán XD
Misaki: Tenía que dejar el capitulo ahí ó de lo contrario no podía dejarlos picados XD, pero las cosas se pondrán mucho mejor a partir de ahora, al menos para mí se viene lo más interesante owo.
gesy: Gracias n-n
sofía13: Aún no concreto nada del otro fic, pero ya hice mentalmente un borrador del primer capitulo, gracias por la recomendación, lo checaré en cuanto pueda, ando algo corta de tiempo jeje, por lo pronto me daré prisa a sacar este fic y ya veré luego si me pongo a escribir el otro.
Reika-Deathless: No fue beso, pero juro que hubo un buen motivo para ello, algo que tengo preparado para dentro de algunos capítulos más, (aunque la verdad al principio si planeé que hubiera beso al final oxo), well, resuelta tu curiosidad espero conservar mi vida o-Ó.
