AN END TO JUSTIFY THE MEANS
ENLACE AL FIC ORIGINAL: s/5361747/1/An-End-To-Justify-The-Means
AUTOR: angel-of-paradox.
TRADUCCIÓN: Annilina
BETA: Bellatrix_2009
DISCLAIMER: Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright con este trabajo, la trama pertenece única y exclusivamente a angel-of-paradox, sólo la traducción es de nuestro grupo.
RESUMEN: Draco apuesta con Blaise que seducirá a Harry, ¿pero cuáles son las reales intenciones detrás de esa seducción?.
CAPITULO 8
Día 7
Mientras Harry se sentaba a la mesa a desayunar, sintió que por fin había encontrado una solución al problema de su admirador. En las primeras horas de la mañana se había formulado un plan para que su admirador admitiera quién era o se descubriera por sí mismo. Mientras jugaba con su comida, se permitió saborear el sentimiento del éxito, ya estaba harto de jugar y se sentía listo de conocer a su admirador y si este no lo estaba, era realmente por su propia culpa, ¡Oh, Sí! El éxito será dulce.
Draco observaba a Harry con preocupación ya que éste tenía una sonrisa de oreja a oreja. Esto solo podía significar una cosa, el chico de cabellera negra estaba harto de jugar a sus juegos y tenía en mente un plan. Pero Draco no podía permitir que pusiera en peligro la seducción que había pensado cuidadosamente, había demasiado en juego y sabia que tendría que cambiar sus planes un poco para tener en cuenta la impaciencia de Harry, Draco no estaba contento con la posibilidad de tener que revelarse tan pronto en sus juegos, pero, ¿qué podía hacer cuando el destino tenía su juego en las manos?
Harry pasó el resto de la mañana silbando bastante alto para que solo se escuchara él mismo, estaba absolutamente seguro que su plan era infalible y que una vez que éste fuera ejecutado su vida sería mucho más sencilla y que sería capaz de divertirse un poco más. Esperaba ganar un novio/mejor amigo/amante o como quisiera ser llamado ya que las tres formas eran igual de buenas. Sentado en la biblioteca, Harry miraba unos libros muy específicos como el que estaba ojeando en ese momento "Revelando a aquellos que deseen permanecer ocultos" sintió la sensación extraña de que alguien lo estaba observando. Mirando a su alrededor pudo ver que nadie estaba cerca de él así que alejó su propia ansiedad y volvió al texto. Estaba seguro que con la ayuda de estos libros sería capaz de revelar a su admirador pero estaba indeciso sobre qué hechizo lanzar. El quería que él mismo le dijera de quién se trataba, pero si seguía negándose absolutamente entonces no tenía otra opción. Observó cuidadosamente varios hechizos durante un rato, después colocó la totalidad de los libros en los estantes y salió de la biblioteca.
Harry se dirigió a su sala común nuevamente, dijo la contraseña y se dirigió a su dormitorio, una vez allí, se sentó en su cama a la espera de que su admirador le enviara un mensaje para que pudiera enviar su propia respuesta. Harry tenía una gran cantidad de golosinas para la lechuza, de modo que si ésta se negaba podía sobornarla con deliciosos bocadillos, al menos ese era el plan.
Recargado en el respaldo de la cama sobre su almohada, Harry cogió el libro de Defensa Contra las Artes Oscuras y empezó a leer la sección asignada para evadir las maldiciones que dañaran su cuerpo, adentrándose en algunas de las maldiciones mencionadas, se concentró y pronto fue absorbido por la lectura.
Por otra parte, abajo en las mazmorras, Draco estaba ocupado en su propio dormitorio, no tenía idea de lo que iba a hacer. Estaba seguro de que tan pronto él hiciera algún movimiento, Harry ya lo habría previsto y lo atraparía. Pero no podía quedarse sentado sin hacer nada. Se restregó el cabello con la mano por enésima vez en la última hora pensando en un posible plan de acción. Decidió que reunirse cara a cara con Harry Potter sería muy arriesgado por quien era, vamos es "Harry Potter" de quien estaba hablando. Era alguien muy poderoso mágicamente, sobre todo cuando quería algo, no le extrañaría que el niño que vivió usara un hechizo para obligarle a confesar quién era en cuanto pusiera las manos sobre él. Solo de pensar en lo impotente que estaría a merced del otro chico le causaba que un escalofrío recorriera su cuerpo. Si Harry le aceptaba por quién realmente era, entonces tenía algunas ideas propias para pasarla en grande.
Al final, decidió enviar una nota fingiendo no saber lo astuto que era el Gryffindor y que era de su conocimiento que tendría un plan secreto así que esperaría entonces a ver lo que podría pasar. Pero, ¿qué escribir en esa carta? Sería demasiado fácil simplemente escribir: "Sé que tienes un plan para atraparme pero aun no estoy listo", en su lugar, se sentó en el escritorio y pensó en todas las cosas que pudiese decirle pero no había nada que sonara bastante natural. De repente, Draco empezó a blasfemar con violencia "¡Ese hijo de puta! ¡Esto es exactamente lo que quiere! Para engañarme y descubrirme. Bueno, yo empecé esta seducción en mis términos y no en los suyos y así es como va a terminar, con mis condiciones", terminó de hablar para sí mismo.
Agarrando su pluma Draco comenzó escribir rápidamente una nota de solo una línea "Encuéntrame aquí en este momento", lo firmó con la misma rapidez dentro de su anonimato y caminó a la lechucería. Eligió a la primer lechuza que avistó y le dio la carta, le dijo a dónde dirigirse y se fue antes que alguien pudiera llegar y verle. Con un suspiro de alivio, Draco regresó a su dormitorio y pensó en cómo preparase para su encuentro con Harry, le podría ir bien si pudiera mantener en el anonimato su identidad o podría irle muy mal si Harry le forzaba a descubrirse y no lo aceptaba, en ese momento Draco ni siquiera se detuvo en pensar en opciones intermedias.
Cuando Harry escuchó el golpeteo suave en su ventana le tomó un momento darse cuenta de qué se trataba, cuando vio una lechuza poco familiar, sonrió y saltó de la cama para abrir la ventana y dejar pasar al interior a la portadora de su carta, desenvolvió el pergamino rápidamente y leyó la nota.
"Mi siempre paciente Harry: Nos vemos en el aula abandonada en el tercer piso después de la cena de esta noche. Siempre tuyo. Tu fiel admirador."
Harry resopló cuando leyó la parte "Siempre paciente" está claro que no era tan atento como había pensado en un principio; rápidamente tomó su propia carta y se volvió a la lechuza.
-¿Podrías entregar esto a la persona que envió este mensaje? Te daré golosinas pero por favor, lleva esta carta.
Por un momento la lechuza parecía contemplar la oferta de Harry, miraba con escepticismo la carta de Harry luego miraba las golosinas, entonces, justo cuando Harry estaba a punto de quedarse sin aliento, el animal abucheo, cogió la carta y las golosinas y salió por la ventana.
Harry respiró hondo y sonrió, la primera parte de su plan ya estaba en acción. Todo lo que tenía que hacer era sentarse y relajarse, esperar para la cena y luego ejecutar la ultima parte de su plan. Al final del día, esperaba tener un amante y un admirador secreto menos. Sonriendo para sí mismo, volvió a sus tareas y esperó por la cena.
Draco estaba tratando de concentrase en su tarea, algo que le estaba resultando difícil y no le servía de nada. Sus pensamientos estaban llenos de posibles escenarios de cómo tomaría Harry la noticia de quién era en realidad. La mayoría de estas terminaban con un puñetazo en la cara de Draco, con palabras anti sonantes o Draco sintiéndose absolutamente miserable. Debería haber sabido que tratar de seducir a Harry era de por sí, un trabajo difícil. Claro, las notas y los regalos habían sido bastante fáciles para Draco ya que había pasado la mayor parte de su tiempo en la escuela observando las reacciones de Harry, pero la última parte donde tendría que revelarle quién era él era de lo más difícil.
Estaba en sus cavilaciones cuando escuchó un golpeteo en su puerta, salió a averiguar cuál de sus compañeros exigía su atención, esperaba que fuera algo que lo sacara de esos pensamientos que no tenían fin en su cabeza. Cuando llegó a la puerta rápidamente puso su máscara de frialdad y se alisó su cabello, luego abrió la puerta y para su sorpresa no vio a nadie allí, miró hacia abajo y vio a la lechuza en la que había mandado su mensaje a
Harry sentada allí y obviamente esperando que le abrieran y le dejaran entrar. Al abrir la puerta un poco más, Draco permitió la entrada a la lechuza mirándole en estado de shock, esta depositó una carta en su escritorio y luego salió de nuevo de su habitación.
Draco se acercó a su escritorio con cautela, no estaba muy seguro de qué podría esperar en la carta que Harry le había enviado ya que antes Harry nunca le había enviado una nota, siempre había sido al revés. Con mucho cuidado recogió el trozo de pergamino y lo sopesó en sus manos, luego suspiró profundamente de alivio y procedió a ver de qué se trataba.
"Querido admirador secreto, Por supuesto que me reuniré contigo esta noche, pero antes de hacerlo, quiero hacerte saber que no importa quién o qué seas, con tal que aun te siga gustando. Esperando con anticipación, Harry"
Draco leyó la nota un par de veces. Claro, Harry podría decir que le aceptaría sin importarle nada, pero realmente no podía creer que después de todas las cosas terribles que le había hecho a Harry y a sus amigos éste le aceptaría tan fácilmente. Si existiera una pequeña posibilidad de que realmente fuera a aceptarlo esperaba no tenerle que decir acerca de la apuesta, esperaba únicamente que Blaise viera que sí había tenido éxito y nunca más lo mencionara, tal vez después de algunos meses, le diría a Harry sobre dicha apuesta y lo tomara como una broma pero esto sería cuando estuviera seguro de que Harry no le odiaría por ello.
Lanzó un tempus rápido, Draco descubrió que la cena comenzaría en pocos minutos, comprobando su aspecto impecable de forma rápida, se dirigió al Gran Comedor y posiblemente a la peor noche de su vida.
A lo largo de la cena, Harry no podía mantenerse quieto, seguía mirando a su alrededor tratando de ver si alguien se sentía igual que él, quería que todo saliera de acuerdo a sus planes para esta noche y que haría todo o cualquier cosas para ver el resultado.
Draco se sentía enfermo, tenia millones de mariposas en el estomago y parecía que éste no quería establecerse sin importar lo que pensara. Evitó hacer algún contacto con los ojos o incluso mirar a Harry porque no creía poder soportarlo. Tomó unos pocos bocados del delicioso asado de cordero, tomó un sorbo de jugo de calabaza y esperó hasta que todos terminaran de cenar.
Parecía una eternidad que la gente comenzara a salir del comedor, incluso entonces, solo unas pocas personas salían, cuando casi la mitad de la gente se retiró, Draco también se despidió y se percató que Harry aun estaba en su sitio. Sonriendo ligeramente para sí mismo, Draco se dirigió al tercer piso y se preparó para la angustiosa espera hasta que llegara Harry.
Draco ingresó al aula, con cuidado debajo de su más fuerte hechizo de desilusión miraba fijamente la puerta del aula. Le había hechizado para que solo Harry fuera capaz de entrar y que nadie más se diera cuenta de la existencia de la misma, oyó unos pasos fuera de la puerta y contuvo la respiración mientras esperaba a quien estuviera fuera abriera la puerta.
Harry había estado esperando pacientemente a que todos salieran de la sala, esperaba a darle tiempo a su admirador a que se preparara a sí mismo, ya que no quería que le facilitara el averiguar su identidad. Esto también le daba algo de seguridad, el que Harry no tuviera absolutamente ningún plan, el amor le sorprendería, daría y recibiría.
Cuando había solo un puñado de personas en el comedor, Harry se despidió de Ron y Hermione, poniendo excusas de tener que ir a la biblioteca durante algunas horas para investigar acerca de alguna asignación. Sus amigos estaban absortos en lo que platicaban que apenas si se percataron de su partida, sonriendo para sí, Harry caminó lentamente hacia el tercer piso.
Cuando se acercaba al lugar, Harry respiró hondo, comprobando que tenía su varita abrió la puerta y entró a la habitación, notó que no había nada especial, había unos pocos pupitres viejos y sillas dispersas alrededor de la habitación, también se dio cuenta de que la habitación parecía estar vacía. Continuando con lo que se había propuesto de pretender que no expondría todavía a su admirador, Harry gritó en voz baja.
-¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
Hubo un leve sonido de pies en movimiento sobre el piso de madera y Harry tuvo que esforzarse por no sonreír, no podía fijar el punto exactamente por lo que era muy arriesgado lanzar un hechizo, fácilmente podría fallar y entonces sería fácil que el otro desaparezca.
Draco había estado esperando con ansiedad en la esquina de la habitación cuando Harry apareció en el salón de clases, suspiró aliviado cuando le oyó llamar vacilante, tal vez se había equivocado, tal vez Harry no tenía algún plan en lo absoluto. Pero aun no podía correr ese riesgo, tratando de moverse silenciosamente como pudo hacia Harry quien no parecía estar sosteniendo su varita, así que Draco le contestó a su vez.
-Está bien, soy solo yo. Me alegro de que hayas venido.
Harry escuchó aun más cerca las pisadas, parecían dirigirse a él y se concentró aún más para saber en qué dirección venían.
-Realmente me gustaría que no te hicieras invisible, creo que tenemos ahora la suficiente confianza entre nosotros como para que te reveles por ti mismo, como te mencioné en mi nota, no me importa quién eres.
Harry oyó que los pasos se detenían y miró alrededor de la habitación.
-Harry, realmente no estoy seguro de que eso sea una buena idea. ¿Qué pasaría si no puedes aceptar realmente quién soy? No estoy dispuesto a correr el riesgo por el momento.
La incertidumbre en la voz de su admirador fue suficiente para que el corazón de Harry se suavizara un poco más hacia él, estaba nervioso por revelarle quién era, parecía que tendría que convencerle de que hablaba en serio.
-¿Qué pasa si te prometo que te daré una oportunidad sin importar quién seas? Solo por favor, dime quién eres.
Hubo un silencio mientras Draco se preguntaba qué hacer, él quería relevarle quién era y realmente lo haría pero solo que no creía que Harry no lo rechazaría.
-¿Juras que sin importar lo que soy me aceptarás y me darás una oportunidad de probarme a mi mismo?
-Lo prometo.
Harry podía sentir la magia cambiante en el ambiente, una figura comenzaba a emerger muy lentamente; contuvo la respiración durante el momento que había esperado por quien aparecía ante él.
Un par de zapatos escolares aparecieron, obviamente eran caros y bien cuidados; a continuación un par de pantalones se hicieron visibles, no eran más que los pantalones normales del uniforme escolar y aun no había ninguna pista que le dijera de quien se trataba; a continuación, un sweater comenzó a aparecer y con una pequeña sonrisa Harry se dio cuenta de que se trataba del color de Slytherin. Sin embargo, él no debería sentirse sorprendido, Slytherin era conocido por sus disfraces por lo que ser su admirador secreto sería hábil en eso. La respiración de Harry se atoró en su garganta cuando un par de manos pálidas aparecieron, inmediatamente conoció la identidad de su admirador. Un cuello igualmente pálido como sus manos se hizo visible lentamente, luego una barbilla comenzó a formarse y ante los ojos de Harry el rostro de Draco Malfoy fue revelado.
-Así que ya lo sabes.
La voz de Draco era tranquila, no estaba seguro de cómo iba a reaccionar Harry.
-Bueno, siempre me gustaron las sorpresas, pero, ¿estás seguro de que esto no es solo una broma de mal gusto, algunos Slytherin juegan apuestas?
Los ojos verde esmeralda de Harry se clavaron en los de plata de Draco y este último se sintió incomodo bajo su mirada, era evidente que no podía mentir a Harry sin consecuencias.
Respirando profundamente, Draco respondió.
-No, lo hice por mis propias razones.
-Bueno.
Y antes de que Draco pudiera abrir la boca, Harry se lanzó sobre él y lo envolvió en sus brazos.
Draco estaba en estado de shock. Esto definitivamente no era uno de los escenarios que había estado pensando en todo el día. Sin embargo, resultó ser mejor que en sus sueños y le regresó el beso a Harry.
Sin embargo, muy pronto para el gusto de Draco, Harry se apartó, miró sus ojos y dejó que su mano acariciara su rostro.
-Entonces, ¿qué les decimos a los demás? ¿No pensarán que es raro que de repente nos convirtamos en novios cuando nos hemos odiado por años?- preguntó Harry
-No creo que tengamos que involucrar al resto del mundo en esto, es solo entre tú y yo, aunque creo que a las chicas les resultaría terriblemente romántico, la mayoría de los chicos se reirían, la única que posiblemente lo aceptaría sin problemas seria Granger, la comadreja se pondría como un basilisco, aunque creo que entre Granger y tú podrían hacerlo entrar en razón; la mayoría de Slytherin lo más probable es que seguirían ignorándote de todas maneras.
Harry miró a Draco y apoyó la cabeza en su hombro, Draco sintió como si su corazón fuera a estallar de su pecho. Nunca de los nunca creyó que Harry lo aceptaría, el también tenía un sentimiento furtivo que era más fuerte que el deseo que tenia por Harry, pero ahora no era momento de expresarlo, así que en su lugar simplemente absorbió la sensación del cálido aliento de Harry en su cuello y apretó sus brazos alrededor de la cintura del otro chico.
-Estoy tan contento de saber quién eres ahora, no puedes saber lo frustrante que era no saber quién eras.
Draco miró sorprendido a Harry cuando habló, había estado completamente absorto en sus propios pensamientos felices.
-Si no me lo hubieras dicho tu mismo, tenía un muy buen hechizo para obligarte a mostrarte.- Harry acariciaba su cuello mientras hablaba. –Me alegro de no haberlo usado.
-Estoy absolutamente sorprendido de que quisieras utilizar esos medios tan poco limpios para forzar mi identidad. Eso no tiene nada que ver con un Gryffindor, además, pensé que podrías tener algún tipo de plan para que me apersonara limpiamente. ¿Sabes cuántas veces pensé en que me rechazarías tan pronto te enteraras quién era yo?
-¿Estabas preocupado de que no fuera a aceptarte?
Las mejillas de Draco comenzaron a teñirse de un tono rosado, por lo tanto le contestó.
- Debería estarlo.
Harry no respondió de inmediato, en su lugar colocó un pequeño beso en sus labios.
-No deberías haberte preocupado, te dije que te aceptaría sin importar qué o quién eras.
Durante la siguiente hora los dos muchachos solo se abrazaron con fuerza y pensaron acerca de cómo se habían cumplido sus dos deseos, sin embargo, el paraíso no podía durar tanto tiempo. Los dos sabían que iban a tener que separarse por ahora ya que ambos tenían que regresar a sus dormitorios por la noche.
Caminaron de la mano hacia la puerta y Draco le dio a Harry un último beso de buenas noches antes de dirigirse a las mazmorras y Harry a la torre de Gryffindor con una sonrisa de felicidad en su rostro.
Ninguno de los chicos se percató de que un par de ojos les miraba con una risita de afecto en sus ojos.
