Así que, asumiendo que quieres salvar al mundo, será mejor que te esfuerces.

Hábito 4: Pensar Ganar-Ganar.

¿Has jugado a los quemados alguna vez? Sí, ese horrible y peligroso juego entre dos equipos que se arrojan balones entre sí y cada persona que recibe un golpe es eliminada. Uno de esos juegos en los que tu objetivo es Ganar o Perder. Pero ése, cariño, es un enfoque demasiado estrecho. Afortunadamente, hay una visión del mundo mucho mejor. Se conoce como Ganar-Ganar.

Pensar Ganar-Ganar es una actitud hacia la vida, un marco de referencia mental que dice: "Yo puedo ganar, y tú también. Pero si tú ganas, tengo que asegurarme de ganar yo también", o algo así. Pensar Ganar-Ganar es el fundamento para no convencerte de que tienes que matar a los demás. Comienza con la creencia de que todos somos iguales, de que nadie es inferior o superior a los demás; sólo que algunas personas sirven a la perfección como marionetas de los demás.

Admitámoslo, hay personas bastante útiles, pero demasiado estúpidas para notarlo. Los típicos suertudos que luego no saben qué hacer con todos los premios que obtuvieron en el sorteo. Pero para eso estamos personas como nosotros, seres genuinamente iluminados que debemos dirigir a esos afortunados pero a la vez infortunados seres con una actitud apropiada.

Así, exploremos esta extraña idea de Pensar Ganar-Ganar, haciendo la aclaración de que es radicalmente distinto de sus primos, Ganar-Perder, Perder-Ganar ni Perder-Perder. ¿Listo?

GANAR-PERDER: EL TÓTEM
Ganar-Perder es una actitud que dice que el pastel del éxito tiene una dimensión finita, y si obtienes la rebanada más grande, hay menos para mí; lo cual es lógicamente consistente y universalmente aceptable. La reacción lógica a una situación tal es obtener primero mi rebanada (como dice el dicho, "el que parte y reparte, se queda con la mejor parte").

Ganar-Perder está lleno de orgullo, es competitivo, enfermizo, ruin, digno de los corazones más miserables e innobles, y asquerosamente divertido. Implica siempre salirte con la tuya, asegurándote de perjudicar a los demás.

Pero no tiene caso tratar de instruirte en el tema, porque eres un auténtico e insuperable maestro. Al fin y al cabo, la Actitud Ganar-Perder tiene muchos rostros, como utilizar a otras personas física o emocionalmente; tratar de avanzar a expensas de los demás, difundir rumores sobre otra persona, insistir con siempre salirte con la tuya sin importar los sentimientos de los demás y sentir celos o envidia cuando a alguien decididamente menos merecedor le sucede algo bueno.

El problema al adoptar esta actitud es que cuando por fin alcanzas la cima del tótem, todos estarán más que dispuestos a hacerte caer, y a patearte las costillas hasta el cansancio cuando eso suceda.

PERDER-GANAR: EL TAPETE
Perder-Ganar es débil, por no decir que estúpido. ¿Qué clase de recondenado idiota hay que ser para ser siempre la buena persona abnegada que se somete a todo lo que los demás digan? Alguien que le haría un favor al universo suicidándose.

Si por alguna casualidad te drogan lo suficiente como para adoptar Perder-Ganar como tu actitud, llámame para pisotearte, como el resto del universo. No será física ni emocionalmente sano para ti, pero para el resto del universo será retorcidamente divertido.

PERDER-PERDER: LA ESPIRAL DESCENDENTE
No, no hablo de Lacuna Coil. Ésa es la Espiral Vacía. Perder-Perder dice "Si me estoy hundiendo, entonces vendrás conmigo". Es bueno como último recurso, pero sólo como último recurso, porque normalmente requiere mucha energía tratar de encontrar formas de destrozar más a una persona cuando ya no estás al máximo de tu capacidad.

GANAR-GANAR: EL BUFFET ETERNO
Ganar-Ganar es agradable, pero difícil. No te pisotearé, sólo te utilizaré un poco, pero no hay problema porque al ser utilizado probablemente también obtengas algo que quieras. Aquí, el pastel es de un tamaño infinito; al pensar Ganar-Ganar hay cada vez más beneficios para todos, incrementándose exponencialmente a cada segundo. ¿Suena a Alquimia? Tal vez lo sea. Si tu marioneta está en buenas condiciones, será más útil. Además, hay otra cosa: puedes sentirte feliz por la buena ventura de los demás, aunque a ti te vaya no del todo bien. Para lograrlo, necesitas dos cosas: obtener tu victoria privada y evitar a los tumores gemelos.

Los tumores gemelos
Son horribles y evidencian una falta de autoestima terrible, tanta que da pena. En serio, conozco un tipo… en fin, mejor no hablar de eso. Da pena.

Competir
La cosa está en no dejar que se note que estás obsesionado con ser el mejor de los mejores mediante aplastar a todos los demás, sino aplastándote a ti mismo las veces suficientes. O sea que… ah… ¡oh, claro! Es sano competir si te hace dar lo mejor de ti, y deja de serlo cuando sólo lo haces por poser. Ah, en serio me recuerda a aquel tipo.

Comparar
No lo hagas, es estúpido y hará que sientas verdadera pena por los demás. ¿Acaso hay alguien más atractivo, inteligente y talentoso que tú? .¿Verdad que no? Entonces, .¿para qué comparar? Es cruel.

—… ¿en qué demonios estaba pensando al escribir esto? —murmuró Edath para sí—. ¿Vas entendiendo, Hamel?

¡Sí, soy el mejor del mundo! —respondió Hamel con rapidez, y comenzó a reírse de una manera que francamente daba miedo

LOS FRUTOS DEL GANAR-GANAR
Ahora, presta atención. He aquí lo importante de Ganar-Ganar: sus efectos son progresivos y permanentes. Cuando los demás ven que intentas ayudarlos, por alguna cuestión mística dejan de notar que tú eres el que gana más en sus asociaciones, y comienzan a querer ayudarte sinceramente.

Sin embargo, hay veces en que no se puede hallar una solución Ganar-Ganar. O bien, la solución existe, pero la otra persona es tan estúpida que no quiere aceptarla. Ese es el momento en que debes decidirte heroicamente entre tres opciones:

1) Forzarlo a que acepte el Ganar-Ganar;

2) Rebájate y opta por Ganar-Perder (al fin y al cabo, el otro se lo buscó); o

3) No hay trato, que todo se vaya al carajo.

La verdadera y genuina prueba para verificar que tu novia no esté embar… quiero decir, la verdadera y genuina prueba para verificar que estás pensando Ganar-Ganar es ver cómo te sientes. Normalmente, Ganar-Perder y Perder-Ganar nublarán tu juicio y te llenarán de sentimientos negativos; y Perder-Perder te hará sentir estúpido y poco valioso. En cambio, Ganar-Ganar te hará sentir como si hubieras ingerido tres kilos de chocolate de la más alta calidad.

Próximas atracciones:
En el próximo capítulo, te revelaré la milenaria técnica china secreta
para desentrañar las oscuras y misteriosas intenciones de tus padres.
¿Te interesa?

¿Será posible que…? —jadeó Obo.

Sí, a veces puede ver más allá de lo evidente —comentó Edath, pasando la página despreocupadamente (he de reconocerlo, era asombroso que pudiera leer sin tropezar con nada, e incluso en medio de batallas)—. Pero a veces es mejor no esperar demasiado.