Capítulo VIII: Los muertos regresan.

Todo el imperio estaba de fiesta, la gente se reunía en el Palacio. Neji se presentó ante sus súbditos.

-Bienvenidos sean todos.

Durante éstos tres años, Sakura había decidido tomar las riendas de la familia, gracias al pergamino que le había dejado su padre. Había hecho todo su esfuerzo para mantener los negocios junto con el resto de su familia, asesorándose lo mejor posible.

Karin se había convertido en su sirviente.

Sakura estaba sentada en el estudio, junto con sus hermanos mayores, discutiendo sobre algunos problemas con unos mercaderes.

-Sakura-sama –entró una sirvienta y se inclinó ante ella –La mujer que solicitó sus servicios ha venido a verle nuevamente.

-Bien, dile que le recibiré en un momento.

-De acuerdo –se retiró.

-¿Piensas contratar a alguien nuevamente?

-Necesito una persona en la que pueda confiar y además es conocida de mi prometido.

-¿Prometido? –preguntó Nagato curiosamente –No nos habías hablado de ello.

-Oh… Es cierto, bueno les contaré más tarde –sonrió y salió rápidamente.

-Se ve feliz… -dijo Tayuya de pronto.

-Sí. Supongo que debe ser Sasuke Uchiha.

-¿El hombre que estaba con ella el día que llegamos? –Nagato asintió –Oh…

-Pronto tendrá que enterarse –miró fríamente hacia la puerta.

Karin estaba de pie, observando la hermosa estatua en forma de dragón de la entrada del Hogar Haruno.

-Karin-san… -llamó a la pelirroja.

-Buenas tardes, Sakura-sama –hizo una reverencia.

-Sobre tu petición…

De pronto, un hombre llegó a toda velocidad a caballo y se detuvo frente a ellas.

-Haruno-sama –el hombre se bajó del caballo y se inclinó ante ella –Este es un mensaje de Uchiha Sasuke.

-¡Juugo! –dijo Karin.

-Karin. Justamente iba a buscarle a usted también –el hombre trató de recuperar el aliento –Bien, Uchiha-sama ha sido declarado como traidor por el Emperador, por lo que ha huido junto con sus hombres.

-¿Por qué…?

-Me pidió que les explicase la situación.

-Sakura-sama, debe escucharle –ella miró confusamente a Karin.

-Bien.

Entraron a la casa para hablar de ello, Sakura se sentó en una silla café oscura y revestimientos rojo vino. Karin y Juugo se sentaron frente a ella.

-Asumo que usted también está ocultándose.

-Sí.

-¿Por qué? Supongo que el Emperador les ha puesto una trampa. ¿Podría ser por la desaparición de Naruto?

-No, no fue así del todo. Digamos que Sasuke ya tenía pensado atacar a Neji desde hace años –Karin asintió ante las palabras de Juugo –Es porque la familia de Sasuke fue asesinada por la de Neji –Sakura abrió los ojos sorprendida.

-¿Qué? –ella comenzó a recordar lo que Sasuke le había contado sobre su padre -¿Por qué?

-Sasuke es descendiente de la familia Uchiha, usted debió haber escuchado sobre ellos alguna vez, varios de los Emperadores surgían de ése clan. Eran un grupo de personas muy poderosas, pero también lo era la Familia Hyuuga –hizo una pausa y endureció la mirada –Nadie más que Sasuke conoce los detalles, pero en un momento de gran debilidad, todos los Uchiha fueron exterminados, excepto, Sasuke.

-Y por eso quiere vengarse –asumió Sakura, Juugo asintió.

-Ahora mismo, Sasuke ha decidido comenzar con sus movimientos. Neji descubrió todo e intento matarlo.

-¿Y él está bien? –se alertó Sakura.

-Sí, bueno fue herido ligeramente, no debe asustarse.

-¿Dónde está?

-No puedo revelar eso –Sakura se mordió el labio.

-Supongo que no le veré en un tiempo.

-Sasuke no quiere ponerles en peligro.

-Entiendo.

-Él me pidió que le entregara esta carta de parte de Hinata. La cual no había podido entregarle.

-Gracias –Juugo se levantó.

-Es momento de que me marche.

-¿No quiere descansar por hoy? Puede ocultarse aquí si lo desea.

-Le agradezco, pero debo regresar pronto.

-Está bien. Vaya con cuidado. Dígale a Sasuke, que le apoyaré en lo que necesite y que esperaré el tiempo que sea necesario. Que espero que todos regresen a salvo –se giró hacia la pelirroja –Menciónele que yo me encargaré de la seguridad de Karin.

-Sakura-sama, no tiene que…

-¿Recuerdas tu petición? Creo que es bueno tener a alguien de confianza tanto para Sasuke como para mí.

-Muchas gracias.

-Bueno, debo irme.

-¡Juugo! ¡Espera! –Karin sacó algo de su manga –Suigetsu, Sasuke y tú, tienen la obligación de regresar con vida. No pueden defraudarme –sonrió.

-Por supuesto –Juugo sonrió, subió al caballo y se marchó a todo galope. Mientras las dos mujeres lo observaban marcharse.

Sasuke estaba en el campamento, a los alrededores de lo que era el Imperio, el espeso bosque y las montañas las utilizaba para su beneficio. Las fogatas encendidas, para que los soldados pudieran calentarse, la nieve ya se había ido, pero el clima seguía siendo muy frío. Estas estaban puestas lo más profundo en la tierra para que no pudieran ser localizados por el humo o la luz.

Él miraba hacia el horizonte, dónde podía observarse perfectamente el palacio y los edificios de la ciudad rodeándole. No mostraba ninguna emoción, estaba bastante calmado y se sentía preparado, aunque algunas líneas violáceas pudieran observarse bajo sus ojos.

-Sasuke, ¿Te encuentras bien? –un hombre de cabello grisáceo y cuna máscara que cubría la mitad de su rostro, le llamó. Él asintió –Te has esforzado mucho para esto–le golpeó la espalda –Debes tratar de descansar un poco.

-Lo sé. ¿Qué noticias tienes del Palacio, Kakashi?

-Ahora mismo el Emperador se encuentra celebrando a su heredero.

-Heredero –ésa palabra resonó en su mente.

-¿Estás dudando en lo que quieres hacer?

-Pienso en que estoy a punto de hacer lo que me hicieron a mí…o al menos algo demasiado similar.

-No quieres matar al niño –afirmó Kakashi, Sasuke permaneció en silencio –No pensé que fueras tan blando.

-Si tengo que hacerlo, lo haré.

-También quería contarte que la represión se ha vuelto mucho más intensa, Neji sabe lo que planeas.

-Está asustado y más ahora que ya tiene un hijo.

-Raptarlo será todo un reto.

-Aprovecharemos la conmoción para hacerlo. Yo personalmente lo haré. ¿Recuerdas que me cree muerto?

Sakura estaba durmiendo en sus aposentos, junto con su hijo. Observó su pequeño rostro apacible y su respiración acompasada. Al principio, cuando supo que estaba embarazada sentía que el mundo se le venía abajo, se había casado por la fuerza, después de haber rechazado durante tanto tiempo el matrimonio. Pero todo había sido por una causa importante.

Ella nunca había querido un hijo de Neji, pero tampoco podía odiar a su hijo.

Acarició sus cabellos.

-Mami.

-Buenos días. ¿Dormiste bien? –el niño asintió y se acurrucó en el pecho de su madre, aún adormilado. Karin y Temari entraron sonrientes.

-Buenos días, Haruno-sama –Sakura hizo un asentimiento y se irguió, dejando aún acostado a su pequeño.

-Ayúdenme a vestirme, por favor.

-Por supuesto.

Más tarde, después de que Keichi ya se había levantado. La familia Hyuuga desayunaba. Sakura estaba dándole de comer a su hijo, el cual estaba a su lado. Mientras que Neji estaba sentado a la cabeza e la mesa baja.

-Keichi, ¿Te divertiste ayer?

-¡Sí, papá! –continuó comiendo.

-Estaba muy cansado y se durmió de inmediato –rió Sakura.

-Bien.

-Visitaremos a mi hermano el día de hoy, ¿Vendrás con nosotros? Pensábamos quedarnos.

-No, no creo que sea buena idea.

-No hay por qué temer. Los soldados estarán con nosotros. Tengo que arreglar algunos asuntos sobre unos mercaderes.

-Aún así…-pensó –Bien, sólo vayan con cuidado –besó la mejilla de Sakura, ella sólo cerró los ojos y acarició el cabello de su hijo –No puedo acompañarles. Espero verles mañana temprano.

Sakura estaba conversando con Karin, comiendo unos bollos dulces y bebiendo té verde. Era muy temprano. Había pasado más de un año y Sakura había estado preocupada, ¿Cómo estaría, Sasuke? ¿Estaría herido? ¿Estaría bien? ¡¿Estaría vivo?!

-Sakura-sama… -Karin la llamó, Sakura se había puesto seria.

-Perdón, me distraje un segundo. ¿No te ha habido noticias de Sasuke? –Karin negó con la cabeza.

De pronto llegó alguien hizo su aparición, todos se inclinaron de pronto ante su presencia.

-Neji-sama.

-Sakura…

-Hyuuga-sama. Bienvenido.

-Disculpe, necesito hablar con usted.

-Retírense, por favor –todos los sirvientes abandonaron el salón. Ella miró a Neji, tenía su cabello atado en una coleta alta y una armadura tipo samurái. Se acercó hacia una puerta de madera corrediza y la abrió, observó el lago de la familia Haruno.

-He escuchado rumores… -ella le miró desconcertada, Sakura se acercó un poco, él estaba de espalda y por lo tanto no podía ver su expresión – Sobre que usted se encuentra comprometida…

-Sí, así es.

-Eso lo he sabido y había pensado que no debía interferir. Pero… -se giró de pronto- No sabía que se trataba de Sasuke Uchiha.

-Eh… Sí, él es mi prometido.

-No puedo permitirlo… ¿Sabe qué tipo de hombre es? ¡El está tratando de destruir todo lo que tenemos en este país! –se exaltó.

-Él está…

-¿Sabe qué está tratando de matarme? ¡A mí! ¡El Emperador!

-Hyuuga-sama –Sakura comenzaba a asustarse y sentirse incómoda.

-Sakura… Debo preguntarte esto muy en serio –él la tomó de los hombros, Sakura se estremeció ante esto -¿Qué sabes tú de todo esto? ¿Qué es lo qué te ha hecho creer?

-Nada en...

-Él no está haciendo lo correcto –bajó su rostro hacia el de ella y le miró directamente – ¿Conoces sus planes no es así? –gritó.

-¡Hyuuga-sama! Suficiente –trató de soltarse, pero él se lo impidió.

-Debes comprender que a cualquiera que atente contra mí, será aplastado como cualquier insecto… y no quiero tener que hacer esto, pero si también estás implicada en ello… yo tendré qué…

-¡Hyuuga-sama! –él la soltó de pronto.

-Sakura, está bien –Sakura se alejó un poco, por alguna razón sintió miedo –No te haré daño, pero quiero hacerle una propuesta.

-"¿Una propuesta?" –pensó Sakura.

-¿Seguramente debe saber que el hijo de Hinata no es mío? Ella me engañó con un soldado, con alguien de menor estatus –su mano se hizo un puño. ¡Con Naruto! –ella se sorprendió ante esto –Se burlaron de mí.

-¿De Naruto? –Sakura se sorprendió al escuchar eso.

-Se que usted era amiga de Hinata, pero puedo ver que no le contó todo. Ahora mismo, no tengo a ninguna otra mujer a mi lado ni descendencia que valga la pena.

-Pero… ¿Y el hijo de Ino-sama?

-Él nunca podrá alcanzar un estatus alto, su madre tampoco. Es por eso, que necesito que estés a mi lado.

-¿Eh? –su mejilla fue acariciada por él, Sakura se sentía molesta ante eso.

-La gente a mi alrededor me traiciona, necesito a alguien en quién pueda confiar. Sé mi esposa, Sakura. Si te conviertes en mi mujer, podrás pedirme lo que quieras cuando llegue el momento y yo cumpliré mi palabra, siempre y cuando estés conmigo –suspiró –Que Sasuke Uchiha regrese no es algo seguro, si él quiere seguir con esto yo no tendré más opción que destruirle –se acercó a su oreja –a él, a Naruto y su familia también. A la mujer que está sirviéndole a usted y muchos más.

-No. Ellos no morirán tan fácilmente, todos ellos quieren luchar por algo que su familia les arrebató hace años, esto no tendría que haber pasado si usted y el resto de su familia no hubiera cometido errores. Por eso mismo… Yo no me rendiré tan fácilmente –Neji frunció el ceño, pero después sonrió arrogantemente.

-Llegará el momento, Sakura Haruno, en qué tendrás que aceptar ser mi esposa. Hasta pronto, Sakura –se dio la vuelta y se marchó.

Sakura y su Keichi llegaron a casa de su hermano, dónde fueron bien atendidos. Al llegar la noche, Sakura había ido a la habitación dónde su hijo descansaría esta noche.

-¿Ya está listo para dormir? -preguntó a Obito, el principal sirviente personal de su hijo.

-Sí, esta esperándole.

-Bien, retírate.

Sakura entró a la habitación, la cual era iluminada por unas cuantas velas.

-Keichi, buenas noches –lo abrazó con dulzura.

-Mami, ¿Me cantas algo para dormir? –pidió el pequeño, sonriendo hacia su madre.

-Mmm… sólo una… -el rostro del niño se iluminó y saltó hacia el futón, Sakura le ayudó a cubrirse. Ella comenzó a tararear una canción tranquila y hermosa, mientras el niño comenzaba a cerrar los ojos.

De pronto, todas las luces se apagaron por una ráfaga de viento, debido a que la pared de madera y papel fue derribada. Justo cuando Sakura iba gritar, alguien le cubrió la boca, no pudo reconocer el rostro entre la oscuridad y la máscara que cubría su rostro. Giró su vista hacia su hijo, pero otra persona lo tomó de pronto. Al menos cinco personas eran sus atacantes. El niño la miro aterrorizado, y entonces se lo llevaron, Sakura trato de soltarse, golpeando el pecho del extraño a sus espaldas.

-Tranquilízate, tú también vas con nosotros –ella reconoció la voz y miró al hombre que la sostenía, pero no le dio tiempo de decir algo cuando salieron del lugar.

Sakura sintió el frío viento golpear su rostro, mientras cabalgaban a toda velocidad y las espaldas chocaban unas contra otras. Al parecer la guardia de Neji no había sido lo suficientemente buena. De pronto, se detuvieron y el hombre se quitó la máscara, revelando su rostro… uno ya tan conocido, que pertenecía a alguien que creían muerto.

-¡Sasuke!

-Sakura… volvemos a vernos.


Muchas gracias por sus comentarios. :3

Hagan me saber si les gustó o no el capítulo. Sus críticas son bien recibidas.

Algo que quiero que tengan en cuenta, que sino publico con tanta frecuencia

es porque tengo una universidad que atender. ;) Así que espero comprendan.

Que estén bien.

Saludos.