Capítulo 8
Hace muchos años
Un joven estaba practicando con la espada en los jardines de su hogar, había mejorado notablemente en las últimas semanas, incluso podía luchar contra más de un contrincante al mismo tiempo, estaba concentrado en lo suyo hasta que se detuvo al ver que uno de los vasallos de su padre se le acercó, había algo raro, podía sentirlo -¿Sucede algo capitán Thiery?-
-Mi señor tengo que pedirle que me acompañe-
-¿Por qué?-
-Será mejor que lo vea con sus propios ojos- le respondió el adulto. Al ver que no tenía sentido seguir preguntando decidió seguirlo, una vez que bajaron del carruaje vio que estaban en la casa del doctor. Cuando entraron los estaba esperando, vestido con sus ropas blancas, las cuales estaban repletas de sangre.
-Quiero saber qué está pasando-
-Mi señor, lamento ser quien se lo diga, pero...-
-Dilo de una vez, estoy empezando a perder la paciencia-
-Son sus padres, ellos... ya no están con nosotros- dijo mirando hacia la mesa donde dos cuerpos estaban cubiertos por las túnicas blancas y aunque el chico no podía verlos él sabía lo que había debajo de ellas.
-¿Cómo sucedió?-
-Una emboscada, su padre quería enviar a su madre al castillo para poder seguir con la batalla sin tener que preocuparse por ella y durante el trayecto unos licántropos los atacaron. Su padre es un hábil guerrero pero eran demasiados, además era luna llena, claramente no tenía oportunidad, pero al menos logró llevarse a algunos con él-
-Eso no alivia las cosas- dijo el médico -Hice lo que pude pero sus cuerpos estaban muy dañados, cosí sus cabezas para que podamos darles el entierro adecuado. Lo lamento mucho joven- e hizo una reverencia antes de retirarse.
-El consejo de vampiros quiere hablar con usted, acerca de la situación actual- dijo el adulto.
-Sé para que quieren hablar conmigo, vé y diles que estaré con ellos más tarde. Quiero un momento a solas-
-Si mi señor- dijo haciendo un gesto antes de salir por la puerta. Una vez que no hubo nadie más en el lugar le quitó las túnicas a los cuerpos para poder verlos, la imagen fue peor de lo que imaginaba, sabía que no sería algo agradable de ver pero tenía que hacerlo, los tiempos que vendrían a partir de este momento no serían fáciles ni agradables, pero al menos no serán tan horrendos como lo que acababa de ver.
-Ahora todo depende de mí- se dijo a sí mismo y se quitó del cuello un colgante de oro y lo colocó en las manos de la mujer -Lo siento madre pero no puedo dejar que los sentimientos nublen mi juicio, si quiero sobrevivir debo ser fuerte y mantener la mente fría, espero que lo entiendas- y se retiró de allí sin mirar atrás mientras una pequeña lágrima descendía por su mejilla. El chico que entró allí nunca volvería a ser el mismo.
T.K. se encontraba leyendo un libro como de costumbre en su habitación, o al menos, eso intentaba hacer, la conversación que había tenido con su padre el día anterior aún estaba presente en su cabeza. Aún no podía creer que su padre le haya prohibido verse con Kari de nuevo, sabía que no sería fácil pero por lo general ambos siempre llegaban a un acuerdo común, lamentablemente ésta vez no fue el caso, estaba sumido en sus pensamientos hasta que sintió una presencia fuera de su cuarto -Adelante Ken- y la puerta se abrió dejando pasar a su amigo.
-Que buen instinto amigo-
-Super sentido de vampiro, ya te acostumbrarás en unos días-
-Esperemos, anoche me crucé con tu hermano y me contó algo interesante-
-Déjame adivinar: te dijo que soy un inconsciente que ha estado viéndose con el enemigo- resopló el chico.
-¿Enemigo? ¿De qué estás hablando? Sólo me dijo que tenías un tema importante del que necesitabas hablar conmigo-
-¿No te dijo nada más?-
-No y tampoco le pregunté mucho porque quería escucharlo de tí en persona- respondió mientras buscaba una silla y se colocaba al lado de su amigo -¿Sucedió algo malo?-
-Depende de cómo lo veas. Para mí es algo bueno pero para mi padre y mi hermano es una locura y una inconciencia de mi parte-
-¿Qué es? Dímelo - dijo sin poder aguantar el suspenso.
-Estoy enamorado de una mujer-
-¿Y eso es algo malo? Nunca te has mostrado interesado en las pretendientes que tu padre te buscaba, creo que esto es algo bueno, ahora ya no tendrá que seguir buscando...-
-Es una licántropo- lo interrumpió T.K. y su amigo lo miró con los ojos y la boca bien abiertos.
-¿Es en serio? ¿Cómo pudo suceder?-
-¿Recuerdas la chica que conocí en la fiesta de máscaras?-
-¿Kari? ¿La chica de cabello castaño? ¡No lo puedo creer! ¿Qué hacían en ese lugar?-
-Lo mismo que nosotros supongo, querían salir a divertirse un momento, creo que nunca creyeron que se cruzarían con un par de vampiros, aunque técnicamente aún no lo éramos-
-T.K. sabes que la historia que hubo entre su raza y la nuestra no fue precisamente algo bueno-
-No me lo recuerdes, pareciera que mi padre aún viviera en la época de la guerra-
-Eran tiempos duros amigo, muchos murieron en combate y los que lograron sobrevivir no les gusta hablar del tema. Una vez le pregunté a mi padre cómo era aquella época y sólo me respondió "sangrienta" y me pidió que nunca le volviera a mencionar el asunto-
-Supongo que algunas heridas son tan profundas que nunca llegan a cicatrizar-
-Eso dicen ¿Qué piensas hacer ahora?-
-Probablemente algo estúpido, sería mejor que te mantengas alejado de mí. Lo último que necesitas es verte involucrado en mis problemas-
-Si crees que voy a dejar que mi mejor amigo luche solo es evidente que no me conoces tan bien. No voy a darte la espalda T.K. y haré lo que pueda para ayudarte-
T.K. esbozó una pequeña sonrisa -A veces me pregunto qué hice para merecer un amigo tan leal-
-No tengo la más jodida idea- respondió el otro chico.
Kari se encontraba cazando junto con otras chicas y chicos que también habían pasado por el ritual de transformación hace poco. Era costumbre que a los novatos se los llevara al bosque y aprendieran a utilizar sus habilidades, Davis fue quien los acompañaba para asegurarse que lo hicieran bien aunque muchos sabían el verdadero motivo del por qué se ofreció a hacerlo -Hay muchos venados y también conejos en este bosque, pero recuerden que no deben matarlos a todos o se acabaría nuestra fuente de alimento, siempre dejamos a algunos para que se reproduzcan y luego volvemos aquí unas semanas más tarde, es como un ciclo-
-¿No hay también osos y otras criaturas peligrosas aquí?- dijo un chico que parecía tener todo el aspecto de alguien nuevo y tímido.
-Así es Cody, ésa es la segunda parte de la cacería, mantener a raya a las bestias y mostrarles que éste también es nuestro territorio-
-No te preocupes, ahora que somos capaces de transformarnos a voluntad seguro podemos con ellos- le dijo Kari al chico quien esbozó una pequeña sonrisa.
-Bien los dejaré solos, ahora están por su cuenta, aprendan a valerse por sí mismos- dijo Davis y les hizo una señal para que empiecen a adentrarse al bosque. El grupo empezó a caminarse hasta que cuando se dieron cuenta estaban solos, Kari intentaba mantener sus instintos alerta ya que sabía que no sería fácil, pero sería bueno probarles a los demás y a sí misma que puede cuidarse sola.
-Vamos Kari, es hora de usar tus dones- dijo en voz baja. Luego de cerrar los ojos empezó a concentrarse e intentaba utilizar sus oídos e instintos de cazadora, luego de un momento lanzó un cuchillo detrás de unos arbustos y se oyó un ruido seco, una vez que los movió vio el cuerpo de un ciervo el cual tenía el arma clavada en el cuello, al ver que el pobre animal estaba sufriendo hizo crecer las uñas de sus manos hasta convertirlas en afiladas garras y le asestó el golpe final, una vez que el animal dejó de moverse le cerró los ojos. Volvió hacia donde el resto del grupo la estaba esperando aunque la mayoría no había tenido tanta suerte, ya que apenas habían logrado cazar unos conejos o animales pequeños.
-Vaya, eso si que es una buena presa. Felicidades Kari- le dijo Davis.
-Gracias ¿Dónde está Cody?-
-Ese despistado probablemente se haya perdido- dijo una de las chicas burlándose, pero su sonrisa se borró al ver que el chico apareció de la nada, tenía algunos raspones y llevaba arriba suyo un enorme alce. Al verlo, Kari no pudo evitar sonreír.
-Impresionante Cody-
-Gracias, cuando me atacó con las astas pensé que sería mi fin, luego recordé lo que dijiste acerca de que ahora somos más fuertes y, bueno, decidí usar mis habilidades-
-Bien suficiente por hoy. Me alegra ver que aprendan a usar sus instintos de guerreros ¿Quién sabe? Tal vez algún día cacemos algo grande, como un tigre o un vampiro quizás- dijo mirando de reojo a Kari quien al oír esa palabra hizo un gesto con los labios.
Luego de que el resto del grupo se fuera, Kari y Davis se quedaron a solas -Dijiste esa palabra a propósito ¿Verdad?-
-Fue una prueba, tu familia está preocupada desde que se enteró de que uno de ésos intentó acercarte a tí-
-Lo dices como si él haya querido aprovecharse de mí, para tu información fui yo la que quiso acercarse a él, aunque creo que no es de tu incumbencia y tampoco de mi familia-
-Creo que estás cometiendo un terrible error-
-El único error que he cometido ha sido venir aquí- le respondió antes de retirarse.
T.K. estaba en los establos pasando el cepillo a su caballo, podría habersélo pedido a la servidumbre pero era algo que le gustaba hacer, su yegua y él tenían una buena relación. Mientras se aseguraba de limpiarla y alimentarla, tarareaba una melodía, era su canción preferida de cuando era pequeño, al cabo de un momento su amiga estaba lista.
-¿Planeas hacer un viaje hermanito?- dijo una voz detrás suyo.
-¿Te preocupa que me escape y cause problemas?- le dijo a su hermano mayor quien lo observaba de brazos cruzados en la puerta -Tranquilo que sólo estoy ayudando a mi amiga a verse bien-
-¿Por qué tengo la sensación de que estás ocultando algo?-
-Diría que te has vuelto paranoico ¿Viniste por algo en especial o sólo a vigilarme porque nuestro padre te ordenó que mantuvieras un ojo sobre mí?-
-¿Cómo lo sabes?- preguntó sorprendido.
-No lo sabía, pero ahora sí- respondió con una sonrisa
-A veces eres irritante ¿Te lo han dicho?-
-Algunas veces-
-Quería preguntarte algo-
-¿Sí?-
-Te conozco y sé que eres demasiado testarudo como para dejar las cosas sin resolver asi que mi pregunta es ¿Piensas seguir adelante con lo que sea que estés tramando?-
-Probablemente-
-¿Sabes que probablemente te meterás en un problema del cual no puedas salir?-
-Nadie dijo que el camino hacia la felicidad sea fácil y sin tropezones- respondió haciendo un gesto con los labios.
Su hermano sonrió -Y yo que pensaba que eras de los que le huían a los problemas y te escudabas detrás de los libros. Si llevas a cabo tu pequeño plan o mejor dicho, cuando lo hagas, intenta asegurarte de que yo no me entere, si yo no lo sabía...-
-Estás libre de culpa ante nuestro padre- finalizó su hermano.
-Exacto- le dijo guiñando un ojo y se retiró del establo. Una vez que se quedó a solas murmuró en voz baja -Aguarda Kari, sólo un poco más hasta que nos volvamos a ver-
Holas ¿Cómo andan mis lectores? Aquí vengo con un nuevo capítulo, espero que les haya gustado la primera parte que habla sobre el padre de T.K. cuando era joven, en los siguientes verán más acerca del pasado de los personajes ¡Hasta pronto! ;)
