Primero que nada admitir que la idea de este capitulo no me dejaba escribir; en serio, era tan persistente que me obligo a escribirlo para poder continuar con los escritos del concurso... y ya una vez escrito dije ¿porque no publicarlo? Bien, aqui lo tienen, pero como el siguiente capitulo si me ha dejado en paz, ahora si no esperen una actualizacion pronto xD...

Hasta luego y disfruten su buena suerte, que es el unico proyecto del que publique un capitulo mas...


Capitulo 08- Búsqueda

-Entonces se divide en dos tipos de energía, energía física y espiritual.

-Correcto- asintió Naruto.

-La física se fortalece con entrenamiento del cuerpo; al fundamentarse en el cuerpo, el estado de los órganos y músculos influye…

-Si.

-Y la espiritual es el alma y la consciencia; entonces esta solo se debilita por el cansancio mental de la persona.

-Si.

-¿El estado de animo puede influir?- preguntó la chica interesada.

-Probablemente- reflexiono Naruto-. En realidad nunca lo había considerado.

-Bien, entiendo- asintió Hinata.

Ambos chicos llevaban ese día en lo teórico, que en realidad a Hinata se le daba fatal, pero el chico resultaba ser en realidad muy paciente; no se trata de aprender de memoria, se trataba de realmente comprender los procesos. Ahora estaban viendo lo totalmente teórico, aunque en la práctica también había teoría fundamentada.

-Bien, descansemos un poco- dijo el chico con un suspiro.

-Si…- dijo la chica.


En realidad, ninguno de los dos había dicho nada respecto al día de ayer, sobre la comida en la villa Hyuga; por un lado, Hinata prefería no pensar en el asunto para no recordar la foto que Naruto tenia en su poder; por otro lado, Naruto aun no acomodaba sus ideas y prefería dejar todo de lado para concentrarse en lo importante: eran un equipo y no solo él ocupaba mejorar. Por mas que la chica lo dijera, en realidad creía que el único que había mostrado progresos significativos era él; aunque de alguna manera el entrenamiento físico realmente había hecho mas veloz a Hinata, no servía de nada si no podía vencer a su enemigo, y era mas bien torpe con los golpes, además de carecer de suficiente fuerza ¿O era que no tenia confianza suficiente para sestar golpes con toda su fuerza? De cualquier forma, ahora Naruto, el peor ninja de la academia, sabia que estaba por sobre Hinata y eso no dejaba de hacerlo sentir culpable, como si hubiera acaparado el entrenamiento solamente a su persona.

Hinata se adelantó y abrió su mochila, sentándose en el pasto; con delicadeza empezó a sacar la comida. Naruto se sentó a un lado y empezó a dividir la comida, organizándola. Tomó dos platos y rebano el pan, posteriormente dos trozos de carne, queso y arroz; Hinata agregó una salsa encima y agrego zanahorias y calabazas. Se sirvieron agua en dos vasos y se sentaron de frente, con los platos en medio. Por un momento cruzaron las miradas; la primera en sonrojarse fue Hinata, posteriormente, Naruto sonrió también con un leve sonrojo en su rostro.

-Buen provecho- dijo juntando las manos.

-Buen provecho- asintió la chica sonriendo. Ambos empezaron a comer en silencio.


-Nosotros conocemos un Uchiha- comentó Hinata casualmente.

-¿Sasuke, el engreído?- inquirió Naruto con molestia-. No quiero pedirle nada a ese idiota.

-Es el único Uchiha vivo- replicó la chica.

-Podríamos discretamente ingresar, por eso somos ninjas…

-No es correcto- replicó la chica-. Además, puede que sepa algo sobre los Uzumaki que pueda decirnos… no es buena idea menospreciarlo…

-No deberíamos pensar tanto en eso- replicó Naruto desviando la mirada-. Después de graduarnos, algún día el imbécil ira en una misión y yo me quedare en la aldea; entonces podre entrar al santuario Uzumaki…

-¿Y si quedan en el mismo equipo?

-Si, claro- rió Naruto-. Seguramente seremos los mejores amigos…

-Naruto… deberíamos intentarlo…

-No creo que sea un buen momento- replicó el chico.

-Es que… no puedo dejar de pensar en ello- declaró Hinata con firmeza.

-Seria perder el tiempo- dijo Naruto agachando la mirada-. Estamos contratiempo en el examen…

-Es nuestro descanso- dijo Hinata sonriendo.

-¿Realmente quieres ayudarme con esto?

-Te ayudare siempre y con cualquier cosa- afirmó Hinata sonrojada.

-Gracias- dijo el chico sonriendo-. Bien… intentémoslo.


Cuando Sasuke regresaba a casa tranquilamente, pudo verlos sentados en una banca del sendero; venían a buscarlo, era obvio. Y aunque estaban platicando entre ellos, y aunque parecían una pareja normal, sabía perfectamente que en realidad lo estaban esperando. Los peores dos ninjas de la academia: la rarita y el bufón.

Aun con los brazos en los bolsillos siguió caminando hasta llegar a la puerta, pasándolos de largo sin preocuparse en absoluto por siquiera voltear a verlos; saco la llave de su bolsillo y la metió, haciendo el proceso mas lento de lo que normalmente seria. Por fin, los escucho levantarse y correr hacia él.

-Uchiha Sasuke- llamó la voz inconfundible del rubio.

-¿Si?- preguntó él girándose.

-Necesito… necesito tu ayuda…- susurró el chico agachando la mirada.


-Naruto Uzumaki- dijo el chico reflexivo-. No sabía que eras miembro de ese clan… bueno, de ese apellido, porque ya no hay clan…

El comentario fue increíblemente desconsiderado; la furia invadió al chico, quien apretó su puño con firmeza dispuesto a partirle el rostro al mejor alumno de la academia, pero Hinata se adelanto. Dio un fuerte abrazo al brazo derecho del chico y colocó su mano delicadamente en su puño; la acción desconcertó a Naruto, quien entre avergonzado y confundido, abrió su puño. Volteó a ver a la chica interrogativa y ella simplemente le sonrió con un rostro demasiado rojo. Sasuke sonrió.

-¿Quieres visitar el santuario para estar a solas con ella?- preguntó el chico sonriendo.

-Eres un…

-Joven Sasuke- interrumpió Hinata dando un paso al frente- ¿Qué clase de relación tenían los Uchiha y los Uzumaki?

-¿Relación?- preguntó confundido el chico-. Bueno… hasta donde se, una especie de asilo político…

-¿Asilo político?- exclamó Naruto confundido.

-Los Uzumaki eran los protectores y dirigentes del templo de Kamagure, y los Uchiha solían… mandar miembros allí- repitió Sasuke queriendo mostrar su sabiduría ante los dos ignorantes inútiles que tenia enfrente-. Un clan lleno de personas poderosas que debían entrenarse para no lastimar a los demás…

El orgullo en la voz del chico era demasiado molesto para Naruto, pero permaneció en silencio.

-¿Alguna vez el pacto se rompió?- inquirió la chica con seriedad- ¿El clan Uzumaki traiciono a los Uchiha?

-No…

-¿Los Uchiha faltaron a su palabra?

-No- respondió con enojo el chico.

-Bien, entonces como el ultimó de los Uzumaki, pido tu ayuda- dijo Naruto entendiendo lo que Hinata quería hacer-. A ti, el representante de tu clan…

Sasuke los miró con una expresión neutra, al tiempo que reflexionaba.

-¿Qué es lo que quieren realmente?- preguntó con seriedad.

-Mi pasado- respondió Naruto.

-¿En el santuario Uzumaki?

-No se a donde mas ir…- admitió el chico avergonzado.

Sasuke volteó a ver la entrada de la villa Uchiha antes de responder; no le agradaba la idea de dejar entrar a desconocidos a la villa, pero tampoco podía faltar a un pacto de generaciones que su clan había mantenido con el respetable clan Uzumaki, aunque Naruto fuera un imbécil. Suspirando, abrió la puerta.

-Bien, pueden pasar- dijo Sasuke con serenidad-. Pero mientras ella, un Hyuga, clan rival a mi propio clan, ingrese a la villa, la estaré vigilando.

-¿Qué?- preguntó Naruto confundido.

-Puedes pasar solo e ir a donde te plazca, o acompañado de ella pero los estaré vigilando- explicó Sasuke con mirada firme-. Tu decisión, Naruto Uzumaki…

-No tengo nada que esconder- dijo con firmeza el chico-. Y ella me acompañara…

-Naruto…

-Adelante, entonces- dijo Sasuke con una reverencia.


-Tu sabes…- preguntó Naruto mientras caminaban por las desiertas calles de la villa Uchiha- ¿Por qué ocupaba asilo político los miembros de mi clan?

-Por desconfianza- respondió Sasuke, quien caminaba frente a ellos sin voltear a verlos-. El poder de los Uchiha es demasiado, en ocasiones miembros del clan nacen con un poder tan tremendo que es capaz de lastimar a si mismo y a quienes lo rodean. El templo de Kamagure siempre ha ayudado a estos miembros aun a costa de la vida de sus propios miembros, dirigidos por el clan Uzumaki. Pero no solo los Uchiha han frecuentado los servicios del templo…

-¿Mas clanes?- preguntó Hinata.

-Los Hyuga entre ellos- contestó el chico volteándolos a ver-. Mas países… El templo Kamagure a pesar de estar ubicado en algún lugar del país de fuego, es un lugar neutral; un castillo inexpugnable que ve por el bienestar de aquellos con un poder enorme, y no por el bien político de los países o el poder de las aldeas ninjas. Mas haya de todo eso, el templo de Kamagure es un refugio para todos los considerados "monstruos" por su enorme poder…

-Deben ser… invencibles- comentó Hinata impresionada.

-Supongo…- dijo el Uchiha con naturalidad-. Y como es de suponer, como máxima autoridad del templo, los Uzumaki guardaban los mayores secretos de entrenamiento: no solo de los Uchiha, sino de cientos de clanes y miles de técnicas. Puede que la aldea de la hoja en general apoyara al templo, pero los Uzumaki tenían razón para desconfiar de ciertos clanes…

-¿Qué clanes?

-Los Hyuga, por ejemplo…- respondió Sasuke dándose la vuelta y encarando a ambos chicos.

Hinata se detuvo desconcertada por el comentario, mientras Sasuke la observaba con desprecio; Naruto, furioso, se adelanto.

-Ella viene conmigo- dijo con firmeza el chico.

-Lo se- respondió Sasuke mirándola impasible-. Eso no evita que sea una traidora…

-¿De que hablas?- preguntó Hinata ofendida- ¿Insultas a mi clan?

-Respeto a los Uzumaki como lo que son: un pilar de firmeza- dijo Sasuke mirando a Naruto-. Testarudos, necios, presumidos y obsesivos…

-Sasuke…- susurró Naruto furioso.

-Pero inteligentes, leales y compasivos- completó Sasuke cruzando sus brazos-. Aunque puede ser que el ultimo de ellos no sea mas que un niño malcriado… Y aun así, es mil veces mejor que cualquier maldito Hyuga…

-¿Por qué dices eso?- preguntó furiosa Hinata.

-Cuenta la leyenda, que el primero de los Uchiha fue el primogénito de la quinta generación de los Hyuga- respondió Sasuke girándose hacia las casas abandonadas-. Un hijo deshonrado y odiado por el más puro y sagrado de los actos que pudo haber hecho…

-¿Y cual seria ese?- preguntó con ironía el chico.

-Amar a alguien fuera de su clan…- respondió el chico, girándose sin dar mas explicación.


-Hinata- dijo el chico en un susurró mientras seguían caminando- ¿Exactamente que quiso decir ese imbécil?

-Una tradición del clan Hyuga- dijo la chica agachando la mirada-. Algo antigua… pero aun vigente…

-¿Qué tradición?

-Los Hyuga solamente podían casarse con miembros del clan- explicó la chica-. Se dice de los Hyuga, que poseemos un poder increíble, no debemos dejar que caiga en malas manos, por designio del gran creador…

-Entonces solo se casan con miembros del clan- dijo Naruto sintiendo un nudo en la garganta.

-No- dijo Hinata-. Actualmente, cualquiera que sea capaz de representar un alto cargo en el clan, es libre de escoger con quien compartir su vida, aun fuera del clan; aunque como condición, esa persona pasara a ser parte del clan Hyuga y no de otra forma.

-¿Cuáles son esos altos rango?- preguntó interesado Naruto.

-Cuatro escoltas elites, dos ninjas de infiltración, dos líderes: uno de la familia principal y otro de la secundaria- nombró Hinata haciendo memoria-. Todos bendecidos con el poder Hyuga…

-¿Qué poder?- preguntó Naruto interesado.

La chica Hyuga guardó silencio, desviando la mirada; se mordió los labios por costumbre antes de siquiera pensar al respecto; el gesto fue demasiado obvio para el chico.

-Oh… entiendo…- dijo Naruto desviando la mirada, con un dolor indescriptible en el pecho: ella no podía confiar en él.

-¡Naruto!- al instante la chica se dio cuenta de su estupidez.

-No, no importa- dijo el chico con una sonrisa-. Entiendo… secreto de clan…

Hinata quería creer que era tan simple, que realmente no le importaba; pero sabia que acababa de herir gravemente al chico, y es que era cierto: ¿Acaso no él la había defendido frente al Uchiha para que ella conociera cualquier secreto que albergara el santuario Uzumaki? Naruto confiaba plenamente en ella, y la fuerza de la costumbre la había obligado a guardar silencio respecto a los secretos de su clan. Pero Naruto no los traicionaría, no a ella, y lo sabia perfectamente.

-Naruto yo…

-Adelante se encuentra el Santuario Uzumaki- dijo Sasuke llegando al final de la villa Uchiha.

Una enorme pared blanca se alzaba del lado este, cerrando por completo la villa; la misma muralla que rodeaba la aldea entera. Acababa pegada a la montaña a espaldas de la aldea de la hoja, cerrando magníficamente la villa Uchiha. Arboles, piedras, la propia montaña y despejado y hermoso jardín. Nada mas. El chico estaba a punto de preguntar por donde debían seguir cuando Sasuke se adelantó y lanzó una shuriken al aire. El arma se elevó y cortó una soga a cinco metros, que sostenía unos candiles decorativos; al instante, se precipito una escalera de madera que debía estar oculta en algún lugar a lo alto. Una escalera enorme, en realidad, que media por lo menos veinte metros.

-La ultima vez me tarde cuatro horas en subirla- comentó el chico con un suspiró-. Confió en que los dos me ayuden cuando terminen allá arriba…

-¡Ya te dije que no venimos a cosas sucias!- gritó Naruto sonrojado y furioso.

-¡Imbécil!- replicó Sasuke sonrojado a su vez- ¡Terminar del verbo finalizar, no de…!

Hinata se sonrojo terriblemente ante las palabras de los chicos y se giró, avergonzada; Naruto, sintiéndose un estúpido, desvió la mirada al suelo y empezó a reír nervioso. Sasuke simplemente se cubrió el rostro con una mano, avergonzado.

-Hagamos las paces…- dijo Sasuke recuperando su semblante sereno-. No me agradas, Naruto Uzumaki, y mucho menos tu compañera la heredera Hyuga; pero tengo una obligación de honor para tu clan… y tu tienes una hacia mi…

-¿Yo?- exclamó sorprendido el chico.

-Te deje entrar a la villa Uchiha, y al santuario Uzumaki, solo por una razón- dijo con sinceridad el chico-. Puede que no seas capaz de ayudarme, debido a tu propia ignorancia; pero lo que encuentres dentro del santuario, de alguna forma mínima, podría ayudarme…

-¿Qué es lo que desea su majestad?- preguntó Naruto con sarcasmo.

-El poder de mi clan- exclamó con seriedad el chico-. El Sharingan…


Cuando todos terminaron de subir por la escalera, llegaron a un pequeño saliente en la montaña; una apertura cercana les permitió atravesar la montaña en cinco minutos. Después, salieron a un paramo verde y frondoso, pero terriblemente solitario. Cuando todos pasaron, Sasuke se giro y golpeó un árbol de cerezo cercano. Ante las miradas atónitas de los chicos, el cerezo se retorció; de pronto, la apertura fue cubierta por raíces enormes.

-Eso fue impresionante…- exclamó Naruto.

-¿Las raíces?- señaló Sasuke con media sonrisa-. Medida de prevención Uzumaki; se activa automáticamente, según escuche de mi abuelo, pasaran cien años mas hasta que el jutsu pierda su efecto…

-¿Un jutsu de mas de cien años?- exclamó emocionada Hinata volteando a ver al Uzumaki- ¿Lo habrá hecho tu madre?

-¿Quién era tu madre?- preguntó Sasuke interesado.

-Kushina… Kushina Uzumaki…

-Bien… si lo hizo ella- dijo Sasuke alejándose del árbol de cerezo.

Naruto se acercó lentamente al árbol de cerezo, acariciándolo con interés; no había marcas en su tronco, o algo que declarara que de alguna forma era especial. No había símbolo de su clan o siquiera el árbol era distinto a cualquier otro cerezo. Aun así, era la prueba viviente de la grandeza de su madre; el estúpido árbol era más útil que él mismo. Furioso, golpeó el suelo con su puño, pero recupero la compostura pronto y se giró hacia sus acompañantes con una fingida sonrisa.

Entonces notó que Sasuke lo observaba con verdadero interés; de cierta forma se sentía incomodo con esa mirada, pero no podía dejar de notar que era totalmente distinta a la mirada de odia a las cuales la aldea lo había acostumbrado. Había visto antes esa mirada en otras personas: era respeto.

-Tu madre era la líder del templo de Kamagure- dijo Sasuke.

-Si…- asintió el chico, que en realidad ya sabía esa información.

Sin mediar más palabras. Sasuke se giró y continuó avanzando por una estrecha vereda; los chicos lo siguieron en silencio.


-¿Por qué sabes tanto del clan Uzumaki?- preguntó Naruto.

-Aunque me moleste admitirlo, tu clan y el mío mantuvieron una relación muy estrecha- dijo Sasuke con ligereza-. No es que sepa mucho de tu clan, es que se mucho del mío; al final de cuentas, era responsabilidad del clan Uchiha proteger el santuario Uzumaki, así que conozco todos esos detalles como es natural.

-¿Por qué nunca me hablaste?

-Pensé que todos los Uzumaki estaban muertos- admitió el chico-. Apenas hoy me entere de tu apellido… No quiero ser grosero, Naruto, pero tengo cosas más importantes en mente; debo entrenar, debo ser más fuerte. Debo… matar a alguien…

Naruto permaneció callado ante las palabras del chico; volteó a ver a Hinata, quien intercambio una mirada de inquietud con el chico. Tras veinte minutos de caminata, los chicos llegaron por fin a lo alto de la montaña; el linde oeste no era más que una escarpada elevación imposible de sortear, al igual que el sur, hacia la aldea; del lado oeste era el escarpado descenso de la montaña, también imposible de escalar.

Y en el norte, frente a ellos, una enorme construcción; no es lo que Naruto llamaría un edificio, pero era una casa de buen tamaño. De construcción clásica, con paredes blancas y tejado rojo, curveado y ostentoso que terminaba en pilares del mismo color sangre. Rodeado de arboles de maple y cerezos, haciendo un contraste surrealista entre el rosa y el café; con el sol brillando en su puesta. No había ningún adorno, ningún símbolo en especial, solo la construcción con su curiosa forma elegante, alzándose majestuoso ante ellos. Pero una piedra al frente, circular, delataba el símbolo de los Uzumaki; puesta como si se tratara de un tapete, lisa y de más de tres metros de diámetro, esperaba apaciblemente en lo que debía ser la entrada. Pero no había puerta visible en el santuario. Naruto volteó a ver interrogativo a Sasuke, quien se encogió de brazos.

-¿No sabes como entrar?- preguntó Sasuke sorprendido-. Llevo años revisando esa cosa, te aseguro que no hay forma de forzar la entrada si no sabes entrar…

-¿Y tu sabes?- preguntó Naruto.

-No…Tú eres el Uzumaki- replicó molesto el chico.

-Tu madre…- comentó Hinata mirando el santuario- ¿Una llave, un pergamino?

-No tengo nada de ella- dijo Naruto con frustración.

-Bien, entonces hasta aquí llegaremos- suspiró el joven de pelo negro.

Naruto caminó con frustración hacia el santuario, deshecho por la idea de estar tan cerca de su clan y tan lejos; toda oportunidad se esfumaba, Debía revisar, no podía simplemente confiar su futuro a las palabras de Sasuke por mas sincero que se hubiera mostrado el chico; puede que algo que solo un verdadero Uzumaki pudiera ver era la respuesta para entrar al santuario. Decidido, camino hacia el santuario. Al pisar la piedra de su clan, fue cuando todo sucedió; una línea azul se dibujo sobre la lisa pared, al tiempo que el símbolo de su clan brillo con intensidad azul en la piedra. El contorno de una puerta se dibujo con la línea azul sobre la pared del santuario, y poco después una explosión. Cientos de hojas salieron volando: eran sellos. Y en la pared, una puerta doble de madera apareció.

-Increíble…- susurró Sasuke dando un paso al frente.

-El santuario estaba sellado…- susurró Hinata acercándose a Naruto-. Esperándote…

-¿Madre?- susurró Naruto dando un paso al frente.

"Entra" ordenó aquella voz llena de odio que ya había escuchado antes; solo que esta vez, parecía alegre.

Volteando a ver a sus compañeros, Naruto trago saliva y avanzó con temor hacia el santuario; saliendo de su trance, Sasuke se apresuro a seguir al chico. Algo más indecisa, Hinata cerro la marcha cuando el chico abrió las puertas de par en par. Lo que les esperaba adentro, estaba fuera de toda descripción. Los tres chicos enmudecieron al instante.


Con el sudor cayendo en casi literal cascada, Iruka seguía avanzando extenuado; no podía permitirlo, no podía permitir mas continuar con esa farsa. Ahora que sabía toda la verdad, no podía quedarse de brazos cruzados. Tampoco confiaba mucho en la señora Haruko, después de todo ¿Cómo confiar en un gran ninja que abandona a su aldea para ser ama de casa? Pero tampoco podía dejar de lado un hecho muy cierto: Haruko había entrenado en Kamagure. El legendario templo había entrenado a la más temible de los Hyuga hasta la fecha, y todo lo que la mujer supiera del templo debía ser verdad. Era también una verdad que había abandonado el mundo ninja desde el nacimiento de su primogénita, pero no dejaba de ser una persona muy bien informada.

Además, se le presentaba la oportunidad de confirmar toda esa información; si al llegar al templo descubría que todo era una mentira, no tendría más que dar media vuelta, regresar a la aldea y olvidar el asunto, junto con sus vacaciones desperdiciadas. Pero si acaso realmente había sinceridad en las palabras de la infame Haruko, entonces estaban hablando de las más crueles de las mentiras que una aldea entera podía hacerle a un pobre huérfano; y para ello, debía hablar directamente con el responsable de aquella mentira. Solo en el templo de Kamagure encontraría la verdad.

Más que un entrenamiento, más que un inútil consejo o un intento de apoyo, lo que podía hacer para ayudar a Naruto en su situación actual era correr al maldito templo y confiar lo que Haruko le había contado. Aunque no dejaba de preguntarse, que beneficio encontraba esa mujer en ayudar al chico. De cualquier forma, para bien o para mal, Iruka había confiado por primera vez en ella. Escucharía la verdad, de boca del otro último Uzumaki vivo…

Fin Capitulo 08


Corenote:

Siguiente capitulo de Aliados; quien lo diría, al parecer la trama se esta complicado mas de lo que en un principio creí. En realidad, como mencione, la trama guarda mucha relación con Forsaken Crew, pero también modificare algunos hechos y eventos para que nadie quien lea esta historia crea que pasara exactamente lo mismo en ambas historias.

La incurso de Sasuke fue… inevitable ¿Qué les puedo decir? Odio a ese pendejo pero por alguna razón mientras escribía fue el mejor soporte de la historia que pude dar; no pensaba darle nada de dimensión al personaje pero me veo obligado. A ver como salen las cosas.

Curiosamente recibí muchos comentarios sobre el "inverosímil" hecho de que Ebisu sea el ninja mas fuerte de la aldea; bien, he de decir que es por predilección personal del personaje, pero este evento tiene mucho peso cuando se sabe que Ebisu es el alumno del ermitaño de los perros, y el ermitaño de los perros es el mas fuerte de entre todos los ermitaños… Explicare esto en el siguiente capitulo.

Por el momento disfruten del fic, no dejen de comentar! Y esperen las primeras escenas lemon xD… Hasta pronto!