- Eres una cobarde Mikasa – hablaba Sasha mientras se metía a la boca un trozo de pastel de chocolate – aclara tus sentimientos con Eren y dile a Levi que lo amas y todo será más fácil para ti – tomo mi mano que tenia sobre la mesa, la otra sostenía mi té, y dio un apretón – así no te tendrás que ir a Alemania, me dejas sola – termino algo triste.
- Ya tengo lista la maleta, no hay vuelta atrás – dije seria, Sasha me miro con tristeza y enojo a la vez – y aun no terminare con Eren, quiero dar una oportunidad a nuestra relación y con respecto a Levi no puedo decirle que lo amo, estoy segura que no siente lo mismo por mí, solo soy su amiga.
- Pero Mikasa si no hablas con él no lo sabrás.
- No voy a hablar con él, no lo he hecho desde la fiesta de piscina – dije recordando ese horrendo día y recordando a la vez la conversación y las palabras hirientes que me dijo.
- Estoy segura que el día de la fiesta no quiso decirte eso – dijo tratando de convencerme – y también estoy segura como que amo el chocolate más que Jean que Levi estaba celoso y que lo suyo es reciproco.
- Por qué habría de estar celoso? A ver dime.
- Mikasa solo mírate! Si con ropa eres irresistible ahora con un bañador y cerca de Eren.
- Sasha creo que estas delirando, Levi no estaba celoso y no me ama, ama a Petra por algo es su novia – dije con amargura – y fin de hablar de Levi y de mi, mejor hablemos de ti y Jean y mejor te acabas de una vez ese gran trozo de pastel y nos vamos de compras.
- Está bien – dijo Sasha con resignación – pero ahora por ser tan cabezota y terca tú pagas el almuerzo.
Rodé los ojos y asentí, mirando a Sasha me pregunte donde le alcanzaba tanta comida si habíamos desayunado en su departamento que comparte con su novio Jean y si que fue un desayuno muy variado, lo cierto es que Jean le consiente todos sus gustos con la comida, bueno y está el hecho que ella no pide otra que no sea comida, sentía un poco de envidia por la relación que tenia con Jean ellos se querían a pesar de sus diferencias, sonreí pensando que si me esforzaba podía llegar a algo lindo con Eren.
- Oye Mikasa como se tomo Eren lo del viaje.
- Mmm… que te puedo decir de eso, no tuvo la mejor de las reacciones, sin contar que antes que le mencionara el viaje, me propuso que nos mudáramos juntos.
- Contigo soy la ultima en enterarme, si no pregunto no me cuentas – dijo haciendo un puchero.
- No quería hablar de eso, la verdad estoy algo triste con Eren, fue una muy fea discusión, ya sabes cómo es de dramático y extremista.
- Estas segura que podrás sobrellevar tu relación con Eren a distancia, y si ya sé cómo es él, por eso pregunto – y en su voz solo se escuchaba preocupación.
- No te preocupes Sasha, todo estará bien – dije no muy convencida de mis propias palabras.
Trate de sonreír para tranquilizarla, ella me devolvió la sonrisa que no llego a sus ojos pues se miraban preocupados por mí, definitivamente es una buena amiga.
En el resto del día no volvimos a tocar esa conversación, después de que Sasha se terminara su enorme pedazo de pastel de chocolate y yo mi té nos dirigimos al centro comercial más cercano a hacer algunas compras que me hacían falta para el viaje, a la hora del almuerzo fuimos a un restaurante de asados y obviamente cumplí mi parte te invitar la comida, luego fuimos a dar un paseo por el parque y nos sentamos a descansar en una banca frente a la gran fuente.
- Te voy a extrañar mucho – hablo Sasha con melancolía – prometo ir de visita en navidad no importa que Jean se quede solo se puede apañar sin mi – sonrió.
- Promesa – dije feliz de oír eso.
- Promesa – dijo ella sellándola con un fuerte abrazo.
Llegue a casa entrada la noche por que pase por el departamento de Sasha para la cena, ya en mi habitación saque las compras de sus bolsas y las acomode en una de las maletas, solamente eran 2 maletas con lo necesario para acomodarme el resto de cosas que me hicieran falta las compraría cuando estuviera establecida en el departamento que alquile previamente, el viaje seria en 2 días y ya todo estaba listo.
El día del viaje llego, mis padres me fueron a despedir al aeropuerto y al igual que Sasha prometieron ir de visita y estar pendientes de mi en todo lo que necesitara, con Eren tuve una cena el día anterior en la cual se disculpo y me deseo buen viaje; dándome el ultimo abrazo antes de partir mi madre me entrego un sobre blanco sin nombre, lo tome y guarde en mi bolso de mano, les di un beso a cada uno y di media vuelta directo a la sala de abordaje.
Durante el viaje en avión me permite pensar en mis sentimientos, será que Sasha tiene razón y soy una cobarde huyendo del amor que siento por Levi, pensándolo bien tal vez un poquito, solo un poquito, de razón y me rehúso a expresarme por miedo al rechazo, además estoy segura que Levi aun me mira como una mocosa como su amiga, y muy en mi fuero interno me gustaría que con tantos años de conocernos me mirara como una mujer.
Esto del amor sí que es complicado, porque las cosas tienen que ser así de difíciles, agite mi cabeza para que esos pensamientos salieran fuera y mejor trate de descansar pues me esperaba un largo viaje, me acomode en mi asiento cerrando mis ojos tratando de dormir un poco.
Al llegar al aeropuerto de Berlín – Alemania todo estaba muy concurrido de turistas, de gente que iba y venía, de gente esperando a sus seres queridos. En Berlín era primavera y eso es igual a festividades y eso me puso de muy buen humor pensando en todos los lugares llenos de vida que podría visitar antes que empezaran las clases en 2 semanas, con ese pensamiento me dirigí a hacer el debido papeleo y retirar equipaje, después de tener todo listo salí del lugar a coger un taxi que me llevaría al departamento.
El edificio departamental estaba ubicado en una zona central bastante familiar y tranquila, al bajar del taxi el chofer me ayudo a bajar mi equipaje del maletero del carro, tome mis dos maletas y camine a la entrada del edificio, salude a un par de personas con amabilidad y me dirigí al lugar donde estaba la recepcionista, me registre y camine directo al elevador que me llevaría al piso 6 donde estaba ubicado mi nuevo hogar.
El elevador se detuvo en piso 6, salí de este con mi 2 maletas en mano, en el pequeño pasillo solo habían 2 puertas y un par de plantas adornando el lugar, camine buscando el número 240 que correspondía a mi departamento, cuando lo localice al lado derecho del pasillo, me pare frente a la puerta e introduje la llave que tenía en mis manos y la puerta abrió fácilmente, entre y cerré la puerta tras de mi deje mis maletas a la orilla de esta y me adentre al lugar, quede fascinada tal y como lo describían en el sitio web, cómodo y practico.
Mi nuevo hogar estaba compuesto por una pequeña sala con un enorme sofá y un televisor, una cocina que hacia como comedor, un baño y dos habitaciones, sonreí para mí misma, el lugar me gustaba mucho y estaba segura que la pasaría bien, el edificio estaba equipado con zona de lavandería de el sótano, si definitivamente un lugar practico.
Era hora de comenzar a sacar mis cosas y acomodarlas, cuando termine mi labor que fue rápido me acosté en la cálida cama pensando que al día siguiente tenía que estar temprano en la universidad para registrarte antes que empezaran las clases en 2 semanas y que después de salir de ahí iba a ir a algún centro comercial a comprar algunas cosas para acondicionar el lugar principalmente la concina.
Relajada en la cama recordé el sobre que mi madre me había dado antes de partir, tome mi bolso de mano que estaba en la mesa de noche y saque el sobre, al abrirlo descubrí que era una tarjeta, escrita con una pulcra y elegante caligrafía.
Que tengas buen viaje Mikasa.
Levi Ackerman.
