Con el objetivo de explorar los diferentes lugares que quedaban en el pueblo, tres jóvenes se hallaban en la tienda Pokémon más cercana dispuestos a comprar algunas cosas.
—¡¿Una superpoción está a 700¥?! —se quejaba Kaminari al ver los precios—. ¡Con 1000¥ solo me da para una! —siguió mientras sacaba su tarjeta de crédito y observaba la poca cantidad con la que había empezado.
Cada joven, al entrar a U.A., recibía una donde poder acumular dinero y que, además, servía como DNI.
—Las pociones están a 200¥ y las pokéballs también —animó Kirishima decidiendo lo que llevar—. ¡Señor! —agregó dirigiéndose al encargado de la tienda—. ¡Me llevaré dos pokéballs y tres pociones, por favor!
—Siete pociones —comentó Katsuki decidiendo rápidamente lo que quería.
—Yo… —empezó a dudar Denki, pero lo tuvo más claro al recordar cierto detalle—. ¡Cinco pokéballs!
—¡En seguida! —respondió el señor mientras sacaba de las vitrinas las respectivas pociones y pokéballs.
Cada uno pasó su tarjeta por la pequeña máquina con la que se cobraba el dinero y, a continuación, guardaron en sus mochilas lo que les correspondía.
"¿No ha comprado pociones...?" pensó Eijirou mientras miraba a su rubio y alegre amigo.
—Ah, casi se me olvida —comentó Denki para sí al recordar cierto e importante detalle—. Toma, Kirishima —agregó ofreciéndole cuatro de las cinco pokéballs que había comprado—. Gastaste casi todas tus pokéballs en ayudarme a atrapar a Pichu, es un poco injusto —finalizó con una leve sonrisa.
—¡Tranquilo, no era nada! —respondió quitando importancia al asunto—. Ya tengo tres con las que he comprado. ¡Tú solo te quedarías con dos!
—¡Cuando tenga dinero compraré más y solucionado! —insistió el rubio dirigiéndose por detrás hacia Kirishima y abriéndole la mochila para meter las cuatro pokéballs—. Aunque, ahora que lo pienso… —cambió de tema mientras cerraba los ojos—. ¿Dónde se consigue dinero? —agregó dirigiendo su mirada a Katsuki, el cual, según Denki, lo sabía todo.
Bakugou suspiró y frunció aún más el ceño. Parecía que sus amigos habían aprobado rezándole a Arceus o algo así.
—En los gimnasios y en los putos concursos o eventos especiales —sentenció dispuesto a abandonar la tienda—. Dan una buena cantidad.
—¡¿Y nos quedaremos sin dinero hasta entonces?! —volvió Kaminari a quejarse.
Pero antes de oír respuesta alguna, cierta voz conocida llamó la atención a Eijirou y Denki, los cuales se giraron.
—Aquí tiene sus ochenta ultraballs —confirmó el vendedor.
—Muchas gracias —respondió una joven de cabello negro mientras recibía la caja en la que se hallaban.
—¡Oh, es Yaoyorozu! —exclamó Kirishima levantando una mano para saludar.
—¡Wow! ¡Cuántas ultraballs! —agregó Kaminari, uniéndose, y acercándose a la joven.
—Ah, ¡hola, chicos! —saludó Momo con amabilidad.
—¡¿Ya has empezado tu aventura?! —inquirió Denki con curiosidad.
—Bueno… —murmuró algo cabizbaja—. Algo así —continuó con una leve y triste sonrisa—. Lo siento, tengo que irme, ¡hasta luego! —finalizó rápidamente, dejando algo extrañados a sus antiguos compañeros de clase y saliendo de la tienda.
Kirishima y Kaminari intercambiaron miradas con ciertas dudas, pero se encogieron de hombros restándole importancia.
—Veamos… —comentó Eijirou mientras sacaba su mapa—. Había una biblioteca también.
—Uh —murmuró Denki al ser consciente de que aquel sitio estaría lleno de libros—. ¡Mejor vamos al hotel!
—¡NI HABLAR! —se negó Katsuki rápidamente—. Ya he soportado muchas de vuestras mierdas. Primero a la puta biblioteca —sentenció liderando el recorrido con ambas manos en los bolsillos.
Kaminari, sin mucha ilusión, se limitó a seguirle junto a Kirishima y con el ceño levemente fruncido.
[...]
Nada más entrar a la biblioteca del pueblo, pudieron ver una inmensa cantidad de estanterías llenas de libros y bastante gente leyendo en absoluto silencio.
—¿Ese no es Iida? —susurró Kirishima al ver a cierto joven de gafas con un libro.
—¡¿El grupo de Midoriya también está aquí?! —exclamó Kaminari, llamando la atención de casi todo el mundo, los cuales le hicieron callar mientras le miraban mal.
Bakugou, al enterarse de aquello, no pudo evitar pensar en el rostro de Izuku y la gran ira que le provocaba.
—Hola, Iida —saludaron ambos jóvenes en voz baja mientras se le acercaban.
—Oh, qué casualidad —respondió cerrando el libro que leía y ajustándose sus gafas—. ¿Qué os trae por aquí?
—Bakugou insistió en venir aquí primero —se quejó Denki mirando de reojo al rubio que estaba a cierta distancia—. ¿Midoriya y Uraraka también están por los alrededores? —agregó.
—Midoriya-kun se fue a reservar una habitación en el hotel para que pasemos la noche y Uraraka-kun está en la segunda planta de la tienda Pokémon. Si mal no recuerdo, dijo que iba a intentar conseguir que el encargado le rebajase los precios de algunos objetos —informó mientras hacía un gesto extraño con sus manos—. Se fueron después de recibir el Holomisor.
—¿El qué? —dudó Kaminari sin saber qué era esa cosa.
Tenya abrió la boca estupefacto y retrocedió levemente mientras seguía moviendo sus brazos.
—¡Kaminari-kun, lo estudiamos este último año! —regañó en voz baja indignado—. ¡El Holomisor es un objeto que te permite comunicarte con todos tus amigos! Os lo mostraré, seguidme.
Kirishima y Kaminari se miraron con una sonrisa nerviosa y aceptaron seguir a Iida, el cual salió de la biblioteca para no hacer ruido cuando lo usara.
—¡Ahora os lo enseñaré! —exclamó sacando dicho objeto—. Recordad que solo podéis comunicaros con los que tengáis en el bloc de amigos.
—Oh, ¡así que para eso servía esta cosa! —comentó Denki sacando el bloc y girándose para ver Eijirou—. ¡Kirishima, dime tu código!
—¡Claro! —aceptó el pelirrojo sacando también su bloc e ignorando a Iida, el cual parecía ansioso por mostrarles el Holomisor.
—¡Ahora llamaré a Uraraka-kun, prestad atención! —interrumpió con seriedad mientras marcaba a Ochako.
El aparato sonó durante un buen rato, pero no apareció ningún holograma.
—Parece que Uraraka no te coge —comentó Kirishima.
—¡Debe de estar ocupada! ¡Mejor llamaré a Midoriya-kun! —prosiguió Tenya cambiando su elección.
—El número al que acaba de llamar no se encuentra disponible en estos momentos, inténtelo más tarde —se pudo oír una voz robótica procedente de dicho objeto.
—Ninguno te coge, Iida —añadió Kaminari.
—¿Nos pasas los códigos de ellos? —agregó Eijirou con su bloc de amigos abierto.
—De acuerdo… —aceptó el joven de gafas un tanto dolido por sus compañeros.
Después de que intercambiaran códigos de amigo, a Kaminari se le ocurrió volver a intentar llamar a Uraraka.
—¡Probablemente debe de seguir estando ocupada! —exclamó Iida dando a entender que tampoco respondería la llamada.
Pero, al cabo de unos segundos, el holograma de Ochako apareció arriba del Holomisor.
—¡Hola, Uraraka! —saludaron Kirishima y Kaminari al verla ahí.
—¡Hola, chicos! ¡¿Cómo habéis conseguido mi número?! —exclamó algo sorprendida.
—¡Iida nos lo dio! —respondió Denki con alegría.
—Bueno, estoy un poco ocupada en estos momentos. ¡Este señor no quiere venderme las pokéballs a 50¥! —prosiguió la de cabello castaño, pudiéndose ver también en el holograma la cara del vendedor.
—Señorita, esto no es un mercadillo en el que puede tratar de bajar los precios —se escuchó la voz del hombre.
—¡Uraraka-kun! —se unió Tenya acercándose—. ¡¿Por qué no respondiste mi llamada?! —reclamó mientras movía sus manos.
—¿Qué? ¡No se escucha, Iida-kun! Creo que la comunicación está fallando…
Segundos después, el holograma desapareció y finalizó la llamada.
—Te ha cortado —comentó Denki dirigiéndose al joven de gafas.
—Sí. Definitivamente, te ha cortado —se unió Kirishima mirando a Iida.
—¡En fin! —exclamó Tenya tratando de cambiar de tema—. ¿Iréis a recibir vuestro Holomisor?
—¡Claro! ¿Cómo se consigue? —preguntó Eijirou.
—¡Dentro de la biblioteca está el señor Nighteye! Él los entrega después de que respondáis a una serie de preguntas —informó.
—¿Nighteye…? —dudó el pelirrojo—. ¿Ese no era un anterior miembro del Alto Mando?
—¡Ese mismo! —respondió Tenya.
—¿Y qué hace en una aburrida biblioteca? —se unió Kaminari.
—Según las noticias, un tal Chisaki le arrebató su puesto como Alto Mando y decidió dedicarse al profundo estudio de los Pokémon —continuó Iida—. ¡Pero, en fin, yo me voy ya! ¡Quizás nos veamos por el hotel! ¡Mucha suerte en vuestro viaje!
—¡Gracias! —respondieron al unísono despidiéndose de él.
Y, una vez que Tenya se alejó lo suficiente, Denki y Eijirou decidieron volver a entrar a la biblioteca a por el preciado Holomisor que les esperaba.
[...]
—Señor —llamó Kirishima con Kaminari a su lado—. Venimos a por lo del Holomisor…
Nighteye se giró al escuchar cómo le llamaban, dejando a un lado el libro que estaba leyendo y ajustándose sus gafas para analizar a aquellos jóvenes.
—De acuerdo —aceptó—. Seguidme —añadió mientras caminaba tranquilamente y se dirigía a cierta sala de la biblioteca.
Ambos chicos se miraron con dudas y optaron por seguirle, llegando a una habitación blanca llena de mesas y sillas. Cabe decir que, a lo lejos, estaba Bakugou concentrado y rellenando cierta hoja.
—Tomad asiento —ordenó mientras se dirigía hacia una estantería para sacar un par de hojas de una carpeta—. Aquí tenéis.
Eijirou y Denki, ya sentados, no supieron cómo reaccionar al ver lo que parecía ser un examen frente a ellos.
Esta vez, tenían un gran problema en el camino.
[...]
To Be Continued…
[Movimientos actuales de cada Pokémon]
(Cyndaquil) Placaje, Malicioso, Pantalla de humo, Ascuas
(Starly) Placaje, Gruñido, Ataque rápido
(Totodile) Arañazo, Malicioso, Pistola agua
(Caterpie) Placaje, Disparo demora
(Chikorita) Placaje, Gruñido, Hoja afilada
(Pichu) Impactrueno, Encanto
