CAPITULO 8. ASAYARAFATH
El sol inundo con sus tibios rayos la habitación, el haz de luz se fue introduciendo hasta llegar a una cama donde reposaba un hombre joven, al sentir la sensación de calor se movió un poco entre las cobijas, tenia unas pieles de oso que la hacían muy abrigadora, en un momento después de un ligero bostezo se levanto de la cama tomando una bata de seda color hueso que anudo sin mucho cuidado, se miro al espejo, su cabello rubio estaba hecho un lió tomo un cepillo de marfil y comenzó a cepillarlo para que tomara alguna forma, al terminar, su cabello enmarcaba perfectamente un rostro un poco ovalado con unos hermoso ojos miel, se sonrió al ver que su aspecto era agradable a la vista y salio de la habitación después de tomar unos lentes oscuros.
Tras cerrar la puerta de su habitación bajo unas escaleras en forma de caracol, hasta llegar a la planta baja donde encontró a una joven con una canastilla de mimbre.
Buenos días mi lord Hagen- dijo la joven con una reverencia.
Buenos días – contesto el joven sin darle mucha importancia.
Tenia un hambre terrible, se dirigió a un gran comedor donde al abrir la puerta pudo observar a varias personas listas para desayunar.
Buenos días- repitió al sentarse a la mesa.
Mi querido Hagen, ¿por qué en bata?- pregunto tiernamente su madre.
Querida madre, cuando el hambre llama, primero se le atiende a ella y luego a la apariencia- dijo su hijo en tono teatral.
Si, pero en mis tiempos era mejor llegar presentable a la mesa, ¿no es así Oberón?-pregunto la dama.
A su lado estaba lord Oberón, elegantemente vestido con un traje de caza azul marino que resaltaba el rubio de su cabello y lo azul de sus ojos.
Mi querida Titania, si el desea venir desnudo a la mesa, no me opondré- dijo Oberón tomando entre sus manos una taza y bebiendo un liquido dorado de sabor fuerte y aroma agradable.
No es mi gusto presentarme en esa forma – dijo Hagen un poco rojo.
Sí que venga desnudo- dijeron a coro dos chicos de unos quince años de apariencia semejante, tenían el mismo color rojizo de cabello en lo que se parecían a su madre.
Yather, Yadher no es forma de comportarse en la mesa- dijo una joven de piel azulada que había tomado un trozo de pan y le untaba mermelada- de cualquier forma seria desagradable ver un hombre desnudo en la mesa.
Gracias, por apoyarme Calipso- dijo Hagen de forma irónica- A propósito donde están los demás.
Oberkai en la biblioteca como siempre- dijo uno de los gemelos.
Si sigue ahí le va a doler la cabeza,
siempre le duele y luego no quiere jugar con nosotros- dijo el otro
gemelo.
Asayarafath- dijo el primero que fue interrumpido- andará
por ahí vagando,
Eninshire se fue con Minos y Lubhai estará por ahí con Krashian.
Entonces les buscare cuando termine de desayunar- dijo Hagen de la forma mas despreocupada.
Cuando el desayuno termino Hagen se fue a cambiar a su habitación, tomando una casaca de seda color blanco y cambiando a unos pantalones de color negro, antes de llegar a la biblioteca vio a los gemelos que salían con cara traviesa.
Otra vez no- suspiro Hagen, al momento de abrir la puerta se escucho un fuerte golpe como cuando algo pesado cae.
Apenas entro pudo ver en el suelo una gran pila de libros que habían caído de las estanterías, Hagen volvió a suspirar.
Oberkai ya es la segunda vez esta semana- dijo mientras se acercaba a la pila de libros.
De su interior lentamente se fue levantando una figura, cuando ya no tuvo libros en la cabeza fue posible observar que era un hombre joven o aparentemente joven que a diferencia de su hermano tenia cabeza de halcón, con unos hermosos ojos miel que tenían un brillo muy diferente a los de Hagen.
No es la segunda es la quinta – dijo Oberkai limpiándose el polvo.
¿Otro dolor de cabeza?- pregunto Hagen mientras le ayudaba a recoger todos los libros.
Oberkai no contesto, el silencio se hacia incomodo por lo que Hagen intento con otra pregunta.
¿Has visto a Asayarafath?- dijo mientras colocaba un libro de unicornios.
No- contesto su hermano mientras colocaba lo ultimo que faltaba.
Los gemelos lo van a intentar otra vez- dijo su hermano despreocupadamente.
¿Otra vez?- suspiro Oberkai- porque no los detuviste.
Porque ya se cual intentaran utilizar- dijo Hagen mientras salían de la biblioteca.
No otra vez el de la laguna- suspiro Oberkai- ahora tú vas por ellos.
¿Yo?- dijo Hagen- nada, ahora le toca a Eninshire.
Eninshire esta con Minos- dijo Oberkai.
Tu como los sabes si estabas en la biblioteca- cuestiono Hagen.
Los vi cuando salieron juntos- dijo Oberkai evitando la mirada de su hermano-¿cómo están tus ojos?
Bien, aunque ahora me escorean un poco mas con la luz del día- dijo su hermano acomodando sus lentes.
Y también en la noche ¿no?- pregunto Oberkai.
Suficiente me voy a buscarlos, nos vemos después.-dijo tomando camino a la puerta principal.
No están perdidos en la historia, solamente ha pasado lo que es imposible evitar, que el tiempo pase, cuando Shumassilon fue destruida y Oberón y sus acompañantes lograron escapar llegaron a una hermosa isla de campos verde esmeralda, le dieron el nombre de Avalòn, en este lugar Oberón ha vivido con su familia durante varias vidas de hombres pero que para ellos solo han sido unos cuantos años, por eso podemos ver a sus hijos jóvenes aunque también tengan mas años que todos nosotros juntos.
Hagen tomo camino por los campos cerca del castillo donde sus padres habían levantado la construcción con la magia de los dragones y la suya, era una replica casi idéntica del castillo donde vivían en la ciudad de plata, en las cercanías habían muchas chozas y casas de roca que pertenecían a otros mastrigs y guardianes del dragón, caminando hacia el oeste antes de llegar al castillo del capitán de la guardia donde vivían Mordiak, su hijo, unos cuantos hombres, y su hermano se encontraba una hermosa laguna que era el deleite de toda la isla, ya que el agua era deliciosa y uno podía ir a nadar en cualquier momento que lo deseara.
Por aquí- dijo Yather moviendo una roca.
No Yadher, es por acá- dijo su hermano moviendo otra.
El camino es mas fácil de encontrar cuando lo busca Asayarafath- dijo Yather- pero ahora nos toca encontrarlo a nosotros.
De cualquier forma somos los mejores exploradores- dijo Yadher sin perder las esperanzas.
¿Qué están buscando?- pregunto la voz de su padre a sus espaldas.
Los gemelos se voltearon lentamente y vieron justo atrás de ellos a lord Oberón que los miraba con el gesto fruncido.
Padre nosotros…- trataba de argumentar Yather inventándose algún pretexto.
Ya lo imaginaba estaban buscando un pasaje ¿verdad?- pregunto su padre.
Nosotros…fue idea de Yather- señalo su hermano Yadher.
¿Mi idea?, mentiroso tu fuiste el que dijiste que viniéramos- recrimino su hermano.
Basta no quiero que peleen, solo he venido a decirles una cosa- dijo su padre en un tono mas tranquilo.
Los dos chicos lo miraban con cara de culpa.
He venido a decirles- Oberón hizo una pausa- que son un par de lurdos.
Los gemelos estaban confundidos.
Ante su sorpresa en lugar de Oberón estaba un hombre joven que se le parecía mucho, sus ojos eran igual de azules, tal vez un poco mas tenues con un brillo maravilloso, su cabello rubio era mucho mas largo que el de su padre, su voz era magnifica un poco marcada indicando obediencia, y el ejercicio que realizaba todos los días se verificaba en su cuerpo un tanto marcado.
¡Eninshire!- dijeron a coro los gemelos- nos asustaste.
Hagen me dijo lo que planeaban, tontos, si mi padre los ve los reprenderá como nunca, saben que odia que intenten salir de la isla, ya es suficiente con Asayarafath intentándolo a cada momento- dijo Eninshire meneando un poco la cabeza.
Pero queremos conocer el mundo lemai- dijo Yadher.
Tu sabes que es peligroso- dijo Eninshire sentándose junto a la laguna.
Y si no lo sabes, Asayarafath te lo afirmara- dijo Hagen que llegaba en ese momento acompañado por un niño pequeño con cabeza de toro, parecía un becerrito.
Minos, pensé que dormías junto al sauce donde te deje- dijo Eninshire.
Minos se froto su cara con sus manitas bostezando un poco.
Eninshire tomo un pedazo de madera que había junto a el y comenzó a tallar una figura en la madera con una daga mientras se sentaba en el verde pasto, al poco tiempo tenia un bonito caballito para Minos, el pequeño sonrió y se fue a jugar con su nuevo juguete cerca del agua.
Con respecto a ustedes dos- dijo Eninshire al terminar- no quiero verlos por aquí, ahora mismo cierro ese portal y si vuelven a intentarlo yo mismo les encerrare en un calabozo.
Yadher y Yather se fueron con la cabeza baja.
Cuando se fueron quedaron solamente Eninshire y Hagen.
Yo no puedo cerrar un portal- dijo Eninshire- yo solo se cambiar de forma.
Ni yo se como hacerlo, vamos a necesitar a Oberkai o a Nicodemus- dijo Hagen sentándose junto a su hermano.
¿Y Asayarafath?- pregunto Eninshire mientras Minos jugaba con su caballito.
Ni idea- dijo Hagen- pero conociéndolo estará metido en problemas.
Esos lentes se te ven bien- dijo Eninshire para cambiar de platica.
Gracias, los hice con unos cristales oscuros, el sol me molesta cada vez mas- dijo Hagen quitándose los lentes y tallando un poco sus ojos.
Deberías ver a Nicodemus- sugirió su hermano.
Ni Nicodemus ni nuestra madre han encontrado la solución para ayudarme- dijo Hagen en un suspiro.
Minos levanto de pronto su cabecita y lanzando un berrido corrió junto a Eninshire.
Al momento llego un hombre de cabello negro con expresión altanera igual de alto que Eninshire y Hagen.
Ahora eres la niñera de la vaca- dijo señalando a Minos.
Lárgate Krashian, nadie te quiere aquí, y si quiero o no quiero a Minos no es tu asunto- gruño Eninshire.
Como sea, nuestra madre cree que cuidaremos de todas las criaturas mágicas que estén perdidas por el mundo lemai, es injusto que nuestros padres y los guardianes del dragón puedan salir y nosotros no ¿no lo crees?- pregunto Krashian mirando con malicia a sus dos hermanos.
Las órdenes de nuestro padre deben ser acatadas- contesto Hagen.
Puritanos, ustedes me enferman; mejor me voy no quiero hablar mas con santurrones- dijo Krashian dando media vuelta.
Ahora ira a molestar a alguien más- dijo Hagen.
Tal vez en el fondo Krashian tiene un poco de razón- musito Eninshire.
¿A que te refieres?- cuestiono su hermano.
No podemos estar encerrados para siempre.- sentencio Eninshire
Ambos hermanos guardaron silencio.
Una leve brisa les dio de lleno en el rostro, la vida en la isla era lo mas reconfortante que nunca hubieran creído; pero aunque la jaula sea de oro sigue siendo una prisión.
Oberón tenía cierta aversión a los lemais, por lo que su primera orden a todos los habitantes de Avalòn había sido no salir de ella, era una orden autoritaria, la única de este tipo que hubiera dado alguna vez, los guardianes del dragón junto con sus señores las acataron con reservas, Yosneil y Pashneil como guardianes del dragón de la orden del Ángelus –grado mas alto entre los servidores del dragón- lograron convencer a lord Oberón de que se les permitiera salir de vez en cuando como medidas de vigilancia hacia los hombres de otras tierras, Oberón acepto ya que los guardianes del dragón pueden saber quien posee buen corazón.
Por su parte Mordiak y Korvak convencieron a su amigo de que los capitanes de la guardia también pudieran salir en diferentes ocasiones, Oberón no pudo mas que aceptar debido a la amistad que mantenía con los dos hermanos.
Y por último Titania que se había encaprichado con poder ayudar a las criaturas que fueran perseguidas por los lemais "No quiero ver como son maltratados" fue lo que dijo cuando Oberón intento hacerla cambiar de idea.
Los
hijos de Oberón la habían acatado muy bien durante
todos esos años, hasta que Asayarafath el segundo hijo de
Oberón cuestiono que más había mas allá
del linde del crepúsculo, la barrera que separaba Avalòn
del resto del mundo.
Para encontrar la respuesta Asayarafath
encontró que en la isla ya se encontraban distintos portales
por donde se podía salir de la isla sin ser visto, ya que de
otra manera solo se podía salir por el puerto con un permiso
del rey o de Nicodemus el consejero real pero se tenían que
pasar muchas preguntas por parte de los guardias que cuidaban la
entrada.
¡Hermano!- grito Yather que llego
corriendo.
¿Ahora que?- pregunto un poco malhumorado
Eninshire.
Nuestro padre atrapo a Asayarafath- dijo el chico pelirrojo al llegar jadeando.
¡¿Qué?!- preguntaron con asombro al mismo tiempo Eninshire y Hagen.
Todos se están reuniendo en el castillo para ver que harán con él- dijo Yather cuando recupero el aliento.
Es mejor regresar, quien sabe que le vayan a hacer a ese lurdo- dijo Eninshire poniéndose en pie.
Pero tardaremos en llegar, aunque corramos habrán terminado para cuando lleguemos- dijo Hagen.
Eso esta por verse- dijo Eninshire sacando un cetro con una luna de diamante en la punta.
Alguien repaso su lección de mañana- dijo Hagen para hacerlo enojar.
Eninshire tomo a Minos de una manita, Hagen lo sujeto por el hombro y Yather agarro a Minos de la otra mano.
En un instante cuando Eninshire pronuncio un extraño hechizo una ligera nube de color azul los rodeo para desvanecerse un poco después haciendo desaparecer a los cuatro hermanos.
Desde la entrada del castillo podía escucharse el murmullo general y el alboroto por la noticia de encontrar a un hijo de Oberón tratando de salir de la isla sin permiso.
Un leve rayo de luz azulado apareció frente a la puerta principal.
Eso fue rápido- dijo Yather abriendo la puerta.
Si Eninshire has mejorado mucho- dijo Hagen.
No estuvo mal, además solo fue una transportación fácil y cercana, no puedo hacer una que pueda pasar la linde del crepúsculo- dijo Eninshire guardando su cetro.
Deberías decirle a Yoshua- sugirió Hagen- creo que el si puede hacerlo, aunque no se si tiene que ver que sea guardián del dragón.
Hermanos llegan justo a tiempo- dijo Yadher asomándose por la puerta- están a punto de comenzar.
Los hermanos se apresuraron para llegar a la sala del trono donde ya se encontraban sus padres y Asayarafath.
La sala del trono estaba rodeada por los nobles que habían venido a Avalòn con Oberón y Titania, Oberón ocupaba el trono central, a su derecha se encontraba su reina resplandeciente como siempre aunque tal vez un poco preocupada por la falta cometida por su hijo, a su izquierda se encontraba Nicodemus, el sabio consejero maestro del rey tenía el cabello mas blanco que la nieve denotaba la experiencia, la sabiduría y el conocimiento que poseía.
Un poco atrás de Nicodemus se encontraba de pie Oberkai, con un traje gris claro, se veía un tanto incomodo de presenciar una especie de juicio contra su propio hermano.
En el centro del salón se encontraba un demonio, su piel era de color cobre muy suave lo que hacia que pareciera que era una persona de tez morena, sus cuernos eran de un tamaño mediano un poco recortados para dar una mejor apariencia y no la de un ser monstruoso, su cabello que no dejaba ver el nacimiento de los cuernos era de un color negro azabache tan intenso como la noche estaba vestido con un traje de piel negro, tenia sus alas sin desplegar dejando que le cubrieran como si fuera una capa, su cola se meneaba un poco dejando ver para aquel que lo apreciase lo nervioso que estaba, pero sin llegar a demostrarlo mucho. Su mirada era seria pero sin llegar a ser orgullosa o altanera como la de su hermano Krashian.
Estoy seguro que sabes porque estas aquí- dijo Oberón con voz de mando.
Sí lo se padre- contesto Asayarafath con tranquilidad.
Entonces quieres decirme porque si lo hemos hablado en tantas ocasiones sigues con la misma obstinación de salir- volvió a decir Oberón cada vez mas molesto.
Porque no soy una bestia que tengas que tener encerrada- dijo su hijo alzando la voz.
Se hizo un rumor general, el mismo problema una vez mas, Asayarafath peleando por su libertad.
No es forma de que le hables a tu padre querido- dijo Titania para suavizar la situación.
No es justo madre, porque debo quedarme aquí todo el tiempo- dijo Asayarafath un poco más calmado.
Porque no quiero que ningún lemai te haga algún daño por eso- dijo Oberón suavizando un poco la voz.
Deberías decir porque no quiero que nadie mas vea tu horrible aspecto- dijo su hijo mirándolo fijamente a los ojos.
¿Acaso tengo yo la culpa?- pregunto Oberón- no es mi culpa que el demonio negro haya lanzado tal hado contra mi, que ninguno de mis hijos puede llegar a ser mi heredero por su apariencia como dicta la ley de mi padre.
La ley mastrig menciona desde el inicio que el rey debe ser mastrig puro para evitar que algún servidor de demonio negro se adueño por ilegitimo derecho del trono y reino mastrig.
Ah, y por eso sigues intentando tener un heredero- sentencio Asayarafath.
¿Tanto te molesta que me encuentre en cinta querido?- dijo Titania con tristeza.
Asayarafath bajo la mirada al suelo.
Lo lamento madre, nunca quise ofenderle, solo que no es justo, de entre todos mis hermanos soy yo el que tengo la forma de aquello que mas odiamos y soy yo entre todos ellos el que quiere ver mas de lo que pueden ver los hombres ¿acaso es malo?- pregunto Asayarafath con gran tristeza.
No es malo Asayarafath- contesto Nicodemus- es bueno quieras investigar, pero debes hacerlo con cuidado tu nunca aceptas ir acompañado de una escolta, no sabemos que pudieran hacerte los lemais por…tu aspecto.
Asayarafath sonrió con tristeza.
Mi aspecto, siempre es lo mismo es mejor que el rey dicte su sentencia- dijo Asayarafath mirando a su padre.
Como padre te encerraría en tu habitación como el niño como el que te comportas, como rey has faltado a mis reglas y mereces un castigo, como…-decía Oberón.
Mi lord me permite interrumpir- dijo de pronto Oberkai.
Adelante- dijo Oberón mirando con atención a su primogénito.
Soy el mayor de todos y por eso me siento en forma responsable- comenzó Oberkai- debo decir que el último intento de Asayarafath fue por mi culpa, no hice nada por detenerle así que si me es posible yo me ofrezco para ser su escolta en todo momento, sabéis que no acostumbro a dejar la isla, y así si vigilo a mi hermano sabrán donde esta y estarán mas tranquilos.
El rumor general no se hizo esperar, era una buena o una mala decisión quien podía saberlo, lo cierto es que Oberkai tenia un gran poder de convencimiento, solo faltaba esperar que era lo que decidiría su padre.
Oberkai apelo a tu buen juicio pero quiero que sepas que las acciones que cometa Asayarafath desde este momento son tu responsabilidad, Asayarafath, puedes retirarte- concluyo Oberón.
Así como se había llenado así se fue quedando sin gente el salón del trono Asayarafath no había cambiado de posición cuando Oberkai se acerco.
No era necesario que hicieras esto lo tenia todo bajo control- dijo Asayarafath dando la vuelta para irse.
Preferías que dijera que buscas desesperadamente una mujer lemai en las villas, pero que cada vez que te ven gritan "Demonio" y tienes que huir, que tu único anhelo es encontrar a alguien y solo puedes verlas desde lejos y escondido?- dijo lentamente Oberkai.
Asayarafath se quedo como petrificado nadie en toda la isla sabia el verdadero motivo de porque salía con tanta insistencia, fue tanto su asombro que dio un giro abriendo de par en par sus hermosas alas de color cobre con grecas de color negro –signo máximo de su sorpresa- acercándose lentamente a Oberkai sin poder articular palabra.
Como es posible que lo sepas- musito con un hilo de voz.
No importa, nunca lo diré a nadie, pero debes al menos prometerme que en un tiempo no saldrás- dijo su hermano apoyando su mano en el hombro Asayarafath.
Asayarafath movió la cabeza de forma afirmativa.
Debo ver al maestro Nicodemus- dijo Oberkai dejando solo todavía con su asombro a su hermano.
Oberkai estaba tan sorprendido como el mismo Asayarafath no era fácil explicar el como sabia esas cosas pero así era, en ocasiones veía cosas de otras personas que ni siquiera conocía, veía lo que hacían sus hermanos sin que nadie le hubiera dicho nada, todo esto lo desconcertaba demasiado no lo comprendía, y sobre todo. Quería que esto terminara, cada vez que pasaba era un fuerte dolor de cabeza, en una ocasión ejercitándose en el manejo de la espada tuvo una horrible visión de unos ojos rojos que lo miraban de tal forma que se le helo la sangre, el problema fue que no vio que Asayarafath se lanzaba en estocada contra el, Oberkai no pudo parar el golpe y recibió un corte en el hombro, no paso a mayores pero, si eso había pasado en una simple practica ¿Qué mas le podía pasar?.
Era bien sabido que Nicodemus era sabio y en ocasiones se decía que podía ver el futuro así que Oberkai pensaba que era la única persona que podía entenderle, cuando Oberkai llego a la habitación de Nicodemus, este estaba leyendo un libro muy grueso, el libro de los tiempos una de las pocas cosas de valor que se habían podido salvar de la destrucción de Shumassilon, entre una corona de hielo, un libro de pociones y brebajes que lady Titania guardaba con sumo cuidado y nadie mas que ella tenia permitido utilizar.
Maestro Nicodemus se encuentra muy ocupado- dijo Oberkai a manera de disculpa por la intromisión.
Las velas de la habitación estaban encendidas a pesar de no ser más del mediodía.
Nunca estoy ocupado para los discípulos que deseen aprender algo- dijo Nicodemus sin dejar de ver el libro.
Maestro, tu vista ya no es lo que era antes verdad?- dijo Oberkai.
Oberkai siempre puedes darte cuenta de las cosas que los demás no son capaces de observar- dijo Nicodemus cerrando el libro- es cierto mi labor cada vez es mas difícil y no hay nada que pueda regresar mi vista a la que tenia cuando joven, pero no me preocupo demasiado, ya que cuando yo falte otro seguirá en mí lugar.
Oberkai sintió que el comentario iba en dirección a el.
Es de lo que quiero comentarte maestro- dijo Oberkai con cierta emoción en la voz- ¿no hay nada que pueda alejar estas visiones de mi?, yo no deseo ser un…
Oráculo- concluyo la frase Nicodemus.
Maestro, no puedo decirles a los demás lo que veo de ellos, no puedo modificar sus destinos, y no quiero ser el causante de sus desgracias- dijo Oberkai desesperado.
Tranquilo Oberkai solo recuerda que debemos ser responsables de nuestras acciones y que la redención trae consigo la salvación de nuestras almas- dijo Nicodemus .
Maestro me has enseñado bien, pero no entiendo lo que quieres decir- contesto tristemente Oberkai.
Ya lo sabrás, ya lo sabrás – dijo Nicodemus mirando por la ventana de su habitación.
Oberkai
estaba mas confundió de lo que estaba cuando fue a ver a
Nicodemus, la tarde declinaba, estaba a punto de ir a cenar cuando
tuvo una de esas visiones acompañadas con su respectivo dolor
de cabeza, fue tan fuerte que cayo de rodillas al
suelo.
Asa…Asayarafath- murmuro cuando el dolor de cabeza paso-
lurdo me ha engañado.
Lo más rápido que pudo fue corriendo a una pared del jardín cubierta por una enredadera, abriéndose camino vislumbro una grieta y por ella un rayo de luz, cosa de lo más extraña ya que la pared daba a una de las caras del castillo y por lo tanto no debía haber nada del otro lado. Oberkai frunció un poco el ceño Asayarafath había cruzado por ese portal sin importar que es lo que hiciera ese demonio siempre encontraba portales por doquier, era como si alguien se los hubiera enseñado a propósito, Oberkai suspiro dio un paso y al momento la grieta fue haciéndose cada vez mas grande hasta que la luz inundo todo el lugar.
Oberkai abrió los ojos, ya no se encontraba en Avalòn, había cruzado al mundo lemai, al principio sintió un poco de miedo ya había ido en otras ocasiones pero siempre acompañando a su madre o padre nunca solo.
Que pronto falle en mis responsabilidades- musito.
Estaba en un lugar sobre una colina era una especie de obelisco o algo así, se trataban de unas puertas de roca siendo dos verticales y una horizontal, con el pasar de los años se daría cuenta que ese portal se abría en Stonehedge.
Antes de dar un paso mas escucho un grito de dolor, un sudor frío recorrió su espalda, no era la voz de su hermano, pero, ¿de quien seria?
Con cautela se fue aproximando lentamente a donde escucho el grito, al llegar no podía creer lo que veía, de pie como petrificado estaba Asayarafath viendo algo fijamente sobre la hierba, muy cerca de él estaba un hombre inconsciente de cabello negro vestido con un traje y una capa verde esmeralda parecía estar malherido, cerca de el estaba un hombre de cabello castaño largo Oberkai pensó que mas que cabello parecía una melena, se veía casi en las mismas condiciones que el otro.
Asayarafath –dijo Oberkai con un hilo de voz- ¿Qué has hecho?
Antes de que su hermano contestara el hombre de cabello castaño abrió los ojos y trato de incorporarse.
Por favor, ayudad a mi amigo…-dijo para volver a quedar inconsciente.
Oberkai y Asayarafath se miraron confundidos, ¿en que se habían metido?
Continuara…
