Género: misterio, fantasía, drama.
Edad: 23 a 27 años.
Advertencias: Occ leve.
Negación: Shaman King no me pertenece sino a Hiroyuki Takei. Solo utilizo sus personajes sin fines de lucro aunque la historia aquí contada es MÍA.
Fic:"Fundari no Drabbles"
Autora: Yuki-Minyooki-chan
ENCARGO A KAMI-SAMA
El sol era caliente, las cigarras no paraban de cantar, el bosque estaba parcialmente tranquilo y una brisa meció su vestido con suavidad. Era verano, y hacía mucho calor. Paseaba por aquellos lares tratando de calmar las emociones que se aglomeraban en su ser.
Su vestido, blanco floreado, le hacía bien debido al clima, y el sombrero que poseía le protegía de los rayos del sol, sus zapatillas se moldeaban al césped.
Salir fue lo primero que se le ocurrió nada más enterarse de la notica. Se suponía que debería estar feliz pero el asunto era que eso era lo que menos sentía. La habían comprometido con Lord Dietel. Cruzo los brazos tras la espalda y siguió caminando con lentitud. Comprometerse era ridículo en la época que vivía. El obstáculo residía en su propia familia, estricta y tradicional.
Suspiró con malestar. Bien, se dijo, aun podía luchar para salir de ese embrollo. Tal vez, si hablara con aquel joven pudieran solucionar el asunto. Y esperaba fervientemente que de verdad el joven le ayudara porque ya se encontraba enamorada de alguien en esos momentos. Aunque su familia no sabía nada de esto.
El viento, que antes levantaba con suavidad las hojas, logro soplar tan fuerte que le arrebato el sombrero y, aunque era extraño que sucediera tal viento, agito tanto su cabello como sus ropas. Su sombrero voló un gran trecho así que tuvo que ir en su busca. Este aterrizo justamente al frente de una estatua de buda, de esas donde los dioses descendían. Se sujeto el vestido de tal modo que pudiera colocarse de cuclillas y mientras recogía el sombrero observaba atentamente la estatua.
Supuso que pedirle algo no debería ser tan malo. Pedir ayuda a los dioses… eso no lo hacía desde que era muy pequeña y su madre la llevaba al templo de vez en cuando. Ahora sería algo egoísta pedir un deseo… pero si…
–Kami-sama… por favor… yo…–susurraba con suplica mientras cerraba los ojos y juntaba sus manos para concentrarse.
Mientras transmitía su petición la estatua de Buda empezó a brillar levemente. La joven no se daba cuenta de este hecho, y tampoco de que una sombra se mezclo con la luz dorada. Cuando por fin abrió los ojos lo primero que vio fueron unos penetrantes ojos dorados y fríos causando que los suyos propios se agrandaran.
El potador de ojos dorados acerco el hocico y dio un roce rápido a los labios de la joven con los suyos propios, como si le desagradara de cierta forma. La chica se sobresalto y retrocedió a gatas lo más rápido que pudo mientras respiraba costosamente y observaba a…
¿Un gato?
Si, un gato. Este le miraba de forma aburrida. La joven trago salida y tembló un poco… ¿De dónde había salido el gato?
–¡Tamao! – oyó que gritaban su nombre, sobresaltándola de nuevo. –¡¿Dónde estás?!
–¡E-estoy aquí! – gritó de vuelta mientras se levantaba.
–Uf… con que aquí estabas. – reprendió suavemente el joven con alivio. –No te encontrábamos por ningún lado… pensé que te ibas a ir a suicidar.
–¡C-claro que no! – negó energéticamente. –Joven Horo, ¿No le parece extraño ese gato? –preguntó apuntando a donde estaba el gato pero observando a Horo.
–Um…–Voltio a verlo–Ahí no hay nada.
–¡¿Qué?! – se dio la vuelta sobresaltada. ¡Pero si hacia un minuto estaba ahí. –Pero si…
–Baahh… olvídalo. No te preocupes por ese estúpido gato. Vámonos que te busca tu abuela. – hiso gesto de circunstancia mientras recordaba a la abuela de su amiga. Un escalofrió recorrió su cuerpo. –Además, Tamiko se enfadara…–susurró con pesadez.
–¿Um? – preguntó Tamao confundida.
–No. Nada. –rio nerviosamente mientras se rascaba la cabeza. Tamao parpadeo curiosa. –¡Bueno! ¡Vamonos! – gritó energéticamente tomando la mono de Tamao y corrió arrastrándola. Prácticamente… Tamao volaba.
–¡Espereeeeeeeeeeeeeeee! – se oyó a la lejanía replicar la peli rosa.
Saliendo detrás de la estatua de Buda un gato violáceo tenía una pequeña vena exaltada mirando el rastro de humo de los dos humanos. El hombre de cabellos azules le había llamado "estúpido", por lo que se vengaría mas tarde. Entrecerró los ojos para suspirar con pesadez y disgusto. Luego, enfoco la vista al cielo y después debajo de sus patas.
–Humana estúpida… cumpliré el deseo. – pronunció con arrogancia y desdén el gato. – Yo, Tao Ren, cumpliré el encargo a Kami-sama…
Y así el ¿gato?... se fue siguiendo al objetivo de su presencia en el mundo. La tonta humana llamada Tamamura Tamao…
OWARII
La verdad es que sería GENIAL si me dejaran REVIEW ò.ó. Bueno, sé que voy bastante u.u lento pero como ven aquí estoy. ¿Qué les pareció el drabble? X3
Agradezco a: GabeLogan, Tinavb y Haro Kzoids por dejarme rr en el drabble 6 o 7. Muchas gracias. De verdad ^^.
Nos leemos! Dejen rr!!
