Ino ¿qué es un beso?
Cap.7; Felicidad
Hay muchos tipos de besos distintos, Sakura – comenzó Ino – Está el primer beso, uno que nunca se olvida puesto que es el.
Luego están los besos castos, que se dan a los amigos y a la familia.
Demuestras tu amor hacia ellos con esos besos.
También están los besos robados, que son los que te quita un chico sin tu consentimiento.
Estos pueden ser buenos o malos, dependiendo de lo que sientas por el chico.
Los de cita, cuando sales con un chico…
Los besos calientes, apasionados… son besos que superan a los de las citas…
no te preocupes, cuando llegue a ellos te contaré todo sobre estos
Y supongo que ya solo me quedan dos besos. Los de despedida, cuando te das cuenta que has perdido a tu amor…
Y los de… verdadero amor, los mejores sin dudarlo… cuando recibes uno, sabes que será para siempre... el "¡vivieron felices y comieron perdices!" de los besos. El de las mariposas en el estómago. El que te hace perder tus sentidos. El beso.
- ¿Sakura? Sabes que me tienes a tu lado, ¿verdad?
Sakura dio un sorbo a su vaso de papel que contenía café y miró a su lado. Ino la agarraba de la mano, apretándosela, demostrándola que estaba ahí por ella. Era una buena amiga.
Era la hora de la comida y ambas se encontraban en la cafetería del hospital. Era lunes, pero no uno cualquiera. Hacia dos días que Sakura había terminado… lo que fuera que tuviera con Sasuke. E Ino lo sabía. Ella estaba al tanto de todo, no en vano se lo había prometido hace años, cuando eran unas crías.
Le acababa de contar todo lo que había sucedido el viernes por la noche, cuando Sasuke había ido hasta su apartamento. Ino sabía que algo había ocurrido desde que la había visto por la mañana, sus enormes ojeras, su aura depresiva a su alrededor y la forma en la que Sakura arrastraba los pies al andar, como un condenado directo a su pena de muerte, la daba una ligera pista que su amiga se encontraba mal. Al principio Sakura había negado que la pasara nada, pero después de una pequeña insistencia, la pelirosa le había contado todo.
Ino la escuchó. Pacientemente. Dándola su apoyo en su decisión. Insultando al Uchiha y aportando ideas para destrozarle su virilidad. Incluso prácticamente había logrado convencer a Sakura para que ambas salieran esa noche a que ahogara sus penas en alcohol, como se hacía desde siempre después de una ruptura. O como hacían normalmente después de que Ino cortara con un chico.
- Estoy bien Ino – Sus brillantes y acuosos ojos demostraban lo contrario – Solo quiero acabar el día…
- ¡A no! No, no, no, no, ¡no! – Ino negaba exageradamente con la cabeza – no te vas a meter en tu cama a llorar, ya te he dicho que saldremos por ahí, como en los viejos tiempos…
- Ino, es lunes…
- ¿Y?
- ¡Sakura!
La voz de Naruto impidió que Sakura contestara a su amiga sobre lo mal que se vería que dos expertas medico ninjas estuvieran borrachas un lunes. Su amigo se paró a su lado, portando una enorme sonrisa en su cara. La cogió de la mano y la levantó de la mesa, arrastrándola hacia la salida de la cafetería.
- ¡Naruto! ¿¡Qué haces!?
- ¡Tienes que ver esto, Dattebayo! Nos ha costado mucho…
- ¿A dónde vamos? – La voz de Ino sonaba detrás de ellos, indicándoles que también se había levantado y ahora les seguía.
- ¡Es una sorpresa! Vamos Sakura…
Los tres salieron hacia el exterior del hospital, y... Sakura podía jurar que un tren podía entrar por la boca de Ino de lo tanto que la había abierto sorprendida.
- Naruto ¿Qué significa todo esto? – Preguntó en un susurro Sakura.
A sus pies, un camino de pétalos de rosas blancas se abría paso entre las calles, guiando, señalando, un camino a recorrer.
- Para descubrirlo, tendrás que seguirlo – Le contestó Naruto. Sakura miró a su mejor amigo y vio cómo su sonrisa se hacía aún más grande. – Vamos…
Sakura notó el leve empujón que Naruto la dio, dándola un impulso para caminar. Sus pies empezaron a recorrer el camino de pétalos, poco a poco, mientras que su cabeza era un caos. Cruzó la esquina y vio como esa calle también tenía pétalos y la recorrió también. Sus pasos fueron acelerándose, y sin saber cómo llegó a ello, Sakura se encontró corriendo como si su vida dependiera de ellos. Siguiendo el camino de pétalos blancos. Deseando llegar a su destino. Y no fue hasta dos calles antes de llegar a él, que supo hacia donde se dirigía.
La entrada de Konoha. La entrada y salida de la aldea.
Y se detuvo en la puerta al verle. A él. A Sasuke, sentado en la misma banca donde el chico la había dejado durmiendo el día en que se fue de la aldea. Como si hubiera notado su presencia, Sasuke levantó la vista del suelo y se fijó en ella.
Terminó de recorrer el camino de pétalos que había ido siguiendo y se paró delante de él en la banca. Frente a frente. Sasuke se levantó y le extendió hacia ella una flor. Una sencilla y simple flor. No era una rosa blanca, como cualquiera cabría esperar debido a la cantidad de pétalos que había ido siguiendo. Era una margarita. Una simple margarita, rosa. Sencilla. "Eres la que más he amado nunca"
Sasuke carraspeó. Sus mejillas se encontraban sonrojadas, su mirada fija en ella demostraba lo nervioso que se encontraba en ese momento pero su expresión seria daba a entender que lo hacía porque era algo que deseaba hacer.
- Aquí terminó una parte de mi vida y empezó una aún más oscura – Sasuke hablaba lentamente – me pediste que te dejara venir conmigo y yo me negué… Nos encontramos más veces por el camino y no son momentos que desearía recordar… pero cuando volví, tú y Naruto me aceptasteis como si nunca lo hubiera hecho y me di cuenta que tu… eres especial para mí – Sasuke cogió aire – No se me da bien demostrarle a alguien lo mucho que me importa, ni soy el tipo de chico que recuerda aniversarios o regala algún detalle a su novia para hacerla feliz. Pero daría mi vida por alguien a quien quiero sin pensarlo, por alguien que fuera importante para mí. Y tú eres importante para mí, Sakura. Yo daría mi vida por ti.
Sakura sabía todo lo que le había costado a Sasuke decir eso , y sin poderlo evitar una sonrisa se dibujó en su cara.
Alargó la mano y cogió la margarita que tenía Sasuke aún extendida hacia ella.
- ¿Todo esto ha sido idea tuya? – preguntó riéndose Sakura mientras señalaba las flores esparcidas por el suelo
- Tsk, eso ha sido cosa de Naruto – Sasuke puso los ojos en blanco y luego añadió – Yo solo quería comprarte esto – dijo señalando la margarita rosa – Me recordó a ti cuando la vi…
Sakura soltó una carcajada y se lanzó a los brazos de Sasuke. Porque Sasuke había hecho todo eso para ella, para que le perdonara, para que se diera cuenta que ella era importante para él, que era la persona que más quería en este mundo.
Sasuke la agarró de la cintura y la apretó a él. No quería que se fuera de nuevo. Habían sido sus dos peores días de su vida. Creía que la había perdido, para siempre.
Y la besó.
Un beso donde la demostraba todo lo que significaba ella para él.
"Felicidad" pensó Sakura "Ino tenía razón… el beso con su amor verdadero era el mejor de todos"
Fin.
NO DEJEIS DE LEER, POR FAVOR.
A los que me habeis ido dejando reviews capitulo tras capitulo, mil gracias, esta historia os la dedico a vosotros.
Y a los que no, esto se acaba aqui, podrías dejar uno simplemente comentando que os ha parecido la historia completa. Es vuestra última oportunidad.
¿Llegaremos a los 100 reviews? Solo necesitamos 30... ¿Me ayudais? Me haria muchisisisima ilusión.
Gracias a todos por leerlo. Ha sido maravilloso, de verdad, cada uno de vuestros reviews hacian que mi corazón brincara de alegria, y me daban animos e inspiración para seguir escribiendo.
Os adoro, en serio, muchisimas gracias por leer la historia y tomaros un segundo en comentaros lo que os parecio.
Y ahora si, se acabó, cada capitulo ha sido la histora de cada uno de los besos que Ino le explicó a Sakura que existían, espero que cada uno de ellos os haya gustado. A mi me encantó escribirlos.
Un beso enorme a todos, y gracias una vez más por acompañarme en este increible viaje.
Hasta pronto.
¿Review?
