Capítulo 8
Sabía que ya era hora de levantarse pero se sentía tan cómoda donde estaba así que decidió disfrutar un poco más del momento. El brazo de Naruto le rodeaba la cintura y eso ahora lejos de incomodarla la hacía sentir feliz y no como el primer día que habían amanecido así, recordó como Naruto había estado muy sonrojado y aunque ella no se podía ver a si misma apostaría todo a que ella había estado en la misma situación o incluso más, pero ahora ya estaban acostumbrados a amanecer así. Y todo esto la llevaba a la pregunta del millón ¿Naruto se estaría enamorando de ella? ella quería pensar que sí, pero no quería agobiarse horas y horas con eso así que decidió apegarse más un poco en el pecho de Naruto. Sonrió al sentir que el rubio también se apegaba más a ella, pero al sentir algo duro que rozaba su trasero abrió de golpe los ojos y lanzo un grito al ver la cara de Nemu a escasos centímetros de su rostro.
Naruto dio un salto al escuchar el grito y rápidamente busco al posible enemigo – ¿Qué paso? ¿Quién nos ataca? – su cabeza giraba rápidamente en todas direcciones hasta que se convenció que no había ningún peligro – Ayame chan ¿porque gritaste así? – pregunto mientras se ponía una mano en su nuca y sonría nerviosamente por cómo había reaccionado.
Es que… Nemu chan… - apenas hablaba Ayame viendo cierta parte del cuerpo del rubio
¿Qué tienes ahí? – pregunto Nemu apuntando con su mano a la misma parte que veía Ayame fijamente
Naruto primero se fijó en Ayame la cual estaba coloradísima y luego siguió la dirección a la que apuntaba Nemu y se puso incluso más rojo que Ayame y Hinata juntas al ver la gran carpa que se formaba en sus pantalones - ¡creo que escuche ruidos afuera! – inmediatamente salió corriendo de la choza tratando de taparse todo lo posible con las manos
La mama de Nemu hacia todo lo posible por aguantarse la risa, había presenciado todo y ahora se acercó hacia su hija – Nemu chan como se te ocurre despertar así a la señorita – miro a su hija lo más seria que pudo – disculpe a mi hija Ayame san ella no sabe cómo comportarse con la gente ya que casi no tuvo amigos
Ayame se fijó que la madre de Nemu cambiaba rápidamente la expresión de su rostro de una de diversión a una de tristeza al decir esto último – no… no se preocupe – dijo mientras veía que Nemu salía con la cabeza gacha de la choza
¡Nemu no vayas a molestar a Naruto san!
No te preocupes oka san – dijo con una gran sonrisa – solo le avisare que el desayuno ya está listo
Ayame no pudo evitar comparar esa sonrisa con la que ponía Naruto y se dio cuenta que también Nemu ocultaba sus sentimientos debajo de esa sonrisa como lo hacía el rubio, estaba por levantarse para seguirla pero sintió que la madre de Nemu ponía una mano delicadamente en su hombro
Tal vez a mi hija le sirva hablar un rato con Naruto san ya que he notado que él también tiene una mirada melancólica y que igual que mi hija la trata de ocultar, no se toda la historia de tu amigo pero yo sé que mi hija está pagando por mis errores y eso es algo con lo que cargare por el resto de mi vida – acabo por decir con lágrimas en los ojos
Naruto se encontraba sentado en una gran roca, se había metido en lo más espeso del bosque queriendo que se lo tragara la tierra, no podía creer que lo hayan visto así, Nemu no sabía de lo que se trataba pero estaba seguro que Ayame y la madre de Nemu si lo sabían o por lo menos se lo imaginaban. Se dio un golpe en la frente con la palma de su mano mientras se preguntaba ¿con que cara voy a ver ahora a Ayame chan? ¿Que pensara de mí? En eso estaba cuando escucho su nombre – Nemu chan ¿cómo me encontraste? – pregunto sorprendido al darse la vuelta y verla parada con la cabeza gacha
No lo sé, solo sabía que estabas aquí – mientras decía esto Nemu se acercó un poco más a Naruto - si dije algo que te molestara lo siento… así que por favor vuelve a la choza que mi oka san ya tiene listo el desayuno – todo esto lo dijo sin levantar la vista
Se sorprendió con la respuesta de Nemu ya que él se había metido en lo espeso del bosque tratando de ocultarse, pero ella lo había encontrado tan fácilmente, en eso estaba pensando cuando escucho que Nemu le pedía disculpas – tu no me molestaste en absoluto
¡Mentira! Entonces porque saliste corriendo – Nemu ahora miraba fijamente a Naruto
El rubio recordó el incidente y se puso rojo y no respondió nada ya que no sabía cómo explicarle lo que le paso
Al ver que Naruto no decía nada bajo la vista nuevamente – cuando volví a la choza escuche que mi mama les contaba que no tenía amigos, pero de seguro no sabes lo que es sentir que todos te desprecian y que los demás niños te insulten. Pensé que ustedes tal vez querían ser mis amigos pero de seguro piensan igual que los demás
A Naruto le dolió escuchar esto era como si alguien le contara su propia vida. Vio que Nemu se daba la vuelta para irse así que decidió hablar – te entiendo… créeme yo si te entiendo… - cuando ella se detuvo continuo – cuando era niño los aldeanos de Konoha… - así empezó a contarle la historia de su vida
En el transcurso de la historia se había ido acercando al rubio y ahora se encontraba sentada a su lado en la roca, las lágrimas caían por sus mejillas al escuchar cómo la gente había intentado matarlo, ella solo podía imaginarse eso ya que algunas mujeres le tiraban verduras, piedras o lo que estuviera en su mano con tal de alejarla de sus hijos y no dejar que la enfermedad de las putas se les contagie, ella no sabía a qué se referían y habría dado todo por averiguarlo pero cuando le preguntaba a su madre esta se ponía a llorar pidiéndole que la perdonara. Así que ella nunca más le había contado del trato que recibía con tal de no volver a verla llorar - ¿Por qué te hizo algo así tu padre? – pregunto Nemu refiriéndose a que su padre encerrara al kyubi en su hijo y prácticamente lo condenara a una vida triste
Eso es algo que me pregunte muchas veces, pero ahora estoy completamente seguro que lo hizo por el bien de todos aunque le costara su vida y sacrificar a su hijo, pues él pensaba que ese sacrificio se vería como una hazaña y con esto tratarían a su hijo como un héroe pero lamentablemente no fue así. Sé que fue la decisión más dura que tuvo que tomar y que confió en mi así que haré todo lo posible para no defraudarlo y luchare para que ningún niño tenga que pasar por lo que tú y yo pasamos cuando fuimos niños – acabo por decir Naruto con una sonrisa en su rostro
¿Pero ahora donde van a ir? – pregunto sabiendo que no volverían a Konoha
Pues pienso ir a… - en ese momento escucharon que Ayame los llamaba a gritos – bueno será mejor volver parece que ya se preocuparon por nosotros
Empezaron a caminar mientras que Nemu pensaba que nunca había hablado tanto con otra persona que no fuera su oka san y eso le hizo estar pensativa hasta que se animó a hablar al rubio – ¿entonces te puedo considerar mi amigo? – pregunto mirándolo fijamente aunque por dentro estaba muy nerviosa esperando la respuesta que consideraba más importante en su vida
¡Claro que si Nemu chan! Somos tus amigos y podrás contar con nosotros para lo que sea…
El desayuno fue muy ameno ya que la mama de Nemu estaba muy feliz por ver a su hija sin ese aire de melancolía y se la paso haciendo sonrojar a sus invitados tratándolos como novios
Bueno será mejor que alistemos las cosas para irnos Ayame chan, después de que les patee el trasero a esos dos deberemos partir – dijo Naruto tratando de cambiar de tema ya que los dos estaban sonrojados
La mama de Nemu vio como Ayame se paraba e iba junto a Naruto para acomodar sus cosas, luego dirigió su vista a su hija esperando ver tristeza en su rostro sabiendo que sus amigos partirían pero se sorprendió al ver que ella se levantaba e iba a ayudarlos. Cuando estuvieron listos se levantó para guiarlos hacia el pueblo – llego la hora – dijo mirando a sus invitados – Nemu trata de ocultarte detrás de mí por favor – sabía que debería confiar en Naruto san pero tenía tanto miedo de que escogieran a su hija así que cuando salieron de la choza agarro un poco de tierra y lo embadurno en el rostro y en el pelo de su hija tratando de que se viera lo más fea posible
Cuando llegaron a la aldea Naruto vio con lastima a las personas que estaban reunidos en el centro de esta, sus rostros eran de total desesperanza y desesperación en las mujeres que rezaban por no ser las elegidas. Pensaba que iban a armar revuelo por ver a dos personas extrañas ahí pero solo vio que lo miraban también con lastima y las mujeres veían a Ayame pensando que de seguro ella sería una de las elegidas, no tuvieron que esperar mucho pues uno de los bandidos apareció pronto
Bueno parece que todos están aquí – recorrió con su vista a toda la gente y se detuvo un momento en Naruto cuando no le pareció que no representaba amenaza siguió analizando a la gente hasta que vio a Ayame que estaba junto a la mama de Nemu y sonrió – parece que tenemos a una voluntaria nueva aquí
¡No la tocaras! – grito Naruto, no había hecho nada aun porque el cómplice no había llegado. Vio como la gente retrocedía asustada esperando que el sujeto atacara
Parece que tenemos otro gallito, creí que con la última demostración había quedado claro que somos invencibles – en ese momento llego el otro sujeto – Mira hermano aquí hay otro voluntario para alimento de nuestras amigas. Parece que quiere proteger a esa lindura de allá –dijo viendo a Ayame
El otro sujeto que parecía que cargaba dos bultos los dejo caer y vio lascivamente a Ayame – creo que ya tenemos una elegida dijo mientras sacaba su flauta
Naruto miraba fijamente a los dos sujetos pero miro rápidamente hacia Ayame que había lanzado un pequeño grito y ahora se tapaba la mano con la boca mirando fijamente hacia los bultos, en ese instante se dio cuenta que eran dos chicas que estaban apenas tapadas con un trapo y sus cuerpos estaban llenos de moretones por lo que se llegaba apenas a reconocer sus rostros. Dos mujeres lanzaron un fuerte grito al reconocer a sus hijas y luego cayeron desmayadas mientras las demás trataban de apartar su vista mientras sollozaban gritando que no querían ser las siguientes
El sujeto que había llegado primero reía a todo pulmón al ver la reacción de la gente – disfrutamos mucho de estas ¿no es así hermano? – pregunto viendo a su hermano que empezó a tocar la flauta mientras un grupo grande de ratas se formaba detrás de él – nos gusta que las mujeres griten y eso es lo que le pasara a esa chica – señalo hacia Ayame que instintivamente retrocedió un paso
El chacra del zorro lo empezaba a envolver, sus ojos se volvieron rojos y sus pupilas se dilataron hasta adquirir la forma de rendijas felinas, el instinto asesino que se sentía hizo que la gente retrocediera unos cuantos pasos agobiadas por sentir ese poder
Los bandidos primero se sorprendieron al ver al rubio rodeado por ese extraño chacra rojo y luego como las demás personas sintieron miedo - ¡Ataca de una vez! – grito el primero que había llegado mirando a su hermano que estaba estático con la flauta cerca a sus labios - ¡Qué esperas! – volvió a gritar al ver que su hermano no reaccionaba, ellos solían estudiar a las aldeas que iban a atacar, sabían que los shinobis pasaban periódicamente por estos pueblos así que atacaban un día después de que la patrulla se fuera de un pueblo, de esa manera evitaban las confrontaciones. Pero se habían dado cuenta que a esta aldea que estaba muy alejada de Konoha simplemente las patrullas habían dejado de llegar, así que decidieron aprovechar esto y decidieron quedarse aquí. Todo les había salido de maravilla pensando que Konoha se había olvidado de esta aldea. Vio que su hermano reaccionaba y empezaba a tocar la flauta pero las ratas no le hacían caso, dirigió la vista a su enemigo y se asustó al ver en que en cada mano tenia formadas esferas negras, ellos sabían que su técnica de lucha no era muy buena por eso solo atacaban cuando estaban seguros que no había una patrulla cerca, y aunque algunas veces tuvieron enfrentamientos la mayoría de las veces fueron con chounins y tan solo una vez se enfrentaron con un jounin, y esa ves por poco no la cuentan así que hacían todo lo posible por evitar confrontaciones - ¡Tenemos que escapar! – dijo viendo a su hermano que en ese momento miraba hacia atrás a las ratas que huían despavoridas. En ese momento sintió un dolor agudo en su estómago y se sorprendió ver a su enemigo parado delante de el
El otro bandido veía como el muchacho rubio había impactado con una de esas esferas negras en el estómago de su hermano, y que poco a poco esta se iba introduciendo en su cuerpo. En ese momento vio como el estómago y el torso de su hermano se sacudía violentamente para después explotar esparciendo sus restos varios metros delante de Naruto. Dio un grito como de mujer asustada y empezó a correr con todas sus fuerzas, pero freno de golpe al ver que el rubio aparecía delante de él - ¡Piedad!… ¡Piedad!... por favor no me mates – dijo entre sollozos aunque no le sirvió de nada ya que Naruto repitió el mismo proceso con el
Ayame veía como algunas personas vomitaban al ver los restos de los cuerpos de los bandidos, ella misma hacia todo lo posible por aguantar las arcadas que le producía ver todo esto, como el resto de las personas había estado aterrada al sentir el instinto asesino que provenía de Naruto, no pudo ni cerrar sus ojos cuando este ataco a los bandidos. Se dio cuenta que la mama de Nemu dejaba de tapar los ojos de su hija y se dirigía hacia las dos chicas que trajeron los bandidos - ¡Están vivas! – Ayame vio como el resto de la gente se acercaba y que uno de los hombres levantaba en brazos a la que parecía ser su hija – gracias – dijo mirando a Naruto, pero este parecía estar en una especie de trance ya que no respondió y tenía la mirada fija en el frente
¿Naruto está bien? – pregunto Nemu
No lo sé… - en ese momento las dos corrieron hacia Naruto que había caído de rodillas y se sujetaba la cabeza con las manos. Cuando estaban a unos pasos tuvieron que retroceder junto con las demás personas del pueblo, pues en ese momento Naruto lanzo un grito y expulso más cantidad de chacra rojo
En el interior de Naruto el kyubi sonría satisfecho al ver frente a su jaula a Naruto que intentaba que el chacra del zorro vuelva a su lugar – te lo dije gaki, poco a poco me iré apoderando de ti – lanzo unas fuertes carcajadas pero se calló al ver que Naruto se quedaba quieto y que volvía a ser el mismo - ¡la próxima no te salvas! – grito mientras golpeaba los barrotes de su jaula
Ayame lloraba viendo como Naruto parecía sufrir, se imaginó que estaba luchando internamente con el poder del zorro y ella se sentía impotente al no poder hacer nada. Vio como uno de los aldeanos trato de acercarse al rubio pero retrocedió al sentir que esa cosa roja que le rodeaba lo quemo, todos escucharon el fuerte grito de dolor que volvió a lanzar el rubio y en ese instante Ayame no lo aguanto más y fue corriendo hacia él, sabía que no era shinobi ni nada por el estilo pero no podía quedarse quieta al ver como Naruto sufría. No le importó que el hombre que trato de acercarse a ayudar al rubio gritara para tratar de detenerla, se arrodillo frente a él y lo abrazo
La gente lanzo un grito pensando que la verían quemarse pero se sorprendieron al ver como el chacra los rodeaba a los dos sin dañar a Ayame. Nemu también quiso acercarse pero su mama la detuvo agarrándola de los hombros, mientras trataba de separarse de su madre forcejeando creyó ver a un gran lobo negro que miraba atentamente todo lo que ocurría, pero cuando se concentró en el lugar donde creyó verlo ya no había nada ahí
Sintió que Naruto se calmó algo cuando lo abrazo pero seguía sin reaccionar – Naruto reacciona por favor… Naruto – se desesperó al ver que no daba señales de volver en sí, así que hizo lo único que se le ocurrió; le dio un beso a Naruto en los labios, se alegró al sentir que Naruto se calmaba y después de separarse escucho como pronunciaba su nombre débilmente y caía inconsciente
Despertó en un lugar desconocido se quiso levantar pero sintió que ponían unas manos en su pecho para detenerlo, levanto su vista y vio quien era – Ayame chan ¿Dónde estamos?
Estamos en una de las casa de la aldea la gente se asustó cuando caíste inconsciente y rápidamente te trajeron aquí
¿No me tuvieron miedo? – pregunto Naruto extrañado por la reacción de la gente
No tonto, todos están agradecidos por haberte desecho de esos bandidos, incluso te nombraron su héroe y decidieron hacer una fiesta de una semana, pero yo les dije que teníamos que partir ni bien te recuperaras – Ayame que empezaba a sonrojarse esperaba alguna reacción de Naruto por el beso que le dio pero parecía que él no recordaba nada
¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? – sabía que tenía que recordar algo importante pero no podía así que Naruto se preocupó por saber cuánto tiempo había perdido
Estuviste inconsciente un día – respondió algo decepcionada Ayame - ¿A dónde iremos? – pregunto viendo que Naruto estaba más serio de lo que había estado estos días que pasaron juntos
Con Ero sennin construimos una cabaña en el país del demonio lo más alejada de las aldeas y hay entrenamos por mucho tiempo – no quería llevarla ahí pero tampoco quería estar solo, así que continuo al ver que Ayame no se quejaba – creo que será el mejor lugar para entrenarme para poder contener el poder del zorro
Nemu estaba fuera de la casa escuchando todo lo que decían, ella el día que se conocieron había vuelto a recoger el hitai que Naruto había dejado caer, y ahora pensaba entrar a devolvérselo pero vio cómo su madre que estaba reunida con la demás gente de la aldea contándoles a todos como habían llegado a conocer a su salvador ahora caía al suelo, así que fue corriendo – oka san... oka san ¿estás bien?
Si, si Nemu chan solo sufrí un pequeño mareo – respondió con una sonrisa fingida viendo a su hija mientras la ayudaban a levantarse. En ese instante vieron salir a Naruto y Ayame
¿Así que ya se van? – dijo el hombre que había tratado de ayudar a Naruto viendo que venían cargados con sus cosas listos para irse – hubiéramos querido que se quedaran un poco más, pero entendemos que tengan que partir – le tendió la mano a Naruto y este tardo un poco en responder al gesto – todos estamos muy agradecidos por su ayuda – dijo y todos se empezaron a acercar a los dos para agradecerles dándoles de todo un poco de provisiones para su viaje
Estaban acomodando las cosas que la gente les habían dado la gente de la aldea y vieron como Nemu ayudaba a su madre a acercarse – nunca los olvidaremos – dijo la madre de Nemu mientras esta se aseguraba que su madre se pudiera sostener por si sola y corrió a abrazarlos – prométanme que volverán algún día – decía entre sollozos Nemu
La madre de Nemu vio como Ayame que también lloraba le respondía que haría todo lo posible por venir a visitarla, mientras que vio en el rostro de Naruto de nuevo esa sonrisa fingida mientras le decía que claro que volverían, aunque a ella le pareció notar que ni el mismo estaba seguro de cumplir su palabra. Después de un momento su hija estaba junto a ella y se despedían junto a todas las personas de la aldea de las dos personas que los habían salvado, cuando vieron que ya se empezaban a alejar Nemu recordó que quería devolverle el hitai a Naruto y empezó a buscarlo dentro del bolso donde lo había traído, cuando por fin pudo sacarlo vio que ya no estaban ahí…
En algún lugar:
Las paredes parecían ser de piedra y todo el lugar era frio y tenía poca iluminación, lo que hacía que ese gran cuarto tuviera un aspecto lúgubre en el cual nadie en su sano juicio quisiera habitar. Pero para el ser que estaba sentado en una especie de trono que se ubicaba al fondo del gran cuarto era el mejor lugar donde pudiera estar, ese era su mundo, su reino, el lugar en el que él era la ley
A este mundo todos tenían que llegar absolutamente todos, pero siempre había alguien que quisiera evitar llegar aquí, y eran claro ejemplo los dos seres grotescos de figura humanoide que estaban parados a ambos lados del trono como si fueran sus guardianes, ellos como muchos habían recurrido a hechizos, pactos con demonios y una infinidad de artificios con tal de evitar llegar aquí. Pero a él no lo podían engañar, siempre conseguía su presa, mientras los que osaban desafiarlo sufrían este castigo, no morían que era lo que tanto habían buscado, pero prácticamente no tenían voluntad ya que eran esclavos y aunque recordaban su vida pasada no podían hacer nada ya que solamente existían para servir a su señor. Claro que la carne no es eterna y por eso sus cuerpos se descomponían normalmente pero solo hasta donde su amo lo permitía, pues de acuerdo a su gusto él podía parar el grado de descomposición y así era que algunos apenas tenían carne sobre sus huesos, y el peor castigo era que todos eran conscientes de eso.
Pero había alguien que había osado desafiarlo y hasta el momento no había podido atraparlo, lo que sea que haya hecho ese sujeto le impedía agarrarlo y eso era algo que no podía permitir. Por eso ahora había trazado un plan para castigarlo, y en ese plan era de suma importancia una persona que aún estaba viva, pero sabía que estaba sufriendo mucho y que estaba por desmoronarse y morir, y eso era algo que él no podía aceptar. Haría todo lo posible para que saliera victorioso, absolutamente todo, incluso algo que nunca había hecho, dejar salir alguien de su mundo.
Señor, mi señor aquí los traigo…
El que había aparecido frente a él era uno de sus esclavos más antiguos, no recordaba ya ni siquiera hace cuánto tiempo lo había atrapado, pero de lo que estaba seguro era de que ahora lo que más deseaba el ser grotesco parado frente a él simplemente era morir. Sonrió al leer en su mente que ese ser estaba recordando la peor decisión que había tomado en su vida, la cual era desafiarlo. Pero este castigo era tan solo una parte del que tenía planeado para su objetivo, si lo haría sufrir mucho más. Levanto su vista y se fijó en las almas de las dos personas que habían aparecido con el ser y recordó que uno de ellos se había atrevido a invocarlo, sonrió al ver que había tenido que pagar con su vida por eso – ustedes dos volverán – vio que sus rostros reflejaban duda y cuando estaban por hablar grito - ¡no se hagan a los tontos saben a lo que me refiero! – se calmó al ver que ambas personas retrocedían, entendió sus dudas de todas formas esto nunca había pasado – volverán para estar con él, si sé que ambos lo desean mucho – levanto una de sus manos al ver que la mujer se disponía a hablar haciendo que esta desista de su intento - volverán para ayudarlo especialmente con las técnicas de sellado, el motivo lo sabrán más adelante.
Ambas personas tenían distintas reacciones, ella tenía lágrimas de felicidad imaginándose ya estar con la persona a la que no le permitieron ver crecer, mientras él aunque también con ganas de volver se preguntaba si habría alguna especie de trampa, miró fijamente al ser supremo sentado en ese trono, su túnica negra prácticamente tapaba todo su cuerpo y solamente eran visibles sus dos manos, una parecía la mano de un humano normal mientras la otra era simplemente huesos, si eran de humanos no sabría decirlo ya que parecían cambiar constantemente. De su rostro nada podía decir ya que su capucha lo tapaba de una forma que solo se veía oscuridad en el lugar del rostro, él en su anterior encuentro creyó ver un atisbo de su rostro, pero ahora estaba seguro de no haberlo hecho. Pero ahora sabía que aunque se negaran no podían evitar sus planes después de todo no eran nadie para enfrentarse al Shinigami.
Podrán entrenarlo pero nunca podrán intervenir en sus peleas ¡me escucharon nunca! – vio como los dos asentían aunque forzadamente – asegúrense de que él pueda salir victorioso contra el maldito Uchiha, si no yo me encargare de sufran por toda la eternidad ¡ahora desaparezcan de mi vista! – detestaba tener que recurrir a seres inferiores para asegurarse de que su plan funcionara, pero el Shinigami no podía aparecerse así no más en el mundo de los vivos por eso tenía que esperar que alguien revirtiera se lo que sea que haya hecho Uchiha Madara y tenía que confiar en el muchacho no le quedaba otra.
En algún lugar cercano al País del Demonio:
Era el anochecer del día siguiente de la partida de la aldea y por fin se detenían a descansar, ya que Naruto no se había detenido ni siquiera a dormir la noche anterior mientras ella dormía en sus brazos, en el pequeño descanso que habían tendido alrededor de medio día para comer no había dicho nada, Ayame sabía que estaba preocupado por el Kyubi pero no esperaba las palabras que le dijo ahora…
Debí haberte dejado en esa aldea Ayame chan… - Naruto mantenía la vista en el suelo mientras decía esto – creo que uno de estos días el zorro me ganara la batalla y… y no quisiera lastimarte si estas cerca… y creo que lo mejor será que volvamos allá y tú te qued… – no pudo seguir hablando ya que la cachetada que le dio Ayame lo sorprendió
Ayame no podía creer lo que había hecho, pero escuchar que Naruto se rendía tan fácilmente la hizo enfurecer pues este no era la persona alegre y sobre todo optimista que ella creía conocer – no podrás deshacerte de mí tan fácilmente – decía mientras ahora lo abrazaba – sé que encontraras la forma de controlar por completo al kyubi y yo estaré a tu lado para verlo…
Se sintió tan bien con ese abrazo y se dio cuenta de que no podía separarse de ella, no si ella seguía mostrando tanto cariño por él, y ahora no le pareció que fuera producto de su imaginación el beso que estaba seguro le había hecho volver a tener el control de su cuerpo ese día que mato a sangre fría a esos bandidos, y ahora quería probar el sabor de esos labios claro ahora estando consciente así que con una de sus manos levanto suavemente el rostro de Ayame y poco a poco acerco su rostro hasta que juntaron sus labios.
Naruto estaba muy nervioso ya que este era su primer beso, bueno de dos ni quería acordarse ya que uno fue con Sasuke y el otro de una tipa que lo quería matar, mientras que el anterior con Ayame chan apenas lo había sentido ya que ni bien abrió sus ojos cayó inconsciente. Pero ahora sentir los suaves labios de Ayame con los suyos era un millón de veces mejor de todo lo que antes había sentido y cuando se animó a meter su lengua en la boca de ella fue el detonante para que siguiera sus instintos, bajo sus manos y empezó a acariciar las piernas de la peli castaña, esas piernas hermosas que en cada momento posible había aprovechado para ver fijamente, ahora estaba seguro que cuando su tía le había dado a ella esa ropa estaba segura que conseguiría un novio, y quien podía resistirse a la belleza de Ayame.
El beso se hacía más apasionado y las caricias de Naruto eran cada vez más osadas, sin darse cuenta sus manos habían ido subiendo por la parte exterior de sus muslos haciendo que la minifalda de ella subiera dejando más piel a la vista, cuando las manos de Naruto llegaron a agarrar firmemente el trasero de Ayame se detuvo al escuchar que ella lanzaba un pequeño grito lo cual hizo que se separara de ella y le diera la espalda para ocultar que se encontraba agitado – lo… lo siento… yo…
La respiración de Ayame también era agitada, se sentía tan bien con las caricias de Naruto en sus piernas que se había sorprendido mucho cuando le agarro del trasero y la apego a él haciéndole sentir que estaba listo para dar el siguiente paso. Pero pareciera que el rubio malinterpreto ese grito y no pensaba continuar, así que ella armándose de valor se quitó la parte superior de su ropa e hizo que se diera vuelta.
Abrió mucho sus ojos al ver a Ayame con el torso desnudo y con la cara totalmente roja, pero se sorprendió más al ver que ella tomaba una de sus manos y la guiaba a uno de sus senos, era tan suave pero a la vez firme que al principio simplemente solo se quedó sujetándolo pero cuando su mirada se concentró en ese punto castaño que coronaba su pecho rápidamente dirigió uno de sus dedos allá, haciendo que ella lanzara un pequeño gemido así que lo volvió a hacer sintiendo que ahora su pezón se ponía duro y ella gimiera más fuerte, los gemidos de ella hicieron que con la otra mano le agarrara de su cintura y la apegara a su cuerpo besándola con desesperación y dirigiéndola a la carpa que había armado. Cuando llegaron ella se hecho de espaldas viendo como él se sacaba la parte superior de su ropa dejando ver su trabajado cuerpo, ni bien se acabó de quitar la ropa se lanzó a besar el cuello de Ayame y luego se animó a probar con sus labios uno de sus pechos haciendo que ella gimiera cada vez más fuerte, mientras sus manos hacían todo lo posible por quitarle las bragas arremangando toda la minifalda en su cintura, cuando logro quitar esa pequeña prenda él se bajó el pantalón y se acomodó encima de ella tratando desesperadamente de entrar en ella, luego de varios fallos Ayame con la excitación que tenía no le importó que estuviera lo más colorada que hubiera estado en su vida y guio con su mano el miembro de Naruto al lugar correcto. Después de un poco de presión Naruto logro finalmente entrar originando un quejido de dolor en Ayame al sentirlo por completo, después de un pequeño momento él se empezó a mover primero lentamente y luego al ver que ella mostraba signos de placer lo hizo más rápido, pero en todo momento mirándose a los ojos. Cuando sintió que ya estaba por acabar Naruto la beso para ahogar el grito de placer que nació en él, mientras Ayame al sentir como acababa dentro de ella la hizo alcanzar el orgasmo lanzando un grito de placer que fue apagado en los labios del rubio.
Después de estar un poco más encima de ella se echó a su lado sintiendo que Ayame apoyaba su cabeza en su pecho, el sueño rápidamente los vencía a los dos y Naruto creyendo que Ayame ya se había dormido dijo con los ojos cerrados – nunca me dejes Ayame chan… - y entre sueños escucho la respuesta de ella
Nunca…
Esta es la cabaña – habían tardado un poco más al llegar pero es que bastaba que crucen la mirada cuando se detenían a descansar para acabar teniendo sexo – creo que te gustara tratamos de ponerle todas las comodidades posibles – se fijó en Ayame que estaba algo pálida ya que hace unos momentos acababa de vomitar ni bien sentir el olor a comida y eso era algo que hacia preocupar mucho a Naruto ya que ayer también había amanecido así – segura que estas bien… porque creo que sería mejor ir a una aldea para hacerte revisar con algún medico…
No, no te preocupes ya se me pasara – Ayame tenia sospechas de lo que le pasaba, pero rezaba por estar equivocada ya que no era el mejor momento para una situación así
Naruto pensé que ya no volverías a cumplir tu promesa…
Los dos se dieron la vuelta y Naruto abrió los ojos como platos al ver a la persona que estaba frente a ellos…
