Héroes Crepusculares de Hyrule
Capítulo 8
Tarde pero segura: aquí está el capítulo :).
La mayoría de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY SIMILAR a la historia del videojuego "The legend of Zelda Twilight Princess".
Kanbenshitekure yo!
Castillo de Hyrule
Una vez fuera de la sala del trono, Mercy los guió por los pasillos y escaleras hasta llegar al jardín trasero del castillo.
- Hay dos posibilidades: o el jardín de atrás no tiene tanta vigilancia porque no es importante- dijo mientras se detenía en una esquina que daba con el exterior (no había una puerta al jardín, como en el bosque de Farone; más bien había una salida que abarcaba una gran parte del pasillo)- o esperan que creamos eso y lo plagaron de guardias. Esperen aquí.
- ¿Por qué vas a ir tú sola?- inquirió Link, ladeando de nuevo la cabeza.
- No piensas abandonarnos, ¿o sí?- le preguntó Midna, cruzando los pequeños bracitos sobre su pecho.
- Conozco el castillo como si fuera mi patio trasero- explicó- Lo mejor es que vaya sola. Si quieren les dejo mis cosas.
Agachó el cuello frente a Link y lo sacudió, dejando en el suelo su bolsa.
- De todos modos me iban a estorbar.
- Bueno, pues… suerte- dijo Midna vagamente, recogiendo la bolsa y alzándola a la altura de su cabeza para verla mejor.
- Gracias- dijo con sarcasmo- Ah, y no saquen nada.
- ¿Por qué no? ¿Que llevas adentro?- le preguntó la elfina en tono burlón, llevándose las manos a las caderas.
- Tan sólo obedece- le contestó mientras se alejaba trotando de ellos.
- ¡¿"Obedece"?!- le espetó Midna, y Link alcanzó a escuchar una risita a lo lejos.
Durante un largo rato, no pasó nada interesante. Sin saber qué hacer, Link olfateaba el aire y prestaba más atención al ruido para saber si Mercy seguía con vida. Midna estaba sentada sobre él, soportando su cabeza en un brazo. Ambos miraban la bolsa de vez en cuando pero Link, a pesar de ser curioso como un gato, continuaba asegurándose de que no hubiera monstruos cerca. En cambio, Midna no pudo (o no quiso) mantenerse quieta: miró a todos lados, y una vez que confirmó que Mercy no estaba cerca, abrió la bolsa y comenzó a ver su contenido.
- Midna, Mercy te dijo que no sacaras nada- dijo Link mientras miraba hacia otro lado, tratando de no ser testigo.
- No estoy sacando nada- replicó Midna sentándose en el suelo y apoyando la bolsa enfrente de ella para poder abrirla más. Después, sacó uno de los libros y se puso a hojearlo.
- ¡Midna!
- ¿Qué tiene de malo? No estoy estropeándolo- le contestó, aunque tenía más pinta de haberlo ignorado- "Leyendas de Hyrule: Parte II", ¿qué clase de título es ese? Ah, aquí está la precuela
- ¿Qué vas a hacer si llega ahora? ¿Decirle que fue mi idea?
- Hmm, creo que me leíste la mente- dejó el libro en la bolsa y sacó las dagas, que estaban fuera de sus fundas- ¡Ooh la la!
- ¿Por qué haces esto?
Midna encontró las fundas y se las puso a las dagas para no dañarlas. Luego, guardó las dagas y el libro en la bolsa y miró a Link.
- ¿A qué te refieres?
- Sabes bien a qué me refiero.
- Mira, este es el mundo de la luz, ¿correcto?- dijo, soltando un suspiro.
- Sí.
- Y yo pertenezco al mundo de la oscuridad, ¿entiendes?
- Sí.
- Según el relato de Zelda, el "Tirano" sumergió tu mundo en la oscuridad. Lo que Zelda no sabe es que él no cuenta con suficiente poder para hacerlo: utilizó las Sombras Fundidas.
- ¿Qué es eso?
- Es una larga historia. Después se lo explicaré a Mercy para que ella te lo explique a ti. Se nota que ella es más paciente… ¿En qué estaba?
- Sombras Fundidas…
- Sí, *ahem*. Utilizó las Sombras Fundidas, colocando una en cada región de esta tierra, dejándola en penumbra. Lo que quiero que ustedes hagan es que me ayuden a encontrar las Sombras y obtenerlas.
- ¿Y eso en qué nos beneficia a nosotros?
- La luz regresará a Hyrule, o al menos a la región a la que le quitemos la Sombra Fundida- contestó Mercy.
Link y Midna dieron un brinco al oírla, y ella se acercó. Se detuvo en frente de ellos y arrastró sus cosas hacia sí misma.
- Gracias por enfundar las dagas, Midna.
- ¿Desde qué parte escuchaste?- le preguntó, sintiéndose repentinamente avergonzada.
- Desde que insultaste el título de mi libro nuevo- contestó, fingiendo tranquilidad. 'Pagarás con sangre. Nadie se mete con mis libros, y menos si son nuevos' - Midna, ¿podrías continuar?
- Erm… sí, claro… *ahem* Este castillo tiene alrededor una barrera muy fuerte. Está hecha de oscuridad y luz: se persiguen entre sí y forman un remolino. La única forma de entrar o salir es hacerlo como gente civilizada: por las entradas y salidas, que tienen una especie de protección diferente a la del remolino; por eso necesito que Mercy nos guíe.
- ¿Cómo fue que entraste?- le preguntó Link
- Estaba cerca cuando una Bestia Twili te arrastró al Crepúsculo. De ahí, los seguí hasta el castillo y encontré a Zelda. Le conté sobre ti y me explicó la forma de llegar a los calabozos, y… bueno, el resto ya lo saben.
- Una vez que nos saque de aquí, ¿tú nos vas a llevar a la frontera entre el Crepúsculo y la Luz?
- Puedo llevarlos hasta el otro lado de la frontera… De hecho, tengo que llevarlos hasta el otro lado. Dudo que ustedes puedan pasar la pared solos.
- ¿Y de ahí qué hacemos?- preguntó Link
- ¡Ehee hee! Ya verán. Primero sácanos de aquí- dijo refiriéndose a Mercy y cruzando los brazos.
Mercy puso los ojos en blanco y tomó su bolsa. Después de atarla bien alrededor de su cuello para que no se arrastrara, comenzó a caminar por el sendero del jardín por el que entró.
- Entonces, ¿no hay monstruos?- dijo Link, con Midna sentada sobre él.
- Sí hay, pero son pocos y muy torpes. Nada más tenemos que pasar sin que nos vean- contestó Mercy. Luego se detuvo en una esquina, se asomó a la derecha y continuó- Ven rápido, se acaba de dar la vuelta.
Corrieron casi todo el tiempo, y algunas veces debieron esperar a que algún monstruo cambiara su rumbo para continuar corriendo. Finalmente, llegaron a las puertas traseras, que funcionaban como zona de descarga.
- ¿Qué son esas cosas? - preguntó Link, mirando una lucecita que flotaba sobre ellos. Era como una llama de color verde del tamaño de un hámster.
- Es un espíritu- contestó Mercy- Antes era una persona, pero perdió su Luz.
Link miró cómo se balanceaba y ardía enfrente de ellos. Después, otra llama se le acercó y se balancearon juntas.
- ¿Qué están haciendo?- le preguntó a Mercy, ya que parecía ser una experta en el tema.
- Espera- dijo, sin contestar a su pregunta. Entrecerró los ojos y el símbolo se iluminó. Luego, dirigió la luz celeste a la llamas, y estas adoptaron las formas de dos personas. Estaban intentando tomar una caja, pero sus manos la atravesaban. Mercy "apagó" su frente y continuó caminando.
- Creo que te estás haciendo mejor con ese truco- le dijo Link, alcanzándola; Mercy no contestó, y él añadió: - ¿Los conoces?
- Son mis vecinos. Viven en la casa de al lado. No somos muy amigos, pero al menos no nos llevamos mal.
Link decidió guardar silencio como Mercy y ambos continuaron su camino, rodeando las lucecitas que se cruzaban y se movían desesperadas. Al poco rato tuvieron que detenerse ante una intimidante pared amarilla. Miraron hacia ambos lados y se dieron cuenta de que aquella pared rectangular era como un recorte en el remolino que envolvía el castillo.
- Ya llegamos- anunció Midna- Ésta es la barrera
- ¿Estás segura?- preguntó Mercy con sarcasmo
Midna la miró con recelo antes de añadir:- Cuando les diga que la atraviesen, lo hacen.
Juntó sus manos y formó una esfera de oscuridad, como había hecho para romper la cadena de Link, y la lanzó hacia la barrera, la cual sólo se debilitó un poco. Midna repitió la acción varias veces, hasta que la barrera se volvió casi transparente. Apenas había juntado sus manos cuando una Bestia Twili (como Midna las había llamado) se abalanzó sobre ellos. La esfera de Midna se deshizo y la pared comenzó a fortalecerse.
- 'Demonios…' ¡Link! ¡Mercy! ¡Mantengan esa cosa ocupada!
- Es más fácil decirlo que hacerlo- murmuró Link, saltando sobre la espalda del monstruo y clavándole las garras. Cuando Mercy encontró una oportunidad, corrió hacia las patas traseras del animal, haciendo que perdiera el equilibrio y se derrumbara. Cuando intentó levantarse ambos lobos se subieron a su lomo, impidiéndoselo.
- Midna, ¿ya casi terminas?- preguntó Mercy. Antes de que Midna contestara, la bestia que estaban oprimiendo profirió un rugido desgarrador, que llamó la atención de vario monstruos de diferentes tamaños y formas.
- No puede… ¡Midna!
Midna, apretando la mandíbula con frustración, formó una última esfera, que doblaba el tamaño de las anteriores. La lanzó hacia la barrera y creó un agujero lo suficientemente grande para que pudieran pasar lo tres juntos sin problema. Estaba a punto de gritar victoria cuando el agujero comenzó a cerrarse y la barrera recobraba su color. Maldijo por lo bajo y golpeó el suelo con su cabello, que ahora tenía forma de mano nuevamente.
- ¡Dense prisa!- dijo mientras atravesaba la pared por el hueco. Ellos se alejaron del monstruo con el que estaban luchando y corrieron hacia la dirección de Midna, con los monstruos detrás de ellos.
El agujero se cerraba cada vez más rápido, y los lobos apresuraron el paso. Justo cuando iban a alcanzarlos, saltaron a través de la pared y ésta, al cerrarse, encerró a los monstruos dentro.
Link y Mercy se desplomaron sobre el suelo mientras trataban de recuperar el aliento.
- Excelente. ¡Excelente! Ahora ya podemos irnos- dijo Midna satisfecha. Alzó los brazos, con las palmas hacia abajo, y transportó con esos pequeños cuadraditos negros a sus dos acompañantes al otro lado de la Frontera entre el mundo de la Oscuridad y el de la Luz.
