HOLA, KONICHIWA!
Título: Solos.
Pareja: Dipper y Pacífica. (Dipcifica)
Disclaimer: Los personajes son propiedad de Disney y Alex Hirchs, yo solo los manoseo a mi antojo.
Sipnosis: Comenzaron a besarse apresuradamente, ahora ambos estaban conscientes de que iban a llegar hasta el final. Les había prometido este lemon, así que aquí lo tienen, ya saben que no soy buena así que no sean malos. ;_; Lo hice con mucho cariño, amor, saliva, sangre, lagrimas, más sangre y desechos tóxicos, peor sobre todo sangre.
Advertencia: Lemon
Mi cara durante todo el capítulo: ( ͡ ͡° ͜ ʖ ͡ ͡°)
Nota: Va a estar Ford ya que no apareció en los caps. anteriores déjenme decirles que estaba de vacaciones. okno En mi barrio los de la Municipalidad pusieron un cartel de "Zona de Riesgo", así que si no vuelvo a subir un fic en menos de un año significa el fenómeno del niño me enterró debajo de mi casa. xD
!Maldito Hiatus!
Solos
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Mabel miro a Pacifica, la veía algo pensativa. Hace algunas semanas que ella y su hermano han estado distanciados, no han peleado según le dijo Dipper. Se sienta a su lado y con una enorme sonrisa le dice:
-¿Por qué tan pensativa? ¿Acaso ya te aburriste de Dipper? –bromea. Pacifica negó rotundamente.
-¡Claro que no! S-solo –la rubia escondió su cara entre sus manos. –… Es algo privado y… vergonzoso.
Mabel se puso en modo pensante, ¿Qué es lo que sería vergonzoso? Cualquier cosa que Dipper haga con respecto a su relación ya es vergonzosa, en buen sentido. La castaña lo pensó una vez más, ya sabía lo que era. Nunca se lo dijo a Dipper, no quería avergonzarlo, pero lo había visto viendo imágenes de chicas con poca ropa. Tal vez Pacifica lo vio. Pero en ese caso también debería estar molesta.
-Cuéntaselo a Mabel. –sonrió las castaña.
-En realidad es vergonzoso para él y para mí.
Mabel lo pensó una vez más, ¿Qué más había visto hacer a su hermanito? Abrió los ojos como platos al acordarse algo más vergonzoso que las imágenes esas. Rápidamente Mabel también se sonrojo. No era su intención mirara aquello, pero cuando ni bien se dio cuenta salió corriendo, Dipper nunca se dio cuenta.
-Déjame decirte que he visto muchas cosas vergonzosas. –dijo totalmente roja.
-¿Por qué estás tan roja? –pregunta la rubia. Mabel hizo un ademan de no me hagas caso. –Bueno… en realidad lo siento, no te lo puedo contar.
Pacifica. Mabel seguía roja al acordarse como su hermano pronunciaba el nombre de su enamorada mientras él… mientras… él… se mas…
"Sin duda es eso". Pensó Mabel.
-Ya creo saber la razón… je-je-je.
-No lo creo. –Pacifica se levantó y dispuso entrar a la cabaña.
Cuando ya no estaba la rubia, Mabel negó con la cabeza.
-Si lo sé. Y créanme que cuando estén listos no quiero estar presente en la cabaña, ya me basto con el acto de mi hermano.
Pacífica sigue pensando en qué hacer con aquel problema, sin duda ella quería hacerlo pero cuando siempre uno de los dos lo detiene. Si no es un "Todavía no es tiempo", es "No quiero que te sientas incomoda". Se sienta en una de las illas y s etapa la cara totalmente roja, no importa si no lo llegan a completar es muy vergonzoso y difícil. Ella lo desea, lo sabe, pero ambos tienen miedo.
-¿Ya has terminado con el chico? –pregunta Stan de la nada.
-N-no. Nosotros estamos bien.
-Hija, acabo de venir de un "paseo" con Dipper. Créeme que jamás vi a un zombie en peor estado. ¿Qué pasa entre ustedes? Dicen estar bien pero todo hemos notado que no han estado juntos últimamente.
-… Es privado.
Stan ríe a carcajadas.
-Bien, no tienes que decírmelo a mí, para eso está Mabel. –antes de irse le manda una sonrisa burlona. –Cuando estén listos para la tercera fase por favor avísennos para no oír gritos.
Entonces lo sabe, pensó Pacifica, Stan salió dejándola muy sonrojada.
Ya en el almuerzo miran desconcertados a Dipper, su enamorada que siempre está a la hora en que sus estómagos rugue, no está.
-¿Y Pafi? –pregunta Mabel. – ¿Por qué no vino hoy?
-Porque no puede. –responde malhumorado.
-Ay, pero no te molestes. Nosotros no tenemos la culpa de que aún no hayan completado la fase 3.
Stan ríe, mientras Ford le pregunta a Dipper sobre eso.
-¿Así que aun nada de nada? –pregunta el tío Ford. Dipper se cohíbe al escuchar eso.
-Saben he visto cuando mi hermanito la besa y créanme que cuando están a punto de llegar a tercera fase le da miedo. –soltó Mabel como si nada.
-¡Mabel!
-Mabel no digas eso. –le regaña Stan, Dipper le agradece. –Ya sabemos que tu hermano a veces es muy lento para ciertas cosas. –claro como si Stan lo defendiera siempre. Todos estallan en risas.
Dipper molesto se va para ver la tele. No quiere ni oírlos.
-Por cierto, ¿Dipper y Pacifica están en la fase 1 o 2? –pregunta Ford.
-En la fase 2, la fase 1 es abrazos.
-Yo pensaba que fase 1 era besos solamente. –dice Stan.
-Mmmm… Fase 1, besos. Fase 2, besos con cuchis. Jejeje preguntémosle a Dipper.
-¡Ya no fastidien! –grita el castaño.
…
Se lanza a su cama y piensa en todo lo que ha pasado. Recordar aquella vez en que se dejaron llevar por el deseo y casi lo hacen, es vergonzoso en sí. Ella quería y el también, ¿entonces porque se detienen? Pacifica pone una almohada en su cara, no quiere decepcionarlo. Nunca ha estado con alguien y sabe que el tampoco. Alguien toca su puerta.
-Pasa.
-Mabel reportándose. –responde la castaña alegremente. Se acerca y se tira a la cama junto a ella. La mira sonriendo. –No te reprimas.
-No entiendo.
-Sabes, una vez a Dipper tocándose mientras decía su nombre. –suelta de repente.
Saco la almohada de su cara y vio a la rubia más roja que nunca.
-Lo digo en serio, no te estoy molestando.
-Q-Q-qué dices… ¡Que vergonzoso! –grita.
-Es cierto –se ríe Mabel –, ni bien lo vi y escuche salí corriendo, siempre le agradezco mentalmente por traumarme. Es por eso que te digo que sueña con estar contigo, y se nota que tú también. Pensé que era normal hablar de esto pero es raro.
-E-Entonces no lo hagas. –se tapa otra vez con la almohada.
-Tengo que hacerlo, deben avanzar a la tercera fase. Mi hermano ahora está en su cuarto sufriendo por ti, pensando que te ha faltado el respeto por querer hacer "eso" contigo. Sabes que hay que llamarlo como es, él quiere tener coito contigo.
Pacifica sonríe.
-Ay, Dios, suena…
-¿Vergonzoso?
-Iba a decir penoso para variar. Yo también quiero estar con él.
-Entonces simplemente háganlo, los dos están listos.
-Aunque se ha presentado varias ocasiones siempre uno de los dos para.
-Mmm, si esta vez se diera la oportunidad ¿pararías?
Pacífica la mira, en su rostro se ve decidida con la repuesta.
-No.
…
-¡Dipper! –grita Mabel empujando con todo la puerta del cuarto de su hermano.
-¡Por Dios!, Mabel no entres así.
-¿Te asuste?
-Si.
-Qué bueno, mira a quien traigo. –dijo jalando a Pacífica para que su hermano la vea. –Apuesto a que te sorprendí, buena sorpresa ¿verdad?
-Hola Dipper.
-¿P-Pacifica…?
-Bien mi trabajo está hecho, los dejos solos –cerro la puerta no sin antes guiñarle un ojo a su hermano. –. Que se diviertannn…
-H-hola…
-Mabel es muy persuasiva. En todo. –dio un suspiro y se sentó al lado de su enamorado. –Hemos estado algo distanciados. Ya sabes.
-Lo siento. No me gusta estar así contigo, no sé qué pasa.
-Si lo sabes, y yo también. Dipper –se acerca lentamente hacia su rostro. – deseo estar contigo.
-S-somos enamorados.
La rubia se aleja y fija su mirada hacia otro lado.
-No me refiero a eso, tú y yo… ya sabes. No me molestaría si intentas… -al voltear de nuevo vio los ojos del castaño con un brillo singular.
-No quiero que pienses que yo… no quiero hacerte daño.
-Sería la mujer más feliz si me hicieras lo que estás pensando. –responde pícaramente.
-¿En serio?
-En serio.
Entonces ambos juntaron sus labios.
...
Comenzaron a besarse apresuradamente, ahora ambos estaban conscientes de que iban a llegar hasta el final. Dipper impaciente bajo hasta cuello dándole leves besos y mordiscos que hacían suspirar a Pacifica, comenzó a tocar su seno derecho con su mano, estrujándolo para sentir lo suave y voluminoso que es, si estando con ropa se sentía así de suave ya quería despojarla de todo esa tela. La tumbo sobre la cama tratando de no ser tan rudo pero no lo logro, de igual forma le fascino a Pacifica que lo miraba maravillada, siempre uno de sus sueños que ha tenido con Dipper como protagonista es que la tomase y le hiciera el amor salvajemente.
Empezó a desbotonar la blusa de su novia, quería tenerla desnuda no importa si recién han empezado, al descubrir su brasier se aventó a lamerle los pezones encima de la prenda. Para él ella era sin duda deliciosa, succionando encima de la tela Dipper agarro el otro seno y lo apretó para darle placer, lo acariciaba una y otra vez. La rubia daba suspiros de placer, como le encantaba lo que le hacía.
-Dipper… quítamelos, quiero sentir tu lengua. –le hizo caso, arranco el brasier (y la ropa restantes) como pudo y sin dar tregua se lanzó para devoraros. Pacifica tenía unos senos muy voluminosos y perfectos, tan suaves que lo volvían loco.
Mientras chupaba aquellos deliciosos montículos restregaba su entre pierna con la de ella.
-Oh, Dipper… me encanta.
El no respondió estaba muy ocupado con aquellas delicias que apenas noto cuando Pacífica lo acariciaba ahí abajo. Se apartó de ella para quitarle toda la ropa que aún quedaba. Juntaron sus labios abriendo paso a una apasionada guerra por el control de la boca del otro, sus lenguas era la mayor arma para dominar. Pacifica era la única de los dos que ya estaba totalmente desnuda, eso no le gusto también quería verlo sin ropa.
-Quítate tú también la ropa, no es justo que yo solo este desnuda. –le reprocho ganándose un beso de parte de su amante.
-Como órdenes.
Era difícil desprenderse de la ropa ya que Pacifica no paraba de besarlo. Cuando ya estaba totalmente desnudo la rubia se dio cuenta de lo mucho que Dipper quería estar con ella, su miembro erguido palpitaba queriendo hundirse en sus pliegues.
-Así está mejor.-vio como Pacifica se mordía sus labios- Te gusta mucho.
-Me fascina.
Sin mención alguna Dipper agarro las caderas de Pacifica y la froto en su miembro, gimiendo a tal deliciosa fricción. Sin dar tregua la rubia lo empujo haciendo que ella este encima de él. Bajo su mirada hacia el miembro de su enamorado y se relamió los labios, lo agarro con ambas manos y empezó masajearlo. Beso a Dipper porque este estaba gimiendo por las caricias de ella. Si los demás los escucharan así con Dipper, estaba segura que no podría verlos a los ojos jamás. Aunque en ese momento lo único que le importaba era darle placer a su amante y a ella misma. Acerco su boca al miembro de Dipper y se lo metió.
El castaño enredo sus manos en la cabellera de Pacifica, haciendo que este le guiara.
-Paci…fica… tu boca… es…
-Shhh-sonrió la rubia.-…Un poco más de silencio. –siendo sincera ambos no sabían si los demás seguían en la casa, y si lo estaban qué más da, así que chupaba más fuerte el miembro de Dipper haciendo que este gimiera más alto. Pacifica siguió lamiéndolo hasta que Dipper se derramó sobre ella. Sabiendo que él quería ya tenerla la rubia lo detuvo y poso sus senos sobre su miembro.
-Pacifica… oh… ¿Qué haces?
-Quisiera ver que tan placentero es…-empezó a masajear el pene de Dipper con sus pechos.- Dime, ¿Te gusta?
-Oh… Genial… más… tus senos son muy suaves…
Dipper se corrió sobre Pacifica, otra vez. Dipper no iba a dejar que se le escapara la agarro de la cintura y la beso fervientemente, ya que ella degusto de esa parte de la anatomía de su enamorado ahora él quería disfrutar de ella. Con besos y leves mordiscos empezó desde su cuello hasta su vientre, la rubia sabía lo que iba a hacer así que sonreía deseosa. Bajo sus labios hasta su entrada, paso su lengua haciendo que Pacifica diera un suspiro.
-Vamos… quiero sentir tu lengua ahí…
No era necesario que se lo pidiera, Dipper empezó a besar sus pliegues, penetrándola con la lengua. Era una delicia para la rubia.
-Oh… Dipper…
Movía en círculos volviéndola loca de placer, se sentía tan bien.
-¡Dipper! ¡Así!...
Para él ella era exquisita, la forma en como gemía lo excitaba se sobremanera que hundía su lengua más profundo, sentía las manos de la rubia sobre su cabeza guiándolo como lo hizo él. Ella era perfecta, deliciosa, su ave, tan estrecha…
-¡Dipperrrr…! –había llegado al orgasmo.
Sin perder tiempo, la agarro de las caderas para poder penetrarla, la volteo y entro en ella. Pacifica gimió. Lo primero que sintió dolor, algo de incomodidad por la posición en como Dipper decidió penetrarla; pero ante todo placer. El empezó a moverse sobre ella lentamente para no lastimarla, no es que él sea un pervertido pero ya había visto vídeos para adultos en donde hacerlo en la posición de perrito les daba más satisfacción, quería comprobarlo por él mismo. Comenzó a moverse más rápido, le hacía muy excitante penetrar a su hermosa rubia por atrás, sin duda su primera pose y la favorita a partir de ahora.
Pacífica dejo de sentir el dolor para dar paso al placer.
-Así… Dipper… más… mas…
-Porque serás tan… estrecha… -acercó su boca a su oído.- Tan deliciosa…
-¡Dipper!... Dipper—con cada estocada ella gemía su nombre. Se sentía tan grande, y era exquisito que él estuviera dentro.- Dipper… Oh…
-Estas muy caliente… ¡Pacífica!
Antes de que alcanzaran el orgasmo Dipper la acomodo para que así ella estuviera encima de él. Otra de las posiciones que vio en uno de los videos.
-Vamos… móntame…
Pacífica empezó a bajar y subir encima de Dipper, una y otra vez. La fricción era exquisita para ambos. Dipper agarraba las caderas de ella para así tener más placer. Ambos estaban gimiendo, no les importaba si alguien los oyera (Ya que probablemente conociendo a su familia eran unos hartas de chismosos). A cada penetración sentían que una corriente eléctrica los invadía. Pacifica lo beso mientras se seguía moviendo de arriba hacia abajo, el placer los cegaba. Gemían tan alto que es como si el cuarto despertara cualquier apetito sexual. Y la cama empezaba a rechinar y a chocar contra la pared por lo fuerte de los movimientos que ambos se otorgaban.
-Dipper…
-Así… mas… vamos Pacífica…
-Oh… Dios…. Se siente… tan bien…
-¡Pacífica!
-¡Dipper!
Con el grito de ambos llegaron al orgasmo.
…
Stan, Mabel reían ante lo que acaba de suceder.
-Y yo que dije que no quería estar presente. –comenta avergonzada.
-Hubieras avisado antes de oír todo el espectáculo. Bueno fue mejor que una película triple x. –dijo irónico.
-Ay, ahora si será más difícil verlos a la cara.
-¿Ya acabaron? –pregunto Ford que entraba con una cara de "escuche todo al igual que ustedes".
-No lo sé, y si vas a preguntar.
-Debí avisar, es que me dio curiosidad saber si lo lograrían… que mala suerte. –dijo la castaña.
Oyeron todo. xD
Lo que les prometo lo cumplo bellos, se que ya se deben de haber olvidado de este fic. Tal vez no, en serio agradecerles por los bellicisimos reviews que me llenaron de felicidad. No pensé en escribir lemon sobre esta pareja pero me lo habían insistido tanto (ademas de que yo también quería xD). Espero que les haya gustado.
Dejen sus reviews si les gusto, y si no por favor no me tiren tomates, soy muy sensible. xD O mejor tengan la sutileza de hacerme saber que no les gusto como por ejemplo: "No es que tu fic sea malo pero si por mi fuera rompería las pantallas de todas las computadoras para que no lo lean." xD o "Si tu fic fuera una persona desearía que le pase lo mismo que le sucedió a Paul Walker." Eso fue muy cruel, y eso que yo lo invente. xD
!Un momento! No se lo vayan a tomar en serio... ;_;
Por cierto tengo que cambiar el rated a M.
Adiós, nos leemos en otro fic...
