POV JADE
Sonrío, no me había sentido tan feliz desde... La verdad no sé, creo que desde que vi la película de "El tijerazo", pero ahora, me siento feliz porque puedo hacerle saber a Vega que me importa sin tener que hacer algo bobo. Una canción no es boba, y menos si es un poco rock. Creo que la elección de la canción fue más que perfecta, ¡hasta André quedó encantado!
Ahora debemos ensayar un poco más para afinar la canción y poder presentarla mañana durante las dos horas que pidió Sikowits en la caja negra. No entiendo porque pidió tanto tiempo, quizá tenga algo más preparo o no lo sé, él no quiso dar detalles, como siempre.
En fin, estamos en casa de André, y hasta el momento, su abuela no ha sido una interrupción, creo que se metió debajo de la cama cuando me vio y no ha salido de ahí por temor a mí. Al menos ella no nos va ha interrumpir.
—Entonces, entras tú primero y...
—¡André! —Ruedo mis ojos al escuchar el grito de la abuela de André, ¿ahora que quiere?
—Como decía, entras tú y yo puedo...
—¡André! —Otro grito y otro suspiro por parte de André, si su abuela llega a gritar otra vez, yo...—. ¡André!
Alzo mis cejas mientras miro a André, él se dio cuenta de mi desesperación porque se puso de pie y se apresuró a la habitación de su abuela. No entiendo porque la abuela de André se asustó al ver a Tori, ella ni se ve mala, debo suponer que con todos es así.
Suspiro y tomo las hojas donde está escrita la letra de la canción. Susurro la letra, no es problema el memorizarla, me la sé al derecho y al revés. André ya habló con la banda, será una versión en acústico. Será genial, espero poder trasmitir el mensaje a Vega.
—Lo siento, mi abuela está algo loca.
Rio un poco ante el comentario de André, todos saben que su abuela está loca pero nadie dice nada, y Tori dudo que diga algo respecto a ello, así que sólo afirme después de reír.
—¿En qué nos quedams? —pregunta después de haber tomado asiento en el suelo.
—Ibas a explicar como haríamos para cantar. —Le paso las hojas para que siga con su idea y pueda decirme su idea antes de que a su abuela se le ocurra molestar otra vez.
—¡Oh sí! —exclama André y se acomoda mejor en el suelo—. Tú entras primero, y yo te ayudo en el coro, luego entro yo y terminamos juntos, ¿qué dices?
Me imaginaba que sería algo así, así que afirmo y veo las partes subrayadas. Las líneas amarillas son mías y las azules son de André, el cantara poco pero eso bastará para que Sikowits le dé una buena nota.
André hará una pequeña entrada, él dirá el motivo de la canción, que se lo explique hoy antes de salir de HA, y para cuando él esté hablando, pienso mirar a Tori y guiñarle un ojo, o en todo caso, darle una nota antes de entrar a la caja negra, sería menos notorio y más emocionante.
Quiero ver que cara pone.
Y eso es lo que me tiene muy emocioanda: ver su reacción. Yo, Jade West, no soy de hacer cosas así, pero de alguna manera, he sentido la necesidad de hacerlo. Quiero que Vega tenga presente lo que significa para mí, que, aunque no se lo diga muy seguido, pueda saber que ella es importante para mí.
Y hablando de eso, debo descubrir cuáles son mis sentimientos para con ella. Sé que Vega me ama, ahora lo acepto, pero yo aún no puedo descubrir mis sentimientos. Sé qué me importa, y mucho, y sé qué ella es pieza importante en mi vida, pero, ¿la amo? ¿Eso es suficiente para decir que amo o quiero a Vega?
El tema de que Vega es mujer me tiene sin cuidado, no soy una persona con perjuicios, sólo que no me había planteado la idea de salir con una mujer... Y menos que esa mujer resultará ser Vega. Sólo he estado en una relación y ha sido con Beck... Aún siento algo por él, después de todo, fue mi novio durante mucho tiempo. No puedo dejar de sentir cosas por él de repente.
Antes de querer salir con Vega, debo aclarar mis sentimientos y pensamientos. No quiero, y esto es nuevo para mí, lastime a Vega.
Es lo menos que quiero hacer.
Me despido de André, él me trajo hasta la casa de Vega, ya sé porque Vega lo considera su mejor amigo. Subo hasta la habitación, necesito un descanso y prepararme para mañana.
Antes de entrar, escucho el grito de Trina, no sé qué demonios este haciendo para gritar de esa manera, parece que la están torturando. Debería ir a su habitación y tirarle con una almohada o meterle un calcetín en la boca.
Niego con la cabeza y terminó de entrar a la habitación...
—¿Dónde estabas? —Me sorprendo al escuchar mi voz y claro, por verme ahí, sentada en la cama de Vega.
—Practicando con André para la presentación de mañana —le explico caminado para con ella—. ¿Qué haces aquí?
Ella sonríe y agacha su mirada, algo característico en Vega, y algo que me gusta... Sacudo levemente mi cabeza en un intento de sacar esos pensamientos. No me voy a confundir ahora, el aceptar que Vega me importa me costó mucho, no haré otro esfuerzo mental.
—Venía para saber cómo llevas esto del cambio después de este tiempo —comenta Vega regresándome a la realidad.
La veo como captura su labio inferior para evitar sonreír, como esos ojos tan míos, porque son míos, evitan a todos costa mirarme. Ella se ve tierna... Yo me veo tierna y no me desagrada, quizá sólo un poco. No estoy acostumbrada a verme tierna.
—Pues ya no es tan molesto —le respondo mientras me encogo de hombros—, pero tu hermana sigue siendo una molestia.
Nuestras risas se mezclan y me obligo a pensar que la risa de Tori viene de ella, que yo estoy en mi cuerpo y puedo disfrutar una vez más de su risa. Ese es otro motivo por el cual quiero tener de nuevo mi cuerpo; quiero disfrutar de las pequeñas cosas que me ofrecía Vega. Su voz, su risa, su mirada...
Quizá me gusta Vega.
—En ese caso, yo tampoco la llevo tan mal, salvo por las ocasiones que me pierdo en la mansión West —comenta Vega con diversión, me la imagino perdida y no puedo evitar volver a reír.
Después de esto, ella conocerá a la perfección mi casa... De pronto una idea loca se me ocurre, Vega no ha recorrido toda la mansión por lo tanto, no ha entrado a mi estudio. Quizá ella puede ir ahí y conocerme un poco más, sería la primera en entrar.
—Cuando estés en la mansión recuerda entrar a la tercera puerta después de la sala de juegos —le comento y tomo asiento a su lado—. Quizá te guste lo que veas ahí.
—No es un cuarto de terror, ¿verdad? —cuestiona Vega mirándome con horror; sonrío ante eso y niego.
—No, pero no te diré que es. —Dejo caer mi cuerpo sobre la cama y me concentro en el techo; Vega imita mi movimiento y debido a eso, estamos más juntas de lo normal, pero no me molesta, me agrada.
Ella no dice nada, y yo no hago comentario alguno para seguir con nuestra pequeña conversación. Estoy consiente de que comienzo a disfrutar de los silencios al lado de Vega. Últimamente habían sido discusiones entre las dos, y tener un momento de paz, donde reine el silencio y la tranquilidad, es bien recibido por mí.
Me gusta escuchar como toma profundas respiraciones y como deja salir el aire muy lentamente. Como si disfrutará de cada respiración, de cada bocanada de aire. La miro, me deleitó de ese perfil, realmente quisiera verla a ella, a Tori Vega y no a Jade West, tengo mucho de Jade West en mi vida pero casi nada de Tori Vega.
Tengo pocos abrazos de ella, tengo muchas sonrisas pero también tengo lágrimas. Tengo tristezas por parte suya, enojos, gritos, suspiros... Quisiera tener algo más, pero, ¿cómo pedir ese algo más? ¿Cómo hacerle saber que quiero algo más?
Paso saliva y cierro mis ojos, intento imaginar como sería estar con Tori, ¿sería como estar con Beck? ¿Sería aún mejor? No puedo comprar uno con otro y eso es lo que temo.
—¿Qué pasa? —susurra Vega, y creo que se dio cuenta de algo, el ceño lo tengo totalmente fruncido.
Siento como ella pasa sus dedos por mi rostro, ella no me toca con ganas, sólo da pequeños roces. Y con esos roces, es suficiente para sacar cualquier preocupación de mí.
Con Vega me siento bien, no tengo la necesidad de fingir, puedo ser yo sin temor a nada. Ella no me va a juzgar, al contrario, va a estar para mí.
—Estoy... Creo que estoy confundida —le respondo en un susurro sin querer abrir los ojos y menos que ella aleje la mano de mi rostro, o del suyo.
—¿Puedo saber con qué? —Su pregunta me obliga abrir los ojos, quisiera decirlo todo en estos momentos pero prefiero estar en mi cuerpo y poder ver sus ojos, su expresión, su rostro al decirle lo que tal vez sienta.
—Sí, sí puedes pero no es el momento —le explico con una media sonrisa—. Quisiera estar en mi cuerpo para poder decirte esto.
Ella se muerde el labio, una vez más, y eso se vuelve molesto. Quisiera que fueran sus labios, quisiera besar sus labios... ¡¿Qué?! Me aclaro la garganta y alejo los ojos de con Vega; ¿qué rayos estoy pensando? ¿Por qué la quiero besar?
—Está bien, voy a esperar a que esto se solucione. —Y ahí está mi punto.
Vega no me presiona, sólo se sienta a esperar por mí, así pasen horas, días, semanas, ella espera por mí, ¿alguna vez podré regresar un poco de lo que Vega ha hecho por mí?
No sé si pueda regresar algo de lo mucho que ella ha hecho. Vega hace las cosas sin pedir nada a cambio, lo hace porque ella es así, le gusta ser así, porque ella es buena y su corazón es muy grande para albergar mucho amor para todos esas personas que ella va conociendo. Y me siento afortunada de tener a Vega en mi vida... Todos necesitamos una Tori Vega en nuestra vida, pero la Tori Vega original, es sólo mía.
—Me he dado cuenta de algo —menciono regresando mi vista para con Vega, quien me mira muy atenta—. Te quiero besar pero no lo haré hasta que este en mi cuerpo.
Hubiera pagado por capturar está imagen de mi rostro. La boca y los ojos abiertos de par en par. La sorpresa y la emoción reflejados en mis ojos y claro, el gran sonrojo que apareció en esas mejillas.
—Así que debemos encontrar una solución a esto —finalizo mirando una vez más al techo.
Suspiro con alegría, dije lo que quería, en parte, decir, ahora sólo me queda decir el resto de mis pensamientos, pero sólo lo haré cuando esto se solucione.
Siento a Vega acercarse a mí, ella no intenta nada, sólo toma mi mano y recarga la cabeza sobre mi hombro. Me gusta estar así, me gusta saber que ella está a mi lado, y quiero creer que ella no me va a dejar. Yo no quiero que me deje.
—Y yo también deseo lo mismo que tú, Jade. —Su susurro me provocó un escalofrío y que mi piel se erizara. Esos labios rozaron con la piel expuesta del cuello.
—Sí —concuerdo y sólo me dejo llevar por este momento. Quiero disfrutarlo al máximo, quiero disfrutar del calor que desprenden nuestros cuerpos.
La quiero a ella.
Quiero a Victoria Vega.
Sonrío y sólo me pregunto, ¿qué me ha hecho Vega? ¿Qué me hizo? ¿Qué pasó? Y sólo sé qué no quiero alejarme de ella, no más.
Espero les haya gustado este capítulo, sólo quise poner desde el punto de vista de Jade porque me pareció correcto y necesario.
Sólo tengo una pregunta, ¿qué presentación (las canciones con la dedicatoria) quisieran que fuera priemro? ¿La de Jade o la de Tori? Tengo pensando dividir en dos las presentaciones, priemro uno y conocer todo lo que piensan y después la otra más algo extra.
Así que espero sus comentarios con su respuesta y hasta el próximo capítulo... Los dos serán seguidos para no hacerlos esperar.
