8.- El comienzo de la cita

Por un momento dejo de escribir, Syaoran dejo la pluma junto a su pequeño cuaderno y golpeo un poco la almohada para poder acomodarse mejor, pero lo que no pudo arreglar al acostarse, fue que al serrar los ojos, sintió las frías lágrimas recorrer su rostro por quinta vez esa noche.

-¡Demonios!-Susurro, cuando se enjuagaba las lágrimas.

Trato de tranquilizarse, fue al baño y se echo toda el agua helada posible en la cara, sus ojos estaban rojos, su cabello revuelto hacia notar que llevaba mucho tiempo intentando conciliar el sueño, y sus ojeras se profundizaban cada vez mas.

-Por tu maldita culpa, maldigo cada día en el que soñé ser como tu…Padre

Susurro Syaoran, mientras con el puño cerrado golpeaba el espejo, rompiéndolo y cortándose profundamente la mano.

-¡Demonios!

Maldijo de nuevo, mientras colocaba su mano debajo de el chorro de agua, tomo todo el papel que pudo, y se envolvió la mano, apretándose muy duro, derramando unas cuantas lágrimas por el terrible dolor (esta vez físico).

Fue a su habitación y busco por todos lados un pañuelo, el primero que vio, se lo coloco aun más fuerte en la mano y con un rápido nudo, logro detener el sangrado.

-Ni una…-Syaoran se detuvo a media frase, el timbre de la casa sonaba, era muy extraño, pues estaba acostumbrado a otro timbre, aun no lograba acoplarse a esa nueva casa-En un momento- grito rápidamente al ver que seguían tocando el timbre-"¿Quién viene de visita a las 2 de la mañana?"-Fue lo único que pensó

-Buenas noches, soy Koga, ¿eres tu Syaoran Li?

El joven ambarino se quedo sorprendido, un joven de viva ses ojos azules y cabello rubio, estaba plantado en la entrada de su puerta, con un cachorro (con un listón rojo en la cabeza) en las manos, y unos enormes paquetes a su espalda.

-Si, soy yo… ¿Por qué?

El joven rió, mientras le entregaba el perro a Syaoran, comenzó a meter de uno a uno los paquetes a su espalda, cuando termino solo le entrego una carta y se fue con un simple "adiós".

Syaoran:

Hola querido hermanito, te hemos mandado esto lo mas rápido posible, justo después de escuchar a nuestra madre mandarte una carta, esperamos no sea demasiado tarde para advertirte que las palabras de mi madre, no son si no su odio, solo le molesta no haberte podido controlar y haberte casado con tu prima, pero nosotras si te queremos y esperamos no te deprimas por culpa de nuestros padres, esperamos ver tu linda carita un día de estos, no olvides alimentar al perrito, pensamos que tu vida de soltero debía empezar con alguna compañía, y este perrito es perfecto.

Sabes que siempre eres bienvenido,

Muchos besos de tus hermanas (Y saludos de Meilin y Wei)

Era una mañana fresca, Sakura observaba feliz por su ventana, desde ahí podía ver las casas vecinas y su gran patio, todo estaba mojado, lo que hacia ver todo aun mas brillante. Los pajaritos cantaban al lado de su ventana y las flores se abrían a la luz del sol.

Sakura veía fijamente a la nada, solo pensando en su mejor amiga y su idea de dejar de pensar en "el chico de el elevador", como ella lo llamaba, Tomoyo la había convencido de salir a una cita a ciegas, que había planeado justo para esa tarde.

-"¿Por qué me deje engañar?, no podré olvidar a ese joven de ojos chocolate"

Suspiro, que tonta había sido al aceptar, ese chico de veras merecía tener una cita, no una acompañante con la cabeza en…el elevador. Aun así, se lleno de ánimos y se dispuso a ducharse.

Se puso un TOP de color rosa claro, con unos pantalones de mezclilla pegados, y unos tenis blancos, dejo su cabello suelto y tomo su bolso. Estaba muy nerviosa, además de que Tomoyo le había dicho que era una cita especial… ¿Qué tendría de especial?

La mañana era húmeda, por la ventana entraba una helada brisa que le recorría el cuerpo, el suelo estaba frió y el perro que le habían enviado por correo, solo mordía sus zapatos. Esa noche durmió tranquilo, esa pequeña carta, le había alegrado la noche y exceptuando por las mordidas del perro, había dormido muy bien, reuniendo fuerzas para despertar y esperanzas para vivir.

El teléfono sonó, Syaoran se paro evitando pisar las marcas que su perro había dejado por toda la casa, y al llegar al teléfono no pudo evitar molestarse y colgar.

-Syaoran…-esa era la voz de Eriol al otro lado de la línea- Solo llamaba para avisarte que tienes una cita a ciegas en el restaurante "Four Two", a la 1 de la tarde, no tardes y ahora no la puedes cancelar…nos vemos

De nuevo Eriol intentando torturarlo, ¿Dónde dejaría al perrito?

-"Eriol, ya te he dicho como se encontraran, solo falta lo que les tienes preparado, le dijiste a Syaoran… ¿verdad?"

Se escuchaba claramente la voz de Eriol al otro lado de la línea, Tomoyo sonreía a cada paso del plan, todo iba perfecto, pero lo que dijo Hiragizawa, dejo a Tomoyo entre pensativa y divertida.

-"Pues tendrán que ir, ya les he dado sus fotos a el chofer y ellos tendrán que subir, con lo listo que es Syaoran seguro sabrá que fuiste TU"

-"Tu ya lo sabes, Tomoyo, Syaoran es demasiado distraído con Sakura al lado, seguro y ni se da cuenta"

Eriol no paraba de reír, era genial saber algo que nadie sospecha. Syaoran reconocería a Sakura como aquella chica del elevador, al igual que la dulce chica Kinomoto, pero lo que no sabían eran las sorpresas que el les tenia planeado para la tarde, por ningún motivo dejaría Syaoran en una cita, el era demasiado tonto como llevarla a cabo bien.

-¿Syaoran, por que yo tengo que quedármelo?, ¿no puedes contratar a alguien?

Syaoran sonrió malicioso he hizo una señal negativa, tomo su chamarra y salio de la casa, dejando todo en manos de su amigo Eriol Hiragizawa.

Camino lentamente por la calle, disfrutando de la brisa, faltaba casi media hora para la "cita", pero quería tranquilizar su alma, pensaba en los acontecimientos recientes, el dolor, la falta de cariño, y por sobre todo, el apoyo que sus hermanas, prima y amigo Eriol, le habían brindado.

-Mi suerte…Es tenerlos

Dijo, pensando en que "el", no merecía si quiera mención, no merecía el poco cariño que le tenia, nada, no merecía nada.

Llego a el restaurante, solo faltaban dos minutos para la hora, y la chica no llegaba, parecía una eternidad cada minuto que pasaba, Syaoran miro de nuevo el reloj, ya habían pasado cinco minutos de la hora citada. El era muy puntual, y le molestaba la falta de eso, en las demás personas.

Volteo de nuevo a la puerta, no pudo evitar suspirar, por esa puerta de vidrio, con flores pintadas, se podía ver la bella figura de una mujer, muy hermosa, de cabello corto, sonrisa encantadora y unos grandes y brillantes ojos verdes.

"Es ella" Fue lo único que pensó.

La chica entro lentamente, temerosa pero con aquella pequeña sonrisa, miro su reloj y vio la hora, se puso a buscar con la mirada a un apuesto muchacho, tenia que estar solo, y en una mesa con flores de cerezo.

Lo vio, sus ojos chocaron, un escalofrió le recorrió el cuerpo, sintió que en su estomago revoloteaban algún animal y su cara se volvió roja en un segundo. Le sonrió y obtuvo la misma respuesta por parte de ella.

Era como si es tiempo se hubiera detenido, todo pasaba tan lento, ella camino hacia el, con la bella sonrisa y sus ojos brillando de emoción, el solo le sonreía y la veía caminar, casi cuando llego, se paro y le extendió la silla, se volvió a sentar dando gracias a dios que no se cayera por el temblor de sus piernas.

-Soy Syaoran Li…mucho gusto

Ella se queda estática por un segundo, mirándolo fijamente, una figura seria y pequeña apareció en su mente.

-Yo soy Sakura, Sakura Kinomoto

---

Por un momento muy breve observo alrededor, era realmente tranquilizador saber que alguna de sus amantes le había pagado la fianza, era un alivio haber sido infiel con alguien de "recursos". Miro alrededor, su esposa lo miraba fríamente desde la esquina mas alejada, por un momento recordó como se habían conocido…cuando pensaban que no podían vivir separados…

-Fuiste tú

Ieran asintió.

-Mis hijas son aun mas importantes que tu, ellas desean verte y me lo pidieron por favor, claro que la empresa ha cambiado de presidente

Hien Li miro a su ex esposa, tenía una mirada herida y simplemente encantadora, esa mirada que lo había conquistado el primer día que la vio en una cafetería.

-De igual manera, te llevare a Hong Kong…arrestado

De la nada, por lo menos 10 policías con uniformes chinos lo tomaron.

-Esta arrestado "Hong Kun"

Y con una ultima mirada dijo.

-Te descubrí…querido Hien

---

Sus ojos se abrieron mas de los normal, las sensaciones en su cuerpo se calmaron por un segundo, su corazón dio una sacudida y su boca solo pronuncio. "¿Sakura Kinomoto?"

Ella asintio con la cabeza, sus ojos comenzaron a cristalizarse, intento mantenerse en calma, una risita salio de sus labios.

-No puedo creer esta obra del destino, Sakura….Nunca pensé que la muchacha de mi…-Se detuvo, la miro sonrojado y tosió un poco para quitarse la incomodidad –"Tonto"- Pensó –"No vallas a decir: la chica de mis sueños"- Se aclaro la garganta y dijo –De mi infancia, fuera la chica de esta "cita a ciegas"

Sonrió, después de un momento se levanto, lo mismo hizo Syaoran, y sin mas, ya lo tenía abrazado y de sus sonrojadas mejillas resbalaban pequeñas lágrimas de felicidad.

-…Cuánto te he extrañado

Ella no paraba de sonreír, el estaba completamente estático, solo había logrado darle unas palmadas en la espalda, pero por lo demás no se movía, apenas respiraba y no paraba de ver su cabello corto y esperaba que de un momento a otro se separan.

Al separarse, ella le tomo el rostro, por un momento pensó que lo besaría y se acaloro, pero su mirada era tan cariñosa que quedo perdido en la profundidad de sus ojos, era como una eterna laguna, tan profunda y pura, casi como observar el reflejo de la luna en un lago…

-¿Me recuerdas…?

Syaoran estaba tan sorprendido como rojo, no paraba de sonreír y mirarla atentamente, como algo que resultaba muy fascinante. Ella solo logro secar una risita incomoda y secar rápidamente sus lágrimas, antes de sentarse de nuevo y comenzar a mirar alrededor.

-¿Y el mesero?-pregunto tímidamente-¿No debería venir a tomarnos la orden?

Antes si quiera que Syaoran notara el cambio de tema, o que "la" mesera (que miraba celosamente a Sakura) les tomara su orden, incluso antes de que ambos jóvenes volvieran a unir sus miradas… Alguien más entro en el pequeño café, los miro detenidamente y con una voz seria y firme, les dijo:

-¿Sakura Kinomoto? ¿Syaoran Li?

Ambos jóvenes se voltearon a verlo, un hombre robusto de traje negro y lentes oscuros los observaba, llevaba unas fotografías suyas en la mano y en la orilla de su cinturón, una pistola (que asusto mucho a los clientes).

Los dos asintieron y se miraron confundidos, esa pequeña fracción de segundo logro sonrojarlos y confundirlos aun mas, el hombre de traje los miro burlona mente y los tomo de los brazos, pero Syaoran reconoció al hombre como uno de los aliados de su amigo, lo entendió todo…Eriol.

Su mejor amigo Eriol Hiragizawa lo había planeado. La limosina azul oscuro lo decía todo, era parte de una de esas ideas locas de Eriol.

-¿Dónde esta vez?-pregunto

El hombre del saco negro lo miro aun burlándose y dijo una simple palabra:

"aeropuerto"

Y recuerden

SYAORAN, HARRY Y DR. HOUSE RULES!!

PS:

A QUE NO ADIVINAN QUE DIA ES HOY, ¡PRIMERO DE ABRIL!

EL CUMPLE DE:

Sakura De Card Captor, Sakura de Tsubasa, y de Syaoran de Tsubasa.

Que buena suerte tengo… así que probablemente esta cita tenga muy buena suerte…