Amargas Noticias
"Me entere de tu accidente, casi te matan verdad?" – pregunto sonriente.
"Que simpático, como corren los rumores, pero por desgracia para ti, todavía estoy con vida hermano" – le contesto con la vos fría y sarcástica.
"Lo dices como si deseara verte muerta" – rió mientras negaba con la cabeza – "jamás desearía que te sucediera algo malo Kannet, siempre tan desconfiada"
"Seguro, a que se debe entonces tanta felicidad?" – pregunto mientras revoleaba los ojos cansada.
"Deberías estar feliz hermana, tengo una gran noticia que comentarte" – callo dejando que el suspenso la llevara al punto de mas irritación en la semana para ella.
"Deja de dar vueltas Paragus y dime de una vez, no tengo ganas de aguantar tus estupideces hoy" – le gruñó indignada por la idiotez atómica que tenia su hermano para intentar molestarla en un momento como este.
"No te alteres tanto, deberías felicitarme, pronto seré padre de un heredero digno de nuestra estirpe" – dijo sonriendo cuando vio la reacción que esta tenia, los ojos de ella se abrieron al igual que su boca – "nuestro padre esta mas que feliz con la noticia"
"Era hora de que sentaras cabeza de todas formas, ahora si no te molestaría, me voy, estoy cansada" – entes de que pudiera marcharse su hermano le tomo la cabeza y le dio un beso en la frente, ella ni bien se deshizo de ese falso beso se encamino hacia su habitación solamente deseando tener un noche tranquila.
Abrió la puerta con desesperación, 'por fin en casa', pensó radiante de felicidad cuando estaba frente a su cuarto. Su familia vivía en el castillo del rey, así de prestigiosos eran, en verdad la mayoría de los guerreros de elite vivían en el gran castillo. En las afueras de este se había construido una enorme ciudad basada en los avances tecnológicos y estructurales de imperio Cold donde residían todos los saiyan de clase media-baja.
Su sonrisa se opaco un poco al encontrar visitas inesperadas, su padre se encontraba en parado ahí, seguramente esperando su llegada.
"Hija mía" – sonrió de felicidad al ver a su pequeña sana y salva nuevamente en casa, ella se acerco y dejo ser estrechada entre los enormes brazos de su padre.
"Padre que bueno es verte de nuevo" – le sonrió mientras se apartaban para mirarse fijamente.
"Al fin has vuelto, espero que esos inútiles te hallan tratado como se debe" – sembró una mirada seria por unos segundos aclarando su preocupación.
"No te preocupes papá, además de los inconvenientes en la misión no hubo problema alguno" – 'si supieras papa', pensó sabiendo que jamás podría decirle su secreto a su sobre protector padre. Ella era una mujer de la elite real, jamás permitiría que un don nadie se involucre con su hija.
"Te he extrañado mucho hija, en todo este tiempo que no estuviste pensé mucho en ti y en tu futuro" – dijo con un leve tono de paternidad en la voz, a pesar de que los saiyan no demostraban sentimientos, él era un padre muy afectuoso con su hija, para él era todo y no había nada que no hiciera por ella.
"Yo también te he extrañado" – le sonrió mientras se quitaba las botas de batalla.
"Bueno y he decidido que es momento en que completes la unión con un macho digno de ti" – dijo orgulloso de ver a su pequeña unida con saiyan de elite.
"Que?" – grito sorprendida de la simpleza con lo que su padre veía su futuro, en un primer instante se le cruzo Bardock por su mente, ella hubiera deseado que fuera él un digno guerrero de permanecer con ella para la eternidad pero no debía caer tan bajo. Él la había rechazado y su padre nunca lo aceptaría.
"Si, como me escuchaste" – dijo mas serio, pensó que su hija se alegraría de que su sobre protector padre le de permiso de unirse, pero recibió todo lo contrario a sus expectativas y eso le sorprendió – "Y creo tener el candidato exacto"
"Papa, yo no quiero unirme con nadie, no por ahora, además ya lo tienes a tu hijo, Paragus" – dijo intentando ser concisa al hablar para que entendiera su punto de vista – "el te va a dar un digno heredero en cambio yo estoy muy involucrada en la batalla, no tengo deseos de dejarla para comprometerme con otro saiyajín"
"Eso es absurdo, tu eres mas grande que tu hermano, deberías ya haberte unido" – le regaño su padre mientras caminaba por toda la habitación – "estuve hablando de este tema con el rey y hemos concluido que el hijo de Barbú es un buen candidato"
"Quien? El hijo de ese gigante descerebrado, me sorprende papá que quieras para mi a el hijo de un idiota como ese" – sonrió medio riendo, antes esta desfachatada actitud su padre gruño con fuerza y apretó los puños en signo de enfado.
"No permitiré que le faltes el respeto mocosa, para tu información su hijo, Nappa ha sido integrado al ejercito de elite del rey, además de ser el servidor principal del príncipe Vegeta júnior" – dijo dándole importancia al puesto.
"Ya recuerdo, ese Nappa es el niñero del príncipe, no? – rió sonoramente – "estas loco padre yo jamás me uniré con un simio idiota como ese"
"Lo harás y es mi ultima palabra"- gritó con furia haciendo que las paredes tiemblen – "espero que estés lista por que él vendrá para unirse contigo"
"Eso lo veremos cuando vuelva de la siguiente misión, parto mañana mismo junto con Nagell" – informo con desgano.
"Mañana?, apenas has llegado, le diré al rey que en cuanto vuelvas te deje libre de misiones hasta que tu unión se lleve a cabo" – dijo mas para si mismo como una nota mental que debía hacer que para ella, se dirigió hacia la puerta con paso decidido y se giro para decirle las ultimas palabras – "debes entender, esto es lo mejor para todos, ya veras lo feliz que te sentirás cuando tu hijo sea el mas fuerte de todos los guerreros de clase alta"
Ahí volvía otra vez el mismo tema, descendencia, seguramente si se unía con ese medio clavo obtendría un hijo con un nivel de pelea bastante alto, pero, eso era lo que ella realmente deseaba?, en verdad no lo creía. Sus deseos iban mas allá que los de su padre, estaría mas que feliz en complacerlo, pero… que había con sus sentimientos?, no le importaría a él si llegaba a ser infeliz por toda su vida?.
Arrojo las sábanas a un costado para meterse dentro de la cama, sus pensamientos apenas la dejaban en paz, lo ultimo que le faltaba en ese momento era tener que unirse con un macho de clase alta, y solo para satisfacer a su padre, eso jamás lo haría, cuando volviera de la misión se encararía de eso, antes debía ocuparse de su deber, de lo que mas le interesaba en ese momento.
Los días transcurrieron normalmente, al día siguiente Kannet se había marchado con su 'escuadrón' a una misión, el planeta era cercano así que no le tomaría mas de un mes completo terminar con la misión. Su padre ya había arreglado todo para que su 'compañero', por desgracia, este ahí cuando ella llegase devuelta. Ese día prefirió no discutir con su padre, sabia que cuando a él se le metía una idea en la cabeza era imposible de sacársela, y justo ahora, justo ahora se le ocurría la maravillosa idea, odiaba ese trato que tenia con ella a veces. Su hermano menor era un gran guerrero pero nunca pudo ser lo que su padre en verdad quiso de él, se esforzaba por demás, intentó las mil y una para ser el orgullo de su padre pero nunca lo logro, no por que no le pusiera empeño o algo así, si no que para su padre él era la desgracia de la familia y eso nunca iba a cambiar.
En cambio ella era la preferida por así decirlo, nunca se quejo, es mas, en ocasiones aprovecho ese favoritismo para molestar a su hermano. Con los años el trato fue cambiando y su padre demostró en verdad aberración por su hijo, por consecuencia la verdadera culpable de todo era ella, obvio. Su hermano le llego a tomar odio, así que ahora la odiaría más cuando se enterara de su nuevo compromiso. Era de saberse que su padre quería unirla con un macho de elite solo para que en el momento que tuviera un hijo sea el mas fuerte. Tampoco se había imaginado que su hijo se uniera tan pronto, hasta ella se sorprendió al enterarse, su hermano quería superarla en algo y eso iba a ser el linaje de la familia.
Cuando volviera de la misión iba a tener que enfrentar dicha situación, no sabia como iba a zafar de esta, pero no podía unirse con un macho como ese Nappa, era capaz hasta de luchar contra él para cancelar el compromiso. Aunque para los saiyajíns los sentimientos era un signo de debilidad ella creía fielmente en el amor, jamás se lo diría a nadie ni mucho menos a su padre, era claro que no lo aceptaría nunca, pero seguiría ese sentimiento hasta la muerte. No era capaz de compartir toda una eternidad unida a un macho que no lo amara, con el que no compartiera el sentimiento de la pasión que los unía para toda la vida como pareja.
Soñó unos segundos recordando su aventura con Bardock, eso si se podía llamar pasión, sabia que no debía, pero amaba a ese saiyan por mas que él hubiera dañado su orgullo y su ego de aquella manera.
Hace ya unas semanas que habían vuelto de la misión, el rey los había nombrado uno de los escuadrones más importantes, claro esta dentro de la clase baja, no iba a mezclarlos con la realeza, pero eso no era de importancia, ese título no valía absolutamente nada para él. Lo que en verdad valía era la batalla que había dado, las victorias que había recibido y el poder de pelea que ahora poseía, aunque nadie lo creyera estaba pasando a tener un nivel de un saiyan de clase media y todo gracias al sistema de conquistas que llevaba el planeta. Aunque odiara servirle a Freezer debía reconocer que la cantidad de batallas y de fuerza que adquiría purgando planetas era impresionante.
Toteppo se acerco a él, hace bastante que estaban en indefinidas vacaciones, pronto partirían a otra misión. En sus tiempos libres se dedicaban a tomar en el bar de la ciudad o a entrenar, comer toda la comida que pudieran ya que en las purgas el alimento no era lo mejor, es mas, generalmente se alimentaban de los mismos seres del planeta que ellos habían aniquilado.
"Oye Bardock, ven con nosotros" – le dijo el gigante apoyándole una mano en el hombro de su compañero, sin muchas ganas lo siguió y se sentó en un asiento vacío en aquel bar muy poco concurrido en ese momento.
"Que placer encontrarte por estos rumbos Bardock" – lo saludo con la mano la mujer del escuadrón.
"Ja" – dijo en forma despectiva mientras tomaba un vaso y le daba un largo sorbo. Tooma llego a los pocos segundos y tomo asiento junto a Serippa.
"Bardock me he enterado que tu hijo viene hacia acá" – comentó su amigo algo animado, seguramente intentaba alegrarlo con la noticia, pero se equivocaba fieramente.
"Ja, como si esperaras que fuera tan idiota para recibir al inútil de Raditz, a lo que me refiero es que no me interesa" – dijo con fastidio, su mal humor había durado desde que habían vuelto al planeta Vejita.
"Si escuche que venían con el príncipe Vegeta, todo por que uno el saiyan que los acompaña se va a unir con una hembra de la elite" – se metió Serippa, típica informante como eran todas las mujeres, ella lo sabia todo aunque nunca sabían como.
"Es verdad, ese gigantón inútil que no me acuerdo como se llamaba" – dijo Bardock intentando hacer memoria, había recordado cuando entró en el salón real junto con el príncipe.
"Ese que esta siempre con el príncipe Vegeta, Nappa creo que se llama" – Tooma recordó el mismo momento que su compañero, aquel saiyan no era muy difícil de olvidar.
"Si ese, sus padres arreglaron el compromiso, aunque creo que ella es muy joven para él" – siguió comentando Serippa, Bardock estaba cansado de escuchar el chusmerío así que intentó concentrar su atención en cualquier cosa, poco le interesaba la vida de ese sujeto como para dedicarse a escuchar la conversación.
"Nunca me imagine que la comandante fuera a unirse con un sujeto como ese" – dijo algo apenado Pumbkin que hasta el momento se había mantenido al margen de la conversación por el poco interés que tenia al igual que su compañero, al oír estas ultimas palabras Bardock callo en la realidad intentando captar si lo que había escuchado fue verdad.
"Eso no viene al caso, Bardock por que no vas a ver como esta tu hijo de todas formas?" – le pregunto Serippa retomando el principio de la conversación pero este no le contestaba, había quedado en shock. Ella se iba a unir con ese saiyan, eso no iba a permitirlo – "Bardock me estas escuchando?"- la mujer intentaba captar la atención del saiyan pero parecía imposible.
"Creo que iré a ver a Raditz" – dijo levantándose bruscamente y marchándose de aquel lugar.
"Que bicho le pico?" – Preguntó Serippa sorprendida por el cambio de actitud – "Al menos lo hemos convencido"
"Esa maldita mujer" – gruño en disgusto cuando la puerta del bar se cerro detrás de sí, habían pasado semanas desde que habían vuelto de esa maldita misión y todavía no lograba quitársela de la cabeza. Ahora estaba por unirse con otro macho, por que se sentía tan mal por eso?. Ni bien habían vuelto se prometió a si mismo olvidarla y seguir con su vida pero hasta el momento no lo lograba con mucho éxito, había intentado estar con otras mujeres pero terminaba por aborrecerlas, que era lo que estaba mal en él?, por que le sucedía todo esto?, miles de preguntas se le cruzaban por la cabeza pero no podía tener una respuesta clara, o si la tenia?
Camino a paso rápido, se dirigió hacia las colchonetas donde aterrizaban las naves. Cuando estaba por llegar se escucho un estruendo, tres naves acababan de aterrizar, de las compuertas salieron tres saiyan, el primero fue aquel gigante llamado Nappa, su sangre hirvió de solo verlo pero intentó controlarse, el príncipe fue el siguiente, habían varios soldados ahí para recibirlo, el ultimo fue su hijo, estaba mucho mas crecido de la ultima vez que lo vio y se sorprendió, ahora era casi un adolescente.
"Padre" – susurro el muchacho de pelo largo cuando distinguió la figura del saiyan acercarse – "que haces aquí?" – pregunto con rudeza aunque se le había colado una línea de ilusión en aquella pregunta.
"Que no es obvio?, vine a recibirte" – le respondió con ironía, hizo una mueca de disgusto y luego se dirigió hacia el príncipe – "es un placer tenerlo devuelta príncipe Vegeta" – saludo con respeto, Nappa estaba parado detrás de este, el príncipe solo hizo una mueca quien sabe si en agradecimiento o por desprecio y se marcho. Bardock no le dirigió una sola palabra a su contrincante, en cambio su mirada fue de brutal odio hacia este que demostró total desconcierto.
"Se sincero padre, por que has venido?" – le pregunto cuando el saiyan y el príncipe se habían marchado, el se había imaginado que esto no era casualidad menos después de la riña que habían tenido la ultima vez, su padre se giro para mirarlo directo a los ojos con su semblante fría.
"Necesito pedirte algo" – le dijo con seriedad, el joven lo miro con incertidumbre, jamás él le había pedido algo, pero estaba dispuesto a escuchar su necesidad.
Las gotas del líquido se escurrían por todo su cuerpo, la máquina había terminado con la curación de su maltrecho cuerpo, recién habían vuelto de la misión con su compañero Nagell, fue en verdad difícil por tratarse de solo ellos dos, pero lograron vencer.
Las repetidas heridas en su cuerpo habían desaparecido por completo. Bajó los escalones del tanque y uno de los médicos le alcanzó una toalla para que se secase, ambos hombres eran de una raza diferente, en verdad a ella no le daba pudor estar desnuda delante de ellos ya que en varias ocasiones llego a punto de muerte a aquel lugar y fueron los que se ocuparon por completo de su salud.
"Señorita Kannet, como se siente?, fue un peligro que halla partido de purga en su estado" – le dijo el médico mientras le indicaba donde se encontraba su traje.
"Me siento bien tengo un poco de nauseas pero nada mas, volví recuperada de la anterior misión" – comentándole sin saber bien a que se refería.
"Esta bien eso es normal, pero por mas que se sienta bien debería ser precavida" – le recomendó el medico preocupado.
"Hubo ocasiones en las que he llegado peor, no creo que valla a pasarme nada" – dijo segura mientras terminaba de ponerse las muñequeras de su uniforme.
"Si pero si llegase a recibir un ataque en el vientre podría perderlo, es peligroso que vuelva a salir de misión" – le dijo él mientras miraba a la mujer girarse y mirarlo con los ojos bien abiertos, fue entonces cuando se dio cuenta que ella no sabia nada de su embarazo.
"Que podría perderlo?, a quien?" – preguntó shokeada, en realidad sabia a que se refería, no era tan idiota como para no entender, pero fue la impresión lo que le hizo hacer semejante pregunta tonta.
"A su hijo, esta embarazada, no lo sabia?" – le pregunto sorprendido, no sabia como ella no se había enterado antes, los saiyajíns eran unos seres muy peculiares y sabían cuando la hembra no corría peligro de quedar premiada, ellos disfrutaban mucho del sexo pero eran precavidos con eso de tener hijos.
"No lo sabia" – susurro algo preocupada mientras intentaba analizar la nueva información, ella embarazada, pero de quien?, claro que sabia de quien. Se viró para salir de la sala médica, una lágrima rodó por su rostro cuando sintió la pena golpearla con fuerza, esto no podía estar sucediéndole, estaba por tener un hijo con aquel desgraciado, que le diría a su padre?, que le diría a él?, la puerta de la sala médica se cerro y apoyo todo su cuerpo contra esta tirando su cabeza hacia atrás, una sonrisa cruzó por su rostro, la idea de tener un hijo no era tan mala después de todo.
Estaba por irse de ahí cuando una mano la agarró del cuello sin que se diera cuenta y la aplastó contra la pared de aquel pasillo, el miedo la invadió por un segundo pero al no sentir la mano asfixiarla se tranquilizó.
Nota: Otra vez en suspenso, al fin se quedo embarazada, se que fue solo una vez con Bardock pero no creo que sea la ultima jeje, espero que les halla gustado, dejen reviews! Que hubo un par que me abandonaron en el camino, besos y miles de gracias :)
