La tristeza se apodera de mi alma, la oscuridad sierra un rayo de luz. Mi familia se viste de negro, y un velo de oscuridad cubre el rostro de un familiar.
El cáncer hace una de las suyas nuevamente, y mis ojos se llenar de tristeza y lágrimas.
El dolor es fuerte y mi familia sufre en silenció lo que sus almas gritan.
Yuuki Kuchiki
Capitulo 8
¿La debilidad de un corazón puede corromper el alma?
Cuando los celos invaden nuestro ser y destruyen la confianza las barreras de la maldad se alimentan y crecen llenando nuestro ser de oscuridad.
Cuando un vampiro que mira su amante fiel. Ese amante que le ofrece fidelidad, le entrega todo su ser, toda las maravillas de la oscuridad y lo ama en el silenció de la noche abrazándolo cada crespúsculo y dejándolo ir cada amanecer.
Si es la noche aquella que ama en silencio a sus amantes sangrientos.
La oscuridad y la luna resplandeciente son el amante fiel de los vampiros y ellos la aman con devoción y se entregan anhelantes de recibir la bendición de la oscuridad que les fue impuesta o que ellos aceptaron con los brazos abiertos sedientos de su poder, y el poder de la inmortalidad.
Bella bajaba de un Ferrari amarillo muy llamativo, al principio tubo algo de renuencia a subirse a ese "monstruo de metal" como lo había llamado al principio. Aun le sorprendía la capacidad que tenia la humanidad para diseñar, crear algo como aquello, aun le costaba creer que el hombre habían ido a la luna y habían regreso. Y lo seguían asiendo.
Aunque ella podría ir si ese fuera su deseo, pero no lo aria; amaba mucho a la tierra para abandonarla.
Suspiro y miro aquella mansión en la que ahora se alojaba, percibió el aroma de aquellos vampiros que le habían robado a Carlisle, su Carlisle. Y sintió el rencor apoderándose de su corazón.
Ella era egoísta, necesitaba que el amor de Carlisle fuera solo de ella y para ella, odiaba a su familia y lo odiaba a él, porque la estaba obligando a sentir dolor y desolación, el estaba amagando su despertar.
Miro a su alrededor, el bosque húmedo, la poca niebla que cubría la hierba y el musgo que cubría las cortezas de los arboles cubiertos de verde y más verde.
El verde era uno de los colores que mas detestaba, su color favorito era el azul, el azul como el cielo, azur como los grandes océanos, azul como los ojos de su amado hermano.
-¡Bella vamos es hora de entrar!.
Y allí estaba Alice con una gran sonrisa cargada de grandes bolsas, ella era una compradora compulsiva. Bella asintió con la cabeza, esa chica era un ser especial, tenía una energías interminables.
Bella irguió su cabeza y camino asía la entrada de la mansión ya abierta por Alice que corría dando saltitos dentro de la mansión asía la sala principal donde estaban toda la familia reunida como siempre que entraba a dicha instancia.
Bella mantuvo su rostro inexpresable.
Y se adentro en aquel nido de vampiros.
Ellos la miraron expectantes y tensos.
Bella se llevo una mano al bolsito negro que colgaba de su hombro derecho muy lentamente asiendo que los sentidos de supervivencia de cada unos de ellos a excepción de Carlisle y Alice se dispararan frenéticamente.
De uno de los bolsillos del lujoso bolso de diseñador exclusivo de los vulturín, Bella saco una cajita blanca con un extraño olor para los vampiros; un olor a flores, solo que no daban con la flor a que le pertenecía dicho olor, pero para sus sentidos no era un olor desagradable al contrario era un aroma delicioso.
-¡Bienvenid!. – dijo una amable Esme que no perdía detalle dando un paso asía Bella que la vio con amabilidad muy fingida.
-He traído un té. Deseo que me lo prepares. –aunque la voz de Bella fue solo un susurro no dejo de causar efectos secundarios.
Era inevitable para ellos estremecerse cuando la escuchaban hablar.
Ella no era una vampiresa como ellos y ellos estaban más que seguro de ello.
Bella era poderosa y su voz lo detonaba, su forma de caminar, de mirar, de ser, todo en ella mostraba poderío y liderazgo.
Esme camino asía ella algo tensa y tomo el té de las manos blancas como el papel de cebolla de Bella. La pequeña caja con cien pequeñas bolsitas que contenía aquella esencia que le daba un nuevo aroma aquella sala fue sujetada por una cautelosa Esme.
-Si eres tan amable podrías llevarlo al jardín… puedes preparar para todos hay algo que deseo saber.
Se estaba mostrando más amable, y Carlisle no pudo evitar sonreírle orgulloso de su nueva actitud, aunque estaba seguro que no debía cantar victoria tan rápido. Ella estaba planeando su venganza, ya no soportaba más desplantes y humillaciones de parte de él. Ella era Isabella vulturí creadores de reyes y creadora de toda la raza vampírica.
La oscuridad era su aliada, la noche su amante y la luna la testigo de su actos y sus sueños, y tambien presenciarían su venganza, aunque ella no sabía que esa venganza seria su propia destrucción.
-Nosotros no podemos ingerir esa cosa mal oliente.
Protesto Rosalie atrayendo una furibunda mirada de Bella que la dejo petrificada temblando de miedo.
-En ocasiones arruinas los buenos momentos Rosalie querida. Deberías cambian de actitud, recuerda que es mejor llevar la fiesta en paz cuando se trata de mi persona, no creo que a mi estimado Carlisle le agrade que te inutilizara por una larga temporada. Y créeme querida que no te gustaría estarlo.-la voz de Bella salió como un susurro peligroso disfrazado de una amabilidad que no sentía en ese momento. Una amabilidad que muy ineficientemente cubría sus ansias acecinas.
-Conmigo no funciona las amenazas.- respondió no muy segura Rosalie, pero manteniendo la mirada temerosa en los ojos aguamarines de Bella que congelarían al infierno con tan solo verse reflejados en aquel azul casi grisceso.
-No te equivoques querida, yo no amenazo solo advierto, mis amenazas las guardo para seres que verdaderamente valen la pena.
-¿Que has dicho?. – preguntó en un susurro, apretando sus puños conteniéndose o contenida por el miedo que dominaba su cuerpo.
-Carlisle por favor salgarnos al jardín, no quiero discutir con la inútil de tu hija.
Sin previo aviso Rosalie se lanzo como una bestia asía Bella que proyecto un escudo que golpeo a la rubia asiéndola volar a trabes de la ventana que quedo hecha añicos antes toda la familia petrificada.
-Como te lo dije desde un principio… tu valentía y agallas son una lástima. Tu poder es insignificante, es como si un simple humano se enfrentara a la ferocidad de un titán. – la miro a los ojos y la miro con lastima descarada. -Rosalie querida si quieres seguir viviendo hazte fuerte y obedece tu instinto. No lo posees como un adorno. Eres tan débil que resultas patética e insultante para nuestra raza. Ahora ponte de pie. – Bella la vio con desdén como el que ve a una cucaracha antes de aplastarla, usando sus dotes de actuación, para parecer amable.
-Te odio. – le escupió la rubia poniéndose velozmente de pie.
-Tu odio fortalece mi poder… Tu actitud me desagrada. – la miro de arriba abajo y le dio la espalda como mostrándole lo débil que era con aquella acción.
-¡Lárgate de aquí!, ¡déjanos en paz!… no eres bienvenida en mi familia. – escupió de nuevo sin dejarse amedrantar por la vampiresa.
Bella se güiro lentamente más lento de lo que lo aria un humano mirando con ojos fríos y vacios a Rosalie que se mordió la lengua a la vez que su cuerpo se estremecía por el miedo.
-Quizás no lo sea, pero soy una invitada de Carlisle y hasta que el no me pida que me marche no lo haré y si lo hace me llevare un presente conmigo que él jamás olvidara. – esto último lo dijo en un susurro escalofriante mirando con el rabillo del ojo al nombrado que sintió como su cuerpo se volvía mas frio, si eso era posible.
- Vuelves amenazar a nuestra familia. En eso te vasas para que los vampiros te acepten en amenazar a los mas débiles, usar tu poder para hacer tu voluntad. Que lastima me das, nadie está a tu lado porque quiere si no porque impones tu voluntad.
-Te equivocas como siempre... Dime querida ¿cuántas neuronas tienes funcionando en tu reducido cerebro?. – pregunto burlona aumentando la ira de la rubia que ya estaba a punto de lanzarse nuevamente al ataque.
-Bella por favor. – intervino Carlisle adivinando las intenciones de Rosalie a la cual los ojos se le habían vueltos negros presa de la ira que recorría su piel que era tratada por las olas de tranquilidad enviadas por Jasper.
-Calla Carlisle. – los cabellos largos de Bella parecieron cobrar vida desatándose de su larga trenza siendo movido por una brisa inexistente. - Estaba de muy buen humor, pero tu desagradable hija ha ruinado todo. Y me estoy enfadando. – le informo mirándolo a los ojos, mostrando que no mentía y que su tolerancia tenía un límite y su hija se estaba acercando a él muy peligrosamente.
-¿Esme querida aun no está el té?. – pregunto con una dulzura que rayaba en la hipocresía.
-Emn no. – no contesto la castaña que se disponía acercase a Rosalie.
-¿Y a qué esperas?. – pregunto manteniendo su sonrisa pero manteniendo aquella mirada fría que no podía ser oculta fácilmente.
-¡Ella no es tu sirvienta!. – escupió Rosalie molesta por la forma de hablarle Bella a Esme.
-Calla cuando los mayores hablan.- la reto Bella sin mirarla.
-¡Porque todos aceptan que les hable así!. – grito histérica tratando de halarse su cabellera rubia.
-Rosalie…Rosalie, es mejor que calles mi paciencia tiene un límite y mis emociones aun no están de todo estable, y si valoras tu existencia será mejor que te mantengas alejada de mi. – le aconsejo Bella caminando asía su amado, que la miraba callado apuñando sus manos algo impotente por la situación y la humillación que estaba pasando su impulsiva hija.
-¡Carlisle has algo!. – pidió Rosalie mirándolo a los ojos en busca de su apoyo, apoyo que no le podía otorgar su padre en ese momento.
-Lo siento mucho Rosalie, pero no puedo hacer nada, perdón pero esta vez has sido la culpable, tu imprudencia te ha llevado hasta donde estas en este momento, ahora enfrenta la situación con dignidad hija mía. – desvío la mirada y tensando aun mas su mandíbula ocultando sus verdaderas intenciones con maestría.
-¡Pero papá!, ¿por qué dejas que me humille de esa forma?. – pregunto dejando ver su resentimiento y decepción en su voz temblorosa.
-Es simple... – dijo Bella interviniendo mirando al resto de los espectadores y su impotencia.
-¡No te lo preguntado maldita!. – hablo fuerte y claro Rosalie mirándola con el brillo del odio trasluciendo cada poro de su muerto y hermoso cuerpo.
-…Careces de humildad, tu vanidad te siega y los celos te corroen el alma. – dijo ignorando las palabras de la rubia.
-¡Vanidad!. – escupió con voz incrédula con sus ojos más abiertos de lo normar mostrando la sorpresa en su voz.
-¡Sí!, lo que sientes asía a mi mas allá del miedo que estremece tu cuerpo, es la vanidad, soy más hermosa que tu, soy más fuerte y mis dones son algo que nunca podrás alcanzar, y eso te llena de envidia, porque nuca antes habías encontrado a alguien más hermosa que tu propio reflejo ¿o me equivoco?. –pregunto ya más tranquila, para Bella aquella discusión se había extendido mas de la cuenta. Y Rosalie tenía que agradecer que Bella controlara sus ansias acecinas por el trato que tenia con Carlisle ya que si no fuera por ello ya no quedaran ni sus cenizas.
-¡Tú me hablas de vanidad!... ¿y tú que eres? La vos de la humildad. – hablo con crudo sarcasmo el cual respiraba por la herida de su orgullo pisoteado.
-Soy simplemente hermos, pero no perfecta. Porque mi imperfección es que no poseo compasión de aquellos que incumplen las reglas creada por mi Reina. Mi imperfección es la lealtad que le profeso a sus ideales. Y si su deseo es que juzgue y castigue como pronto lo haré con esta familia, así lo haré sin que la mano me tiemble y sin emoción en mi mirada.
-¡Eres un monstruo!. – exclamo dándose cuenta que no mentía, lo podía ver su ojos y leer en su cuerpo.
-Es que acaso no lo sabía… los vampiros somos demonios, somos una maldición que se cierne en la tierra, como castigo divino asía la humanidad por su pecados, somos depredadores, devoradores de pecados y mensajeros de la muerte. – susurro con una voz de ultra tumba enfriando más el ambiente.
-¿Quién eres?. – se atrevió a preguntar mas calmada gracias a las olas de tranquilidad enviadas por Jasper que comenzaban hacer efecto gracias a la intervención de Bella.
-El terror de los nuestro. Soy la maldición de los vampiros Rosalie querida, y la que juzgara a tu familia y de mi depende la existencia de todo. Ahora Carlisle ya que las cosas parecen más calmadas por favor salgarnos a jardín antes que llueva. – Bella miro por la ventana sin que algunos de los presentes se dieran de cuenta de la cuanta verdad había en sus palabras.
Emmett se acerco a su esposa y la abrazo aun tembloroso, aunque quiso ayudarla en el momento que fue lanzada por lo que sea que fuera hecho Bella algo lo había sujetado al suelo, era una fuerza invisible que lo mantenía paralizado como una estatua impidiendo hasta el movimiento de sus labios, el terror se había apoderado de él en ese momento de vulnerabilidad, y temió por su existencia y la de su amada. Bella era peligrosa y él lo sabía.
Los pensamientos de Edward y Jasper no eran muy diferentes a los de Emmett, ellos habían sido sujetados por la misma fuerza invisible, pero poderosa para impedir el movimiento de poderosos vampiros.
Jasper había reconocido, percibido y olido el veneno estilado por Bella. Había visto cada uno de sus gestos, ella para él era una depredadora y el uno de los más poderosos depredador que se cernía sobre la tierra. Había encontrado aquello que le debía de temer más que una ley vulturí, porque el había descubierto quien era aquella mujer frente a ellos. Había encontrado a su cazador.
Jasper siguió los pasos de Carlisle y Bella devorando cada uno de sus movimientos. El conocía cada una de las leyendas de la Reina de los vampiros contados por ancianos y renacidos. En aquella guerra entre clanes en la cual había participado hacia ya muchas décadas… había oído hablar de ella. Una vampiresa tan hermosa que ni los ángeles y deidades celestiales podrían compararse con su belleza segadora, una voz tan suave y aterciopelada que era confundida con los canticos diabólicos del infierno atrayente de la muerte. Sus movimientos rápidos como un felino, imperceptible hasta para los ojos de los más ancianos de su especie. Sus ojos cambiantes de color que dominaban hasta los sentidos de aquellos que los miraban hipnotizados llevándolos por el sendero del inframundo. Su cabello que caía como un manto ondulado por su recta espalda como un velo de oscuridad en movimiento. Unos filosos colmillos tan afilados que llevaban a la muerte a todo aquel que los divisaba. Su boca sensual de un color rojo sangre era la fruta prohibida que todos los demonios querían devorar. Una fruta que doblegaban la voluntad y humillaban a todo aquel que no eran merecedores de ellos. Su cuerpo perfecto era la perdición y maldición de los mundanos y seres oscuros que desollarían vivos a sus seres amados contar de tocar con lujuria cada una de sus curvas y poseer aquel cuerpo con pasión desmedida. Y por ultimo sus dones, eran tantos dones que ningún vampiro por más viejo que este fuera podría enumerar, porque nadie podría decir al ciencia siete cuantos milenios llevaba viviendo aquel ser demoniaco de atrayente presencia.
Aquel ser que se encontraba frente a él. Aquella vampiresa que desde su llegada había dado todas las pistas para que descubrieran su identidad y dominarlos en silencio través del miedo y el temor.
La muerte de su especie caminaba frente a él. El más poderoso depredador que lideraba sobre la cadena alimenticia caminaba frente a él, la Reina de los vampiros era Isabella y aquella confirmación de sus pensamientos le dio a Jasper una sensación de euforia y temor al mismo tiempo.
Miro a la Reina sentada frente a mostrado su magnificencia, deslumbrándolos con su poder y esencia, envolviéndolos en su aura demoniaca, abrazándolos como la muerte abraza a sus convalecientes con sus fríos brazos. Y se vio reflejado en sus ojos que hipnotizantes asiendo que todos los bellos de su cuerpo se erizaran.
Bella sonrió con una sonrisa demoniaca asintiendo con la cabeza, dándole a entender que había leído sus pensamientos. Y en aquel preciso instante en su cabeza se formaron mil y una preguntas que necesitaba ser respondida antes que todo su cerebro hiciera cortó circuito.
Edward miro los ojos de Bella buscando lo que miraba con tanta intensidad y malicia. Y siguiendo la trayectoria de su mirada vio los ojos de Jasper conectados en una silenciosa conversación con Bella, y sin poder evitarlo una opresión se apodero de su pecho, un vacio que crecía con intensidad, algo que nunca había sentido. Quería que la mirada de Bella fuera dedicada a él, que su atención fuera para él, que aquella mirada maliciosa fuera dirigida a él. Intercambiar las ideas o las amenazas que estaba compartiendo con Jasper en ese momento en la intimidad de su mirada. Y sin poder evitarlo apuño las manos, porque en ese momento sintió celos de Jasper, en ese momento deseo ser el. Quería ser el único en el mundo de Bella. Y sin ser consciente Edward había caído en el hechizo de Bella, se había enredado en la telaraña maldita de la Reina, había dejado indefenso a su corazón y había sido atrapado en aquella tela de araña que lo llevaría a la perdición de un amor que aria que derramara lágrimas por primera vez en su vida inmortal. Lagrimas que estarían cargadas de dolor, desolación, frustración, celos, impotencia, decepción, egoísmo, traición, desconfianza, resentimientos y sobre todo de mucho odio. Un amor maldito que hundiría su alma en el camino de la perdición, porque aquel hechizo que se apoderaba de su corazón era la maldición del amor.
Carlisle miraba aquel intercambio de miradas entre Jasper y Bella, percibió la inquietud de Alice, el miedo de Emmett, el odio de Rosalie, la devoción y curiosidad de Jasper, los celos y posesión de Edward corrompiendo su alma, sintió la preocupación de Esme que servía el te dorado con olor a manzanilla en finas tasas blancas decoradas con ramificaciones de flores adquiridas en la india en uno de sus tantos viajes hacia más de 80 años y por ultimo estaban sus sentimientos y sus mentiras y sobre todo la encrucijada en la que se encontraban sus sentimientos.
Sin darse de cuenta o quizás ignorando adrede aquellos pequeños indicios del destino que ahora presenciaba la familia Cullen, esos pequeños detalles que pasaban desapercibido daban inicio a una cadena de dolor y destrucción de una de las familias más unidad existente entre los vampiros, que ahora daban el segundo paso sin ser consciente de ello asía la destrucción y todo seria por una mujer, una mujer de la cual dependía toda la su especie y que no dudaría a la hora de destruirla como lo izo aquel día en que nació junto a su hermano gemelo, aquel día en que destruyo su lugar de origen junto aquel ser que les dio la existencia. La unión de ellos dos significaría la destrucción de los vampiros y la raza humana y la tierra misma. Porque ellos eran el caos divididos en sexos. Ella era poder y su hermano destrucción y la unión de los dos era el fin de todo el mundo moribundo que ahora era la tierra.
…
Gotas tras gotas se dejaban oír en formas de eco en el silencio de aquel lugar convirtiéndose lentamente en un diluvió, pero un diluvio de sangre. Cientos de cuerpos humanos dejaban caer su sangre como chorros de presión en una urna de cristal en donde un cuerpo con apariencia humana seco y arrugado como una pasa comenzaba a ser bañado al mismo tiempo que adsorbía la sangre y así comenzando a rejuvenecer lentamente.
Continuaraaa…
NOTA DE LA AUTORA.
Si sé que me quieren matar, pero tengo una buena escusa, estoy a fin de año en la universidad, y estamos muy ocupados entregando las últimas evaluaciones atrasadas y con los foros a los que no asistí en todo el año. Y como todo lo deje para última hora no me queda tiempo que dedicarle hasta historia si no a esta hora, "son las 2 de la madrugada".
Pero con esfuerzo y un poco de extranacho aquí estoy de nuevo deleitándolos con nuevos episodios de esta maravillosa historia.
Le agradezco a todos aquellas personas que se toman el tiempo de leer cada una de mis locuras. Sé que algunas personas no le habrá gustado el encuentro de Rosalie y Bella y el odio que se cierne sobre ellas dos, pero quiero que sean conscientes que no odio a Rosalie al contrario uno de los papeles más importante será el de ella en la existencia de Bella. ¡Así es! Rosalie será alguien muy importante más adelante. Ella será algo así como el bastón que sostenga a Bella en los momentos más difíciles y cuando crea que su mundo se a termina para darle paso a la destrucción.
Para los que recién leen esta historia y para aquellos que ya la han leído y siguen leyendo; quiero que sepan que esta historia aunque no la parezca serán una historia de amor entre Bella, Carlisle y Edward que desencadenaran un mal sobre la cabezas de mucho como una maldición.
Sé que Bella es fría, calculadora que no muestra sus sentimientos y que ha beses está llena de contradicciones y sobre todo aun no se ha fijado en Edward y que tambien no le ha dado una oportunidad de acercársele, pero quiero que estén consciente que Bella está llena de odio y con deseos de venganza, para ella todos aquellos vampiros quieren arrebatarle el amor de Carlisle… Carlisle para Bella es un ser muy importante, no solo por lo que represento en su existencia cuando el aun era un joven humano, si no por aquello que ella le dio a guardar y que el desprecio "su confianza y su corazón" un corazón que ahora sufre la desesperación de verse de nuevo a la deriva en aquel mundo cruel y lleno de desesperanza.
Aunque el triangulo amoroso no se ha serrado Carlisle se ha dado de cuenta que tiene competencia, y ahora las cosas seguirán con su paso lento pero remarcando cada una de las posiciones de los personajes en esta historia.
Ahora si le agradezco a la personas que dejaron sus comentarios en el capitulo anterior y que espero que dejen en este y en los que vienen y por supuesto espero los comentarios de los nuevos lectores, ya saben necesito ánimos y solo quiero publicar cada nuevo cap, por cada diez reviews. Así que adelante dejen sus reviews…
Buenos los agradecimientos son en esta ocasión para:
Sweet broke heart
Caro Bere Cullen
Shineevero
Isa-21
Andy Pandis
Karla-Cullen-Hale
Nata w. Cullen
Nata w. Cullen
Angie Cullen Hale
Muchas gracias a todos por sus reviews. Y siento mucho la tardanza, pero es que estoy pasando por una situación difícil y mis ánimos están por el suelo. Mi tia falleció y aun creo que no lo supero. En fin quiero leer sus reviews, denme ánimos para continuar.
Besos para todas…
